lunes, 29 de julio de 2013

URUGUAY: OTRA VEZ EN LA VÍA

EXTERIOR

La discusión, en el seno del gobierno, sobre el artículo 188 del Proyecto de Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal, demuestra la amplitud de las diferencias de opinión entre el Ministerio de Transporte y Obras Públicas y la Administración de Ferrocarriles del Estado.

El sitio web del MTOP informa que existe la convicción de que es necesario "contar con el modo ferroviario para el transporte de cargas, por los crecientes volúmenes de cargas 'aptas' para el ferrocarril, la disminución de los costos y externalidades positivas que le dan mayor competitividad y sustentabilidad a diferentes emprendimientos productivos y otros beneficios para la sociedad (combustible, accidentes, mantenimiento vial)". Muy cierto, pero, como vemos, del dicho al hecho hay mucho trecho.

El gobierno optó por la estrategia de dividir la gestión del ferrocarril en tres sectores: primero, los aspectos inherentes a la regulación del modo de transporte; segundo, la administración de la infraestructura ferroviaria (vías, puentes, señales) que necesitan de recursos públicos porque los ingresos generados por los fletes no alcanzarán para cubrir esos costos; y, finalmente, la prestación de servicios de transporte ferroviario que, considera el MTOP, "para cargas puede y debe ser rentable".


Como resultado, en el limitado plato del transporte ferroviario deberán convivir varios pares de manos: las de la Dirección Nacional de Transporte Ferroviario (MTOP); las de AFE; las de la empresa ferroviaria de transporte de cargas; y las de otros operadores logísticos. La Dirección Nacional tiene la responsabilidad de regular el sistema ferroviario; la tradicional AFE se hace cargo de la construcción, mantenimiento de la infraestructura y del servicio de pasajeros; la empresa (uno de esos híbridos público-privados tan de moda) se dedicará al transporte ferroviario de carga y servicios logísticos asociados.

El artículo 188 que el MTOP incluyó en la Rendición de Cuentas dice que la empresa podrá "intervenir en la rehabilitación de la infraestructura ferroviaria, adquirir material rodante y realizar transporte de pasajeros en el Área Metropolitana de Montevideo".

Es interesante que el MTOP no haya consultado a AFE sobre el proyectado artículo, a pesar de que parecería abrir la puerta para transferirle a la empresa funciones que le corresponden a AFE (por ejemplo, permitiría que aquella se encargase de obras y de transportar pasajeros nada menos que en el Área Metropolitana).


En el Parlamento el Presidente del Directorio de AFE aportó un dato que, admitió el Ministro, no habría sido manejado por el MTOP: la mayoría de los servicios de transporte de pasajeros son deficitarios y necesitan de subsidios estatales para operar. Como resultado, el artículo 188 dejaría abierta la posibilidad de que el Estado termine pagándole un subsidio a una empresa que funciona en el régimen de derecho privado. Algo que no sería aceptable para el gobierno (Búsqueda, 25 de julio).ElPais