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23 de octubre de 2026

Para Enero de 2027 llegan las dos primeras formaciones procedentes de China para las Líneas "A" y "C" de Subte

Líneas de Subte

Redacción Crónica Ferroviaria

La empresa Subterráneos de Buenos Aires S.A.U. informa que las dos primeras formaciones que compró el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires llegarán durante el mes de Enero de 2027 para las Líneas "A" y "C" de Subte y comenzarían a circular desde el mes de Abril del mismo año.

En total, la Ciudad compró 224 nuevos coches: 50 se sumarán a las líneas "A" y "C", y 174 permitirán renovar por completo la flota de la Línea "B".

En ese sentido, el ministro de Hacienda y Finanzas de la Ciudad, Gustavo Arengo, y el presidente de Subterráneos de Buenos Aires, Javier Ibañez, visitaron la fábrica de la empresa CRRC de la República Popular de China y participaron de la tradicional ceremonia de entrega.

Luego del corte de cinta, los funcionarios supervisaron las pruebas de las formaciones en el taller y con el tren en movimiento.

Los 50 coches incorporarán mejoras en seguridad, accesibilidad, confort e información al usuario. En ese sentido, contarán con aire acondicionado, cuatro cámaras de seguridad por coche —20 por formación—, pantallas LED que indicarán la próxima estación y nuevos sistemas de información para los pasajeros.

Además, tendrán asientos de fibra con superficie antideslizante, una mayor cantidad de agarraderas para favorecer la circulación dentro de los coches y espacios especialmente diseñados para personas con movilidad reducida, con sectores para sillas de ruedas, apoyos isquiáticos y señalización en braille junto a las puertas.

Las primeras dos formaciones arribarán al país en enero. Una vez que se reciban, comenzará un período de pruebas previo a su puesta en servicio, que permite verificar el funcionamiento integral del tren y su interacción con la infraestructura y los sistemas de la línea, además de ajustar los distintos parámetros operativos.

Primero se harán las pruebas estáticas, para evaluar el funcionamiento de los distintos sistemas y componentes mientras se encuentra detenido, y luego las dinámicas, con el tren en movimiento. Por último, se hace la denominada “marcha blanca”, una etapa previa a la incorporación de los coches al servicio comercial en la que las formaciones circulan por la línea sin pasajeros.

22 de octubre de 2026

¿Y si el ferrocarril argentino estuviera desaprovechando uno de sus mayores activos?

Nota de Opinión

Federico Meijide (*) para Crónica Ferroviaria

Ayer, en un debate con colegas que integran el grupo "Usinas de la Movilidad", surgió una reflexión que me pareció interesante compartir.

¿Por qué seguimos pensando al ferrocarril casi exclusivamente como una empresa que transporta pasajeros y cargas, cuando tiene un potencial comercial mucho mayor?

Pensemos en YPF. Su negocio principal es la energía, pero aprovecha su infraestructura y presencia territorial para desarrollar negocios complementarios. A su alianza con McDonalds se suman iniciativas recientes con Tesla, para instalar cargadores eléctricos, y Mercado Libre, para utilizar estaciones como puntos de retiro de compras.

La lógica es clara, aprovechar activos existentes, asociarse con empresas especializadas y generar nuevas oportunidades de negocio. ¿Por qué no pensar algo similar para nuestros ferrocarriles? .



Tenemos estaciones, inmuebles, material rodante, servicios regulares y una enorme presencia territorial que podría aprovecharse mucho mejor.

Algunos ejemplos:

Mercado Libre + Trenes Argentinos: utilizar furgones de encomiendas de los servicios diarios a Mar del Plata, Rosario o Junín para transportar paquetería. Una posibilidad también explorada por AIMAS.

Havanna + Trenes Argentinos: desarrollar una alianza gastronómica y comercial a bordo de los trenes a Mar del Plata, especialmente durante el verano.

Publicidad en vagones: desde 1969, Ferrocarriles Argentinos comercializaba espacios publicitarios en vagones de carga. Según la revista Tren Rodante, llegaron a utilizarse 2.150 vagones, generando ingresos y ahorros de mantenimiento. Hoy existen experiencias similares en servicios metropolitanos.

Estaciones e inmuebles: desarrollar actividades comerciales y logísticas mediante acuerdos con empresas privadas.

El ferrocarril tiene un potencial económico que va mucho más allá del transporte de pasajeros y cargas. Su infraestructura, presencia territorial y diversidad de activos representan oportunidades para desarrollar nuevas unidades de negocio, generar ingresos genuinos y fortalecer su sostenibilidad económica. No se trata de modificar su función principal, sino de potenciarla mediante alianzas estratégicas, diversificación comercial y un aprovechamiento más eficiente de los recursos existentes. Para lograrlo, es necesario pasar de iniciativas aisladas a una verdadera estrategia empresarial que permita transformar esos activos en oportunidades concretas de negocio.

Abro el debate: ¿Qué nos falta para pensar al ferrocarril como una plataforma de negocios y no solamente como un operador de transporte?

(*) Mg. en Política y  Planificación del Transporte | Lic. en Gestión y Tecnología Ferroviaria |  Gerencia de Planificación FASE. Taller Ferroviario Junín.

Salta: El tren del Valle de Lerma no volvió y crece la preocupación entre los vecinos y usuarios

Trenes Regionales

Fue suspendido el 30 de septiembre pasado para trabajos de mantenimiento, por 20 días. Pero los usuarios aún lo esperan.

Crece la inquietud entre los vecinos del Valle de Lerma porque el recorrido del tren que conecta Salta con Cerrillos, Rosario de Lerma y Campo Quijano, tras ser interrumpido por 20 días para "mantenimiento del material rodante" el 30 de septiembre pasado, aún no volvió a hacer su habitual recorrido. El plazo se cumplió este lunes.

A finales del mes pasado, el comunicado rezaba: "Trenes Argentinos Operaciones comunica que, desde el 30 de septiembre quedarán interrumpidos los servicios que unen Salta y Campo Quijano, en la provincia de Salta. La suspensión transitoria, se estima de 20 días, responde a la necesidad de realizar tareas de revisión y puesta a punto del material rodante. Estas intervenciones forman parte de los procesos cíclicos de mantenimiento que requieren las unidades ferroviarias para conservar sus condiciones técnicas, fortalecer la seguridad operacional y sostener adecuados niveles de confiabilidad y calidad en la prestación para los pasajeros".

Y agregaba: "Durante este período se llevarán adelante diversas tareas entre las que se incluyen: desmontaje de pares montados, reperfilado de ruedas junto con las verificaciones y los controles dimensionales correspondientes. En tanto, el servicio que une las localidades de Güemes y la capital provincial continuará desarrollándose de acuerdo a los itinerarios vigentes".

Lo cierto es que ayer se cumplieron 21 días de aquel comunicado y el tren no regresó como se había dicho. Extrañamente, en junio pasado también se había sacado de circulación el tren del Valle de Lerma para el "reperfilado de las ruedas" en nombre de la seguridad de los pasajeros, quienes, a esta altura, la única seguridad que buscan es que el tren siga siendo una opción más económica de transporte público. Y no es solo un decir lo de "opción económica" ya que el pasaje más caro en tren, en su tramo más largo (Quijano-Salta), cuesta $700 frente a los $1450 que cuesta en colectivo.

En ese sentido es que se pide desde que regresó a las vías del ramal C-13 en 2021, tras 50 años de ausencia, que se adapten los horarios del tren a las necesidades de los usuarios que en las horas pico solo encuentran a la mano los colectivos repletos en medio de un tránsito caótico.

Privatización en proceso

Es preciso recordar que está en marcha el proceso de privatización de los trenes argentinos, que plantea otorgar el control de la infraestructura ferroviaria bajo un modelo de acceso abierto, lo que proyecta extender el periodo de explotación privada por medio siglo. El plazo máximo para la presentación de las ofertas es el 11 de noviembre próximo y ya hay grandes empresas internacionales que aspiran a manejar los trenes del país.ElTribuno.com

7 de octubre de 2026

Casi el 75% de los trenes eléctricos en Buenos Aires tienen mantenimientos atrasados

Actualidad

Más de 500 coches de las tres líneas metropolitanas presentan demoras en sus mantenimientos programados, mientras la emergencia ferroviaria fue prorrogada hasta 2028 y el Gobierno Nacional reconoció riesgos para la salud de los pasajeros.

