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28 de agosto de 2026

Cuando no se invierte en rutas y trenes, ¿quién paga?

Actualidad

El gobierno de Milei está dando otros usos a los fondos que deberían destinarse a ferrocarriles y obras de vialidad. Cuando hay desinversión, las consecuencias urbanas las siente el usuario.

Esta semana en Cenital, Emiliano Libman explicó cómo el gobierno de Javier Milei está usando fondos asignados para colocaciones financieras por fuera de su objetivo original. La administración logra así un precario equilibrio fiscal, pero a costa de violar la afectación específica fijada por ley y una caída en el desarrollo y mantenimiento de la infraestructura que el país necesita.

Durante el primer semestre del año, la inversión en obra pública cayó un 32% (desde un nivel ya muy bajo) y pegó fuerte en las grandes obras interjurisdiccionales, como rutas y puentes, que se desplomaron hasta un 80% en términos reales. Mientras tanto, los fondos que debían destinarse a la electrificación de dos líneas de trenes del área metropolitana se dieron de baja o se usaron para otros fines. ¿Cuáles son las consecuencias urbanas de esta desinversión?.


‘Un riesgo concreto’

La mejor manera de entender en qué estado están las rutas nacionales tras dos años y medio de subejecución de partidas es transitándolas. La segunda mejor es leyendo los diarios locales.

“El deterioro de la Ruta Nacional Nº 3, en el tramo comprendido entre Ramón Santos y el acceso norte de Caleta Olivia, volvió a instalarse en el centro del debate en la zona norte de Santa Cruz”, publicó La Opinión Austral el 11 de agosto. “Los videos y fotografías publicados por usuarios en redes sociales reflejan una realidad conocida por quienes circulan por ese sector de la Ruta 3: extensos baches, deformaciones del pavimento y sectores donde los conductores se ven obligados a reducir considerablemente la velocidad o incluso invadir el carril contrario para evitar dañar sus vehículos”.

Un día antes, La Trocha Digital informaba: “La Cámara Federal de Mar del Plata ordenó al Gobierno nacional implementar medidas urgentes para garantizar condiciones mínimas de seguridad en la Ruta Nacional 3, en el tramo comprendido entre Azul y Cacharí, ante el deterioro de la calzada y el riesgo para quienes transitan por el corredor”. Entre los fundamentos, la Cámara destacó que en los últimos seis meses se habían producido en ese sector 11 siniestros viales. “Además, informes de la Policía Federal Argentina detectaron baches, hundimientos, huellas provocadas por el tránsito y falta de señalización, elementos que, según los jueces, configuran un riesgo actual y concreto”.

‘Se me machuca la fruta’

Cuatro días más tarde, el diario Clarín dio a conocer una seguidilla de muertes en la Ruta Nacional 19, que une Córdoba y Santa Fe a lo largo de 350 kilómetros.

Pablo Martínez Carignano, exdirector de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, hizo un breve relato en X sobre los fallidos intentos por mejorar la calidad de ese trazado. “En 2016, Mauricio Macri llama a licitación para convertirla en autopista. Arranca en diciembre de 2017 pero se paraliza en 2018 por la crisis económica. Alberto Fernández retoma la obra y en junio de 2021 inaugura 92 kilómetros, pero después la obra vuelve a frenarse. En diciembre de 2023 asume Javier Milei y el gobierno nacional decide no poner un peso más en obra pública y los kilómetros que faltan para finalizar la autopista quedan directamente abandonados por Nación”, explicó.

El exfuncionario dijo que desde entonces hubo más de 20 muertos en siniestros viales y que el gobierno de la provincia de Córdoba se vio obligado a retomar las obras con fondos propios, pese a que no se trata de una ruta provincial. (Algo parecido ocurrió con la A012, al sudeste de la provincia de Santa Fe, y con cinco rutas nacionales cuya gestión el gobierno de Milei cedió a la provincia de San Juan).

La falta de inversión es inexplicable incluso desde la lógica económica más elemental: la RN19 pasa por Arroyito, sede de Arcor; San Francisco, uno de los polos industriales más importante de la provincia; y Santo Tomé, donde la empresa BASF tiene una de sus mayores plantas en el país.

En el mismo sentido se expresaron los productores del Alto Valle con respecto al estado de las rutas nacionales 22 y 151, que suman años de deterioro a pesar de ser corredores claves de la producción patagónica. Este mes, la Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén le envió una carta a Marcelo Campoy, administrador general de la Dirección Nacional de Vialidad, advirtiendo sobre la magnitud del deterioro. El titular del portal Bichos de Campo es elocuente: “¡Arreglame los pozos que se me machuca la fruta!”. Esta semana, el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, logró que Nación le cediera 560 km de esas rutas nacionales.

Este resumen, que no es exhaustivo y sólo incluye las advertencias del último mes, termina con la Ruta Nacional 9, en el tramo entre Córdoba y Rosario. En diálogo con La Capital de Rosario, varios camioneros relataron que la carretera “está destruida” y explicaron que se ven obligados a conducir por el carril rápido de la mano izquierda para evitar “pozos y baches”. “Hay varios puentes descalzados, como los de Bell Ville, San Marcos y Leones”, dijo uno de los choferes. “En la autopista, entre Leones y Marcos Juárez, se está salteando todo, hay pozos. Desde Tortugas hacia Correa tenés que ir mucho tiempo por la mano rápida”.

El impacto en la ciudad

El problema no termina en el asfalto. Las rutas nacionales son parte de la infraestructura urbana de aquellas ciudades que conectan: por ellas llegan alimentos, salen productos, circulan trabajadores, estudiantes, pacientes, turistas y servicios de emergencia. Cuando una ruta se llena de pozos, los costos (de reducir la velocidad, de hacer maniobras peligrosas, de los viajes que se dejan de hacer) se trasladan a quienes viven en esas ciudades.

A medida que la desinversión se extiende en el tiempo, las consecuencias urbanas se vuelven más visibles: las distancias se encarecen y las diferentes localidades quedan más desconectadas mientras sus mercados se vuelven más pequeños. Los gobiernos locales se ven obligados a destinar recursos propios a reparar una infraestructura que, por ley, corresponde al Estado nacional, usando recursos que podrían destinarse a otras obras.

Al deslinde de responsabilidades que supone “encajarle” el mantenimiento de las rutas a los gobernadores se suma la privatización de la empresa pública Corredores Viales. Esta semana, el Ministerio de Economía avanzó en ese proceso al otorgar en concesión por 20 años ocho tramos de rutas nacionales a diferentes grupos empresarios, bajo la idea de que financien el mantenimiento de la red mediante el cobro de peajes. “La obligación de los operadores se limitará a la reparación de la red y no se prevén nuevas autovías ni carriles”, explicó el diario La Nación, que subrayó que esta nueva concesión es “sin grandes exigencias” a los privados.

La desinversión en trenes

Como explicamos más temprano este año en Cenital, la desinversión alcanzó también a los trenes del área metropolitana de Buenos Aires. En 2024, el gobierno de Milei pidió al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) dar de baja el crédito para electrificar y renovar vías y señalamiento de la línea San Martín, que une Retiro con Pilar y habría utilizado parte de ese dinero para contener el dólar. Un año más tarde, le solicitó al Banco Mundial cancelar un crédito de 600 millones de dólares para la electrificación del Belgrano Sur –que une la estación Sáenz con el sudoeste del Gran Buenos Aires– para usar esos fondos para “asistencia a planes sociales”.

Para conocer el impacto urbano de seguir arrastrando trenes metropolitanos que funcionan con un motor de combustión interna hablé con Maximiliano Velázquez, magíster en Planificación Urbana y Regional de la Universidad de Buenos Aires (UBA): “La superioridad del ferrocarril electrificado sobre los ferrocarriles diesel se fundamenta en cuatro factores: el rendimiento operacional, los beneficios ambientales, la eficiencia energética y los costos de ciclo de vida. Son fundamentales para los corredores de alta demanda, lo que justifica plenamente su realización”, dice.

El especialista agrega que los sistemas eléctricos permiten reducir el tiempo de viaje y aumentar las frecuencias entre servicios, “lo que mejora la experiencia del usuario y vuelve al sistema un poco más confiable”, además de la obvia mejora ambiental por la reducción de gases de efecto invernadero

Costo-beneficio

Otro punto importante son los costos operativos y de mantenimiento. “Si bien es cierto que la primera inversión en electrificación es elevada, una vez que las formaciones empiezan a circular, los costos operativos comienzan a ser bastante más bajos”, dice Velázquez. Los motores a tracción eléctrica suelen tener menos piezas y menos desgaste que los motores diésel: esto implica que van mucho menos a taller y, por ende, que en la diaria se cuenta con muchas más formaciones operativas.

