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14 de mayo de 2026

Cuenta DNI: cómo aprovechar el reintegro del 100% en colectivos y trenes tras el "tarifazo"

Actualidad

La suba en la tarifa de trenes y colectivos está prevista para el 18 de mayo y se implementará de manera escalonada durante los próximos meses

El Gobierno nacional confirmó un nuevo esquema de aumentos para colectivos y trenes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con subas escalonadas que comenzarán a aplicarse desde el 18 de mayo. En ese contexto, muchos usuarios comenzaron a buscar alternativas para aliviar el impacto del incremento en el bolsillo.

Una de las opciones que ganó protagonismo en los últimos días es el beneficio que ofrece Cuenta DNI, la billetera virtual del Banco Provincia de Buenos Aires, que permite obtener reintegros de hasta el 100% en viajes realizados en colectivos, subte, premetro y trenes.

La promoción se presenta como un alivio frente al llamado "tarifazo" del transporte público impulsado por el Ejecutivo nacional.

Cómo funciona el reintegro de Cuenta DNI

Frente a este escenario, el Banco Provincia lanzó una promoción especial para usuarios de Cuenta DNI que permite recuperar el valor total de los pasajes pagados en transporte público dentro del AMBA.

El beneficio incluye:

Colectivos

Trenes

Subte

Premetro

La devolución tiene un tope mensual de $10.000 por tarjeta y se acredita automáticamente luego de cada pago realizado con medios habilitados.

En la práctica, esto permite viajar sin costo hasta alcanzar ese límite mensual.

Qué se necesita para acceder al beneficio

Para obtener el reintegro es obligatorio utilizar pagos sin contacto mediante alguna de estas opciones:

* Celular con tecnología NFC habilitada

* Tarjeta Visa Débito contactless del Banco Provincia

No se incluyen pagos en efectivo ni operaciones realizadas con otros medios de pago tradicionales.

Paso a paso: cómo activar el pago NFC en Cuenta DNI

Los usuarios que todavía no tengan habilitada la función pueden activarla directamente desde la aplicación.

El procedimiento es simple:

1 Ingresar a la app Cuenta DNI

2 Ir a la sección "Otras funcionalidades"

3 Seleccionar la tarjeta deseada

4 Activar la opción de pagos NFC

5 Aceptar términos y condiciones

6 Validar identidad mediante huella o método de seguridad

Una vez realizado el proceso, la función queda habilitada en pocos segundos.

Fuente;BAENegocios.com

13 de mayo de 2026

Aumenta 18% la tarifa de trenes en el AMBA: Cuánto costará viajar desde el 18 de Mayo

Actualidad

Aplica a las Líneas Mitre, Sarmiento, San Martín, Urquiza, Roca, Belgrano Norte y Sur. Se trata del primer tramo de ajuste del 91,39% que dispuso el Gobierno.

Desde el lunes 18 de Mayo viajar en tren en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) será más caro. La tarifa pasará de $280 a $330 para aquellos usuarios que cuenten con la tarjeta SUBE registrada.

Se trata del primer tramo del aumento del 91,39% que planea aplicar la Secretaría de Transporte tras un período de consulta ciudadana. En septiembre, el boleto alcanzará los $530.

La última actualización de los cuadros tarifarios se había aplicado en septiembre de 2024.

Para los pasajeros que no cuenten con la SUBE a su nombre o abonen en efectivo, la tarifa de trenes será hasta 200% más cara. Así, el boleto será de $660 para aquellos sin SUBE registrada y $1100 al abonarlo por ventanilla.

Aumenta el boleto de tren en el AMBA: cómo quedan las tarifas desde el 18 de mayo

A partir del 18 de mayo, los trenes de las líneas Mitre, Sarmiento, San Martín, Urquiza, Roca, Belgrano Norte y Sur aumentan 18%:

El boleto mínimo costará $330 para los usuarios con tarjeta SUBE registrada.

El boleto segundo sección (entre 12 y 24 kilómetros) saldrá $429.

El boleto tercera sección (más de 12 kilómetros) costará: $528.

En tanto, compren el boleto en efectivo a través de las ventanillas tendrán que pagar una tarifa plana de $1100.

Trenes más caros: qué pasa con la Tarifa Social

La Tarifa Social se mantiene para sus beneficiarios con un descuento del 55%, aplicable a los usuarios que abonen con una SUBE nominalizada.

Desde el próximo lunes 18, los costos para viajar son los siguientes:

Boleto mínimo: $148,50

Tarifa segunda sección: $185,25

Tarifa tercera sección: $227,25.

Trenes más caros: cuánto subirán las tarifas en junio, julio, agosto y septiembre en el AMBA

El pasaje en los trenes de las líneas Mitre, Sarmiento, San Martín, Urquiza, Roca, Belgrano Norte y Sur aumentarán hasta 90% de mayo a septiembre, según el cronograma de subas graduales dispuesto por Transporte.

Los boletos mínimos con tarjeta SUBE registrada serán los siguientes entre junio y septiembre:

En junio, la tarifa pasará de $330 a $380.

El boleto llegará a $430 en julio.

En agosto, el pasaje mínimo costará $480.

Por último, en septiembre el boleto mínimo en el tren llegará a $530.

11 de mayo de 2026

Aumento de colectivos y trenes: El Gobierno Nacional aplicará subas de hasta 18% mensual desde el próximo lunes

Actualidad

La Secretaría de Transporte abrió la consulta pública para avanzar con una actualización escalonada de boletos en colectivos y trenes nacionales. El esquema contempla subas mensuales desde el 18 de mayo.

El Gobierno Nacional puso en marcha el proceso de actualización de tarifas para colectivos y trenes bajo jurisdicción nacional y abrió formalmente la Instancia de Participación Ciudadana, un mecanismo mediante el cual usuarios y sectores interesados podrán presentar opiniones y comentarios sobre los nuevos cuadros tarifarios. La consulta pública estará disponible durante tres días hábiles a través de la web oficial de la Secretaría de Transporte y forma parte del proceso previo a la implementación de los aumentos previstos para las próximas semanas.