Tres de cada cuatro formaciones de trenes eléctricos de las líneas Roca, Sarmiento y Mitre presentan atrasos en sus revisiones programadas, en un contexto de emergencia ferroviaria prorrogada hasta junio de 2028.

Según información difundida oficialmente por Trenes Argentinos Operaciones , el 75% del material rodante eléctrico de esas tres líneas —más de 500 coches— registra demoras en los mantenimientos previstos.

La situación se produce mientras el propio Gobierno nacional reconoció la gravedad del deterioro del sistema ferroviario. En los fundamentos del Decreto 312/2026, publicado el 4 de mayo en el Boletín Oficial, sostuvo que "el deterioro de los diferentes componentes del sistema ferroviario pone en riesgo no solo la calidad del servicio sino, principalmente, la salud de los pasajeros".

La emergencia ferroviaria fue declarada originalmente en junio de 2024 y luego prorrogada hasta el 14 de junio de 2028, ante la persistencia de las condiciones que habían motivado la medida.

Uno de los componentes críticos alcanza al sistema de frenado de las formaciones. En agosto, el Gobierno informó que avanzaba en la adquisición de repuestos originales para realizar el mantenimiento integral de los frenos de más de 700 coches eléctricos del Roca, el Sarmiento y el Mitre.

La propia Secretaría de Transporte definió al sistema de frenado como uno de los principales sistemas de seguridad de los trenes.

Los atrasos en el material rodante coinciden con una reducción real de los recursos transferidos a la empresa encargada de operar los servicios. De acuerdo con la Oficina de Presupuesto del Congreso, durante los primeros cuatro meses de 2026 la Sociedad Operadora Ferroviaria recibió alrededor de $310.000 millones en transferencias del Estado nacional, una caída del 22,6% real respecto del mismo período de 2025.

En paralelo, la línea San Martín mantiene pendiente la reparación general de sus 24 locomotoras CSR SDD7, incorporadas en 2013 y alcanzadas por trabajos obligatorios al cumplir diez años de uso o 900.000 kilómetros recorridos.

La licitación para esas reparaciones fue adjudicada a CRRC a fines de 2023, pero, según la Auditoría General de la Nación, las órdenes de compra se emitieron recién en febrero de 2025 y el expediente permaneció sin movimientos desde 2023 hasta comienzos de ese año.

De acuerdo con información publicada en agosto sobre las conclusiones del relevamiento de la AGN, la reparación general de las 24 locomotoras todavía no registraba avances sustanciales.

El Gobierno incorporó este año tres locomotoras nuevas para reforzar el servicio del San Martín, aunque esa medida no reemplaza la reparación pendiente de la flota original.

Los datos oficiales muestran que una parte relevante del material rodante continúa con mantenimientos atrasados, mientras algunas intervenciones estructurales acumulan años de demora en plena emergencia ferroviaria.Cadena3.com

5 de octubre de 2026

Río Negro: El Gobierno de la provincia asignó $3.406 millones al Tren del Valle para recuperar formaciones y vías

Trenes Regionales

El Gobierno de la Provincia de Río Negro incorporó al presupuesto de Tren Patagónico una partida de $3.406 millones -unos US$ 2,3 millones) orientada a las formaciones y obras en vías y estaciones de Cipolletti y General Roca.

El Ministerio de Hacienda aprobó una modificación presupuestaria para financiar parte de los trabajos previstos en el plan de recuperación del Tren del Valle, que comenzará con la conexión de Cipolletti y Roca.

El monto asignado fue $3.406.337.500, que representa unos US$ 2,3 millones, forma parte de la inversión de $7.917,25 millones, casi US$ 5,3 millones, para poner en marcha el nuevo esquema del servicio, que contempla el acondicionamiento de la formación y vías.

¿En qué se utilizarán los fondos?

De acuerdo a los fundamentos de la modificación presupuestaria, los nuevos créditos se destinarán al servicio interurbano de pasajeros, focalizando en el acondicionamiento de las duplas y las intervenciones previstas en la infraestructura ferroviaria de Cipolletti y Roca.

El monto se financiará con aportes del Tesoro provincial, provenientes de Rentas Generales, y será distribuido en cuatro ejes. La mayor parte del dinero se concentrará en servicios no personales con un total de $2.599 millones, que representa el 76% del nuevo ingreso.

Dentro de ese rubro, $2.448.087.500 corresponden a tareas de mantenimiento, reparación y limpieza, mientras que $151 millones se destinarán a otros servicios vinculados.

En segundo lugar, se ubican bienes de consumo con $453 millones, seguidos de bienes de uso con $264,5 millones, que se centrarán en maquinaria y equipo, y $90 millones para gastos en personal.

Más del 40% de los $7.917,25 millones presupuestados ya fueron incorporados al presupuesto del Tren Patagónico.

El plan para recuperar el Tren del Valle

La ampliación presupuestaria del Tren Patagónico 2026 se enmarca en la primera etapa del traspaso del Tren del Valle a la Provincia, que involucra a Cipolletti y Roca.

Desde el Ministerio de Hacienda explicaron que la ejecución del presupuesto general se realiza de manera progresiva, a medida que avanzan las distintas acciones contempladas en el plan de implementación.

En julio, cuando recibieron el presupuesto para el reacondicionamiento de las triplas por un total de $1.396 millones, se entregó un primer anticipo de $410 millones. Mientras que a la fecha, ya se abonaron $815 millones para el mantenimiento de las unidades ferroviarias.

De este modo, avanza la transferencia que involucra a Sofsa, Tren Patagónico y Ferrosur con el fin de recuperar el servicio y preparar la infraestructura del primer tramo que incorporará nuevos puntos en General Roca, J.J. Gómez, Allen, Fernández Oro y el sector de la Facultad de Medicina.

¿Qué falta para que llegue a Roca?

La Provincia deberá acondicionar el material rodante y realizar trabajos en las vías, estaciones, andenes y pasos a nivel para garantizar las condiciones de seguridad. También se prevé incorporar sistemas de comunicación y seguimiento satelital, además de equipamiento y recursos necesarios para la operación.

En septiembre, el ministro de Obras y Servicios Públicos, Alejandro Echarren, había señalado que el inicio del servicio entre Cipolletti y Roca se esperaba para inicios de diciembre, aunque aclaró que esa fecha dependería del avance de las obras y de las pruebas.

La modificación presupuestaria publicada ahora constituye un nuevo paso administrativo para financiar parte de los trabajos previstos en el plan de recuperación del corredor ferroviario del Alto Valle. DiarioRíoNegro.com

31 de agosto de 2026

Gobierno de la Provincia de Río Negro: "El Tren del Valle es una oportunidad enorme y hay que hacerlo bien"

Trenes Regionales

Redacción Crónica Ferroviaria

Para el Gobierno de la Provincia de Río Negro la operación de los servicios de pasajeros del denominado "Tren del Valle" se incorporará de manera progresiva a la órbita de la provincia, con un período de transición de hasta 120 días para evaluar el material rodante, la infraestructura y las condiciones necesarias para prestar el servicio. “Hay que hacerlo bien”, resumió el Ministro de Gobierno y Trabajo, Agustín Ríos.

"Esta iniciativa histórica fue posible gracias al acuerdo firmado por el Gobernador Alberto Weretilneck con el Gobierno Nacional, que permitirá a Tren Patagónico asumir la operación del servicio luego de completar las instancias legales y administrativas correspondientes y realizar la evaluación técnica, administrativa y de seguridad durante el período de transición", dicen desde el gobierno provincial.

Ríos remarcó que el proceso debe permitir construir un servicio confiable para los usuarios. "Las condiciones tienen que estar dadas para que el Tren del Valle cumpla realmente el valor que tiene un tren. El Gobernador Weretilneck dio una instrucción muy clara a todos los actores: quiere un tren confiable, que cumpla los horarios y que tenga un compromiso con la gente que lo va a usar. Si tiene que llegar a las 10.05, tiene que llegar a las 10.05".

El Ministro destacó además el impacto que puede tener el servicio en la movilidad cotidiana del Alto Valle. "Es estratégico para nuestros vecinos porque, además de generar una nueva alternativa de transporte, va a servir para descomprimir las rutas. Nos genera muchísimo entusiasmo, pero también una enorme responsabilidad. No se trata solamente de tener un tren, sino de lograr que sea un servicio que la gente pueda incorporar y en el que pueda confiar", señaló.

Una vez cumplidas las instancias legales y administrativas, la Provincia de Río Negro avanzará con las mejoras necesarias para comenzar la operación. La primera etapa contempla recuperar el servicio entre General Roca y Cipolletti, con una previsión inicial de cuatro frecuencias diarias y cinco nuevos apeaderos.

