lunes, 25 de marzo de 2013

PROYECTAR A FUTURO


CARTAS DE LECTORES

Señor Director de Crónica Ferroviaria:

Si uno hace un cálculo de los pasajeros que transportaba el Ferrocarril Sarmiento hace unos 25 años atrás con 23 formaciones que van desde 8 ó 9 coches cada una, según las épocas, pasaba un convoy cada aproximadamente 8 minutos en horarios picos, y no daba a basto.

Para cuando terminen la obra de soterramiento de la Línea Sarmiento, y supongamos que circule una formación cada cuatro minutos, tampoco van a dar a basto porque el Oeste no para de crecer, y hay que tener en cuenta que mucha de la gente del Oeste trabaja en Capital Federal, a diferencia de la Zona Norte que tiene su propia zona laboral y que muchas empresas de la C.A.B.A. se fueron al Norte.

El Sur recuperó algo de su industria, pero el Oeste sigue siendo zona dormitorio, sólo basta ver páginas laborales, como Computrabajo, y ver cuanto trabajo piden en el Norte y cuanto poco en el Oeste, con lo cual volviendo al tema central, el Sarmiento soterrado, para cuando esté terminado, queda chico si no se deja dicha línea también por arriba, contando que cuente sin pasos a nivel al menos hasta Castelar, de esa forma se tendría un ferrocarril veloz por debajo y por arriba mas formaciones de complemento.


A parte hay que pensar que si pasara algo en los túneles (soterramiento) sería el mismo problema que ahora, como cuando el tren se queda en Flores, no hay vías alternativas.

La cuenta es simple; con 23 formaciones el tren hoy no satisface la demanda, con aproximadamente 40 formaciones que tendría el sistema subterraneo estaría bien HOY,  pero no  así dentro de 10 años cuando ya la parte de arriba del Sarmiento esté desmontada. La solución sería dejar el ferrocarril por arriba sumado el soterramiento o hacer dicho ferrocarril con 4 vías subterráneas, lo cual no está proyectado.

De soterrarse dicha línea también se perdería la posibilidad de llevar el tren hasta  el puerto, ya que no está previsto acondicionar el túnel para que los pasajeros puedan viajar con seguridad hasta Puerto Madero, aunque sea con una tarifa distinta y formaciones especiales.   
Daniel Pezzani