“Por eso en el análisis costo-beneficio siempre se justifica, porque se ahorra a largo plazo, en especial en las líneas que tienen alta densidad de tráfico”, explica. “El San Martín es una de las líneas de la región con mayor densidad de tráfico, sobre todo en determinados tramos. Tiene un tipo de tráfico y de ‘sube y baja’ desde Palermo hasta Caseros, y luego una mayor densidad desde Hurlingham hasta José C. Paz pasando por las estaciones San Miguel y Sol y Verde, con trenes que van más completos. Seguir usando locomotoras diésel con material remolcable vuelve más difícil dar más tráfico allí donde hay más demanda”.

Lo mismo ocurre en el Belgrano Sur, donde la densidad se concentra en La Matanza, tanto en el ramal Marinos como en el ramal a González Catán, al menos hasta Tapiales. Luego el tráfico a Buenos Aires es comparativamente menor, a la espera de que en algún momento el ramal termine en Constitución, algo que también tiene demorado la actual gestión.

Pero entonces, ¿qué pasa si se sigue sin invertir? “El servicio tenderá a ser cada vez peor, con tiempos de viajes que se alargan cada vez más, como venimos observando. Alcanza con ver el cronograma de la línea San Martín y compararla con décadas anteriores”.

Las consecuencias de la dejadez

Una ruta reventada alarga viajes y encarece la logística. Un tren que reduce frecuencias o cancela servicios se vuelve menos confiable y reduce las opciones de quienes lo usan para trabajar o estudiar. La infraestructura pierde capacidad y esa pérdida se reparte entre pasajeros, empresas y gobiernos locales, que terminan absorbiendo costos que (por ley) debían haber sido cubiertos por el Estado nacional. 

Antes de asumir, Milei prometió “obra pública a la chilena”, pero a dos años y medio de iniciado su mandato solo logró un modelo bastante más estrecho: retirar al Estado nacional de la obra pública y trasladar buena parte de la red vial a concesionarios privados. No hay en el horizonte, mejoras o nuevas rutas, y esta desinversión se ve no sólo en la planilla presupuestaria (donde ayuda a inflar el superávit) sino también en las ciudades argentinas y en las rutas que las conectan. Por: Federico Poore para Cenital.com

21 de agosto de 2026

Con la complicidad del BID, Toto Caputo se gastó para contener el dólar un préstamo para los trenes

Actualidad

El dinero debía utilizarse para infraestructura del San Martín. Según la Auditoría, los accidentes del ferrocarril aumentaron 72%.

Con la complicidad del BID, Toto Caputo utilizó un préstamo de 400 millones de dólares destinado a infraestructura de la Línea San Martín para contener al dólar.

Según la Auditoría General de la Nación, los accidentes del ferrocarril aumentaron 72% en 2024 y los fallos técnicos subieron 400%.

La Argentina había conseguido en 2018 un préstamo del BID por 400 millones de dólares que utilizarse para la modernización integral de la Línea San Martín. Más precisamente para vías, señalamiento, control de trenes y comunicaciones.

El estado argentino debía aportar otros 122 millones, pero ni un solo dólar fue a parar para mejoras en un tren que transporta 28 millones de pasajeros por año y que une Retiro con Pilar.

En 2023 una licitación para material rodante fue adjudicada, pero tras la asunción de Milei se frenó el proceso a pesar de que ya se habían emitido las órdenes de compra. Días más tarde un choque de trenes del San Martín en Palermo dejó 60 heridos.

En paralelo, Toto Caputo comenzó a negociar con el BID darle otro destino al préstamo. El organismo avaló que el dinero fuera al "Programa de Apoyo a la Sostenibilidad Fiscal y el Crecimiento" por 647 millones provenientes en parte de los 400 millones que el BID había prestado para infraestructura ferroviaria.

En el BID explicaron que el dinero "contribuirá a fortalecer las finanzas públicas y la balanza de pagos, reforzando la estabilidad macroeconómica y el crecimiento", un eufemismo para explicar que el préstamo serviría para contener al dólar.

El auditor Luis Naidenoff calificó la decisión de darle otra finalidad al préstamo como "una enorme irresponsabilidad". Además, dijo que los fondos de la Emergencia Ferroviaria declarada por DNU en junio de 2024 -aproximadamente 500 millones de dólares para todo el sistema- no compensan la pérdida de un crédito que era de 522 millones exclusivamente para esta línea.

El informe que presentó la Auditoría General de la Nación fue lapidario en su análisis sobre el mantenimiento y los controles del FFCC San Martín.

Aseguran que la cadena de responsabilidades del Estado falló en todos sus eslabones: la CNRT controló de forma parcial, la Secretaría de Transporte no respondió formalmente los informes que recibió, y la operadora SOFSE respondió apenas el 38% de las observaciones que se le realizaron. Fuente: LaPolíticaonline.com

14 de julio de 2026

Perú: El BID asegura que el Plan Ferroviario al 2050 marcará un antes y un después en el transporte de ese país

Exterior

El Banco Interamericano de Desarrollo señaló que la estrategia permitirá orientar el desarrollo de la red ferroviaria con una visión de largo plazo integrada al sistema logístico nacional

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) destacó la aprobación del Plan Maestro de Desarrollo Ferroviario al 2050 y consideró que este documento constituye un punto de inflexión para el desarrollo del transporte en el Perú. Según el organismo, la estrategia permitirá orientar el crecimiento del sistema ferroviario bajo una planificación de largo plazo alineada con los objetivos nacionales.

Durante la presentación del plan, Mauricio Bayona, especialista líder del BID, señaló que este instrumento sienta las bases para impulsar una red ferroviaria con un enfoque integral, que contribuya tanto al transporte de pasajeros como al de carga. Asimismo, remarcó que el desafío ahora será convertir esa planificación en proyectos concretos y sostenibles.

Un plan con visión de largo plazo

Bayona afirmó que la aprobación del Plan Maestro de Desarrollo Ferroviario al 2050 constituye un avance significativo para el país al establecer una hoja de ruta para el desarrollo del sistema ferroviario. En ese sentido, sostuvo que la iniciativa permitirá ordenar las futuras inversiones y orientar el crecimiento de esta infraestructura bajo una estrategia de largo alcance.

“La culminación del Plan Maestro de Desarrollo Ferroviario al 2050 representa un hito para el sector transporte y el país; es un instrumento de planificación de largo plazo que orienta el desarrollo del sistema de ferrocarriles con una visión integral y articulada con los objetivos nacionales y de desarrollo”, señaló.

El especialista añadió que el siguiente reto será asegurar que la planificación pueda traducirse en resultados concretos mediante el fortalecimiento institucional y el trabajo conjunto entre las distintas entidades involucradas.

“Este plan constituye una oportunidad para reflexionar sobre los siguientes pasos que son necesarios con el fin de convertir esta visión en una realidad, fortaleciendo las capacidades institucionales, la coordinación entre sectores y la continuidad de los esfuerzos de planificación e implementación”, agregó.

Perú se posiciona en la región

Durante su intervención, el representante del BID indicó que la aprobación de este plan coloca al Perú entre los países sudamericanos que cuentan con una estrategia de largo plazo para el desarrollo ferroviario. Según explicó, la experiencia acumulada por el organismo en otros mercados demuestra la importancia de planificar este tipo de infraestructura de manera integral.

“El Banco Interamericano de Desarrollo ha acompañado a diversos países de la región en el desarrollo de proyectos ferroviarios y de infraestructura logística, promoviendo sistemas de transporte más eficientes, sostenibles e integrados”, refirió.

Asimismo, precisó que el éxito de los sistemas ferroviarios no depende únicamente de la construcción de nuevas vías, sino también de una planificación que considere la articulación con la logística nacional, el ordenamiento territorial y la integración entre los distintos medios de transporte.

“La experiencia regional demuestra que el desarrollo ferroviario requiere no solo inversiones de infraestructura, sino también de una visión estratégica de largo plazo articulada con el sistema logístico nacional, el desarrollo territorial y la multimodalidad de los sistemas de transporte”, añadió.

Continuidad de la planificación estratégica

Bayona recordó que el BID también participó en la elaboración del Plan Nacional de Servicios de Infraestructura Logística y Transporte, aprobado en 2023, documento que permitió consolidar una visión integral para el desarrollo del sistema logístico peruano.

En ese contexto, sostuvo que el nuevo Plan Maestro de Desarrollo Ferroviario al 2050 complementa ese trabajo previo y representa un paso adicional para fortalecer la planificación del transporte en diferentes horizontes temporales, con el objetivo de impulsar la modernización del traslado de pasajeros y mercancías.

“Sobre esta base, el Plan Maestro de Desarrollo Ferroviario al 2050 representa una continuidad necesaria del esfuerzo de planificación estratégica en el corto, mediano y largo plazo, favoreciendo la modernización del transporte de pasajeros y de carga”, manifestó.Infobae.com

9 de abril de 2026

Bolivia: Cumbre sienta las bases de una política ferroviaria y su primer desafío, integrar las redes andina y oriental

Exterior

Participaron autoridades de gobierno, especialistas de CAF, expertos del BID y académicos

Santa Cruz fue escenario este miércoles de la cumbre “Bolivia: corazón de integración latinoamericana – Política nacional de ferrocarriles”, un evento organizado por el Ministerio de Obras Públicas y la Unidad Técnica de Ferrocarriles (UTF) que reunió a autoridades de gobierno, especialistas del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), expertos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y académicos para sentar las bases de lo que sería la primera política ferroviaria nacional en la historia del país.