La propuesta oficial alcanza tanto a los servicios urbanos y suburbanos de transporte automotor de jurisdicción nacional como al sistema ferroviario nacional y contempla incrementos escalonados y progresivos. A través de este lunes, formalizó ese proceso de apertura a través del Boletín Oficial mediante la Resolución 26/2026 con la firma del secretario Mariano Plencovich.


Cuándo aumenta el transporte, según la propuesta del Gobierno

En el caso de los colectivos nacionales, el esquema prevé tres actualizaciones consecutivas del 2%, que comenzarán a regir el próximo 18 de mayo. De acuerdo con la propuesta presentada por el Gobierno, el boleto mínimo pasará de $700 a $714 para los usuarios que tengan la tarjeta SUBE registrada.

Para quienes acceden a la Tarifa Social, el valor será de $321,30, mientras que los pasajeros que no tengan registrada la SUBE deberán pagar $1.428.

Luego del incremento de mayo, el cronograma prevé nuevas subas el 15 de junio y el 15 de julio, ambas también del 2%. Desde el Gobierno señalaron que, aun con estas actualizaciones, las tarifas nacionales continuarán por debajo de las vigentes en otros distritos del AMBA.

Según detallaron, el boleto de los colectivos de la Ciudad de Buenos Aires actualmente es 5,6% más caro, mientras que en la Provincia de Buenos Aires la diferencia asciende al 35,7%.

Trenes: aumentos escalonados hasta septiembre

En paralelo, el Ejecutivo también avanzará con una fuerte actualización en las tarifas ferroviarias, argumentando la necesidad de corregir el atraso acumulado desde septiembre de 2024 y fortalecer el financiamiento del sistema.

El esquema para los trenes contempla cinco aumentos consecutivos:

18% desde el 18 de mayo

15% en junio

13% en julio

12% en agosto

10% en septiembre

Con la primera actualización, el boleto mínimo de tren para las líneas metropolitanas del AMBA —entre ellas Línea Sarmiento, Línea Roca, Línea Mitre y Línea San Martín— pasará de $280 a $330 para la primera sección con SUBE registrada.

Para los beneficiarios de la Tarifa Social, el boleto costará $148,50. En tanto, quienes no tengan registrada la tarjeta SUBE deberán pagar el doble de la tarifa correspondiente y el boleto abonado en efectivo tendrá un valor de $1.100.

Desde el Gobierno explicaron que el objetivo de la medida es avanzar hacia un sistema “más ordenado, eficiente y sustentable”, con menor dependencia de subsidios estatales. En el caso del sistema ferroviario, recordaron que en diciembre de 2023 la tarifa cubría apenas el 2% del costo operativo, mientras que el 98% restante era financiado mediante subsidios públicos.

Actualmente, esa cobertura ronda el 5% y la proyección oficial apunta a que alcance cerca del 10% hacia septiembre. La administración nacional sostiene además que las actualizaciones permitirán preservar condiciones de seguridad operativa y mejorar el funcionamiento general del sistema de transporte.

El Gobierno confirmó que continuarán vigentes tanto la Tarifa Social Federal —que otorga descuentos del 55% a jubilados, pensionados, beneficiarios de AUH y otros grupos vulnerables— como el sistema Red SUBE para combinaciones de transporte.

Cómo se desarrollará el proceso de consulta pública

La normativa remarca que el procedimiento tendrá carácter no vinculante, aunque las autoridades deberán considerar las opiniones presentadas al momento de definir las nuevas tarifas. Los interesados podrán participar a través del sitio oficial de la Secretaría de Transporte durante un plazo de tres días hábiles administrativos contados desde las 12 del día de publicación de la medida.

Cada usuario podrá intervenir una sola vez por instancia convocada y tendrá la posibilidad de enviar comentarios de hasta 5.000 caracteres, además de adjuntar documentación complementaria. La resolución también establece que las opiniones recibidas serán publicadas en la web oficial mientras permanezca abierto el proceso de consulta.

En los fundamentos de la medida, el Gobierno sostuvo que la iniciativa busca fortalecer mecanismos de participación ciudadana, simplificar procesos administrativos y garantizar el acceso a información “adecuada, veraz e imparcial” sobre los cambios tarifarios proyectados.

La coordinación del procedimiento quedó a cargo de la Subsecretaría de Transporte Automotor y de la Subsecretaría de Transporte Ferroviario, ambas dependientes del Ministerio de Economía.ÁmbitoFinanciero.com

4 de mayo de 2026

Servicios ferroviarios con menos frecuencias: La alerta que afecta a 4 líneas del AMBA

Actualidad

El gremio de maquinistas advirtió sobre una posible reducción de servicios a partir de la segunda semana de mayo debido a la crisis estructural del sistema. Aunque el Gobierno niega cambios oficiales, el sindicato asegura que podrían eliminarse hasta 18 salidas diarias en los ramales con mayor demanda.

La movilidad de millones de usuarios en el AMBA ingresa en una zona de máxima incertidumbre. Trenes con menos frecuencias es la advertencia que lanzó el gremio La Fraternidad, encendiendo las alarmas sobre el funcionamiento de las principales arterias ferroviarias del país a partir de la segunda semana de mayo.

El sindicato asegura que podrían dejar de prestarse hasta 18 servicios diarios, impactando de lleno en la saturación de las formaciones durante las horas pico. Pese a que el Gobierno declaró la emergencia ferroviaria este año para inyectar recursos, la falta de repuestos y material rodante operativo parece haber llegado a un punto de no retorno.

De concretarse esta medida de los trenes con menos frecuencias, los tiempos de espera en los andenes se prolongarán, agravando una experiencia de viaje ya deteriorada por demoras constantes y cancelaciones de último momento.

La situación de trenes con menos frecuencias refleja una tensión creciente entre los trabajadores del sector y las autoridades nacionales, quienes por el momento niegan cualquier modificación en los cronogramas vigentes.

Las 4 líneas en riesgo: el impacto en el conurbano

De acuerdo con el gremio de maquinistas, la reducción de servicios no sería generalizada, sino que se concentraría en los ramales que mayor caudal de pasajeros transportan entre la Ciudad y el Gran Buenos Aires. Las líneas bajo la lupa son:

Línea Roca: La más extensa y concurrida del sistema.

