martes, 19 de marzo de 2013

URUGUAY: PACTO FERROVIARIO CON ARGENTINOS JAQUEA PLAN OFICIAL


ACTUALIDAD

Impedirán que lleguen maquinistas desde el exterior.

Entre miércoles y jueves de la semana pasada los máximos dirigentes de la Unión Ferroviaria, Ricardo Cajigas (secretario general) y Carlos Aramendi (presidente), estuvieron en Argentina manteniendo reuniones con representantes de sindicatos ferroviarios de ese país para acordar que ningún argentino aceptará ser contratado por el gobierno uruguayo para integrarse a la empresa que bajo derecho privado operará el ferrocarril y a la que ningún trabajador de AFE acepta incorporarse.

Incluso, la Unión Ferroviaria se plantea viajar a Brasil con el mismo objetivo dado que tiene la presunción que el gobierno apelará a maquinistas y personal técnico de la región para llevar adelante su plan de reestructura de AFE.

En asamblea la Unión Ferroviaria acordó que ningún trabajador aceptará pasar de AFE a la sociedad anónima de derecho privado (constituida por el 51% de AFE y el 49% de la CND) que el gobierno creó -ya contrató personal gerencial- para operar el sistema de ferrocarril de carga en un marco que le permita ser competitivo.

"No aceptaremos que un solo ferroviario de otro país llegue a trabajar a Uruguay. Y los compañeros argentinos así lo entienden por lo que tenemos un principio de acuerdo solidario para colaborar en ese sentido", dijo Aramendi a El País.



Los contactos en Argentina se hicieron con la Unión Ferroviaria de Sarmiento, la Fraternidad (nuclea a todos los conductores) y con la Confederación de Sindicatos Estatales a nivel de América Latina y el Caribe.

El gobierno pretende que los trabajadores técnicos y maquinistas de AFE pasen a la nueva empresa y ofrece retiros incentivados para aquellos que se nieguen, pero el sindicato se prepara para instalar un conflicto y frenar los planes oficiales.

La negociación, que comenzó el año pasado, se encuentra hoy congelada. El presidente José Mujica había encomendado al embajador itinerante Julio Baraibar y al subsecretario de Trabajo, Nelson Loustanou, que negociaran con el sindicato las condiciones de incorporación a la sociedad anónima, donde entre otros aspectos debían solucionarse temas vinculados a la antigüedad, derechos adquiridos y las retribuciones.El País Digital