Una apuesta de Estado, no de ideología

El presidente del Estado Plurinacional, Rodrigo Paz, dio un mensaje que marcó el tono del debate: Bolivia atraviesa un momento clave y los próximos años serán determinantes para construir lo que llamó una “Bolivia gigante”. Para Paz, apostar por el sistema ferroviario “ya no es un tema ideológico”, sino una necesidad concreta para impulsar el empleo, fortalecer la economía y consolidar el futuro del país en un horizonte de 30 a 50 años. El mandatario advirtió además que el desafío no se agota en la infraestructura: establecer condiciones económicas y políticas que brinden estabilidad y fomenten la inversión es igualmente indispensable como pilar del crecimiento sostenido.

Un vacío histórico que empieza a llenarse

La jefa de la UTF, Cynthia Aramayo, fue directa al definir el propósito del encuentro: “El objetivo de este evento es fijar una política ferroviaria en el país, que nunca hubo, para potenciar el sistema de transporte férreo y delinear la ruta que deberíamos seguir”. Con esa premisa, el evento incluyó a expertos internacionales que también abordaron las alianzas público-privadas en el transporte. Para Aramayo, Bolivia tiene “un gran potencial para convertirse en una plataforma de integración y competitividad regional”.

El primer y más urgente desafío que identificaron los participantes es la interconexión de las redes ferroviarias andina y oriental, que hoy operan de manera aislada. El Ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, fue enfático al respecto: “No es posible que las redes ferroviarias funcionen separadamente”. El ministro también reveló avances diplomáticos en ese sentido, indicando que en conversaciones con el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, ambas partes coincidieron en la factibilidad de unir las redes a través de Tarija, desde El Palmar hasta Balcarce, descartando el trazado original por Cochabamba por su inviabilidad económica actual.

Asimismo, apuntó a una salida hacia puertos peruanos a través de la ruta Viacha – Guaqui – Puno – Matarani. «La interconexión con Perú, Chile, Argentina y Brasil generará el verdadero desarrollo», afirmó. “Bolivia debe ser el eje de la conexión latinoamericana”.

Un contexto regional favorable

Los especialistas de la CAF dibujaron un panorama regional que refuerza la oportunidad que tiene Bolivia. Héctor Varela, especialista senior en reactivación ferroviaria, señaló que existe un interés creciente en la región por recuperar y desarrollar los sistemas ferroviarios, y cifró ese impulso en más de 150 proyectos activos en América Latina —50 solo en Brasil— con una inversión potencial requerida de 400 mil millones de dólares. La mayoría corresponden a proyectos de carga, lo que se alinea con el perfil exportador de Bolivia.

Varela subrayó además que la CAF aspira a consolidarse como el “banco verde de la región”, y que el financiamiento de infraestructura ferroviaria es clave en esa estrategia, dado el aporte del ferrocarril a la descarbonización del transporte.

Por su parte, Rafael Farromeque, especialista en dirección de transporte y logística de la CAF, puso sobre la mesa un dato que explica la urgencia de actuar: el costo logístico de Bolivia representa el 18% del precio de sus productos, frente al 14% del promedio regional. “Bolivia debe funcionar como una plataforma regional de integración ferroviaria”, sostuvo, abogando por una visión de sincromodalidad —la coordinación eficiente entre distintos modos de transporte— como enfoque estratégico.

Una hoja de ruta en construcción

La representante de la CAF en Bolivia, Janet Sánchez, planteó que los sistemas ferroviarios son “un instrumento para el diálogo sectorial” y llamó a construir una visión compartida, ya que la interconexión ferroviaria es un interés de país. Advirtió también que dicha interconexión debe ir acompañada de buena gobernanza y de la identificación de prioridades estratégicas que permitan sentar las bases para inversiones sostenibles con efecto multiplicador en los territorios.

Roberto Agosta, presidente de la empresa de ingeniería AC&A y especialista de la CAF, anunció que el trabajo técnico arrancó formalmente con la cumbre: “Tendremos el trabajo concluido en 12 semanas, cuando presentaremos nuestra propuesta sobre la hoja de ruta ferroviaria e identificación de proyectos”.

El académico Manuel Contreras, de la Universidad Privada Boliviana, aportó una perspectiva que añade urgencia al proceso: Bolivia posee la cuarta red ferroviaria más extensa de la región, pero en el horizonte de los próximos diez años vencen los contratos de concesión, lo que obliga al Estado a definir con claridad el modelo de gestión del sistema antes de ese plazo.

Bolivia, en el centro del mapa

La cumbre de Santa Cruz marca así el inicio formal de un proceso que, en palabras de sus protagonistas, podría redefinir el rol de Bolivia en la logística sudamericana: de país mediterráneo a nodo central de la integración ferroviaria del continente. Como resumió el propio presidente Paz, la apuesta ferroviaria no es una visión ideológica sino una decisión de Estado orientada a las próximas generaciones.LaRazón.com

8 de abril de 2026

Bolivia: Expertos de la CAF y el BID participarán en cumbre ferroviaria en Santa Cruz

Exterior

Para consolidar en el país una política ferroviaria en Bolivia, este miércoles, expertos del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) participarán en una cumbre que organiza el Ministerio de Obras Públicas.

La importancia histórica del ferrocarril en Bolivia es el tema que expondrá el consultor boliviano, Manuel Contreras; la reactivación ferroviaria de América Latina y el Caribe expondrá el especialista Héctor Varela de España; y el ferrocarril de Bolivia y los corredores logísticos regionales será detallado por el peruano, Rafael Farromeque. Todos de la CAF.

"El objetivo de este evento es fijar una política ferroviaria en el país que nunca hubo para potenciar el sistema de transporte férreo y delinear la ruta que deberíamos seguir como país en el tema ferroviario. Vienen expertos de la CAF y del BID, quien hablará sobre las alianzas público-privadas en el transporte”, informó la directora de la Unidad Técnica de Ferrocarriles (UTF), Cynthia Aramayo.

También participará el presidente AC&A, Roberto Agosta, quien se referirá a la hoja de ruta ferroviaria e identificación de proyectos; y del Ministerio de Obras Públicas, Aramayo expondrá: Bolivia puede convertir su sistema ferroviario en una plataforma de integración y competitividad.

El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora trabaja para fortalecer la conectividad férrea en Bolivia porque es un sistema amigable con el medio ambiente, más económico, genera muchísimas ventajas y es complementario al transporte carretero.

“Bolivia: corazón de integración latinoamericana – Política nacional de ferrocarriles” es el nombre de la cumbre. Se realizará en el Hotel Camino Real en Santa Cruz, desde las 08:30 hasta las 13:30.

3 de marzo de 2026

El Gobierno Nacional llevará la privatización del Trenes Argentinos Cargas a EEUU en busca de financiamiento

Privatizaciones

El proyecto tendrá una presentación especial de 15 minutos en el evento Argentina Week. El financiamiento por infraestructura estaría en torno a los u$s800 millones.

En el marco del evento Argentina Week 2026, que se realizará entre el 9 y el 11 de marzo en Nueva York, el Gobierno aprovechará uno de los paneles principales para darle visibilidad internacional al proceso de privatización de Belgrano Cargas y Logística S.A. La exposición estará a cargo de Alejandro Núñez, presidente de Trenes Argentinos Cargas, quien contará con 15 minutos en el escenario para presentar el proyecto ante inversores, bancos y organismos multilaterales.

Según fuentes cercanas al Gobierno, el objetivo no será buscar oferentes directamente en ese ámbito, que tiene más de 300 invitados, sino “darle visibilidad al proyecto” y, en paralelo, avanzar en conversaciones con organismos de financiamiento internacional.

“Argentina ha hecho las cosas muy bien en términos económicos y estructurales, pero todavía no tiene muchos proyectos concretos para un público inversor internacional. Uno de los pocos que sí existen es la privatización de Belgrano Cargas”, señaló un entendido de la materia.

En ese marco, el Gobierno mantiene conversaciones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Corporación Financiera Internacional -brazo financiero del Banco Mundial- y la agencia federal Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo de los Estados Unidos. Además, en Nueva York estarán presentes bancos internacionales.

El financiamiento internacional buscaría rubricar la inversión de los futuros actores privados que tomen la concesión de la empresa. “Cada entidad privada presenta su propio modelo de negocio y se lo presenta a la institución financiera, que definirá monto a prestar, tasa y plazo”, explica la fuente en diálogo con Ámbito.

En paralelo, el equipo oficial organizará otro evento en el Consulado Argentino en Nueva York, con capacidad para 40 o 50 personas, orientado a cuadros técnicos de entidades financieras y analistas especializados.