Línea Sarmiento: El eje central que une el oeste con la capital.

Línea Mitre: Fundamental para la conectividad del cordón norte.

Línea San Martín: Que ya viene operando con limitaciones operativas.

Cualquier baja en la cantidad de formaciones en estas líneas tiene un efecto dominó inmediato. Trenes con menos frecuencias significan andenes desbordados y una mayor presión sobre el sistema de colectivos, que ya se encuentra operando al límite de su capacidad.

Radiografía de una crisis: por qué habría menos servicios

Desde La Fraternidad sostienen que el escenario de trenes con menos frecuencias no es una decisión arbitraria, sino el resultado de años de falta de inversión acumulada. Según el sindicato, el sistema ferroviario atraviesa una «falla estructural» que incluye la escasez crítica de repuestos básicos para el mantenimiento preventivo de las máquinas.

Además, denuncian que la infraestructura actual está tan deteriorada que las velocidades operativas se han reducido a niveles alarmantes. En el caso de los trenes de carga, existen tramos donde las formaciones deben circular a tan solo 15 o 20 km/h para evitar descarrilamientos. A esto se suma una reducción de personal sin nuevas incorporaciones, lo que limita la capacidad de respuesta ante incidentes diarios.

La respuesta oficial ante la emergencia

Frente a la advertencia sindical, el Gobierno nacional ha mantenido una postura de calma, asegurando que no hay cambios previstos en los horarios. Fuentes oficiales indicaron que los servicios continuarán operando bajo el cronograma actual y que se trabaja para implementar las mejoras prometidas en el decreto de emergencia ferroviaria.

Dicho decreto contemplaba una inyección extraordinaria de fondos para garantizar la seguridad y renovar la infraestructura. Sin embargo, los representantes gremiales insisten en que esas inversiones «todavía no se reflejan en mejoras visibles» y que el desgaste del material rodante sigue ganándole la carrera a la gestión administrativa.

Un sistema bajo la lupa y la incertidumbre del usuario

Más allá del conflicto puntual de mayo de los trenes con menos frecuencias, el debate sobre el estado de los trenes vuelve a poner en evidencia la fragilidad de la red metropolitana. Los usuarios enfrentan a diario recorridos limitados y cancelaciones que rara vez se anuncian con la antelación suficiente.

La posibilidad de tener trenes con menos frecuencias a partir de la próxima semana se suma a una lista de dificultades que incluyen el aumento de tarifas y la falta de confort en las unidades. Sin un plan de mantenimiento consistente y la llegada efectiva de los repuestos, los especialistas advierten que la operatividad del sistema podría seguir degradándose en el corto plazo.

El tren sigue siendo el medio de transporte más económico y eficiente para cruzar el conurbano, pero la incertidumbre sobre trenes con menos frecuencias amenaza con desorganizar nuevamente la rutina de millones de argentinos.Anticipos.com

28 de abril de 2026

Se agrava la crisis del transporte: Podría haber un solo tren por hora en el AMBA

Actualidad

Así lo aseguró el gremio de maquinistas La Fraternidad. En tanto, Rubén "Pollo" Sobrero, de la Unión Ferroviaria (UF), alertó en diálogo con Crónica que "se está viajando peor que nunca" y coincidió con el sindicato que encabeza Omar Maturano en que, desde el inicio del Gobierno de Javier Milei, se redujeron un 33% los servicios de pasajeros.

El gremio de maquinistas La Fraternidad advirtió que habrá un solo tren por hora en todos los ramales de pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) de continuar los niveles de desinversión del Gobierno de Javier Milei. 

Así lo informó este lunes Crónica, que a su vez entrevistó al secretario general de la Seccional Oeste del sindicato Unión Ferroviaria, Rubén "Pollo" Sobrero, quien alertó en diálogo con el canal que "se está viajando peor que nunca" en los trenes.


Así habló Crónica con Rubén "Pollo" Sobrero

Además, coincidió con un informe del gremio que encabeza Omar Maturano difundido la semana última, según el cual hubo una reducción del 33% de "los servicios de pasajeros ofrecidos a la comunidad" desde el comienzo de la administración libertaria.  

"No se compran repuestos. No entra un peso para hacer el mantenimiento mínimo. Desde que asumió este Gobierno (nacional) hace dos años, se redujo en un 33% la cantidad de trenes. Cada vez se viaja peor. Tiene que ver con la política de la motosierra", denunció Sobrero en diálogo con el canal. 

El jefe sindical insistió´: "El usuario cada vez viaja peor porque lo que se necesita son más trenes, no menos trenes. Con la cantidad de gente que estamos trasladando, con los trenes no damos abasto". 

Sobrero admitió que "nunca se viajó bien", aunque aseguró que, "con una reducción del servicio" de la dimensión denunciada, "se está viajando peor que nunca". 

El gremialista agregó: "Queremos hacer un planteamiento de que vuelvan los trenes. Hay trenes de larga distancia que están cortados innecesariamente". 

Sobrero, luego, denunció que "para el Gobierno, los trenes son un gasto", y consideró por último que "se la están agarrando con el bolsillo de la gente, porque (el ferroviario) es el sistema más económico para abaratar el traslado". 

¿Qué ocurre con los colectivos?

El sistema público de colectivos del AMBA atraviesa también una crisis profunda, marcada por un desfasaje financiero que enfrenta a las empresas del sector, el Estado y los trabajadores. 

Según dijo este lunes a Crónica Adrián Noriega, vocero de la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (CEAP), las compañías se encuentran en una situación "crítica" debido a que el reconocimiento de costos por parte del Gobierno sigue sin ajustarse a los valores actuales.

Por ejemplo, mientras las empresas pagan $2.150 por el litro del gasoil, el Estado sólo les compensa $1.700, una brecha que torna prácticamente insostenible la operatividad diaria, según Noriega.

A su turno, Miguel, trabajador de una línea de colectivos del AMBA, manifestó al canal que "ése es un tema que lo tienen que solucionar ellos (por los empresarios), sentándose para hablar con la Nación o con el Estado (provincial)".

