martes, 18 de febrero de 2014

Hagamos algo para recuperar a nuestros ferrocarriles

Cartas de Lectores

Señor Director de Crónica Ferroviaria:

La verdad es que la capacidad de asombro de uno es inagotable. Veamos, la triste y famosa Revolución Ferroviaria iniciada por el Sr. Florencio Randazzo terminó como comenzó: Mal.

El Estado bobo, o sea nosotros los 40 millones de argentinos, pagamos ya sea vía impuestos, inflación, etc. la pésima compra de vagones y locomotoras a la República Popular de China. Compra directa sin licitación pública ni nada...

Yo me pregunto y les pregunto a los lectores si cuando van a comprar una herramienta compran una china, de otro origen o una nacional?.

Quién gestiono todas estas compras fue el Sr. Franco Macri, (capo de la Patria Contratista) hoy y ayer siempre amigo de  los gobiernos de turno.

Todos los coches de pasajeros y locomotoras duermen a cielo abierto en Retiro, en el puerto o playa ferroviaria; pregunto para qué y por qué se apuraron a comprar y traer al país dichas formaciones ?

¿No sabían que los andenes del San Martín son bajos, no sabían que las vías a Rosario y Mar del Plata están destruidas?.

Pregunto, ¿nadie se va a hacer responsable de tantos desaguisados ?

Y ahora voy con el colmo:

Los 40 millones pagamos los trenes nuevos " CHINOS " no " Argentinos " y graciosamente se los vamos a entregar a Roggio y Romero; ¿podemos ser tan bobos todos nosotros los ciudadanos argentinos?. ¿Lo vamos a permitir ?. Ya permitimos, por inocentes, que Menem y Cavallo liquidaran nuestros Ferrocarriles Argentinos.

Permitimos que se robe material ferroviario con complicidad del ONABE; permitimos que se vendan terrenos del ferrocarril; permitimos que se asienten barrios precarios en tierras ferroviarias, vamos a seguir permitiendo que no quede nada de lo que fue una maravillosa red ferroviaria?.

Como extraño los Ferrocarriles Argentinos, que según el fallecido periodista Sr. Neustad perdían un millón de dólares por día (de ser verdad lo que decía este señor, qué barato nos costaba a lo que es ahora), ya que podíamos viajar a todo el país como pasajeros, gran parte de la carga se hacia en tren y las rutas no estaban atestadas de camiones, consecuencia menos accidentes y menos contaminación y ahorro en combustible.

Y ni hablar de todos los puestos de trabajo que se perdieron directa e indirectamente.

Conciudadanos hagamos algo para Recuperar Nuestros Ferrocarriles.Atentamente
Javier Ripoll