“Argentina Week es un evento de muy alto rango; pero solo habrá 20 minutos para contar y darle visibilidad al proyecto. En el consulado es donde realmente habrá un intercambio más técnico”, entiende una fuente que tendrá participación especial en el evento.

El consorcio de cerealeras espera los pliegos para fines de Marzo

La privatización contempla una inversión mínima obligatoria en vías cercana a los u$s800 millones entre los tres ramales, el Belgrano, el San Martín y el Urquiza. ¿Cuánto podrá conseguir el Gobierno de inversores internacionales? Aspira a obtener entre el 50% y el 70% del financiamiento de capital.

Los pliegos, según confirmaron, están terminados del lado técnico y atraviesan la etapa de revisión final. “Seguramente esté listo para publicarse a fines de marzo”, comentan a este medio. El objetivo es finalizar el proceso este año. “Tenemos que terminar el año con esto entregado al sector privado”, concluyeron.

En ese sentido, el presidente Javier Milei señaló en su discurso de la apertura del 144° período de sesiones ordinarias del Congreso: “En un año tendremos toda la red experimentando su modernización más grande en más de un siglo”.

El modelo prevé fuertes inversiones durante los primeros seis años y una reducción progresiva de costos logísticos. El objetivo es que el tren pase de transportar del 5% al 20% de la carga en pocos años, con los ferrocarriles concentrados en trayectos cortos entre pueblos y estaciones ferroviarias.

La expectativa privada también incluye, en el mediano plazo, sumar el transporte de minerales como cobre, plata y litio del norte argentino.

Por el potencial del proyecto, y tras el cambio en el diseño original de la licitación para la habilitación de ofertas integrales por activos y operación, las grandes cerealeras no tardaron en aparecer para disputar la concesión de la empresa. Así, constituyeron legalmente el Consorcio Pro-Ferrocarril Belgrano, integrado por: Aceitera General Deheza (AGD), vocera del grupo, Dreyfus, Cargill, Asociación de Cooperativas Argentinas y Bunge, recientemente fusionada con Viterra.

Entre las cinco empresas representan el 85% de la carga actual del Belgrano Cargas, cuyo principal producto son cereales y oleaginosas con destino a los puertos del Gran Rosario.

El planteo del consorcio es directo: si concentran la carga y pueden incrementarla mediante inversión en vías y logística -incluidas estaciones- competirán por la concesión, considerando al Belgrano Cargas estratégico para mejorar competitividad internacional.

Actualmente, según remarcan, el costo por tonelada de un camión que traslada maíz desde Salta a Rosario es más caro que enviar esa tonelada por barco desde Rosario a Vietnam.

El grupo ya confirmó que competirá y se encuentra a la espera de la última versión del pliego.

El peso del acuerdo EEUU–Argentina en la presentación del proyecto

Una fuente vinculada al sector agroexportador plantea una explicación más profunda respecto de la presentación del plan de privatización en New York: el proyecto aterriza en territorio norteamericano en el marco de la acuerdo comercial firmado con Estados Unidos. “No me extrañaría que los pliegos pasen por Washington”, analiza.

En ese acuerdo aparecen referencias a la participación de empresas estadounidenses para la inversión en sectores estratégicos e importación por parte de Argentina de bienes de capital usados, vehículos y partes.

Los puntos mencionados en el acuerdo son los siguientes:

* Argentina facilitará la inversión de empresas estadounidenses en sectores estratégicos, incluyendo: minerales críticos, energía (incluyendo hidrocarburos, energías renovables e infraestructura asociada) e infraestructura logística vinculada a exportaciones energéticas.

* Argentina otorgará trato no menos favorable que el otorgado a inversionistas nacionales o de terceros países, sujeto a su legislación interna.

* Las partes cooperarán para fortalecer la resiliencia de las cadenas de suministro estratégicas.

Y detalló una serie de compromisos específicos:

° Bienes Usados y Remanufacturados: Argentina, respecto de su prohibición de importación de bienes usados, eximirá bienes de capital adicionales, incluidos equipos de construcción, agrícolas y mineros y dispositivos médicos, mediante la modificación de la normativa relacionada con el Decreto 273/2025, y continuará trabajando con los Estados Unidos para ampliar el acceso al mercado para bienes remanufacturados.

° Vehículos Automotores y Partes: Argentina aceptará, conforme a sus leyes y reglamentos, vehículos y partes fabricados conforme a las Normas Federales de Seguridad Vehicular de EE.UU. (FMVSS) y estándares de emisiones de EE.UU., y vendidos en Estados Unidos, aceptando los procedimientos de cumplimiento estadounidenses sin requisitos adicionales de conformidad.

Según la fuente consultada, el Gobierno buscaría encuadrar la presentación de la privatización de Belgrano Cargas dentro de este esquema de infraestructura estratégica, junto con Urquiza, San Martín y Ferrosur (que conecta Vaca Muerta con Bahía Blanca). “El Gobierno está bastante urgido de lograr que esto salgan rápido por el famoso tema dólares”, afirmó.

Luis Caputo, ministro de Economía, señaló en recientes declaraciones que se avanzará en la privatización o concesión de empresas como AySA, Intercargo y Belgrano Cargas, y la venta de acciones de Transener. “Van a estar todas traccionando a partir de junio de este año” y “va a dar buen impulso a la economía”, aseguró.

Sin embargo, el cronograma tentativo que se analiza en el consorcio contempla la apertura de sobres y la revisión técnica entre agosto y octubre, con eventual adjudicación en noviembre. “Los dólares que lleguen quizás no se vean en 2026”, dijo una de las fuentes.Ámbito.com

8 de enero de 2026

El sector privado como impulsor de los ferrocarriles

Cartas de Lectores

Señor Director de Crónica Ferroviaria

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó una línea de crédito de US$ 300.000.000 en el marco de un proyecto de cooperación técnica bajo el nombre de “Inversión privada y desregulación para modernización del transporte en Argentina”, destinado especialmente a la privatización del sistema ferroviario. El modelo aplicado, recuerda a los errores de la década del 90, agregándose que no existen incentivos para la expansión de la red como de inversiones, que se traduzcan en mejoras en el material rodante, infraestructura y recuperación de ramales abandonados.

El citado organismo internacional, en sus informes, relativo al sistema de transporte ferroviario de pasajeros del área metropolitana, reconoce la necesidad de instrumentar un mecanismo de subsidio. Por ende resulta contraproducente implementar un sistema de gestión privada, cuando requiere el aporte del Estado para su operación, en un contexto donde el discurso está centrado en reducir drásticamente el gasto público. El problema, creemos es de carácter ideológico – político.  En numerosas partes del mundo, incluyendo Estados Unidos, comprendieron el rol del ferrocarril en el transporte de pasajeros, reviste el carácter de servicio público y por ende es gestionado por agencias estatales.

En el caso del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) tiene  800 km de vías férreas, donde operan líneas que transportan unos 1.5 millones de pasajeros diarios.  Según trascendió el BID plantea un plan que propone segmentar la red en unidades de negocio diferenciadas: la operación de los trenes, el mantenimiento de la infraestructura de vías, la gestión de estaciones y la explotación comercial de los predios ferroviarios. El fundamento de la privatización reside en la incorporación de un concesionario privado introduce incentivos directos por calidad de servicio: la retribución de la empresa estará ligada al cumplimiento estricto de las frecuencias y a la mejora en la experiencia del pasajero.   

Se observa en las publicaciones favorables a la privatización de la red metropolitana de ferrocarriles, falta de una lectura crítica del proceso privatizador de la década del 90, siendo emblemático el caso TBA y la línea Sarmiento.  En el Congreso fue presentado un proyecto de ley por el bloque Unión por la Patria,  para impedir la privatización de las empresas Trenes Argentinos y Trenes Argentinos Cargas (que gestiona las líneas San Martín, Urquiza y Belgrano), siendo uno de los principales fundamentos, la falta de funcionamiento de la Comisión Bicameral Permanente de Reforma del Estado y Seguimiento de las Privatizaciones. El último informe remitido por el Poder Ejecutivo a dicho organismo resultó insuficiente como sostienen quienes impulsan el citado proyecto de ley.

El peculiar sistema de privatizaciones, por lo trascendido en medios de comunicación, no exigirá a los concesionarios la realización de inversiones en infraestructura – ni reactivaciones de ramales/tramos fuera de servicio – las obras quedarán a cargo del Estado y se pagarán con la venta de vagones y locomotoras (por su valor se recaudará poco, pero es un gran negocio para empresas especializadas en comercio de chatarra). En otras palabras, se vuelve a un esquema donde la Nación seguirá subsidiando. La inversión privada es mínima. El esquema aplicar sería una concesión en tres lotes separados: vías e inmuebles aledaños, talleres y material rodante. En el caso de este último, se llevará a cabo por medio de venta mediante remate público, sin ponderar la posibilidad en los casos que sea factible

Los potenciales interesados en la privatización de los ferrocarriles, quieren que el Estado asuma la compra de material rodante nuevo. Entonces ¿Dónde está el ahorro fiscal que busca el gobierno con las privatizaciones? El argumento es que los privados no podrán recuperar lo invertido en el largo plazo, en el caso que asuma la responsabilidad de adquirir material rodante nuevo. En otras palabras un capitalismo que no está dispuesto asumir riesgos de ninguna especie. 

