1 de febrero de 2021

Un ejemplo a imitar

Actualidad

Redacción Crónica Ferroviaria

Ya hace tiempo que desde Crónica Ferroviaria venimos informando sobre el proyecto que está llevando a cabo Comboios de Portugal, recuperando material tractivo y rodante que tenía abandonado para cumplir nuevos servicios de pasajeros, a la vez que reactivó los talleres ferroviarios de dicho país.

Mucho nos gustaría que esta nota que vamos a transcribir sea leída con atención, no sólo por nuestros lectores sino también por las autoridades ferroviarias, para ver que el mismo problema que tuvo Portugal, lo tuvimos en nuestro país. Pero ellos encontraron la solución que bien lo describe el  medio periodístico luso, Rías Baixas Tribuna, en una nota titulada "Los "Cristiano´s Ronaldo´s da ferrovia" : hasta capaces de resucitar "as Napolitanas". 

"Esta semana última de Enero, un tren de traslados partió de la zona ferroviaria de Porto camino del alto Douro, allá por Tua, donde antaño confluía la desaparecida línea de vía estrecha (que iba hasta Mirandela y Bragança) con la línea de ancho ibérico que va de Porto hasta Pocinho actualmente, antaño hasta Barca D´Alva". 


"El tren rescate fue a la zona indicada para cargar el último coche de viajeros de vía estrecha de los varios que los renovados y nuevos talleres de la Comboios de Portugal están tratando de regenerar, centímetro a centímetro, para que pasado un tiempo salgan de esos talleres de Guifôes como nuevos. Se llaman en português "as Napolitanas", por su origen italiano; estaban tirados en una vía muerta, pudriéndose, oxidados a tope, saqueados. Cualquier otro país rico los tiraría ya para desguace, para chatarra. Y en Portugal, años atrás, se hicieron burradas de ese tipo. Pero ahora, al frente del Ministerio está un tipo, Pedro Nuno Santos, que cree firmemente en una empresa pública ferroviara, la cree posible y la está apoyando al máximo en la medida de sus posibilidades que, desgraciadamente, en estos tiempos de crisis no son muchas. Pero está apoyando el resurgir de la CP. Nadie se lo puede negar".


"¿Y cómo resurge Comboios de Portugal?. Pues casi diríase, exagerando un poco, que como el Ave Fénix, resurge de sus casi cenizas; pues llegó a estar años atrás en una situación límite; tan límite como absurda, se averiaba una máquina, un coche, un vagón, "arrincónese", era la orden; y nunca se le ponía mano para arreglar aquello. Así se fueron acumulando materiales ferroviarios, a la intemperie, oxidando, inviabilizados a fuerza de ir dejando pasar el tiempo... Esa era la política. Luego, al ir faltando materiales para prestar los servicios, estos se iban suspendiendo o anulando, a veces de modo ya muy escandaloso como sucedía en la Linha do Oeste o el Algarve. Un caos".

"Hasta que llegó el actual Ministro y mandó parar semejante política estúpida y tremendamente dañina; porque eran como disparos en sus propios pies cada día. No había dinero para comprar nuevos materiales, pero no se arreglaban los que se averiaban."

"Esa era la voz que se escuchaba por parte de los superiores. Hasta que pusieron al frente de la CP a un ferroviario, un tipo que ama los trenes, que le apasiona lo que hace. Sabe que hay que inventar, que hay que ingeniárselas con lo que hay y aguantar así unos años hasta que lleguen los nuevos trenes que la CP ya ha comprado y los que aún va a comprar. Aún así, este material que se está recuperando seguirá siendo necesario, con menor frecuencia, pero se necesitará en no pocas ocasiones."

"Ya hemos contado en otra ocasión la historia de lo que se hace en esos talleres mágicos de la CP, algunos de los cuales debieron de ser reabiertos, porque en esa política de ir tirando trenes averiados por las esquinas, también entró (recortes de la troika por medio) cerrar talleres de reparación en vez de potenciarlos, como salida que era necesaria para la crisis ferroviaria. Ni comieron ni dejaron comer estos personajes que dirigieron tiempo atrás el cotarro de la movilidad ferroviaria en Portugal... pusieron a la CP al borde convertirse en algo realmente inútil, casi inoperativo".

"La entrada de Nuno Freitas y su equipo en la CP fue un verdadero salvavidas para la compañía. El relanzamiento de los talleres ha sido clave, donde verdaderos artistas obran cada día el milagro de restaurar materiales ferroviarios que, en apariencia, se presentaban casi imposibles de recuperar... ha sido piedra angular en la que basar esta gigantesca operación de convertir lo que para otros no servía en algo verdaderamente útil y digno".

Esto que está pasando con los ferrocarriles portugueses es lo que se necesita hoy en los ferrocarriles argentinos. Primero, estar al frente de ellos gente capacitada, segundo y fundamental que sea ferroviaria. Tercero, que tenga proyectos e ideas superadoras en beneficio de los ferrocarriles, y cuarto, que sean ejecutivos.

Recuperación de coche Sorefame en talleres ferroviarios portugueses
Coches Sorefame en Argentina como "monumentos" en una plaza de la ciudad de Córdoba año 2018
Coches Sorefame y locomotora EE Serie 1400 (ex CP) con tren de pasajeros entre Villa María y Córdoba Año 2014

Si bien la actual administración de nuestro país se encuentra con la idea de recuperación de material ferroviario que está fuera de servicio (Crónica Ferroviaria publicó una nota sobre los coches Doble Piso). No observamos que esto se realice con rapidez, y que haya ejecutividad. 

Hoy en nuestro país se encuentra infinidad de coches de pasajeros, locomotoras y coches motores tirados por todos lados, una pronta recuperación de los mismos conllevaría, por añadidura, la de los talleres ferroviarios de todo el país.

Coches eléctricos (ex CP) en Talleres Ferroviarios Liniers para ser transformados en coches remolcados. Año 2014

Una política ferroviaria del estilo que se está desarrollando en Portugal, hace que la inversión en ese material ocioso también haga funcionar a las pequeñas y medianas empresas del país que puedan surtir de repuestos y otros, haciendo, por consiguiente, que se mueva todo un engranaje de más empleos y que los dineros queden íntegramente en el país y no se vayan divisas hoy tan necesarias.

Lamentablemente en la actualidad, no se puede agregar más servicios de pasajeros y frecuencias de los que hoy se cumplen, tanto regionales como de media y larga distancia, por la falta de coches y locomotoras. 

Si hubiese una agresiva política de recuperación de material ferroviario en desuso (hoy solamente hay proyectos pero nada en obras) ya se estaría pensando en recuperar trenes de pasajeros en ramales que hoy no los hay y que la gente pide constantemente.

En una palabra, hoy vemos que hay buenas ideas sobre lo que estamos informando, pero lamentablemente es sólo eso, y lo que necesita hoy el país de los ferrocarriles es que haya más ejecutividad y menos palabras.