"Nosotros necesitamos cobrar por nuestro trabajo", finalizó el empleado.Crónica.com

27 de abril de 2026

Aumenta el subte y el colectivo en el AMBA: cuánto habrá qué pagar a partir de mayo

Actualidad

Las nuevas tarifas regirán desde el 1° de mayo en la Ciudad y desde el 4 en la Provincia.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires confirmó que desde el 1° de mayo habrá un aumento del 5,4% en los boletos de colectivos, subtes y peajes. La actualización responde al último dato de inflación del INDEC correspondiente a marzo, más un 2% adicional, esquema que se aplicará mensualmente durante 2026.

Con este incremento, el boleto mínimo de colectivo en CABA pasará de $715,24 a $753,74, mientras que el pasaje de subte subirá de $1414 a $1490. En paralelo, también aumentarán los peajes en las autopistas porteñas.

Cuánto costarán los colectivos y el subte

En la Ciudad, las tarifas de colectivos, para quienes tengan SUBE registrada, quedarán de la siguiente manera:

Hasta 3 km: $753,74

De 3 a 6 km: $837,52

De 6 a 12 km: $902,04

De 12 a 27 km: $966,61

En el caso del subte, el pasaje alcanzará los $1490, mientras que para quienes no tengan la tarjeta registrada el valor será de $2369,10, marcando una diferencia significativa en el costo del viaje.

Desde el gobierno porteño señalaron que el objetivo es recomponer el atraso tarifario y sostuvieron que actualmente el sistema cubre cerca del 70% de los subsidios.

Peajes más caros en autopistas porteñas

Los peajes también tendrán una suba del 5,4%. En autopistas como la 25 de Mayo y Perito Moreno, los autos pagarán $4319,63 (hasta $6121,62 en hora pico), mientras que en la Illia los valores serán de $1799,66 para vehículos livianos.

Según explicaron desde la administración porteña, la actualización es necesaria para mantener obras y mejorar la seguridad vial.

Qué pasará en la Provincia de Buenos Aires

En la Provincia de Buenos Aires, el aumento se aplicará desde el 4 de mayo en las líneas de colectivos provinciales. El boleto mínimo pasará a $918,35, aunque la definición final aún se encontraba en evaluación tras una consulta pública.

Las nuevas tarifas alcanzarán a las líneas numeradas desde el 200 en adelante y también seguirán el esquema de actualización por inflación.

Con este ajuste, viajar en transporte público en el AMBA volverá a encarecerse, en un contexto donde los incrementos mensuales ya forman parte del esquema tarifario vigente.RadioMitre.com

Entre salarios en caída y menos servicios, ferroviarios alertan por el deterioro del sistema

Actualidad

Marcados por la pérdida del poder adquisitivo y el temor a la privatización, los empleados de los trenes describen un escenario de ajuste que combina la reducción de servicios con un fuerte achicamiento de la planta laboral.

La crisis que atraviesa el sector ferroviario se expresa con nitidez en los relatos de quienes sostienen el servicio todos los días en territorio bonaerense. Entre trabajadores de distintos sectores ferroviarios aparece un diagnóstico común, que desde 2024, la situación laboral y operativa se deterioró de manera acelerada. La pérdida de poder adquisitivo, la reducción de servicios, el achicamiento de la planta y la incertidumbre sobre una eventual privatización atraviesan las conversaciones en estaciones, talleres y ramales.

Los trabajadores se mueven con cautela, temen a represalias que los dejen sin la que, en muchos casos, es la única fuente laboral a la que accedieron en sus vidas. “Estamos cuidando el trabajo todo lo que podemos, pero muchas decisiones no dependen de nosotros”, dice uno de ellos a Buenos Aires/12.

Trenes Argentinos Operaciones depende del Estado nacional y si el Estado no pone recursos el servicio empieza a funcionar peor. Ese es el diagnóstico común que tiene su efecto en al funcionamiento cotidiano. En los últimos meses, el sistema ferroviario sufrió la cancelación de varios servicios, tanto en el Área Metropolitana como en recorridos de larga distancia. Entre los trabajadores mencionan la reducción de trenes locales y la suspensión de servicios que conectaban con destinos como Pinamar. Cada tren que deja de correr también implica menos puestos de trabajo, dicen los trabajadores.

A ese panorama se suman los retiros voluntarios, desvinculaciones y cierres de áreas. Según datos sindicales, más de 4.500 ferroviarios dejaron el sistema en el último tiempo, entre despidos, salidas acordadas y reducción de sectores operativos. Desde el sector advierten que esa tendencia no solo golpea las condiciones laborales, sino que también impacta en la calidad y la seguridad del servicio.

Otro dato que expone la gravedad del escenario fue difundido esta semana por La Fraternidad. El sindicato de maquinistas advirtió sobre una caída marcada en la cantidad de servicios en el AMBA, con frecuencias que disminuyeron cerca de un 33 por ciento en los últimos dos años. La preocupación gremial apunta no sólo a que circulan menos trenes, sino también a que los intervalos podrían extenderse aún más si no se revierte la tendencia.

El informe también identifica problemas acumulados: falta de mantenimiento en la infraestructura, menor cantidad de unidades disponibles y reducción del personal operativo. A eso se agregan velocidades promedio muy bajas, inconvenientes técnicos reiterados y descarrilamientos frecuentes. En los servicios de larga distancia, la situación se agrava con rutas suspendidas o con interrupciones constantes que afectan la conectividad de distintas regiones del país.

La Fraternidad también puso en duda el destino de los recursos asignados tras la declaración de la Emergencia Ferroviaria, al señalar que no se observan mejoras concretas en el funcionamiento cotidiano del sistema. En paralelo, alertó sobre el deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores ferroviarios. Para el gremio, el cuadro general refleja un proceso crítico que compromete seriamente la calidad y la sostenibilidad del transporte.

El deterioro salarial aparece como uno de los puntos más sensibles. “Hoy muchos compañeros tienen dos trabajos porque el sueldo no alcanza”, cuenta otro empleado del sector operativo. Y agrega que el ingreso mensual quedó muy por detrás del costo de vida: “Antes el salario ferroviario permitía organizar la economía familiar. Ahora se llega cada vez más justo”.