El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires prepara una importante expansión ferroviaria

Proyectos Ferroviarios

El proyecto busca recuperar y ampliar conexiones ferroviarias estratégicas, con una iniciativa que podría facilitar el acceso a algunos de los destinos bonaerenses más elegidos por los turistas.

El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires avanza en el diseño de un ambicioso plan ferroviario que busca recuperar conexiones de pasajeros y cargas en distintos puntos del territorio bonaerense.

La iniciativa contempla intervenir ramales y mejorar la infraestructura existente para volver a vincular localidades que perdieron sus servicios ferroviarios.

El proyecto apunta especialmente al interior de la provincia y contempla una red que permita fortalecer tanto el turismo como la actividad productiva, industrial y portuaria.

Foto archivo demostrativa de formación de pasajeros de la ex Ferrobaires en estación Tandil

Entre las localidades que aparecen dentro del esquema se encuentran algunos de los principales destinos turísticos bonaerenses.

El Gobierno avanza con un plan para recuperar los trenes

El ministro de Transporte bonaerense, Martín Marinucci, trabaja junto con la Asociación Latinoamericana de Ferrocarriles (ALAF) en el desarrollo de una propuesta integral para el sistema ferroviario provincial.

Como parte de esta etapa, se analizarán las condiciones de las vías, los tramos que requieren intervención y los puntos estratégicos que deberían formar parte de la futura red.

También se evaluarán las necesidades vinculadas con material rodante, infraestructura y operación de los servicios.

La iniciativa todavía se encuentra en una instancia de planificación y evaluación técnica.

El objetivo es avanzar durante los próximos meses en una primera etapa que permita definir las obras prioritarias y posteriormente buscar alternativas de financiamiento.

Qué ciudades busca conectar el proyecto ferroviario

Uno de los principales objetivos es mejorar la conexión entre las ciudades más importantes del interior bonaerense y los principales puntos de salida de la producción.

La propuesta contempla vincular a diez ciudades con mayor densidad demográfica fuera del conurbano con puertos estratégicos como Quequén, Bahía Blanca, La Plata y San Nicolás.

De esta manera, el proyecto no estaría limitado al transporte de pasajeros. La recuperación de los ramales también tendría una función clave para facilitar el traslado de productos agrícolas e industriales y mejorar la logística de distintas regiones.

San Nicolás, uno de los puntos estratégicos

Entre las localidades que aparecen como parte del esquema se encuentra San Nicolás de los Arroyos, en el norte bonaerense.

La ciudad tiene un importante atractivo turístico vinculado al movimiento de visitantes y peregrinos que recibe durante el año. A esto se suma su relevancia económica, ya que cuenta con puerto y parques industriales, lo que la convierte en un punto estratégico para una futura red ferroviaria.

Por estas características, San Nicolás podría cumplir una doble función dentro del proyecto: conectar a los visitantes con uno de los principales destinos turísticos del norte bonaerense y facilitar el movimiento de cargas.

Mar del Plata, Necochea y Tres Arroyos también están en la mira

El plan ferroviario también contempla otras ciudades de gran relevancia dentro de la provincia, entre ellas Mar del Plata, Necochea y Tres Arroyos.

Mar del Plata se destaca por su enorme movimiento turístico y su ubicación estratégica en la costa atlántica. Necochea, además de su actividad turística, cuenta con uno de los principales puertos de la provincia, mientras que Tres Arroyos ocupa un lugar importante dentro de la producción agropecuaria bonaerense.

La inclusión de estas localidades muestra que la iniciativa busca combinar conectividad turística y desarrollo económico, en lugar de limitarse a la recuperación de servicios ferroviarios de pasajeros.

El proyecto también apunta a recuperar pueblos del interior

Otro de los ejes centrales es volver a conectar pequeñas localidades que quedaron aisladas luego de la reducción o desaparición de distintos servicios ferroviarios.

Desde el Gobierno bonaerense consideran que recuperar estas conexiones podría contribuir al arraigo de las comunidades, además de facilitar el acceso a centros urbanos, impulsar el turismo y mejorar las posibilidades de traslado de la producción local.

La propuesta apunta así a recuperar el ferrocarril como una herramienta de integración territorial y no solamente como un medio de transporte.

Cómo sería el esquema para financiar las obras

El proyecto también analiza un posible modelo de participación público-privada. La idea contempla un esquema empresarial mixto en el que podrían participar inversores privados para financiar determinadas obras y posteriormente explotar los servicios durante un período establecido.

Antes de avanzar hacia esa instancia, la Provincia deberá determinar cuáles son los ramales prioritarios, qué inversiones requiere cada uno y cuál sería el costo de recuperar la infraestructura.

Cuándo podría avanzar el proyecto

Según el esquema planteado, el Gobierno bonaerense busca contar con una primera etapa técnica hacia el último trimestre del año. Ese trabajo serviría como base para definir las prioridades y comenzar la búsqueda de financiamiento internacional.

La intención oficial es recuperar progresivamente conexiones estratégicas y volver a poner al tren en el centro de la movilidad y la logística del interior bonaerense. DiarioElCronista.com

27 de agosto de 2026

Línea San Martín: Alerta de la Auditoría General de la Nación por el deterioro del material rodante

Actualidad

Un informe de la Auditoría General de la Nación advirtió que a fines de 2024, el 23% de los coches remolcados y el 33% de las locomotoras estaban fuera de servicio. El organismo también cuestionó los retrasos en las reparaciones y la falta de avances en obras clave para recuperar la infraestructura ferroviaria.

La Auditoría General de la Nación (AGN) cuestionó el estado del material rodante de la Línea San Martín y advirtió sobre el deterioro registrado en los últimos años. Según un reciente informe del organismo de control externo del sector público nacional, a fines de 2024 casi un cuarto de los coches remolcados y un tercio de las locomotoras asignadas al servicio se encontraban fuera de circulación.

El documento también puso el foco en los retrasos acumulados en los contratos destinados a reparar el material rodante y cuestionó la planificación y ejecución del mantenimiento. La AGN sostuvo que las tareas realizadas resultaron insuficientes, particularmente en lo referido al mantenimiento pesado, mientras las unidades continuaron acumulando kilómetros sin recibir las intervenciones correspondientes.

La situación de los coches CSR Puzhen se agravó significativamente en apenas dos años. De los 160 coches incorporados a la línea en 2013, a comienzos de 2023 había nueve fuera de servicio, equivalentes al 6% de la flota.

Para diciembre de 2024, en cambio, la proporción había trepado al 23%. A los nueve coches iniciales se sumaron tres formaciones completas: la F03 y la F09, de siete coches cada una, y la F15, de seis. También quedó fuera de servicio la formación F11, integrada por siete coches y afectada por el accidente ocurrido en Palermo en mayo de 2024.

El informe atribuye parte del problema a que prácticamente toda la flota alcanzó simultáneamente el kilometraje que exige la realización de reparaciones pesadas. A esto se suman las limitaciones de los talleres propios de Trenes Argentinos, que no cuentan con infraestructura y equipamiento suficiente para afrontar ese tipo de trabajos.

Ante esa situación se recurrió a un esquema de mantenimiento tercerizado. El contrato firmado en 2018 con TMH, posteriormente adquirida por Motora Argentina, contemplaba reparaciones de las locomotoras y de los coches. Sin embargo, la AGN constató que los trabajos no cumplieron los plazos previstos.

Entre julio de 2018 y junio de 2023 se repararon 13 locomotoras y 47 coches, correspondientes a siete formaciones. El contrato quedó inconcluso y varias unidades permanecieron sin avances desde 2023.

En febrero de 2025 se renegoció el acuerdo y se amplió el alcance para contemplar la reparación de cinco locomotoras SDD7 y 34 coches Puzhen. A fines de julio pasado se presentó la primera tanda de coches reformados, con mejoras en asientos, iluminación, ventilación y tratamiento térmico de los techos.

Además, Trenes Argentinos lanzó una nueva contratación para reparar otros 117 coches, incluyendo la instalación de equipos de aire acondicionado. Por ese contrato compiten Motora, Materfer y la UTE Benito Roggio Ferroindustrial-Emepa.

Una situación más crítica en las locomotoras

El panorama de las locomotoras es todavía más delicado. En 2022 las 24 CSR SDD7 asignadas a la línea se encontraban operativas, aunque ya existían retrasos en el cronograma de mantenimiento. Para fines de 2023, el 8% de la flota estaba fuera de servicio, mientras que un año después el porcentaje había escalado al 33%.

