miércoles, 20 de marzo de 2013

AL MERCADO CENTRAL EN TREN


NOTA DE OPINIÓN

Por: Jorge Zatloukal (*) (Para Crónica Ferroviaria)

La rehabilitación de los trenes al Mercado Central se presenta como una oportunidad, para el ferrocarril y una iniciativa que permitiría atenuar la inflación, además una reapertura del servicio de cargas representaría un aporte a las economías regionales, asfixiadas por los costosos de fletes, que impone el monopolio del camión.

Un poco de historia

En 1961 el Consejo Federal de Inversiones (CFI), inicio una serie de estudios, que derivaron en que en  1967 los gobiernos de la Nación, de la ex Municipalidad de Buenos Aires y de nuestra Provincia, acordaran la creación de la Corporación Mercado central de Buenos Aires, además  en 1971 se sanciona  la Ley nacional 19.227, encaminada a crear un sistema nacional de mercados concentradores. Los planificadores del Mercado Central se inspiraron en la tendencia europea de los Mercados concentradores como los de Barcelona, Madrid y Paris.


En la década del ’60 era la tendencia que se imponía para concentrar la oferta en un solo punto. Entonces, salvo en los Estados Unidos con una economía completamente diferente, la concentración de los perecederos en Mercados mayoristas era la solución.

El objetivo de crear el  Mercado Central era corregir distorsiones en la distribución, eliminando al máximo la intermediación parasitaria y que así logre una adecuada reducción de costos, haciendo que el precio resultante le llegue tanto a consumidores y fundamentalmente a los  productores, como estimulo para producir más en lugar de quedar en las manos totalmente improductiva de estructuras de intermediación.


Con anterioridad a la creación del Mercado Central se, hacia imposible la justa formación de precios por una incontrolable cadena de maniobras especulativas, ya que no se podía tener a la vista los verdaderos términos de la oferta y la demanda, en definitiva se traducían en los precios finales, el desaliento a la producción y desabastecimiento. Se daba la aberración de que una misma mercadería fuera comprada y vendida varias veces sin haber sido bajada del camión.


A los pequeños productores les resultaba cada vez más difícil llegar a esos Mercados. Se creaban  cadenas de intermediación que encarecían el producto final. El productor estaba en inferioridad de condiciones a la hora de vender.

El lugar escogido para el emplazamiento del Mercado se baso que resulta un lugar de confluencia de casi todos los ramales ferroviarios, y de la General Paz, el Camino de Cintura y la AU Ricchieri.


Así es que en 1983, Don Raúl R. Alfonsín; aquel primer presidente de la Democracia, inaugura las instalaciones y a pocos años de inaugurado surgen  los llamados  “TRENES DE LA ECONOMIA”.

Efectivamente el día 4 de Enero de 1990, la empresa estatal Ferrocarriles Argentinos decide implementar unos servicios de pasajeros especiales denominados "Tren de la Economía", entre las estaciones Caseros (Línea Gral. .San Martín), Haedo (FFCC Sarmiento) y Mercado Central, ubicado en el Barrio de Villa Celina, por trocha Ancha mediante el Ferrocarril Sarmiento y otro servicio similar pero por trocha angosta de la línea Gral. Belgrano,  partiendo desde estación Buenos Aires, tomando por Tapiales para llegar al interior del Mercado Central.

Estos trenes una vez arribados a la estación Mercado Central; aguardaban a los pasajeros durante dos horas para regresarlos a sus respectivos puntos de partidas (ver anexo fotográfico). De esta manera Ferrocarriles Argentinos realizaba en ese entonces una labor  para fomentar el acceso al Mercado, evitando a la comunidad, transbordos entre diversos modos de transporte y elevados presupuestos, en boletos y tiempos de viaje y espera, además de bajar costos y proteger a los consumidores, de los incrementos de la  canasta familiar.