La estructura salarial varía según la especialidad. Un ayudante recién ingresado ronda el 1.100.000 pesos, mientras que un conductor con diez años de antigüedad alcanza aproximadamente los 2.000.000. En la base de la escala, los salarios más bajos corresponden a tareas de limpieza, con ingresos cercanos a los 800 o 900 mil pesos. Entre guardabarreras, custodios, cambistas y otros sectores, los montos cambian, pero el planteo se repite: el sueldo perdió fuerza frente a la inflación.

La necesidad de un segundo trabajo

La búsqueda de ingresos complementarios se volvió una escena habitual. “Hay compañeros que terminan el turno y se van a manejar Uber, a hacer changas o a trabajar en otra cosa”, relatan los trabajadores y añaden de manera directa: “El mes se hace largo y cada aumento llega tarde”.

En ese marco, las paritarias ocupan un lugar central. Aun así y después de un largo conflicto, el gremio La Fraternidad acordó un aumento del 8,25 por ciento para recuperar lo perdido a partir de marzo distribuido en: diciembre de 2025 un 2 por ciento más una suma no remunerativa de 50 mil pesos como bono que se pagó en marzo; enero 2,5 por ciento; febrero 2 por ciento y marzo 1,5 por ciento.

Sin embargo, para los empleados consultados, el conflicto salarial no puede separarse del deterioro general del sistema: menos inversión, menos personal y salarios más bajos forman parte de un mismo proceso.

La preocupación también alcanza al futuro de la empresa. “Si entra una empresa privada, probablemente busque funcionar con menos gente y menos servicios”, advierten y recuerdan la experiencia de los años noventa. Sostienen que el riesgo es que vuelva a imponerse una lógica de rentabilidad por encima del servicio público.

En ese punto, aparece un tema especialmente sensible que es la jornada laboral. “Las seis horas fueron un logro enorme, sobre todo por seguridad”, explican. Según detallan los trabajadores, la reducción horaria, vigente desde 2010 durante el gobierno de Cristina Kirchner, estuvo vinculada a la necesidad de disminuir riesgos en una actividad expuesta a situaciones de tensión permanente, entre ellas los arrollamientos y otros accidentes propios del sistema ferroviario.

La infraestructura es otro eje de preocupación. Los trabajadores advierten que recién a mediados de 2025 comenzaron a ver un leve movimiento de obras y mantenimiento, luego de casi dos años paralizados. Sin mantenimiento sostenido y sin obras de fondo, el servicio quedó expuesto a un deterioro progresivo. En ese panorama, muchos municipios se hicieron cargo de la terminación de obras de paso a niveles o bajo niveles.

A pesar del escenario adverso, los empleados remarcan que el servicio se sostiene por el compromiso cotidiano del personal. En esa línea, mencionan asambleas, marchas y reclamos sindicales como herramientas para visibilizar el conflicto y exigir respuestas.

El contexto incluye además la puesta en venta de terrenos ferroviarios, como ocurrió con espacios vinculados a las líneas Sarmiento, Roca y Mitre, y la paralización de obras estructurales. Distintos predios del Área Metropolitana de Buenos Aires y de la provincia fueron desafectados de uso ferroviario con el objetivo de avanzar en subastas. “Cuando se venden tierras y no se reinvierte en trenes, talleres o infraestructura, el deterioro se acelera”, plantean.

La preocupación no pasa solo por los ferroviarios: “Menos trenes, menos mantenimiento y menos personal terminan afectando a la gente que viaja todos los días porque tienen menos calidad de servicio”.

La comparación con etapas anteriores aparece de manera recurrente. Entre los trabajadores persiste la idea de que la combinación de recortes, pérdida salarial, reducción de frecuencias y achicamiento de la planta laboral puede desembocar en un modelo parecido al de las concesiones privadas. “Ya sabemos cómo termina cuando el servicio público se piensa solo como negocio”, advierten.

Mientras tanto, la rutina continúa en los ramales bonaerenses. Las formaciones circulan con menos recursos, más presión sobre el personal y una demanda que sigue siendo masiva. En los trenes del conurbano bonaerense, que transportan a más de 1.000.0000 de pasajeros por día, el conflicto se expresa en cada demora, en cada frecuencia reducida y en cada trabajador que sostiene una tarea esencial con salarios cada vez más ajustados.

Entre quienes trabajan en el sistema, la sensación combina cansancio, incertidumbre y resistencia. “Seguimos estando, seguimos reclamando y seguimos tratando de que el tren salga seguro”, resumen. La frase sintetiza un conflicto que excede a una línea o a un ramal: lo que está en juego, advierten, es el presente laboral de miles de trabajadores y el futuro del transporte ferroviario como servicio público.Página12.com

Alerta por el posible recorte de servicios de trenes: Serían hasta 18 menos por día

Actualidad

La fecha que circula es la del 12 de Mayo. El gremio La Fraternidad había advertido que la situación llevaría a tener sólo un tren por hora.

La crisis del transporte público de pasajeros se agudiza y en las últimas horas trascendió una noticia que, de confirmarse, ahondaría aún más el problema: las diversas líneas de trenes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) harían recortes de hasta 18 servicios por día.

La fecha que aparece como la elegida para poner en marcha los recortes es la del 12 de Mayo. El dato comenzó a circular a finales de esta semana y en un primer momento hizo referencia a la línea Belgrano Norte, que une a Retiro con Villa Rosa y está concesionada desde hace más de 30 años por la empresa Ferrovías SAC.

Sin embargo, fuentes consultadas por El Diario aseguraron que la medida “está confirmada” y agregaron: “Es más, todas las líneas de trenes harán recortes en su servicio en el marco de la emergencia ferroviaria”.

En cuanto a los servicios que serían recortados, aún no se anunció en forma oficial ni se conocen cuáles serán. En este punto, las fuentes comentaron que el cronograma saldría “uno o dos días antes”.

Informe de La Fraternidad

A principios de semana, el sindicato La Fraternidad -que agrupa a los maquinistas ferroviarios- difundió un duro informe en el cual se asegura que las frecuencias de trenes de pasajeros en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) registraron una reducción del 33% durante la gestión de Javier Milei.