La AGN atribuyó el deterioro a los reiterados atrasos en las reparaciones, especialmente las revisiones de 300.000 kilómetros contratadas con Motora, que permanecían sin avances desde 2022. Solo 13 de las 24 locomotoras habían recibido ese tipo de reparación.

La renegociación de 2025 contempló la reparación ampliada de cinco locomotoras, pero otro proyecto clave continúa demorado: la reparación general de las 24 unidades, prevista al alcanzar los 900.000 kilómetros. Aunque la obra había sido adjudicada a fines de 2023, las órdenes de compra se emitieron recién en febrero de 2025 y, según la AGN, los avances fueron prácticamente nulos.

Desde Trenes Argentinos señalaron que no hay novedades respecto de esa licitación.

En paralelo, sí avanzó la incorporación de tres nuevas locomotoras. La compra, adjudicada en 2021, fue reactivada en enero de 2025 y las unidades llegaron al país en marzo de este año. Su incorporación progresiva permitió aliviar parcialmente la falta de material tractivo.

El deterioro del material rodante se suma a las dificultades que atraviesan otros proyectos vinculados con la línea San Martín. La licitación para renovar las vías y el señalamiento entre Retiro y Pilar fue cancelada, mientras que el proyecto de electrificación fue dejado de lado luego de que el crédito del BID previsto para financiarlo fuera redestinado y posteriormente retirado del Presupuesto 2026.

También permanece inconcluso el viaducto entre Palermo y La Paternal, incluida la estación Villa Crespo.

En contraste, continúan en trámite algunas obras de infraestructura, como trabajos de vías, señalamiento y comunicaciones entre Retiro y Palermo, la reforma de la estación Palermo, la renovación de vías entre Caseros y Pilar, la reparación del puente sobre el río Reconquista y obras en distintos pasos a nivel.

El informe de la AGN deja así expuesto un problema que excede el estado puntual de algunas formaciones: la línea enfrenta dificultades acumuladas de mantenimiento, infraestructura y renovación de material rodante que condicionan su capacidad operativa y demandan inversiones para evitar un deterioro todavía mayor del servicio. ResúmenElDiariodePilar.com

24 de agosto de 2026

Privatización del Belgrano Cargas y Logística: Guiños al Grupo México y a Estados Unidos y quejas de firmas locales

Nota de Opinión

La privatización del Belgrano Cargas y Logística que impulsa Javier Milei cambió de rumbo en el tramo final: el Gobierno retocó los pliegos tras los pedidos del Grupo México (GMXT) y bajo la sombra de las gestiones atribuidas al embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas. El rediseño generó malestar entre empresas locales que ven ventajas para las oferentes extranjeras.

A fines de mayo, el titular de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas (ATEP), Diego Chaher, y el presidente del Belgrano Cargas, Alejandro Núñez, habían elevado al Ministerio de Economía y a la Casa Rosada los borradores con los pliegos para avanzar con la privatización de la ferroviaria estatal.

Las bases licitatorias incluidas en ese expediente respondían al esquema inicial anunciado a principios de 2025, que contemplaba una desintegración vertical con 21 unidades de negocios distribuidas entre las tres líneas —Belgrano, San Martín y Urquiza— que actualmente integran la empresa estatal.

De acuerdo con la reconstrucción realizada por Letra P, el lobby desplegado durante las últimas semanas por los representantes de GMXT y las "sugerencias" que habrían llegado desde la embajada estadounidense terminaron convenciendo a Milei de autorizar un rediseño de los pliegos.

Corridos de la definición final Chaher y Núñez, la aprobación de las bases quedó en manos de los encargados de custodiar las firmas de Milei y de Toto Caputo: la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy, y el secretario Legal y Administrativo de Economía, Juan Ignacio Stampalija.

Exfuncionaria macrista, Ibarzabal Murphy desembarcó en la gestión libertaria a comienzos de 2024 como secretaria de Planeamiento Estratégico Normativo y, en abril del año pasado, pasó a conducir Legal y Técnica. Stampalija, tras su paso por la Subprocuración del Tesoro, llegó al Ministerio de Economía en junio para reemplazar a José García Hamilton. Ambos comparten un rasgo: cuentan con el aval de Karina Milei pese a su estrecha relación con Santiago Caputo.

El cambio que favoreció a GMXT

El esquema original preveía licitar por separado dos lotes de locomotoras, dos de vagones, dos zonas de talleres y un concesionario de vías para cada una de las tres líneas del Belgrano Cargas.

Los pliegos finalmente publicados, en cambio, habilitan ofertas conjuntas por las vías y el material rodante de cada línea, tal como reclamaba el grupo mexicano para participar de la licitación.

Además, desaparecieron los límites previstos inicialmente: las empresas interesadas podrán presentar ofertas para quedarse con la infraestructura y el parque de locomotoras y vagones de todas las líneas.

En el caso de los talleres, también se abandonó la segmentación zonal prevista originalmente. Ahora se licitarán en un único paquete por línea y podrán competir incluso las firmas que ya resulten adjudicatarias de las vías y del material rodante.

Ese rediseño abre la posibilidad de que una sola empresa concentre todas las licitaciones en juego y termine controlando integralmente la red del Belgrano Cargas. De concretarse, la "desintegración vertical" que pregonan Milei y Federico Sturzenegger quedaría, en los hechos, desdibujada.

RIGI, cláusula anti-China y arbitraje en Uruguay

A la reconfiguración licitatoria se sumaron otros tres cambios de peso.

El primero fue la incorporación del acceso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para proyectos superiores a u$s 200 millones. Esa ventaja —que incluye beneficios económicos, fiscales y cambiarios— fue aprobada contrarreloj mediante el decreto 748/26, apenas un día antes del llamado a licitación, y alcanza tanto a obras ferroviarias como a desarrollos logísticos vinculados con los trenes de carga.

El segundo cambio fue la incorporación de la cláusula anti-China, que excluye de la competencia a empresas vinculadas con gobiernos extranjeros.

El tercero establece una prerrogativa diferencial para las firmas extranjeras: podrán llevar controversias superiores a u$s 500.000 a un tribunal arbitral con sede en Uruguay. Esa alternativa no estará disponible para las empresas locales, que sólo podrán recurrir a arbitrajes en la Ciudad de Buenos Aires.

Malestar de Urquía y de empresas argentinas

Apenas se oficializaron los pliegos modificados, GMXT USA celebró públicamente el nuevo esquema. En un comunicado ratificó su "firme interés en participar en la modernización de la red ferroviaria argentina" y anunció que selló un acuerdo estratégico con la estadounidense Wabtec, líder global en equipos, componentes, servicios e inteligencia digital para el sector ferroviario.

En el frente local, los cambios provocaron la reacción de Roberto Urquía, titular de la ferroviaria privada NCA y del grupo Aceitera General Deheza (AGD).

“Me parece que se le da mucha importancia al capital extranjero, al que viene de afuera. Ahí va la alfombra roja. Los que estamos produciendo en Argentina, la verdad, no tenemos un embajador que nos defienda”, lanzó el empresario, en una referencia directa al rol que atribuye a Lamelas.

Desde el año pasado, el grupo Urquía sigue la privatización por dos carriles. A través de AGD integra un consorcio junto con Bunge, Cargill, Dreyfus y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) que busca quedarse con talleres, locomotoras y vagones de las líneas Belgrano y San Martín.

Al mismo tiempo, mediante NCA apuesta a concentrar la mayor cantidad posible de operaciones bajo el esquema de acceso abierto (open access) que comenzaría a regir si la privatización del Belgrano Cargas llega finalmente a buen puerto. Por: Antonio Rossi para LetraP.com

21 de agosto de 2026

Subastarán como chatarra más de 20 coches de pasajeros y locomotora en desuso

Subastas Ferroviarias

Trenes Argentinos Infraestructura lanzó una nueva subasta de material rodante fuera de servicio. Se trata de coches eléctricos y locomotoras que circularon en la línea Mitre. Con el remate, buscan despejar la Playa de Colegiales.

Trenes Argentinos Infraestructuras S.A. (ADIFSA) subastará 23 coches de pasajeros y locomotoras fuera de servicio.

La empresa rematará dos lotes de material rodante desafectado, considerados en estado irrecuperable y declarado como rezago.

El primero de ellos incluye cinco coches eléctricos Toshiba completos (bogies y carrocería), que circularon en la línea Mitre hasta mediados de la década pasada y que actualmente se encuentran estacionados en Bancalari, con marcas visibles de haber sufrido incendios. El valor base es de 55 millones de pesos.

