miércoles, 27 de junio de 2012

SALTA: LOS TRENES CORREN HOY A PASO DE HOMBRE EN EL NORTE


ACTUALIDAD

Productores mueven cosechas en camiones, al doble de costo, por falta de vagones y miedo a descarrilamientos. Cargas embarcadas en trenes en Orán tardan hasta tres semanas para llegar al puerto de Buenos Aires.

Por tercera vez en cuatro años, se anunció un préstamo de China por 2.500 millones de dólares para reconstruir 1.500 kilómetros de rieles, sumar 50 locomotoras e incorporar 2.500 vagones al Belgrano Cargas. Esta vez, a diferencia de los anuncios que hiciera en 2008 y 2010, la presidenta Cristina Fernández aludió a la asistencia financiera del gigante asiático no ya en dólares, sino en pesos. Ahora se habla de un crédito de $11.500 millones a 15 años, con cinco de gracia y un interés del 7%.

Más allá de las reiteraciones, el mensaje de ayer por cadena nacional despertó ilusiones en todo el norte argentino, donde el sistema ferroviario está desmantelado desde hace dos décadas y necesita una reconstrucción integral, ajustada a los requerimientos actuales y planificada con proyecciones. En este sentido, en el discurso de la presidenta se deslizó un sinceramiento cuando dijo que el apoyo financiero de China permitirá ejecutar, en los próximos cuatro años, apenas una primera etapa de la reconstrucción del Belgrano Cargas.



La red de trocha angosta, en efecto, no admite más arreglos provisorios ni recambios aislados, porque cuestan mucho más que lo que solucionan y no ayudan a recuperar los trenes que urgen en provincias como Salta, Jujuy, Tucumán, Chaco y Formosa para mover sus producciones hacia los puertos en condiciones aceptables.

Días atrás, en una recorrida periodística por los ramales C18 (de Pichanal a Joaquín V. González), C16 (de San Ramón de la Nueva Orán a Pichanal) y C25 (de Embarcación a Los Blancos), El Tribuno consultó a productores y cargadores de Anta, Orán, San Martín y Rivadavia sobre las razones por las que siguen usando camiones para llevar sus cosechas y producciones a los puertos.

Las respuestas fueron tajantes. “¿Usted embarcaría su cosecha en un tren que tarda días en llegar a destino y que puede acabar acostado con su carga a medio camino?”, planteó un productor agrícola de Orán.

Dentro de la desolada playa de maniobras de la estación de Pichanal resalta un enorme silo que almacena soja producida en la zona. Allí, sobre las mismísimas vías del C18, el grano es cargado en camiones, pese a que el citado ramal que baja por Anta hacia el puerto chaqueño de Barranqueras fue rehabilitado en 2008. “Las vías están operables, pero a paso de hombre, porque son una invitación a descarrilamientos. Además, ni siquiera hay vagones para cargar los granos”, apuntó un cargador de esa localidad.

La cosecha gruesa del departamento Anta mueve a través de los ramales C18 hasta dos formaciones por semana con soja de Las Lajitas y Mollinedo. En la estación de Joaquín V. González, donde el anterior ramal confluye con la línea del C12, que se proyecta desde Metán hasta la localidad chaqueña de Avia Terai, también se ven correr algunas cargas de cemento y azúcar, pero éstas no representan ni el 15% de los volúmenes que mueven los camiones por falta de un servicio de trenes eficiente y confiable.ElTribuno

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Usted podrá dar su opinión libremente, pero aquellos comentarios que vengan con insultos, improperios, etc. y sin colocar nombre y apellido, nombre y/o pseudónimo no serán publicados.