Según la entidad, el deterioro del servicio se profundizó en los últimos dos años, con impacto tanto en la infraestructura ferroviaria como en la operación cotidiana. Entre los factores señalados aparecen la falta de repuestos, la menor disponibilidad de formaciones y la salida de trabajadores del sistema sin reemplazos.

El gremio informó que los datos surgieron de un relevamiento propio sobre la operación del sistema y estuvieron acompañados de un listado de problemáticas tales como la falta de mantenimiento, la escasez de material rodante y la reducción de personal.

Pero, además, el comunicado advierte sobre la situación que comenzó a circular luego: la de la paulatina eliminación de servicios diarios en los diferentes ramales.

Luego de recordar que por la emergencia ferroviaria se asignaron 1.400.000.000 de dólares, La Fraternidad se preguntó: “¿Adónde fueron los fondos asignados por el decreto? No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que, de persistir el rumbo, ese tren que lo lleva todos los días a su trabajo circulará una vez cada hora, por falta de formaciones y por el mal estado de vías y señales”.

Por eso, concluyeron: “Así, el futuro del irreemplazable ferrocarril es su desaparición”.PilaraDiario.com

22 de abril de 2026

Una política anti-trenes: continúa el desguace ferroviario

Actualidad

Ya son doce los servicios ferroviarios de pasajeros que dejaron de funcionar, todos regionales y de larga distancia que circulaban por fuera del AMBA. La principal duda es qué sucederá a partir de ahora con los trenes interurbanos.

Servicios de larga distancia de la Línea Mitre

La política gubernamental de desfinanciamiento ferroviario profundizó el descalabro en los servicios de larga distancia del Mitre. La falta de mantenimiento de puentes —hay varios en estado crítico—, sumado al deterioro de la infraestructura de vía (que solo se renovó en el tramo Buenos Aires-Rosario), las deficiencias e insuficiencias del material rodante, y la precarización de las condiciones laborales, arrojaron al Mitre a su siguiente nivel de crisis, lo cual se concretó a fines de septiembre, cuando el servicio a Tucumán fue suspendido (determinación que ni siquiera fue comunicada de manera oficial por la empresa), a raíz del descarrilamiento de un tren de pasajeros entre las estaciones Gramilla y Ardiles (Santiago del Estero).

Bahía Blanca 

Luego del descarrilamiento de una formación que cumplía el servicio entre Buenos Aires y Bahía Blanca en marzo de 2023 en cercanías de Olavarría, el servicio que unía Plaza Constitución (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) con Bahía Blanca jamás fue restablecido y a mediados de julio de 2025 cerraron la histórica estación Sud de Bahía Blanca, que había sido inaugurada en 1883 como parte de un nodo clave para la exportación de granos y productos regionales a través de los puertos de Ingeniero White y Galván. 

Línea Sarmiento 

Una emergencia ferroviaria que jamás se implementó y dos accidentes en menos de dos semanas condujeron al Sarmiento a la profundización de su crisis, con demoras, cancelaciones, el recorte de sus servicios en un 30% y el correspondiente malestar de los usuarios que fue registrado por varios medios de comunicación. El primer hecho ocurrió el pasado 11 de noviembre, cerca de las 15:50 hs, cuando descarriló el tren (se abrió un cambio luego del paso del tren con señal dispuesta), que se dirigía desde Moreno hacia Once, en el cruce de Barragán, a la altura de la estación Liniers: al menos 20 pasajeros resultaron heridos con politraumatismos y recibieron asistencia médica en el lugar. El segundo hecho ocurrió el 20 de noviembre, cuando una formación arrolló a un auto en un paso a nivel en Ciudadela que cruzó la barrera de forma indebida con el saldo de una persona herida. La crisis del Sarmiento es tal que el Gobierno retomó una serie de obras urgentes para la línea. En este sentido se adjudicaron, por un lado, la obra de renovación del señalamiento entre Flores y Villa Luro y, por el otro, las obras que corresponden al montaje de interconectores que alimentan la tracción de los trenes eléctricos entre Once y Moreno.

Contradicciones y desaguisados del "Transporte Libertario"

El gobierno encabezado por Javier Milei continúa financiando obras en ramales que se encuentran concesionados desde hace décadas, en flagrante contradicción con su discurso libertario: “la era del Estado presente se ha terminado”. Mientras cierra ramales, recorta gastos y desatiende las obras estipuladas en la Emergencia Ferroviaria, el “topo del Estado” financia las obras de las empresas privadas Ferrovías —Belgrano Norte— y Metrovías —Urquiza—, que ya se encuentran en etapa de licitación mediante cinco y dos proyectos, respectivamente. 

El Presupuesto 2026, que el Gobierno presentó a mediados de septiembre, profundiza el recorte sobre el sector ferroviario y no contempla varios desembolsos, algunos vinculados a la “emergencia”, como las compras de material chino que habían sido anunciadas: 200 coches eléctricos para la línea Roca y 50 triplas diésel adjudicadas. Sin embargo, los potenciales concesionarios que podrían desembarcar en los FF.CC. argentinos consideran que la inversión en material rodante es irrecuperable, ante lo cual exigen al Estado que asuma el compromiso de renovar la flota de trenes diésel y remolcados, considerada como obsoleta. Esto implicaría un gasto millonario que contradice el ajuste presupuestario vigente —incluso bajo la declarada “Emergencia Ferroviaria”— y debilita el argumento oficial a favor de la privatización. 

No obstante, en un nuevo paso de baile, durante el mes de noviembre el Gobierno anunció por Boletín Oficial la contratación directa por compulsa abreviada de 43 trenes nuevos en el marco del plan de inversiones dispuesto por la Emergencia Ferroviaria. Se trata de unidades múltiples diésel (DMU), de las cuales 36 serán triplas de trocha ancha y 7 trenes de seis coches de trocha angosta. Al mismo tiempo, la compra contempla “la provisión de insumos, consumibles y componentes necesarios para los primeros tres años de mantenimiento, sumado a la documentación técnica y puesta en marcha”. 