Un segundo lote comprende un total de 17 coches Toshiba y Emfer Puma completos (bogies y carrocería), que se encuentran en similar condición, y una locomotora GAIA (número 5272). Todos ellos se encuentran localizados en la Playa de Colegiales. En este caso, el valor base es de 226,5 millones de pesos.

Cabe recordar que, tal como informó entonces enelSubte, la totalidad de las unidades que ahora salen a subasta habían sido oficialmente desafectadas y declaradas como rezago para su disposición final en febrero pasado. En simultáneo, fueron desafectadas del uso ferroviario otras 71 unidades, aunque no todas ellas con destino a chatarra.

El remate de material rodante en desuso se suma a la reciente subasta de varios lotes compuestos por durmientes de madera y de hormigón, chatarra ferrosa variada, rieles en condición de rezago y hasta bogies de coches eléctricos fuera de servicio. Estos materiales se encontraban almacenados en diversas dependencias ferroviarias de las provincias de Buenos Aires y Tucumán.

A diferencia de lo ocurrido con anteriores subastas, hasta el momento ADIF no ha detallado cuál será el destino de los fondos recaudados por la venta del material.

Vale notar que, en paralelo a esta venta de materiales de rezago, se continúa desarrollando un agresivo proceso de venta de inmuebles y terrenos desafectados del uso ferroviario, tanto en la Capital como en el Gran Buenos Aires y en el Interior del país. Las desafectaciones van desde predios subutilizados o en desuso hasta cuadros de estaciones completas.

En el caso de los inmuebles urbanos, como los siete terrenos de origen ferroviario ubicados en el barrio de Palermo y otros dos en Colegiales y Villa Crespo, la intención oficial es proceder a su venta para desarrollos inmobiliarios de corte residencial. En cuanto a las parcelas rurales, el objetivo es su enajenación en favor de destacadas firmas del sector agroindustrial.

Se trata de una profundización de la política llevada adelante durante el gobierno de Macri, cuando se vendieron importantes predios en la Ciudad de Buenos Aires, como la playa Colegiales (parcialmente), playa Palermo y la playa de Empalme Norte, en todos los casos con destino a emprendimientos inmobiliarios “premium”. Las subastas fueron duramente objetadas por informes de la Auditoría General de la Nación (AGN): el órgano de control detectó errores de cálculo en los montos y ventas por debajo del valor de mercado, entre otras irregularidades.

Si bien los remates eran justificadas entonces en la necesidad de recaudar fondos para diversos proyectos de transporte que se estaban ejecutando -los viaductos del Mitre y el San Martín o el Paseo del Bajo-, nada obliga a las autoridades a reinvertir siquiera una parte de lo recaudado en mejoras en el ferrocarril, algo que sí contemplaba el malogrado proyecto de “Reparación Histórica Ferroviaria”.TiempoArgentino.com

Con la complicidad del BID, Toto Caputo se gastó para contener el dólar un préstamo para los trenes

Actualidad

El dinero debía utilizarse para infraestructura del San Martín. Según la Auditoría, los accidentes del ferrocarril aumentaron 72%.

Con la complicidad del BID, Toto Caputo utilizó un préstamo de 400 millones de dólares destinado a infraestructura de la Línea San Martín para contener al dólar.

Según la Auditoría General de la Nación, los accidentes del ferrocarril aumentaron 72% en 2024 y los fallos técnicos subieron 400%.

La Argentina había conseguido en 2018 un préstamo del BID por 400 millones de dólares que utilizarse para la modernización integral de la Línea San Martín. Más precisamente para vías, señalamiento, control de trenes y comunicaciones.

El estado argentino debía aportar otros 122 millones, pero ni un solo dólar fue a parar para mejoras en un tren que transporta 28 millones de pasajeros por año y que une Retiro con Pilar.

En 2023 una licitación para material rodante fue adjudicada, pero tras la asunción de Milei se frenó el proceso a pesar de que ya se habían emitido las órdenes de compra. Días más tarde un choque de trenes del San Martín en Palermo dejó 60 heridos.

En paralelo, Toto Caputo comenzó a negociar con el BID darle otro destino al préstamo. El organismo avaló que el dinero fuera al "Programa de Apoyo a la Sostenibilidad Fiscal y el Crecimiento" por 647 millones provenientes en parte de los 400 millones que el BID había prestado para infraestructura ferroviaria.

En el BID explicaron que el dinero "contribuirá a fortalecer las finanzas públicas y la balanza de pagos, reforzando la estabilidad macroeconómica y el crecimiento", un eufemismo para explicar que el préstamo serviría para contener al dólar.

El auditor Luis Naidenoff calificó la decisión de darle otra finalidad al préstamo como "una enorme irresponsabilidad". Además, dijo que los fondos de la Emergencia Ferroviaria declarada por DNU en junio de 2024 -aproximadamente 500 millones de dólares para todo el sistema- no compensan la pérdida de un crédito que era de 522 millones exclusivamente para esta línea.

El informe que presentó la Auditoría General de la Nación fue lapidario en su análisis sobre el mantenimiento y los controles del FFCC San Martín.

Aseguran que la cadena de responsabilidades del Estado falló en todos sus eslabones: la CNRT controló de forma parcial, la Secretaría de Transporte no respondió formalmente los informes que recibió, y la operadora SOFSE respondió apenas el 38% de las observaciones que se le realizaron. Fuente: LaPolíticaonline.com

11 de agosto de 2026

Proyecto de Ley para declarar la nulidad absoluta de los contratos de concesión

Proyecto de Ley

Redacción Crónica Ferroviaria

Se encuentra en la Comisión de Transporte de la Honorable Cámara de Diputados un Proyecto de Ley solicitando declarar la nulidad absoluta e insanable de los contratos de concesión que motivaron la transferencia a empresas privadas de los derechos de uso de la infraestructura de vía y material rodante del sistema ferroviario. Creación de la empresa "Ferrocarriles del Estado Argentino"

Dicho trámite recayó en el Expte. 3795-D-2026 del 07 de Agosto del corriente año, siendo los firmantes de dicho Proyecto de Ley los Diputados Nacionales: 

Néstor Pitrola (Partido Obrero en el Frente de Izquierda y de los Trabajadores - Buenos Aires) y Romina Del Pla (Partido Obrero en el Frente de Izquierda y de Trabajadores - Buenos Aires).

Fundamentos

Hace 16 años, un crimen contra la clase obrera, el crimen de Mariano Ferreyra, puso en la escena nacional la cuestión del negociado ferroviario por parte de los  concesionarios privados, el gobierno y la burocracia sindical. Un año y medio después, la masacre de Once producía una crisis política en torno al punto. Se trató de una masacre doblemente evitable, porque es resultado del vaciamiento ferroviario y porque de haberse tomado las medidas correspondientes tras el crimen de Mariano, se podría haber evitado el accidente ocurrido un año y medio después.

La gran movilización popular por ambas cuestiones obligó a un cambio en la política ferroviaria del gobierno kirchnerista de entonces. Pero se ha hecho sobre las mismas bases sociales y económicas de fondo y partiendo de la impunidad tanto de los grupos empresariales intervinientes como de los funcionarios, burócratas sindicales y gobiernos que se asociaron en la causa antinacional del vaciamiento ferroviario.

La condena a Pedraza, a un sector de la patota asesina y de los policías que liberaron la zona para la emboscada criminal contra los tercerizados ferroviarios, fue una conquista del movimiento popular –contra todas las trabas y maniobras que se orquestaron desde lo más alto del poder político del momento, con ministros y funcionarios operando para proteger a los condenados. Otro tanto ocurrió con las parciales condenas por la masacre de Once.

Hoy, el gobierno de Javier Milei ejecuta un brutal desfinanciamiento del sistema ferroviario, con cierre de boleterías y de servicios, y una política de destrucción de los salarios, despidos masivos y retiros voluntarios que han derivado en situaciones gravísimas, como el choque de trenes en Palermo en mayo de 2024. El objetivo del gobierno, que ejecuta y anuncia nuevos tarifazos, es lisa y llanamente preparar una nueva ola privatizadora que ignora por completo el rol de servicio público del sistema ferroviario, colocándolo como una oportunidad de negocios privados más.