Gentileza: Juan Carlos González

Estos trenes corrieron fundamentalmente los días sábados  con una frecuencia en horario matutino y otro vespertino por cada una de las dos líneas. Los horarios de estos trenes eran los que a continuación se detallan:

Líneas San Martín y Sarmiento

Salidas: Caseros sale: 08:00 y 16:00 Horas  - Haedo sale: 08:30 y 16:30 hs. - Mercado Central Llega: 08:50 y 16:50 hs
Regresos: Mercado Central sale: 11:30 y 18:55 Horas - Haedo sale: 12:00 y 19:23 hs. - Caseros Llega:12:20 y 19:43 hs .

Línea Belgrano Sur

Salidas: Estación Buenos Aires sale: 08:24 y 16:11Horas - Tápiales sale: 08:51 y 16:39 hs. - Mercado Central Llega: 09:10 y 17:00 hs.

Regresos: Mercado Central sale: 10:50 y 18:50Horas - Tápiales sale: 11:10 y 19:10 hs. - Buenos Aires Llega: 11:37 y 19:40 hs.

Lamentablemente en aquella iniciativa de 1990 no se incluyeron los servicios del Ferrocarril Roca ni Belgrano sur (ramal M) lo que hubiera beneficiado por ejemplo a los vecinos de las inmediaciones de Temperley o Lanús, mas exactamente Valentín Alsina donde tiene cabecera el mencionado ramal del Belgrano sur, o incluso a la populosa Avellaneda o La Boca hasta donde se extiende la traza de la bitrocha, que luego continua hasta Retiro.
Y lo que es peor aun una vez iniciada la privatización de los ramales metropolitanos el servicio al Mercado Central, ceso con obvias consecuencias, que afectan los intereses del consumidor y la cadena de formación de precios.

El restablecimiento de los trenes al Mercado Central es un viejo reclamo de entidades sociales, barriales y de consumidores y la vuelta de un servicio, ferroviario de pasajeros al Mercado Central configura un impostergable acto de reparación histórica, justicia e inclusión social, para los consumidores del conurbano, hoy imposibilitados de acceder a los beneficios del mismo.

Con el tren se  devolverá un transporte, moderno, cómodo, rápido y económico como el ferrocarril. Ni hablar del aporte que a la congestión de tránsito, polución y accidentes, generaría el aprovechamiento del ferrocarril.

Es de destacar que la reapertura del servicio no requiere de mayores inversiones, en la medida de tratarse de un servicio a restablecerse, sobre una infraestructura ferroviaria ya existente, y que consiste en un desvió que ingresa al predio, que además podría mejorarse con una puesta en valor integral del sector de compras comunitarias.

El servicio de cargas y el monopolio del camión:

Resulta ocioso, mencionar los beneficios que podría representar a la cadena de costos, brindarles mayor participación al ferrocarril de cargas, como medio de transportar la producción regional, esto sin mencionar los ahorros de divisas que por importación de gasoil, refleja el menor consumo energético del ferrocarril, paradojalmente al mercado central desde hace 22 años que no ingresa ninguna formación de cargas. Los productores se ven privados de su derecho de elegir en que medio transportar sus productos y los consumidores, al final de la cadena son los que terminan pagando, con mayores precios, esa suerte de “diezmo” posmoderno, al gremio del camión.

Lamentablemente actualmente no hay gestiones tendientes a materializar  la reapertura y fortalecimiento de servicios de transporte ferroviario de pasajeros al Mercado Central.

Tal vez en algún momento resulte de interés, de las autoridades, la reapertura y fortalecimiento de servicios de transporte ferroviario de pasajeros al Mercado Central de Buenos Aires y puesta en valor del sector de compras comunitarias de dicha superficie comercial, actualmente, en manos del representante de la provincia, y del de la Ciudad ante la Corporación Mercado Central de Buenos Aires.

(*) El autor es Consultor especializado en temas de transporte y estudió Tecnologías Ferroviarias en la Universidad Nacional de Lanús (UNLA)