Son muchas las contradicciones y los desaguisados que acumula el Gobierno en la construcción del “transporte libertario”. Tal como venimos advirtiendo en nuestras acciones y en comunicados de prensa, LA TRAGEDIA ES EVITABLE, solo si tomamos conciencia de que los ferrocarriles no son reemplazables y que las recetas mágicas que ya fracasaron en el pasado darán los mismos resultados en el presente.

Ferrocarriles no, rutas tampoco 

El 2025 fue un año verdaderamente complejo para la actividad agropecuaria argentina, a partir del elevado nivel de precipitaciones que provocaron importantes inundaciones en varias zonas de las regiones productivas. El 15 de mayo del año pasado cayeron cerca de 450 milímetros en la zona de Arrecifes y en toda el área río arriba del Salado. A eso se sumó, casi de inmediato, otra lluvia importante en Bragado y Junín y otras más durante el mes de noviembre: las pérdidas serían superiores a los US$2400 millones.

Andrea Passerini, ex coordinadora de Lechería de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) y propietaria de un tambo en Carlos Casares —localidad ubicada en el centro-noroeste de la provincia de Buenos Aires—, en diálogo con el portal digital Bichos de Campo, relató la situación del campo luego de las últimas lluvias de noviembre: “Desde marzo estamos inundados y la situación nos fue dejando sin caminos. Actualmente, el único acceso viable para salir al exterior y abastecernos es haciendo un recorrido extenso, dando toda la vuelta por varias localidades como Ordoqui, Hortensia, Herrera Vega, ruta 226, Girondo y Nueva Plata, pasar por Pehuajó hasta llegar a la ruta 5 y, finalmente, a Casares, una locura”. 

Ante este panorama, la productora señaló que tuvieron que comprar 500 toneladas de piedras para rellenar los accesos a su tambo y que no colapsara: “Nos dejaron aislados y rotos, como a los caminos rurales”. Sin embargo, Passerini no dudó a la hora de ubicar responsabilidades en torno a esta problemática: “El problema no es la lluvia, que fue excesiva, sino la falta de trabajos de sostenimiento de la infraestructura. El municipio no mantuvo los caminos rurales y el gobierno nacional, desde 2023, paralizó las obras (del Plan Maestro del Río Salado), a pesar de contar con el dinero, y la Provincia brilló por su ausencia”. “La diferencia de tiempos entre las prioridades de la Municipalidad, la Provincia y la Nación, y la realidad de quienes estamos directamente afectados, es abismal. Esto empezó con 300 milímetros de lluvia a fines de febrero, y en marzo quedó más que claro que la inundación sería grave. Nos dejaron en el olvido, aislados y rotos, como los caminos”, agregó.

La paralización de las obras públicas en materia vial se acompaña con el cierre de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) durante el mes de julio y a través del Decreto 461/2025. Las tareas del organismo, clave para el mantenimiento de más de 40.000 kilómetros de rutas nacionales asfaltadas y de ripio, y la supervisión de las concesiones viales, ahora recaen en la Agencia de Control de Concesiones y Servicios Públicos de Transporte, mientras que el mantenimiento general de las rutas pasó al Ministerio de Economía y la Gendarmería. La dicotomía ya no es transporte automotor o ferroviario: la Argentina “libertaria” prescinde de los ferrocarriles, pero también de las rutas. Como dijo Passerini: “la situación nos fue dejando sin caminos”. No se construyen nuevos caminos —automotor y ferroviario—, sino que tampoco se recorre el camino de la destrucción de nuestro entramado logístico y, por ende, de nuestro aparato productivo.

Trenes de pasajeros en el AMBA: 33% menos de frecuencias 

Larga distancia: Servicios suspendidos o recortados 

Retiro – Tucumán 

Retiro – Córdoba 

Buenos Aires – Mendoza – San Luis 

Expreso Retiro – Rosario 

Constitución – Bahía Blanca 

Once – Pehuajó 

Constitución – Pinamar 

Trenes de carga (publicos y privados)

Velocidad promedio: 15 km/h 

Promedio de 3 descarrilamientos diarios 

Futuro

A este ritmo, el AMBA se encamina a tener un tren por hora.

En los últimos dos años, los servicios ferroviarios se redujeron en un 33% promedio. La falta de material rodante y repuestos, la pérdida de personal no reemplazado y el deterioro de la infraestructura explican un sistema cada vez más limitado y precario.

Los trenes de carga circulan a velocidades extremadamente bajas, entre 15 y 20 km/h, mientras se registran descarrilamientos diarios tanto en el ámbito estatal como privado.

En larga distancia, la mayoría de los servicios están suspendidos o funcionan con serias deficiencias. A los ramales ya mencionados se suman el deterioro del Tren de las Sierras, el Tren del Chaco, Salta–Güemes y el corredor Rosario–Retiro, entre otros. También se ven afectados servicios regionales y turísticos.

Lejos de avanzar, el sistema ferroviario argentino está involucionando.

Si esta tendencia continúa, perderemos un sistema de transporte estratégico, sin reemplazo posible para el desarrollo del país.

¿Vamos a esperar a que los ferrocarriles desaparezcan?.ElGritosdelSur.com

17 de abril de 2026

Cuánto cuesta viajar en el AMBA sin la tarjeta SUBE registrada en Abril y cuál es el valor de la multa por no abonar el boleto de tren

Actualidad

Para reducir la evasión, se encareció el viaje sin SUBE registrada. Contar con la tarjeta inscripta permite recuperar el saldo en caso de pérdida o robo.

En el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires), viajar sin tener la SUBE registrada se encareció considerablemente en abril del 2026. La política tarifaria vigente establece una fuerte diferencia entre aquellos usuarios que actualmente la tienen nominalizada y quienes no, con el objetivo de fomentar la registración y mejorar la segmentación de subsidios al transporte público.La brecha puede superar el 100% en algunos casos, dependiendo del tramo y del medio de movilidad utilizado. Por ejemplo, en los servicios de trenes metropolitanos, el boleto sin registrar o la multa recibida pueden duplicar el valor del pasaje mínimo respecto a quienes sí tienen la tarjeta asociada a una persona.

La medida se enmarca en una estrategia impulsada por el Gobierno nacional para optimizar la asignación de subsidios, permitiendo identificar a los beneficiarios de tarifas sociales y otros descuentos.