Hace unas semanas, los alarmantes informes presentados por la Unión Ferroviaria de la seccional Oeste del Gran Buenos Aires volvieron a poner sobre la mesa la necesidad de discutir el funcionamiento operativo del sistema ferroviario, las condiciones del transporte, la situación salarial de sus trabajadores y las medidas necesarias para garantizar la seguridad de trabajadores y usuarios.

Tras años de cajoneo de este proyecto, presentado una y otra vez por la banca del Partido Obrero en el Frente de Izquierda, volvemos a insistir con su urgente tratamiento, como parte de una propuesta transicional que pone a los trabajadores como protagonistas y como cabeza de una reorganización social, económica y política nacional.

La lucha por estas reivindicaciones es el homenaje militante que hacemos a nuestro  compañero Mariano Ferreyra.

A continuación reproducimos una actualización de los fundamentos que acompañaron el proyecto en una de sus últimas presentaciones:

Antecedentes históricos

La historia del Ferrocarril (FFCC) en la Argentina es la historia de la lucha contra la entrega y la subordinación de la burguesía gobernante al capital extranjero. 

El ferrocarril nace por impulso del Estado Argentino en 1854, lo que echa por tierra con el mito de que fueron desde el comienzo propiedad británica.

Scalabrini Ortiz (“Historia de los Ferrocarriles Argentinos”) desmitifica también que, por ser estatales, eran sinónimo de ineficiencia, onerosidad y pérdidas. Daban ganancias y sus tarifas eran inferiores en un 50% a las de los ferrocarriles particulares. Pero ya en 1889 los gobiernos de Juárez Celman, Carlos Pellegrini y Julio A. Roca, los iban entregando al capital inglés en condiciones tales “que cualquier ciudadano argentino pudo adquirir porque la operación no requería ni un centavo de capital efectivo” (ídemS. Ortiz).

Los gobiernos entreguistas habían “hipotecado” los ferrocarriles en aras de la creación de una deuda externa, para finalmente privatizarlos (Lisandro Martínez, “Burguesía Nacional, Ferrocarriles, Impunidad Criminal”). Las privatizaciones fueron con ganancias mínimas “garantizadas” (ídem). ¿No suena esto a los millonarios subsidios volcados en las últimas décadas a las concesionarias por el régimen K continuando al menemismo?

Ya entonces la resistencia popular se manifestaba: 15.000 personas se movilizaron en el Frontón de Buenos Aires para oponerse. En todo el período, la clase obrera, en particular la ferroviaria, se opuso a la entrega con huelgas y movilizaciones. En 1912 se produce la más larga: 52 días. En 1941, con 41.198 km. de vías férreas, Argentina ocupaba el octavo lugar entre los países del mundo, después de EE.UU., Rusia, India, Canadá, Alemania, Francia y Australia.

Revisados los ferrocarriles en 1944/45, el capital privado tenía una red de 29.094 km. de vías y el estatal 12.942. Pero era un reparto en desmedro del ferrocarril estatal, que cumplía un rol de fomento llegando a zonas pobres o de poca densidad de población; reservando al ferrocarril privado las zonas de alta producción. 

Una injusta “división de tareas” entre lo estatal y privado, con el objetivo de socializar las pérdidas y privatizar las ganancias.

El gobierno de Juan Domingo Perón nacionalizó la red ferroviaria. El Estado argentino compró en 1947 todas las compañías de capital francés e inglés existentes al 1 de Julio de 1946. La industria ferroviaria tuvo un impulso. Por ejemplo, en los Talleres de Córdoba, pertenecientes al Ferrocarril Belgrano, se fabricó la primera locomotora a vapor. Otro tanto ocurrió con la empresa FADEL de Liniers.

Pero el excesivo monto pagado a los monopolios por la estatización generó enormes polémicas. “Los Ferrocarriles valían menos de 1.000 millones de pesos. El gobierno peronista pagó cerca de 3.000 millones a la cotización de los valores ferroviarios argentinos en Londres... Según la revista Economía y Finanzas del 15 de julio de 1954 - editada por el Ministerio de Hacienda del gobierno peronista-, el 89% de las locomotoras adquiridas y el 71,9% de los rieles tenían más de treinta años de uso...” (La clase dirigente argentina frente al imperialismo, Milciades Peña). Este pago excesivo descapitalizó en gran medida al Estado argentino e impidió que se desarrollara una política de inversión industrial tanto en materia ferroviaria, como en otros rubros.

Con la llamada “Revolución Libertadora” de 1955, es decir, el “golpe gorila”, Argentina se somete a los dictados del Fondo Monetario Internacional -del cual no era parte hasta ese momento- y a través de ese organismo, las industrias automotrices, de neumáticos y petroleras empiezan a exigir bajo el nombre de “reestructuración” la entrega de los ferrocarriles a capitales privados, dándose los primeros pasos a través del “Plan Prebisch”.

En estos años se destacan las luchas ferroviarias en la denominada “resistencia” a la Libertadora. En 1958 asume el gobierno de Arturo Frondizi y Álvaro Alsogaray, su ministro de Economía viaja a EE.UU. para acordar la venida del General Thomas Larkin para un estudio de transportes a cargo del Banco Mundial.

Así se diseñó el denominado “Plan Larkin” que consistía en abandonar el 32% de las vías existentes, despedir 70.000 ferroviarios, reducir a chatarra todas las locomotoras a vapor, 70.000 vagones y 3.000 coches de pasajeros para comprar todo al exterior. A mediados de 1960 se empieza a aplicar el Plan Conintes con el objetivo de militarizar a los ferroviarios. “Para combatir el terrorismo”, decía el decreto. En 1961 se produce una huelga de 42 días oponiéndose a este desguace, logrando frenar parte de este intento.

Asume Illia (1963/1966) y habla del “déficit” ferroviario y que podía darle continuidad al Plan Larkin con un anunciado “plan Trienal o Nacional de Desarrollo”. Hay también paros y huelgas. Luego llega el golpe de Onganía. El ferrocarril fue intervenido, militarizado y puesto a desguace, enfrentando la resistencia de las bases ferroviarias.

En la última dictadura militar, Ferrocarriles Argentinos, como todas las empresas del Estado, fue obligada a endeudarse innecesariamente como garantía de créditos que tomaban empresarios privados dando origen a la fraudulenta deuda externa. Hubo cierre de ramales, de 350 estaciones, de los talleres Strobel, Santa Fe y Cruz del Eje y 50.000 despidos: de 154.000 ferroviarios quedaron 95.000. Todo esto manchado con la sangre de trabajadores ferroviarios desaparecidos, como Víctor Vázquez y tantos otros torturados y encarcelados. Por ello el 27/4/79, los gremios ferroviarios adhirieron al paro general convocado por la CGT.

Con el gobierno de Raúl Alfonsín, se intentó aplicar el llamado “Plan Terragno”. Mediante el nombre “reformulación de la empresa estatal”, se pretendía dividir en cuatro partes la empresa auspiciando el gerenciamiento privado y sin invertir ni un peso. Siguió la corrupción y el vaciamiento.

Pero es con la asunción del presidente Carlos Menem cuando se produce un gran desenlace privatista. Con la Ley de Reforma del Estado avanzan en el desguace y la privatización de los Ferrocarriles Argentinos. Así comienza el ataque despiadado a la empresa y a los trabajadores ferroviarios. Heroicas huelgas de 1991 y 1992, superando a las burocracias sindicales asociadas al gobierno, llevan a Menem a plantear “ramal que para, ramal que cierra”. Ese slogan termina transformándose en “ramal que se concesiona, ramal que desaparece”, según denunciaban los trabajadores del riel.

El decreto Nº44/90 anula la corrida de 58 trenes de pasajeros interurbanos, desarticulando el traslado en provincias como Río Negro, Neuquén, Jujuy y Formosa.

El Nº45/90, desplaza a 1.500 trabajadores, altamente capacitados, a la DGI (Dirección General Impositiva). El Nº46/90 licencia a 5.000 agentes con más de 62 años de edad, con 40 de experiencia en la empresa. El decreto Nº47/90 prescinde de otros 1.500 trabajadores. Siguieron las concesiones y la entrega de la explotación a manos privadas con los sucesivos gobiernos hasta hoy.

El kirchnerismo

El régimen kirchnerista mantuvo durante más de una década todo el esquema privatista de la “patria concesionaria”. Ante el hundimiento de las privatizaciones de las empresas estatales y el desarrollo de la crisis económica potenciada por la super devaluación monetaria realizada por Duhalde, el régimen K decidió salvar este régimen con una fabulosa política de subsidios a los concesionarios. Se ha dicho que esto era una subvención al salario obrero, cuando se trata en realidad no sólo de una subvención a los concesionarios privados, sino a toda la clase capitalista para que mantenga un esquema de bajos salarios: “garantía de transporte barato de la fuerza de trabajo” según palabras de CFK en la Bolsa de Valores en agosto de 2013. Más de 100 mil millones de pesos fueron entregados en esta larga década a los concesionarios ferroviarios.