Por otra parte, el gobierno eliminó del presupuesto 2026, la adquisición de 200 coches eléctricos de origen chino, con financiamiento del Banco de Desarrollo de China por US$ 236 millones, siendo el objetivo ser el reemplazo de las formaciones Toshiba de la Línea Roca. También fue cancelado, a pesar del contrato firmado en el marco de la emergencia ferroviaria, la compra de 50 locomotoras chinas.  Obras de importancia para el sector cargas como la circunvalación ferroviaria en Santa Fe, con financiamiento chino, también quedaron paralizadas, como las obras de mejora de las vías de los ramales CC y C15 de la línea Belgrano.

Otro ejemplo del recorte de inversiones, fue la cancelación del ramal Haedo – Caseros, con un recorrido de 8 km, utilizando vías pertenecientes al ferrocarril General San Martín. En mayo de 2025 fueron desmantelados los apeaderos. El proyecto tenía entre sus objetivos, vincular las universidades de La Matanza (UNLaM), Tres de Febrero (UNTREF) y Tecnológica Nacional (UTN), aprovechando la traza existente del servicio del Tren Roca a Temperley, conectando a tres líneas metropolitanas. En 2023 se llevaron a cabo con éxito las pruebas correspondientes. Incluso fue anunciado el inicio de la operación en septiembre de ese año, algo que nunca ocurrió. 

El proyecto hubiera permitido conectar tres líneas, ofreciendo una alternativa de transporte directo y rápido para miles de vecinos que utilizan colectivos para unir Caseros y Haedo.

El sector cargas – en el marco del proceso privatizador - también excluido la obligación de inversiones en infraestructura y material rodante. El Decreto 67/2025 prevé la privatización de la empresa estatal Belgrano Cargas Sociedad Anónima, mediante la desintegración vertical y la separación de las actividades y bienes de cada unidad de negocio, bajo la modalidad de remate público para la venta del material rodante, y a través de la celebración de contratos de concesión de obra pública para las vías y sus inmuebles aledaños, y el uso de los talleres ferroviarios, en los términos de las Leyes Nros. 17.520 y 23.696 y sus respectivas modificatorias.  

Surge de la normativa la ausencia de incentivos para la inversión, modernización y expansión de la red ferroviaria, agregándose la liquidación de la empresa Belgrano Cargas, la falta de mención de la ley 27.132 de reactivación de ferrocarriles, especialmente su artículo 2º inciso c: La interconexión de los sistemas ferroviarios y la intermodalidad de los servicios de transporte, como también la ley de Participación Pública Privada.  El modelo privatizador por ejemplo marginaría a PYMES como potenciales usuarios de la red (se estima que casi el 99% de las empresas, disponen solo del camión como oferta de transporte). Creemos desde nuestro modesto entender que el modelo de concesión debe ser “integrado” (infraestructura, material rodante, etc.), además de una serie de ventajas fiscales para el concesionario, impulsando la inversión.

En este contexto, la empresa Nuevo Central Argentino logró prorrogar la concesión hasta 2032. Al parecer otros operadores privados como Ferropampeano y Ferrosur, seguirían el mismo camino.

Es indudable que el proceso descripto no toma nota de la dolorosa experiencia de la década del 90, el régimen jurídico de Participación Pública Privada, ni la denominada “Ley Mitre” que abrió las puertas a la inversión privada a gran escala en el ferrocarril, con su impacto en el desarrollo para el país.

El ferrocarril, herramienta geopolítica de integración y desarrollo nacional.

La Argentina cuenta con una estructura económica orientada a la exportación de materias primas, tanto productos del sector agropecuario, como también forestales, minerales y energía. La expansión de las denominadas potencias emergentes, incrementan sustancialmente la demanda de alimentos y minerales. China e India, como los países del bloque ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste de Asia) emergen como grandes actores y mercados ideales para la producción de alimentos argentina.  

Ello demanda contar con un sistema que reduzca sustancialmente los costos de flete. El ferrocarril se transforma en una poderosa herramienta para conectar a precios competitivos las economías regionales con los grandes centros globales de consumo, presentándose la oportunidad para su reconstrucción, expansión y como herramienta geopolítica para promover la cohesión nacional, además de la integración de vacíos de interés estratégico con las áreas más desarrolladas del país.

La experiencia del régimen de Participación Público – Privada, no es algo nuevo en nuestro país.  Durante la presidencia de Bartolomé Mitre, aplicó este concepto para el desarrollo del sector ferroviario. Los bancos británicos ofrecieron créditos para la construcción de ferrocarriles. Algo inviable por la situación del país de encarar obras de complejidad,   unido a la posibilidad de hacer frente a los pagos de los créditos que fueran otorgados. El gobierno nacional optó que los créditos fueran otorgados a compañías británicas, por su conocimiento y capacidad para la gestión de proyectos de envergadura como era la construcción de líneas férreas. 

El gran desafío que Argentina era un país con escasa población y escasa producción, era en principio un riesgo inviable para las empresas ferroviarias extranjeras.  Entonces, el Estado argentino garantizó una rentabilidad del 7% sobre las inversiones ferroviarias. Por ejemplo, si las empresas ganaban el 4% el estado compensaba con un 3%. Un aspecto central era el concepto de completion risk o sea el riesgo de la construcción era asumido plenamente por el concesionario. 

El rendimiento era garantizado por el Estado solo cuando la obra estuviera terminada. En su libro El Gran Cambio. Del estado de “malestar” al Estado de Bienestar de Guillermo Laura, nos dice que el ferrocarril Rosario – Córdoba demoró seis años en su construcción. La autopista construida en el mismo trayecto muchos años después, bajo gestión totalmente estatal, demoró 19 años.

El sistema de concesión del entonces Ferrocarril Central Argentino, a pesar que obligó al gobierno a subsidiar la explotación, los primeros quince años del contrato, fue una garantía para que la empresa no quebrara, pero permitió que la llegada del ferrocarril impulsara las economías regionales, conectándolas con los grandes mercados globales de aquel tiempo. La expansión de la frontera agropecuaria impulsó el desarrollo de cientos de pueblos, la llegada de millares de inmigrantes y altas tasas de crecimiento económico.  Los ferrocarriles fueron una poderosa herramienta de integración nacional.

En el momento de su nacionalización, las líneas férreas tenían más de 47.000 kilómetros, más de 30 de talleres especializados y una potente industria asociada (llegando a ser la más avanzada de América latina), movilizando más de 530 millones de pasajeros y millones de toneladas de cargas. Los planes de “racionalización” como el Larkin de los 60 o durante el gobierno militar generó el cierre de numerosos ramales (entre 1976 a 1980 se cerraron más de 500 estaciones) con sus consecuencias sociales y económicas. 

A pesar del daño, gran parte de la red sobrevivió. La catástrofe vino en los 90, estimándose de unos 17.000 km en funcionamiento – y 18.000 km inactivas – donde la mayor parte es empleada por trenes de carga que transportan unos 15 millones de toneladas anuales, equivalente a un porcentual residual, frente al 90% en manos del transporte automotor, que utiliza rutas con escaso mantenimiento, con su impacto en la seguridad vial y costos asociados.

Las ventajas del ferrocarril son innegables. Un tren puede movilizar 1200 toneladas, o sea el equivalente de 50 camiones. En un estudio realizado por la Facultad Regional Haedo de la Universidad Tecnológica Nacional señaló lo siguiente:

•       La capacidad de tráfico de una vía férrea medida en volumen es 17 veces más que el de la ruta.

•       Una locomotora moviliza una carga determinada sólo puede ser reemplazada por 50 camiones, que a su vez consumen 3.5 veces más de combustible.

•       1 litro de combustible puede mover una tonelada de carga en camión 67 km, en ferrocarril 127 km.


•      un solo camión contamina 30 veces lo que una locomotora.

a) Como el sector privado puede impulsar el Ferrocarril.

El estado de las finanzas del Estado, pone en evidencia, que su capacidad de financiar la reconstrucción del ferrocarril es limitada. Existe una notoria incapacidad de generar “stock” que permita pagar obras como las ferroviarias, que requiere de importantes recursos. Estamos ante un Estado que si es rico en “flujo” o sea recauda mucho dinero,  pero fagocitado por el gasto público y una deuda siempre creciente, ello no impide adoptar medidas para securitizar  un flujo determinado y afectarlo al repago en el largo plazo de una gran obra  construida con financiamiento privado. 

Esto demandará un régimen jurídico adecuado, garantizando estabilidad y seguridad tanto para el Estado como para el sector privado que llevará a cabo las obras. En este contexto, sin ninguna duda la Argentina precisa desarrollar un mercado de capitales y movilizar el ahorro nacional hacia inversiones de impacto estratégico, impulsando el crecimiento económico.

