viernes, 19 de julio de 2013

MODIFICACIÓN DE LA TRAZA NORTE DE LA LÍNEA "H" DE SUBTE. EL DIPUTADO ALEJANDRO BODART Y LOS PARTIDOS DE LA IZQUIERDA CAYERON EN LA TRAMPA DE MACRI

CARTAS DE LECTORES

Señor Director de Crónica Ferroviaria:

La ingenuidad, ineptitud, e incompetencia de nuestros legisladores de la Ciudad, en general, y del señor diputado Don Alejandro Bodart y de la izquierda en particular, es directamente simétrica y proporcional a la astucia del Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, de su Jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, y de sus ministros Chaín y Guillermo Dietrich, (concesionario de automotores Volkswagen), cuyos intereses vinculados al tránsito automotor, odio y rechazo por el ferrocarril, es manifiesto.

En una decisión rayana en lo demencial, y sin haber consultado a expertos, ingenieros y a las numerosas entidades y ONG, vinculados al transporte ferroviario, tanto de superficie como subterráneo, sin estudios de suelo ni de impacto ambiental, la Legislatura de la C.A.B.A. sancionó una Ley aprobando una modificación a la traza norte de la Línea "H" del Subte, la cual, si bien resolvió atinadamente desandar el otrora fallido intento de construir la estación Plaza Francia sobre la plaza Intendente Alvear (más exactamente en la barranca histórica en la intersección de las Avenidas Del Libertador y Pueyrredón),  decidió proseguir hacia el norte, en virtud de la cual se emplazaría la futura estación en la parte posterior de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, para proseguir luego el túnel y tendido de vías por debajo de la parrilla de vías de las tres líneas ferroviarias troncales que convergen en Retiro, ó sea, del Mitre, Belgrano y del San Martín, para luego doblar hacia Retiro, internándose en la Villa 31, donde se erigiría otra estación a la que se denominaría "Padre Mujica".

Proseguiría después hasta tocar la terminal de ómnibus, donde se construiría otra estación, y luego, torcería en una cerradísima curva hacia el sur, para empalmar con las tres líneas ferroviarias en Retiro (Mitre) y conectar además con las líneas "C" y "E", esta última actualmente en su etapa final de construcción.

El Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a bordo de un coche de la Línea H

Si bien es cierto que nadie puede cuestionar sensatamente que la nobel Línea "H" conecte las tres líneas ferroviarias y las líneas "C" y "E" de Subte, no lo es menos, que la ruta obligada, sensata y viable técnica y financieramente, es que la traza continúe por la Avenida del Libertador hasta conectarse con la línea "E" que viene avanzando, y cuya estación en Retiro su obra está adelantada.

Ese es el sitio natural para construir el nudo que debe conectar la "H", con la "C" y la "E", y con las tres líneas ferroviarias. La obra, se debe completar con un túnel peatonal inteligente a partir del hall del Ferrocarril Mitre sobre Avenida del Libertador, que conecte las terminales de los Ferrocarriles Belgrano, San Martín, y por fin, con la terminal de Omnibus.

Pero además, el tiempo y la historia demostrará la absoluta inviabilidad, tanto técnica como financiera, de la traza aprobada por esta cuestionable Ley, pués politiquería barata aparte, los señores legisladores no se tomaron la molestia de efectuar un estudio del impacto ambiental de tan inconsulto proyecto, ni de su suelo barroso e inconsistente, pués es puro limo, al punto tal que cuando comiencen las excavaciones del túnel, advertirán la imposibilidad de proseguir con tan alocado proyecto, ya que las napas están a tres ó cuatro metros del suelo, con lo cual éste se inundará, sin contar por supuesto con el costo descomunal que supondrá este proyecto, el cual para el improbable supuesto que fuere iniciado, debería prontamente ser abandonado en razón de su imposible acometimiento y concreción. Pero el daño ya estaría consumado, y el dispendio inútil de arrojar millones de dólares al barro y al agua, para que la obra finalmente no se haga por esa traza, sería ya irreversible.

Sin embargo, triunfó la ignorancia y la incompetencia de nuestros políticos y legisladores, o mejor dicho, triunfó Macri con su astucia y su firme constancia, que es un retoño de Menem, y del perverso proyecto Retiro de los años noventa, pergeñado por Domingo Cavallo, los hermanos Matías Lucas y Horacio Ordóñez, al frente del tristemente célebre ENABIEF, (luego ONABE) y muchos otros oscuros personajes y entidades, cuyo objetivo era levantar las tres líneas de trenes y las emblemáticas e históricas terminales ferroviarias de Retiro, y consumar un colosal negocio inmobiliario con las valiosas tierras ferroviarias que quedarían liberadas, que son propiedad del Estado Nacional. 

Pués bien, esta Ley, lamentablemente, pese a la pretensa y aparente sensibilidad social de Alejandro Bodart y la izquierda para con los habitantes de la Villa 31, le hace el juego a estos tenebrosos personajes y a sus no menos deleznables intereses, pués encaja perfectamente en el plan de Macri de ahogar, y finalmente anular el puerto de Buenos Aires, como centro de nuestras exportaciones e importaciones, y reducirlo tan solo a un muelle para que atraquen cruceros turísticos, según él mismo lo admitió y se ufanó pública y reiteradamente de tal proyecto. 

No es casual que reiteradamente le reclame al Gobierno Nacional la cesión del puerto, que también pertenece al Estado Nacional, cesión ésta que una vez concretada, y con la estación de Subte "Padre Mugica" en medio de la villa 31, le será fácil completar la maniobra de pinzas, y tras mudar dicho asentamiento, clavar una gran cuña entre el puerto y las terminales ferroviarias y su playa de acceso al puerto, erigiendo complejos inmobiliarios en dicho predio, con lo cual, el ferrocarril ya perdería su razón de existir, al menos en ese sitio.

Macri lo ha dicho reiteradamente que no quiere al ferrocarril en la Capital, y adscribe fervorosamente al proyecto "Transmilenium" de Bogotá, y lo está ejecutando a sangre y fuego en la Avenida Nueve de Julio, como ya lo hizo en la Avenida Juan B. Justo repotenciando al transporte automotor, violando, incumpliendo e ignorando la vigente Ley de la Ciudad Nº 123, votada por la Legislatura de la Ciudad, que establece y consolida las terminales ferroviarias en sus actuales sitios en la Ciudad, y por ende, legaliza la existencia del ingreso de trenes al centro mismo de la ciudad, acorde con la moderna tendencia mundial al respecto.

No es un secreto para nadie entonces, que el astuto Macri es peor que Menem, y por eso no vetó esta Ley, y es seguro que de llegar algún día, tanto él como quienes lo representan o comulgan con sus ideas al Gobierno Nacional, representará la segura muerte del ferrocarril en el país. 

Lo curioso, es que los partidos de izquierda y sus aliados circunstanciales le hagan el juego, y peor aún, hayan caído en su trampa.  Ojalá recapaciten, y como la verdad es hija del tiempo, se hagan los estudios con la seriedad que el caso requiere y esta norma sea modificada, para que finalmente la Línea "H" alcance Retiro para empalmar con sus hermanas "C" y "E", al igual que con las tres líneas ferroviarias por la traza de la Avenida del Libertador, única natural, posible técnica y financieramente. Atentamente :
Maximiliano César Odda