Esto fue disfrazado con el ‘relato’ de que el Estado estaba ayudando a crear una clase burguesa nacional. Se trataba de un grupo de aventureros que se llenaron los bolsillos en forma parasitaria. Porque en lugar de invertir ese dinero en el mantenimiento y desarrollo de la infraestructura ferroviaria, se lo robaba y/o lo invertía en otros negocios.

Los Cirigliano, por ejemplo, comprando líneas de colectivos en todo el país, incluso en el exterior. El desvío de fondos fue no sólo corrupto sino criminal. Como sigue ocurriendo hoy, los pasajeros viajaban como ganado, los servicios se cancelaban, los ‘accidentes’ se multiplicaban. Las direcciones sindicales burocráticas fueron cooptadas por el gobierno K. Se introdujo un sistema de ‘tercerización’ laboral regenteado por la propia burocracia sindical de la Unión Ferroviaria y de La Fraternidad. Por oponerse a esta situación que sometía a miles de ferroviarios a reducciones salariales del 50% y la falta de estabilidad laboral fue asesinado por una patota, Mariano Ferreyra, miembro del Partido Obrero y gravemente heridos otros compañeros. Producto de la movilización popular fueron juzgados y condenados los autores materiales del crimen, así como algunos de sus autores intelectuales (Pedraza).

Pero la asociación entre burócratas sindicales entreguistas, concesionarios-capitalistas y funcionarios corruptos K (Jaime, Schiavi, Luna, De Vido, etc.) no fue condenada. El gobierno la preservó. Esta fue la causa directa de las catástrofes de Flores, Once y Castelar en el FC Sarmiento que dejó decenas de muertos y centenares de heridos.

Antes el gobierno no quiso escuchar la voz de los estallidos y broncas de usuarios reventadas en Constitución y en Haedo. La movilización popular en repudio al asesinato de Mariano Ferreyra y a la masacre de Once, es la que obligó al gobierno a modificar su política. Al asumir Randazzo como Ministro de Transporte, se vuelve a asestar otro golpe al FFCC al pretender cerrar definitivamente los talleres ferroviarios estatales y privados nacionales. En su lugar armaron un súper endeudamiento con monopolios chinos importando más de 1000 coches. El ‘plan’ final de un gobierno impotente y corrupto, en el tramo final de su mandato, fue importar más vagones y locomotoras, rieles, repuestos y hasta… durmientes. Desarrollar a fondo una política de desindustrialización, como lo evidencia, por ejemplo, el cierre de los talleres Emfer y Tatsa tirando al óxido capital-maquinaria apto para la fabricación de trenes y desperdiciando más de 300 trabajadores altamente especializados capaces de construirlos. Sin dudas, es necesario la reapertura integral de todos los talleres cerrados en el marco de la empresa estatal ferroviaria única.

Este endeudamiento millonario (más de 1400 millones de dólares desde el 2010): ¿no hubiera servido para reequipar nuestros talleres a fin de que cubran esta necesaria producción de material ferroviario? Daría así un impulso a la lucha contra la desocupación en lugar de jactarse por la distribución de planes meramente asistencialistas. Este superendeudamiento con los monopolios chinos no es una salida a la crisis del FFCC, sino una emergencia y un nuevo negociado de características semicoloniales, que copia el esquema del siglo XIX con los ferrocarriles británicos.

La Ley 27.132 de 2015

Aunque el ‘relato’ anunciaba la “reestatización” del FFCC, la Ley 27.132 que se aprobó en 2015 a instancias del ministro Randazzo sólo habla de una “política de reactivación” ferroviaria. De esta forma, pasaron la esponja a 20 años de vaciamiento y mintieron sobre el futuro. El artículo 2° consagró “la participación pública y privada en la prestación y operación de los servicios ferroviarios”. Planteó “renegociar los contratos de concesión” en el transporte de cargas: Nuevo Central Argentino (Aceitera Deheza), Ferroexpreso Pampeano (Techint) y Ferrosur Roca (Cementera Camargo Correa).

Sectores altamente rentables. En todos ellos sólo pasó a la nueva empresa ferroviaria estatal el porcentaje accionario actual del Estado en esas sociedades, un 16%. La ley sólo indicó que estos ramales deben ser abiertos a todos los “usuarios” que se anoten en un Registro especial, algo reclamado por otros grupos exportadores de granos y minerales. También planteó la “renegociación” de los contratos de concesión en sectores del transporte de pasajeros como el FFCC Urquiza (grupo Roggio) y Belgrano Norte (Ferrovías-Emepa). En su artículo sexto consagró la mantención de la Sociedad Belgrano Cargas y Logística SA. En el Belgrano Cargas, que abarca 13 provincias y todo el corredor de la soja, está la crema del negocio. Su modernización, encarada en ese momento por los acuerdos leoninos con China era una exigencia del Banco Mundial y de las grandes compañías exportadoras para abaratar el costo de la logística argentina. Se trató de una inversión del Estado de 6000 millones de dólares “para entregar a las economías regionales”, según señaló Marcelo Bosch en ese momento como presidente del Belgrano Cargas.

La ley permitió en sus artículos 14, 17 y 19 la gestión de distintos servicios ferroviarios “por sí, por intermedio de terceros o asociada a terceros”. No sólo puede concesionar los servicios, sino que mantiene en pie la tercerización-superexplotación de los trabajadores. La lucha contra esto costó la vida de Mariano Ferreyra (y centenares de despidos y persecuciones) por la patota de Pedraza. La ley no planteó ningún tipo de auditoría, ni inventario de los bienes que el Estado pasa a “administrar” en forma directa. Es un operativo de encubrimiento: tendrían que rendir cuentas de miles de millones de pesos en subsidios otorgados a las concesionarias.

Los Cirigliano, a cargo del Sarmiento, compraron una red de empresas de colectivos en el país (1700 unidades) y en el exterior. La secretaría de Transportes lo permitió. Es cómplice de los accidentes de Flores, Once y Castelar con centenares de muertos y heridos.

La movilización contra el crimen de Mariano y por la masacre de Once, obligaron a cambiar de política. La ley de 2015 pretendió tapar la responsabilidad de los K y de sus concesionarios entenados: es también una ley de Punto Final.

Pero no se trata sólo del pasado, sino del presente y futuro ferroviario. El gobierno primero cerró contratos con los chinos para importar vagones y repuestos y luego envió el Proyecto que crea Ferrocarriles Argentinos. Un super endeudamiento que golpea cualquier industrialización nacional. Una primera víctima fue el cierre de los talleres Emfer y Tatsa que bajo los Cirigliano vendían a precio de oro reparaciones y material ferroviario.

“Con la compra de nuevo material rodante a China, se abre un nuevo ciclo en el FFCC. Ya no es el vaciamiento indiscriminado, hay una reconstrucción selectiva, parcial y proimperialista sobre las ruinas del viejo ferrocarril” (Lista Gris). Como con YPF SA en petróleo, abrieron un nuevo ciclo de privatización ferroviaria.

El macrismo

La asunción de Mauricio Macri no alteró el espíritu privatista latente en la Ley de 2015; por el contrario, lo profundizó bajo la máscara de la "modernización". El gobierno de Cambiemos utilizó la estructura remanente para beneficiar al capital concentrado agroexportador, dándole prioridad absoluta a las obras del Belgrano Cargas para abaratar los costos de las grandes cerealeras, mientras abandonaba los servicios de pasajeros.

El golpe más duro de este período fue el desmantelamiento definitivo de Ferrobaires entre 2016 y 2018, lo que provocó la cancelación de decenas de ramales de larga distancia y sumergió nuevamente a pueblos del interior bonaerense y de provincias linderas en el aislamiento. Este desmantelamiento además redundó en 2000 despidos de trabajadores ferroviarios.

A la par, la política del macrismo incluyó la entrega de talleres ferroviarios, como el Mechita a una multinacional rusa (TMH), y de tierras para la especulación inmobiliaria como ocurrió en Palermo y otros barrios de la CABA, para el beneficio de las corporaciones de la construcción amigas del poder, en lugar de garantizar la renovación integral del tendido de vías y los sistemas de señalamiento, entre otras cuestiones.