La ley 27.328 de Participación Pública Privada, en su artículo 18 señala: Las obligaciones de pago asumidas en el marco de lo establecido en la presente ley por la contratante, podrán ser solventadas y/o garantizadas mediante: a) La afectación específica y/o la transferencia de recursos tributarios, bienes, fondos y cualquier clase de créditos y/o ingresos públicos, con la correspondiente autorización del Congreso de la Nación; 

b) La creación de fideicomisos y/o utilización de los fideicomisos existentes. 

En este caso se podrán transmitir, en forma exclusiva e irrevocable y en los términos de lo previsto por el artículo 1.666 y siguientes del Código Civil y Comercial de la Nación, la propiedad fiduciaria de recursos tributarios, créditos, bienes, fondos y cualquier clase de ingresos públicos; con la finalidad de solventar y/o garantizar el pago de las obligaciones pecuniarias asumidas en el contrato, con la correspondiente autorización del Congreso de la Nación; 

c) El otorgamiento de fianzas, avales, garantías por parte de entidades de reconocida solvencia en el mercado nacional e internacional y/o la constitución de cualquier otro instrumento que cumpla función de garantía, siempre que sea admitida por el ordenamiento vigente.  Esto permitiría por ejemplo, la emisión de bonos, cuyo pago estará garantizado por la afectación de parte de la recaudación tributaria en el largo plazo. Esto podrá ser factible con el desarrollo de un mercado de capitales, que permita canalizar el ahorro. Chile tiene una interesante experiencia en la emisión de Bonos de Infraestructura para financiar grandes obras, destacándose que este mecanismo tiene entre sus objetivos que la obra sea entregada en tiempo y sin sobrecostos, en los términos que fije el Estado.

Los citados bonos podrán ser emitidos por el Estado o los concesionarios, con el respaldo de la obra terminada y habilitada para su uso. Una vez finalizara la obra y entregada “llave en mano” se pagará con Bonos de Infraestructura, destacándose una serie de aspectos:

•       Garantía soberana.

•       Régimen fiscal con incentivos para su adquisición, como los bonos emitidos por el Estado.

•       Plazo de 30 años.

•       Posibilidad, según la circunstancia y característica de la obra, la garantía de organismos internacionales de crédito.

•       Un adecuado marco normativo que ofrezca resguardos para proteger a los tenedores de bonos.

En su momento, los diputados Elisa Carrió y Eduardo Conesa, inspirados en la propuesta del Dr. Guillermo Laura de la Red Federal de Autopistas, presentaron un proyecto de ley en el cual preveía el financiamiento de más de 13.000 km de autopistas con la creación de la Tasa Retributiva de Obras y Servicios de Autopistas, aplicable sobre los combustibles. En dicho texto, en su Título II, preveía un plan maestro ferroviario financiado con el pago del impuesto del valor agregado, gravado sobre la tasa retributiva citada (llevado a la práctica hubiera significado cientos de millones de dólares por año). Lo recaudado sería enviado a un fideicomiso para obras a ser llevadas a cabo por el Estado como por concesionarios privados.  El citado proyecto podría ser base para la reconstrucción del ferrocarril.

En 2025 se estimó que la recaudación por impuesto a los combustibles alcanzó los US$ 3.000 millones. La asignación de un porcentual, permitirá crear un flujo de fondos para financiar la reconstrucción de la red ferroviaria, incluyendo la reparación/recuperación como también la fabricación de material rodante nuevo.  El modelo aplicable sería que las empresas de combustibles actuarían como agente de retención y transferirían los recursos a un fondo fiduciario, responsable del pago a los contratistas.  No habrá intermediación del Estado. Los recursos llegaran al concesionario una vez habilitada la obra.

El régimen de concesiones ferroviarias debe volver a sus fuentes, con adaptaciones a la realidad actual, destacándose promover un modelo integrado, con unidades de gestión regionales; crear condiciones para que PYMES, puedan beneficiarse del transporte ferroviario; la intermodalidad; incentivos fiscales, orientados al desarrollo de una industria ferroviaria (facilitando la importación de insumos para la producción de material rodante y tractivo), con su impacto en la generación de empleo en el interior del país, además de beneficiar a micro, pequeñas y medianas empresas.

La implementación de bonos de infraestructura, impulso a fondos de inversión a interesarse en el desarrollo ferroviario, significaría canalizar el ahorro nacional para generar empleo y desarrollo del país, contribuyendo a la expansión y crecimiento de la economía.

El desguace del ferrocarril, se tradujo en pobreza, pueblos fantasmas, desempleo, migraciones internas que alimentaron barriadas donde el hacinamiento y miseria son moneda corriente, además de incrementar la vulnerabilidad de áreas de valor estratégico. Existe un andamiaje legal, talento, que debidamente movilizados podrán en el mediano plazo, transformar la vasta red ferroviaria argentina en una poderosa herramienta para sacar a nuestro país del subdesarrollo y abrir las economías regionales a los grandes mercados del mundo. Atentamente.

Jorge Alejandro Suárez Saponaro

Abogado – Magíster en Defensa Nacional

carpintero_jorge@yahoo.com.ar

17 de diciembre de 2025

Milei recurre al BID para los trenes del AMBA: Qué dice el informe clave

Privatizaciones

El Gobierno pidió una consultoría técnica al Banco Interamericano de Desarrollo para definir el esquema de concesión de Trenes Argentinos. El informe reconoce que el sistema seguirá requiriendo subsidios estatales.

Decidido a avanzar con la privatización de Trenes Argentinos, el gobierno de Javier Milei solicitó al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) la elaboración de un informe técnico que sirva como hoja de ruta para la concesión de los trenes metropolitanos de pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

A pedido de las autoridades argentinas, el organismo multilateral lanzó un proyecto de cooperación técnica denominado “Inversión privada y desregulación para modernización del transporte en Argentina”, con una línea de crédito de 300 mil dólares destinada a financiar estudios de consultoría orientados a la reforma del sistema ferroviario de pasajeros.

El movimiento confirma que, pese al discurso oficial, el proceso privatizador enfrenta obstáculos administrativos y técnicos que el Ejecutivo no logró resolver con sus propios equipos.

Qué le pidió el Gobierno al BID

El BID abrió una solicitud de manifestaciones de interés para seleccionar consultoras que brinden asistencia técnica en el diseño de una reforma integral del sistema ferroviario de pasajeros del AMBA. El trabajo abarcará aspectos institucionales, regulatorios, operativos y de participación privada, además de una hoja de ruta preliminar para su implementación.

La consultoría se dividirá en tres ejes principales. El primero apunta a redefinir la gobernanza y el modelo de gestión del sistema ferroviario. El segundo contempla la elaboración de una propuesta de concesión de los servicios metropolitanos. El tercero se enfoca en el diseño de un cronograma de implementación, con etapas, plazos y hitos de decisión.

En el apartado referido a la concesión, el estudio deberá desarrollar alternativas de modelo de negocio, principios contractuales, distribución de riesgos, incentivos, mecanismos de retribución y lineamientos tarifarios. También se evaluará la posibilidad de segmentar el sistema en distintas unidades de negocio, como operación, infraestructura, tarifas, medios de pago, estaciones y servicios.

El cuello de botella de la privatización

La decisión de recurrir al BID se explica por las dificultades que enfrenta el Ejecutivo para avanzar con la privatización de Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA). Según trascendió, el denominado “informe circunstanciado”, paso administrativo clave para habilitar el proceso, aún no fue concluido.

El retraso contrasta con la situación de Trenes Argentinos Cargas, donde, si bien todavía no se publicaron los pliegos de licitación, los avances administrativos son mayores. En el caso de los trenes de pasajeros, los ministerios de Economía, de Desregulación y la propia SOFSA no lograron consensuar un esquema viable que justifique la concesión.

En ese contexto, los documentos que elabore el BID buscan funcionar como base técnica para destrabar un proceso que, hasta ahora, permanece empantanado.

Subsidios y contradicciones del modelo

Uno de los puntos más sensibles del proyecto es el reconocimiento explícito de que el esquema privatizado requerirá subsidios estatales. Entre los objetivos del estudio figura la “estimación de los subsidios requeridos” tanto para la operación como para las inversiones necesarias.

El dato expone una contradicción central del plan oficial: la reprivatización del sistema ferroviario no eliminaría la asistencia del Estado, sino que la reconfiguraría. Aun con operadores privados, el funcionamiento de los trenes metropolitanos seguiría dependiendo de aportes públicos.

