Se tiene esa sensación al final del recorrido de El Gran Capitán. A menos de 30 minutos de su arribo, 10 eran las personas que lo aguardaban. El pasaje bajó en un ráfaga y siguió viaje en varios colectivos
No hay caso. La mayoría de los argentinos siguen hundidos entre las frenéticas vías de comunicación como autopistas, rutas con multitrochas por las que se viaja a más de 110 kilómetros por hora, promedio, los aviones y otras ofertas que sólo alimentan el sueño que luego explota al apostar nuevamente al fiel tren El Gran Capitán.
Las horas de recorrido, si 40 o más, qué cuántos descarrilamientos, eso quedó en el olvido desde que en los últimos tres años, Misiones perdió a las estaciones centenarias de Posadas y Garupá.
Todo cambia. María Hansiak (85) todavía recuerda la época de oro de los trenes Ayer aguardó junto a su hijo Mozeñú Vicente (61), la llegada de otro vástago que vive en Buenos Aires. Foto: Sixto Fariña
Las obras complementarias de la Entidad Binacional Yacyretá avanzaron y los traslados de una a otra y de una segunda a la tercera, fueron alterando la mística de llegar a la Estación Terminal en donde centenares de personas esperaran por horas a sus familiares y amigos.
Y otro centenar, hacía lo mismo a la espera que la formación de El Gran Capitán estuviese lista para partir nuevamente hacia la Capital Federal.
En Apóstoles, una estación que no opera desde hace décadas, es ahora el epicentro de las maniobras de las máquinas de las empresas Trenes Especiales Argentinos (TEA) y de las de carga, América Latina Logística (ALL), en un espacio realmente reducido.
En Apóstoles se supuso un cambio, pero no. El fantasma que merodea a los ferrocarriles desde la década del '90, ayer pudo ser palpable. Faltaban menos de 30 minutos y eran menos de diez las personas que esperaban a familiares.
Y eso que esta vez, el tren llegó minutos antes de lo previsto. Al arribar, casi los 300 pasajeros en menos de 15 minutos subieron a los ómnibus y siguieron viaje.
María Hansiak tiene 85 años y estuvo durante horas estoicamente sentada en uno de los pocos bancos de la casi desmantelada estación, en compañía de uno de sus 8 hijos, Mozeñú Vicente, de 61 años de edad.
“Estoy esperando a uno de mis hijos que viven en Buenos Aires, hoy llega”, dijo María, que mantiene la sonrisa intacta y hasta se animó a opinar que “como está esto ahora, es una lástima. Yo viajé mucho con este tren… uhhhh!!!, pero mire ahora, aunque es bueno que siga porque para los pobres es la única opción de viajar.”.
Demasiado cerca
La estación está en pie desde 1909, justo en la frontera entre Corrientes y Misiones, entre Colonia Liebig y Apóstoles.
Fue la primera estación ferroviaria del Territorio Nacional de Misiones y está de pie, a no dudarlo, por la calidad de sus construcciones. Esas épocas de esplendor nunca volverán y quizás lo que suceda ahora, sea solamente un ventarrón antes del cambio total que el Gobierno Nacional se comprometió a recuperar las líneas ferroviarias hacia el Nordeste argentino, incluyendo Corrientes, Misiones y su conexión con el Paraguay, mediante el puente Internacional San Roque González de Santa Cruz, como pasaba hasta hace unos dos años atrás.
Esa cercanía entre Liebig y Apóstoles, genera naturalmente algo de confusión. El barrio Estación es de Apóstoles, pero algunos sostienen que no. Alrededor de la desolada estación, viven varias familias que al preguntársele en que barrio viven, dijeron no saberlo.
En la Estación no hay a muchos a quién preguntar a qué hora, más o menos, llega el tren. Uno de los integrantes de seguridad de la empresa de cargas. “Creemos que está cerca”. Al resto de la poca gente tampoco ya le importaba mucho.
Mejorar las vías antes de 2012
Según informaciones extraoficiales, la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), se había comprometido ante la empresa de cargas, a concluir los ramalos o al menos mejorarlos, “desde el puente Pindapoy a la localidad de Garupá”.
Mientras eso ocurrirría, otro frente de obra se abriría entre Garupá y la nueva zona costera Sur de la ciudad capital de Misiones, Posadas.
Al no haber más vías desde Apóstoles a Garupá y Posadas, los camiones de patente paraguaya con sus respectivos contenedores, esperan por las calles del barrio Estación la orden para descargar y cargar. Ayer eran más de 10. “Por lo que sabemos, la EBY cumplió con los tiempos y el dinero, pero los que se retrasaron habrían sido las contratistas”, dijeron.(Fuente: TerritorioDigital - Nota enviada por nuestro colaborador señor Leonardo Fontana)





