El gobierno de Alberto Fernández

El retorno del peronismo bajo el Frente de Todos (luego Unión por la Patria) mantuvo intacto el esquema estructural heredado. A pesar del discurso de "recuperación estatal", el ministerio de Transporte y sus sucesivas gestiones optaron por consolidar el statu quo. La prueba más flagrante de esto fue la prórroga sistemática de las concesiones de carga privadas a las grandes patronales —como Ferroexpreso Pampeano (Techint), Nuevo Central Argentino (Aceitera General Deheza) y Ferrosur Roca (Loma Negra)— cuyos contratos de los años 90 comenzaron a vencer y recibieron sucesivas extensiones hasta el día de hoy para seguir usufructuando la infraestructura pública.

El llamado "Plan de Modernización del Transporte" se redujo a una política de maquillaje: inauguración de estaciones y pasos bajo nivel mientras el corazón del sistema —las vías, la infraestructura de potencia y el material rodante— sufría una degradación silenciosa por falta de presupuesto real.

La gestión de las empresas estatales (Trenes Argentinos) se convirtió en un botín político de las distintas facciones del gobierno en sintonía con la burocracia sindical de la Unión Ferroviaria y La Fraternidad. Esta alianza garantizó la continuidad de la precarización laboral y la tercerización en áreas clave como seguridad, limpieza y mantenimiento de vías. Hacia el final del mandato, la falta de repuestos legítimos obligó a la práctica del "canibalismo" de formaciones (desmantelar un tren para arreglar otro), reduciendo frecuencias, aumentando las cancelaciones y preparando el terreno para una nueva crisis de seguridad.

El gobierno de Javier Milei

La llegada de Javier Milei al poder representa un salto cualitativo en la destrucción del sistema ferroviario nacional, asumiendo explícitamente el programa de liquidación total que el menemismo no llegó a concluir. Mediante la declaración de la "Emergencia Ferroviaria" (extendida hasta 2028) y la inclusión de las empresas del sector en los planes de privatización de la "Ley Bases", el gobierno ejecuta un ahogo financiero deliberado y criminal.

Este vaciamiento presupuestario se traduce en la quita total de subsidios que luego terminan pagando los usuarios con los tarifazos, la falta de obras de seguridad esenciales, la falta de mantenimiento elemental y la infraestructura obsoleta, y el cierre masivo de boleterías en el interior. La reducción de la planta de trabajadores mediante miles de despidos y retiros voluntarios forzados por los pésimos salarios persigue el doble objetivo de quebrar al colectivo obrero y abaratar los costos de las empresas de cara a su entrega al capital privado.

Las consecuencias de esta política de desidia planificada no tardaron en llegar de la forma más brutal, con el choque de trenes de la Línea San Martín en Palermo, ocurrido en mayo de 2024, que dejó más de 90 heridos. Este siniestro, tal como denunciaron los trabajadores, fue el resultado directo del robo de cables de señalamiento que el gobierno se negó a reponer y de la falta de radiocomunicaciones operativas. El gobierno utiliza el colapso que él mismo provoca, y que se ha manifestado de esta forma alarmante, para justificar el desguace del Belgrano Cargas y de la Sociedad Operadora Ferroviaria (SOFSE), concibiendo al transporte no como un derecho social, sino como un nicho de negocios para monopolios locales y extranjeros.

El reciente informe difundido por la seccional Haedo de la Unión Ferroviaria, y que se ha difundido en medios nacionales y fuera traído por sus dirigentes a este Congreso, da cuenta de la gravedad de la situación que atraviesa el sistema ferroviario nacional.

Se detalla allí: la falta de personal técnico (más de 4.500 se fueron por los bajos salarios) y la ausencia de banderilleros en los pasos a nivel; la utilización de material rodante obsoleto y kilómetros de rieles con más de 100 años de antigüedad; falta de mantenimiento y de obras de infraestructura, que también se denuncia obsoleta en muchos casos; situaciones de alto peligro como los relés y armarios eléctricos de la Estación Once, que incluyen fusileras de 600 volts y están montados sobre estructuras de madera reseca sin protección; entre otras situaciones muy graves.

A esto se suman documentos de la Auditoría General de la Nación, que mencionan irregularidades, fallas en controles y restricción presupuestaria en tareas de mantenimiento en el Ferrocarril San Martín, línea que registra un crecimiento de 72% de accidentes en 2024. Y también informes de otros gremios como La Fraternidad, que denuncia que bajo el gobierno libertario se redujeron 250 servicios, se perdieron 348 puestos de trabajo de maquinistas, se contabilizan 37 unidades menos, y se cerraron 12 ramales.

El plan del gobierno, en definitiva, es profundizar una política de vaciamiento para avanzar con la privatización, anunciada en primera instancia para las líneas de carga, que son las más rentables. Una política que, como ya señalamos, se viene impulsando hace décadas bajo los distintos gobiernos que beneficiaron a distintos grupos empresariales.

Un plan de reconstrucción ferroviaria de los trabajadores

El sistema de transporte nacional no da más, hace falta un plan, que sólo es posible en un sentido nacional si es realizado y ejecutado por un Congreso de Trabajadores del Transporte. Se necesita la estatización de TODO el sistema ferroviario, sin pago de indemnización alguna, incluyendo la reapertura de Emfer y todos los talleres, en una empresa única bajo control obrero, con representantes electos democráticamente. Que el total de los trabajadores pasen a planta, incluidos los tercerizados. No al Punto Final ferroviario, no a los tarifazos: investigación, juicio y cárcel para los vaciadores concesionarios y funcionarios cómplices. Tareas que encarará un gobierno de trabajadores como sería el gobierno del Frente de Izquierda.

Esta posición fue la base de la intervención de Néstor Pitrola en el pleno de Comisiones, en el año 2015, donde se presentó, en rechazo a la ley Randazzo, un dictamen de minoría del FIT: un proyecto de ley elaborado en combinación con los trabajadores ferroviarios de la Seccional Haedo (Rubén Pollo Sobrero) y de Causa FerroviariaPartido Obrero.

Este Proyecto fue elaborado en base a los debates de bases de los gremios ferroviarios, particularmente de los delegados y trabajadores del FFCC Sarmiento de la Seccional recuperada de Haedo y la Agrupación Causa Ferroviaria.

En momentos donde el presidente Javier Milei avanza en la liquidación del sistema ferroviario, con un profundo desfinanciamiento, despidos, retiros voluntarios, ajuste salarial y vaciamiento presupuestario como parte de una política que apunta a una mayor privatización de los recursos y los servicios esenciales nacionales, más que nunca se plantea el apoyo a este proyecto de ley.

El presente proyecto plantea abiertamente la nacionalización integral de los ferrocarriles, con el conjunto de la infraestructura y material rodante del sistema. Avanza en la anulación sin indemnización alguna de los contratos y concesiones con privados, reintegrando de inmediato todos los bienes, el parque tractivo y rodante, las instalaciones, herramientas, repuestos y demás material cedido. Crea la empresa “Ferrocarriles del Estado Argentino”, con un directorio de trabajadores y usuarios del sistema ferroviario electos y con cargos revocables, que asumirán la operación de toda la Red Ferroviaria Nacional mediante un Sistema Único Ferroviario.

El proyecto además reincorpora al personal cesanteado y despedido de las empresas ferroviarias, pasa a planta estatal bajo convenio ferroviario a todos los trabajadores y actualiza el salario de acuerdo al índice del costo de vida. También crea una Comisión Nacional Investigadora, con trabajadores ferroviarios electos y revocables, para supervisar el traspaso del sistema del ámbito concesionado al sistema estatal, además de otras potestades de investigación, como los contratos firmados con empresas chinas en los últimos años. Se trata de una ley de rescate del sistema ferroviario, que lo pone al servicio de las necesidades del pueblo trabajador, para garantizar que sea eficiente, con tarifas populares y accesibles, además de pensarlo como parte de un Plan Nacional de Transporte en el mismo sentido.

Luego de la experiencia del último gobierno peronista, que dejó intacto el régimen de privatizaciones, el actual gobierno de Milei avanza en un desguace brutal del sistema ferroviario en búsqueda de su privatización a gran escala. Las últimas décadas nos muestran que cambia el signo político del gobierno, pero, con matices, se mantienen los mismos intereses de fondo.

A dieciséis años del asesinato de Mariano Ferreyra, este reclamo se mantiene vigente. Sus compañeros, dentro y fuera del parlamento, seguimos luchando por todas las banderas que representan su lucha.