Así, mientras el Gobierno insiste en el discurso del achicamiento del Estado, el propio diseño técnico impulsado con el aval del BID admite que el sistema ferroviario de pasajeros continuará siendo estructuralmente deficitario y sostenido, en última instancia, por recursos públicos.NewsDigitales.com

22 de septiembre de 2025

Presupuesto 2026: las obras públicas seguirán por el piso en el tercer año de Javier Milei

Nota de Opinión

Por: Antonio Rossi (para LetraP.com)

Pasado el efecto inicial que intentó instalar el relato libertario en torno a una supuesta mayor asignación de recursos, los cálculos de empresarios y especialistas dejaron en evidencia que las obras públicas seguirán siendo en 2026 una de las variables principales de ajuste del gobierno de Javier Milei.

Los análisis sobre las planillas y cifras del proyecto de Presupuesto 2026 muestran que no hay motivos para el optimismo: el deterioro de las rutas nacionales, el estancamiento en los planes de viviendas y la parálisis de obras de infraestructura energética, educativa y hospitalaria tienden a agravarse en el tercer año de gestión.

La Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP) advirtió que, “si bien el texto oficial prevé un incremento nominal del 50% en las partidas de capital, la comparación con la evolución del PBI revela que el gasto en inversión en obra pública representará apenas el 0,3%, por debajo del 0,4% de 2024 y muy lejos del 1,3% registrado en 2023”.

Según personal técnico de la entidad, pese a que los números marcan una suba de 26,1% en la inversión real directa, en términos efectivos ese aumento no alcanza a recomponer los recortes de los años previos.

Presupuesto con poca inversión pública

El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), Gustavo Weiss, alertó que “el nivel de inversión pública previsto apenas alcanza para sostener parte de las obras en marcha, pero no para impulsar nuevos proyectos ni revertir el deterioro acumulado de la infraestructura”.

“El presupuesto 2026 fija una inversión en obra pública equivalente al 0,4% del PBI, el mismo porcentaje de este año, que además se encuentra subejecutado. Resulta insuficiente para el mantenimiento de la infraestructura nacional y debería ser sustancialmente mayor, teniendo en cuenta que en años anteriores la inversión alcanzó hasta el 1,7% del PBI”, agregó.

El vicepresidente de Camarco, Ricardo Griot, también fue categórico: “La presentación del Presupuesto dejó más dudas que certezas porque, solo para mantener la infraestructura existente, se necesita mucho más que el 0,4% del PBI”.

Tras remarcar que el Gobierno mantiene frenados proyectos financiados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), estimó que “para volver al nivel que tenía la infraestructura en diciembre de 2023 se requerirían entre u$s 10.000 y 20.000 millones de inversión pública”.

El sector de la construcción se derrumba

El panorama es especialmente delicado para la construcción, que atraviesa un momento crítico por los ajustes y paralizaciones de obras aplicados por la administración libertaria.

Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), el sector acumula una caída del 20,7% entre noviembre de 2023 y julio de este año. En tanto, en agosto el índice Construya -que mide la venta de insumos y el movimiento de proyectos inmobiliarios- registró una baja del 8,6% mensual desestacionalizada y del 5,5% interanual.

La interrupción de los contratos de obra pública y el freno en la actividad privada provocaron la pérdida de casi 70.000 puestos de trabajo desde la asunción de Milei hasta mediados de este año, de acuerdo con el Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC).

Si bien el sector no esperaba grandes cambios en la política oficial, el Presupuesto 2026 dejó más interrogantes sobre el futuro inmediato y de mediano plazo de la obra pública. Uno de los anuncios más llamativos fue de Milei, quien aseguró que “la reactivación de la obra pública se dará a través del superávit primario”.

Sin mayores precisiones, el Presidente afirmó que ese mecanismo permitirá financiar al sector privado para que desarrolle obras “fundamentales para la infraestructura y la logística del país”. Sin embargo, esa alternativa no figura en el extenso “mensaje” que acompaña al proyecto de ley y detalla las prioridades presupuestarias para 2026.

Allí, el Gobierno plantea que “en la promoción del crecimiento económico, el rol del Estado reside en generar las condiciones para el desarrollo de la iniciativa privada, disminuyendo el peso relativo estatal y contribuyendo a elevar la tasa de ahorro privado, de forma tal que la inversión pública no compita con la privada en la obtención de financiamiento”.

Venta de empresas estatales

Otro aspecto sin definiciones claras son las ventas de empresas estatales incluidas en la ley Bases aprobada en 2024. El capítulo II de la norma 27.742 habilitó la enajenación y/o concesión de AySA, Belgrano Cargas, Intercargo, Enarsa, Corredores Viales y la ferroviaria SOFSA, además de Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima (NASA) y Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT), estas últimas con restricciones.

La ejecución de las privatizaciones quedó en manos del ministro de Economía, Toto Caputo, y de Diego Chaher, exgerente del Grupo Vila-Manzano y exinterventor de Télam, actualmente al frente de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas (ATEP).

A comienzos de agosto, el Gobierno dictó decretos y resoluciones que prorrogaron hasta el primer semestre de 2026 la transferencia de estas compañías a manos privadas.

Pese a que se trata de una de las banderas principales de la administración libertaria, el proyecto de Presupuesto sólo dedica un párrafo de dos líneas al tema: “La privatización de empresas públicas aportará a reducir el gasto público, atraer capital privado y mejorar la eficiencia de los servicios prestados”.

7 de julio de 2025

España: La ULPGC asesora al Banco Interamericano de Desarrollo para la evaluación de un proyecto ferroviario de alta velocidad en Chile

Exterior

Profesores del Departamento de Análisis Económico Aplicado lideran un consorcio científico con la Universidad de Leeds

Investigadores del Departamento de Análisis Económico Aplicado de la ULPGC han recibido el visto bueno del Gobierno de Chile al informe realizado para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sobre el proyecto ferroviario de alta velocidad que prevé unir las ciudades de Valparaíso y Santiago de Chile, que lleva la firma de los profesores Jorge Valido, Javier Campos y Pilar Socorro, con el apoyo del profesor emérito Ginés de Rus como asesor directo del BID. La ULPGC lidera un consorcio científico en el que también participa la Universidad de Leeds (Reino Unido) para la evaluación de este proyecto, tras ser seleccionada su propuesta de entre las de 50 universidades y consultoras de todo el mundo que se presentaron.

Gracias a la firma de un convenio con el Banco Interamericano de Desarrollo, financiado con 80.000 dólares, dentro de la iniciativa “Asociaciones Público-Privadas sostenibles, innovadoras y eficientes en Chile”, la Universidad ha podido asesorar en metodología de evaluación socioeconómica para el proyecto ferroviario. El equipo ha sido responsable de elaborar una serie de documentos técnicos para ayudar en la revisión de la metodología chilena de análisis coste-beneficio aplicada a este tipo de proyectos, analizando, en otros aspectos, cuestiones como los impactos de la reducción de accidentes, la mejora del tiempo de viaje, la equidad territorial, la demanda inducida y otros beneficios el resto de la economía.

La implicación de la ULPGC se prolonga tras la presentación del informe con una fase de asistencia continuada tanto al Gobierno de Chile como al BID, para la revisión de los análisis y la formulación de recomendaciones finales. Por: Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

18 de abril de 2025

Brasil planea ofrecer concesiones por 10.000km de líneas ferroviarias inactivas

Exterior

El regulador de transporte terrestre de Brasil, ANTT, lanzó una consulta pública sobre los planes para ofrecer concesiones para más de 10.000 km de líneas ferroviarias inactivas.

Los actores privados y públicos pueden enviar comentarios hasta el 15 de mayo.

El objetivo es recopilar estudios, ideas y datos sobre tramos que no se utilizan por completo o están abandonados, si bien podrían ser vitales para apoyar el desarrollo.

"Los tramos ferroviarios desactivados o infrautilizados constituyen un activo inactivo. El desafío y la oportunidad residen en reconectar Brasil por ferrocarril, promover la integración regional, reducir los costos logísticos, impulsar la sostenibilidad y mejorar la competitividad económica. Este proceso también puede impulsar la inversión privada e internacional, incluido el apoyo en negociación con el Banco Interamericano de Desarrollo", dijo ANTT en un comunicado.

Los contratos para reactivar estos activos inactivos tendrían una validez de 99 años y ofrecerían exenciones de tasas gubernamentales, lo que significa que los adjudicatarios solo tendrían que cumplir con las obligaciones de inversión.

El Ministerio de Transportes mencionó como potenciales concesiones el corredor de carga Minas-Río, entre Arcos en Minas Gerais y Angra dos Reis en el estado de Río de Janeiro, y el tramo Barra Mansa, enlace de pasajeros con el puerto de Angra dos Reis.

“Ambos segmentos están sin actividad y enfrentan desafíos operativos y de infraestructura, pero tienen un notable potencial de revitalización para impulsar la economía local y nacional”, indicó el ministerio en un comunicado.

El gobierno está planeando dar un gran espaldarazo al segmento ferroviario, sostenido por inversiones públicas y privadas.

"El gobierno ha promovido este plan más general durante bastante tiempo, pero los detalles finales han tardado mucho más de lo esperado en ser publicados", dijo a BNamericas un dirigente empresarial ferroviario bajo condición de anonimato. "Esto se debe a la gran complejidad de los contratos ferroviarios de mercancías. No hay muchas compañías privadas dispuestas a asumir todos los riesgos de un proyecto, y el Gobierno Federal también enfrenta limitaciones fiscales para avanzar con estos proyectos".

"A diferencia de otros segmentos de infraestructura, como las carreteras, un contrato ferroviario es más complejo para el sector privado, incluso a la hora de conseguir financiación, ya que el proyecto solo empieza a generar flujo de caja una vez que está completamente construido y operativo, lo que lleva muchos años", agregó.

En una entrevista reciente con BNamericas, George Santoro, secretario ejecutivo del Ministerio de Transportes, dijo que en marzo debería haberse publicado un plan ferroviario nacional de 150.000 millones de reales (US$ 26.000 millones).

El plan contempla actualizaciones regulatorias, renovaciones anticipadas de contratos privados e inversiones públicas.

Sin embargo, funcionarios consultados recientemente por BNamericas dijeron que el anuncio se ha pospuesto debido a una revisión de aspectos legales para garantizar una mayor certeza.BNAmericas.com

2 de diciembre de 2024

¿El fin definitivo del tren a Miramar?: Buscan reflotar un proyecto de Arroyo

Terrenos Ferroviarios

El radicalismo impulsa un pedido del Concejo Deliberante a Trenes Argentinos para obtener la cesión de las vías en desuso desde hace más de una década.

Con el reflote de un proyecto impulsado por el gobierno de Carlos Arroyo, vuelve a estar en agenda la situación de las vías en desuso de lo que hasta hace más de una década fue el tren que unió Mar del Plata con Miramar: el radicalismo impulsa un pedido formal a Trenes Argentinos para que ceda la jurisdicción de esos terrenos para instalar un corredor gastronómico con bicisenda.

En los últimos días ingresó en el Concejo Deliberante el proyecto de comunicación iniciado por el bloque radical y socio de Guillermo Montenegro: consta en que el Concejo Deliberante solicite a Ferrocarriles Argentinos Sociedad del Estado, dependiente del Ministerio de Economía de la Nación, la cesión de las vías que parten de San Juan y Luro hacia Juan B. Justo.

Según describen, el objetivo de la cesión pasa por, en una primera etapa, adquirir las tierras y después, construir una bicisenda y crear un corredor gastronómico “que incluya espacios verdes, recreativos, plazoletas y juegos con áreas de descanso”.

Si bien el expediente no lo menciona directamente, las etapas descritas en el expediente hacen referencia a los lineamientos de un “plan maestro” que hacia 2016 había presentado el exintendente Carlos Arroyo: un proyecto que, mediante un convenio con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), apuntaba a generar un “Corredor Verde” en los espacios que actualmente ocupan las vías inutilizadas.

Ese proyecto, en su momento, fue duramente cuestionado por vecinos que esperan hace años el regreso del servicio de tren entre las dos ciudades -que tras ser concesionado en los ’90 a Ferrobaires funcionó hasta 2013 con prestaciones irregulares en sus últimos años- y que incluso habían tenido anuncios prometedores durante la gestión de Alberto Fernández: es que aseguran que los rieles quedarían deshabilitados de manera permanente.

Pero también despertó alertas entre quienes actualmente resignificaron los espacios abandonados por Trenes Argentinos en esa traza, como lo es el espacio denominado “La Vía Orgánica”.

El reflote del proyecto encuentra distintos destinos posibles: si bien el de Montenegro es un gobierno alineado al de Javier Milei al menos discursivamente y podría no tener demasiadas trabas para adquirir las tierras, lo cierto es que la paralización de la obra pública del gobierno nacional incluye también aquellas financiadas por organismos internacionales, por lo que el financiamiento del “corredor” en un contexto donde también hay recorte en la obra pública municipal asoma como incierto.

Además, paradójicamente, el proyecto a reflotar también incluye entre sus lineamientos principales la elaboración de una bicisenda, mientras en paralelo se mantiene paralizado el proyecto de 2020 que planteaba la elaboración de 79 kilómetros de bicisendas en la ciudad, aunque finalmente solo se avanzó en la zona céntrica además de las sendas mejoradas en el barrio Las Margaritas y en Parque Camet.

Hasta el momento, el primer tramo construido de esa red comienza en la intersección de Balcarce y Mitre y continúa por Mitre hasta la avenida Colón. A su vez, une el tramo de ciclovía construido en 2020 en la Plaza España que formó parte de una remodelación del paseo costanero y estuvo a cargo de la empresa concesionaria de la Unidad Turística Fiscal Playa La Perla.

Según los lineamientos planteados en el proyecto, la traza de la red de ciclovías continuaría en las calles Mitre entre Paso y Libertad; Brown entre Jara y San Luis; 14 de Julio entre Roca y Chacabuco; y Roca entre Jara y Mitre.QueDigital.com

5 de septiembre de 2024

El Gobierno confirma la cancelación del crédito del BID para la electrificación de la zona local de la Línea San Martín

Actualidad

El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, confirmó que los fondos "fueron redireccionados". Además, tampoco se han registrado avances en la licitación para la reparación general de 24 locomotoras.

Interamericano de Desarrollo (BID) que estaba destinado a la modernización de la línea ferroviaria San Martín, un proyecto que incluía la tan postergada electrificación de la vía. El informe presentado por el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, ante la Cámara de Diputados, confirmó que los fondos originalmente asignados al proyecto "fueron redireccionados", como se detalla en el Decreto N° 680 del 31 de julio de 2024.

La reasignación de estos fondos, que habían sido destinados a otros fines no relacionados con el sector ferroviario, ya había sido anticipada meses atrás. En ese momento, las autoridades mencionaron que la electrificación de la línea San Martín "no era una prioridad". No obstante, este hecho marca un golpe significativo para el proyecto de modernización de una de las líneas ferroviarias más importantes de la región.

A pesar de que el informe también indica que continúa en trámite la licitación para la renovación de vías y el sistema de señalización entre Retiro y Pilar, lanzada en 2022, la realidad es que su adjudicación se ha visto paralizada. La falta de recursos ha frenado la concreción del proyecto, lo que pone en duda su viabilidad.

El proyecto de electrificación y modernización del San Martín no figura entre las iniciativas que recientemente han sido trasladadas a la Secretaría de Transporte para su financiamiento. Hasta diciembre pasado, la Dirección General de Programas y Proyectos Sectoriales y Especiales (DGPPSE) estaba a cargo de la gestión de estos trabajos. Sin embargo, tras el cambio de gobierno, la DGPPSE quedó sin dirección clara, lo que ha añadido un nuevo nivel de incertidumbre a los proyectos pendientes.

El informe de Francos también intentó justificar las demoras en la modernización estructural de la línea aludiendo a "obras urgentes" que están siendo evaluadas por la Sociedad Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado (SOFSE). Este organismo habría presentado un listado de trabajos considerados indispensables para el servicio, aunque aún no se ha especificado cuáles son ni si cuentan con fondos asignados.

A pesar de la mención de estas obras urgentes, las mismas no han sido incluidas en la lista de proyectos prioritarios dentro del marco de la emergencia ferroviaria, un programa que, aunque fue revelado por algunos medios, aún no ha sido formalizado ni cuenta con los recursos financieros necesarios para su ejecución.

Reparaciones e inversiones postergadas

Además de la cancelación del crédito para la electrificación, tampoco se han registrado avances en la licitación para la reparación general de 24 locomotoras SDD7. Este proceso fue adjudicado hace más de seis meses, pero aún no ha comenzado su ejecución. La falta de acción en estas inversiones más pequeñas refleja el estado de estancamiento en el que se encuentra la línea San Martín.

El informe oficial también menciona la caída de la licitación para la compra de nuevos trenes eléctricos para la línea. Esta licitación había sido adjudicada en 2021 a la empresa rusa TMH, pero el contrato no fue suscrito debido a la falta de financiamiento. A esto se sumó la situación internacional adversa para TMH, que, a raíz de las sanciones impuestas a Rusia por el conflicto en Ucrania, decidió retirarse del país y vender sus operaciones locales a la empresa Motora Argentina. Esta circunstancia añade aún más incertidumbre al futuro de la compra de trenes eléctricos.

La paralización de los proyectos para la línea San Martín, una de las más postergadas en términos de inversiones, contrasta con el estado de otras iniciativas ferroviarias que cuentan con financiamiento internacional. Proyectos como el de la línea Roca han mostrado una leve reactivación o, al menos, han sido incluidos en los planes de inversión prioritarios.

La falta de avances en la modernización del San Martín es especialmente significativa, dado que fue precisamente en esta línea donde ocurrieron los hechos que motivaron la declaración de la emergencia ferroviaria. Sin embargo, la incertidumbre en torno a la electrificación y otras obras clave sigue siendo una constante, dejando a los usuarios del servicio con un futuro incierto en cuanto a mejoras en la infraestructura y calidad del transporte.ResúmenDiariodePilar.com