La iniciativa aplicada busca reducir la evasión, que históricamente representó una pérdida significativa de ingresos para el sistema. Además, contar con la tarjeta inscripta permite recuperar el saldo en caso de pérdida o robo.

En este contexto, los usuarios que no hayan registrado su SUBE deben afrontar tarifas más elevadas en colectivos, trenes y subtes.

Los valores del pasaje mínimo de los colectivos por tramo para las líneas nacionales del AMBA son:

- 0 a 3 km: $700, $315,00 (Tarifa Social) / $1.113,00 (SUBE sin registrar)

- 3 a 6 km: $779,78, $350,90 (Tarifa Social) / $1.239,85 (Sube sin registrar)

- 6 a 12 km: $839,86, / $377,94 (Tarifa Social) / $1.335,38 (SUBE sin registrar)

- 12 a 27 km: $899,99, / $404,99 (Tarifa Social) / $1.430,98 (SUBE sin registrar)

- Más de 27 km: $959,71, / $431,87 (Tarifa Social) / $1.525,94 (SUBE sin registrar)

Cuál es el valor de la multa por no pagar el pasaje de tren en el AMBA

Las autoridades ferroviarias de la empresa estatal Trenes Argentinos aplican una serie de sanciones a aquellos usuarios que utilicen el servicio y no abonen el pasaje correspondiente en los trenes del AMBA.

De acuerdo con la normativa vigente, la multa equivale a 10 veces el valor de boleto mínimo. En el caso de los trenes, esto se traduce en un monto cercano a los $ 2.800 para quienes sean detectados en infracción durante el control de pasajes.

- Pago inmediato del pasaje con recargo: en algunos casos, se exige abonar el viaje en el momento, incluyendo un adicional por la multa.

- Acta de infracción: el personal de control puede labrar un acta con los datos del pasajero, lo que deja registro de la falta cometida.

- Restricciones de acceso: en situaciones reiteradas, se pueden aplicar medidas que limiten el uso del servicio hasta regularizar la situación.

Desde la Secretaría de Transporte de la Nación subrayan que estas sanciones no solo tienen un fin recaudatorio, sino también disuasivo. “El objetivo es garantizar un sistema más equitativo, donde todos los usuarios cumplan con el pago del servicio”, indicaron fuentes oficiales.

En paralelo, continúan las campañas para incentivar el registro de la tarjeta SUBE, que puede realizarse de manera online o en centros de atención habilitados. Este trámite no solo permite acceder a tarifas más bajas, sino también a beneficios adicionales como la Tarifa Social, destinada a sectores vulnerables.Perfil.com

7 de abril de 2026

Línea Roca: Demoras por un principio de incendio en el subsuelo de la estación Plaza Constitución

Actualidad

Las autoridades de Trenes Argentinos Operaciones informaron que todos los ramales de la Línea Roca se encuentran circulando con retraso a causa del siniestro.

En medio de un martes gris e inestable y con micros con servicios reducidos en La Plata y el resto del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), quienes hayan viajado a la Capital Federal o deban hacerlo sumaron un nuevo inconveniente: los servicios de la Línea Roca funcionan con demoras.

"Línea Roca ramales Korn, Ezeiza, La Plata, Bosques vía Temperley y Bosques vía Quilmes con demoras por foco ígneo en el subsuelo de la estación Constitución", indicaron los voceros de la compañía estatal Trenes Argentinos, aunque no dieron precisiones sobre el alcance del siniestro y los motivos que lo generaron.

Por el momento, además, se desconoce cuánto tiempo persistirán los problemas, aunque sí se espera que los servicios regresen a su normalidad lo antes posible y se puedan evitar complicaciones en el momento de mayor demanda al término de la jornada de quienes viven en la zona sur del conurbano bonaerense pero estudian o trabajan en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

Conmoción y demoras en la Línea Roca

Las demoras por el principio de incendio de este martes se suman a las que tuvieron lugar el lunes, cuando un hombre armado tomó de rehén a una pasajera. El grave episodio se registró en el tren Roca, en la Estación Temperley. Según informaron fuentes de Trenes Argentinos Operaciones a 0221.com.ar, el hecho ocurrió minutos pasadas las 15 en el tren 3.210, ubicado en el andén 2, donde se reportó la presencia del agresor reteniendo a una pasajera dentro de la formación.

Ante la situación, las autoridades dispusieron la evacuación total del tren y desplegaron un importante operativo de seguridad en el lugar, con la participación de efectivos de la Federal y la Bonaerense, además de personal de la firma.

En medio del procedimiento, las fuerzas de Seguridad lograron evacuar a la mujer que se encontraba retenida, mientras continuaron con las tareas para lograr que el hombre depusiera su actitud y entregara el arma. Hacia las 16.20, "el individuo entregó el arma y depuso la actitud, quedando detenido", explicaron fuentes de la empresa.

Los servicios de los ramales Alejandro Korn, Ezeiza y Bosques Vía Temperley se reanudaron tras casi una hora de tensa demora.0221.com.ar

31 de marzo de 2026

Aumentarán las tarifas del subte y los colectivos de CABA y PBA: cuánto costará viajar en abril

Actualidad

Los nuevos valores estarán vigentes desde la semana próxima. A cuánto se irá el boleto mínimo en las líneas que gestionan la Ciudad y la Provincia.

Los gobiernos de la Ciudad de Buenos Aires y de la provincia de buenos Aires informaron este lunes los aumentos que aplicarán desde el 1 de abril en los boletos de colectivos de las lineas que gestionan. Así, el pasaje mínimo en CABA será de $715,24, mientras en PBA quedará en $871,30.

El gobierno porteño dispuso un alza de 4,9% para el boleto de colectivos, el pasaje de subte y los peajes en las autopistas de CABA.

En tanto, el gobierno de la Provincia de Buenos Aires estableció un incremento de 4,6% para los boletos de las líneas urbanas e interurbanas del terrotorio provincial.

Así, desde el miércoles 1 de abril, viajar en transporte público o usar las autopistas en el AMBA será más caro.

Las tarifas del transporte en el AMBA se actualizan por el último dato de inflación disponible (febrero, que fue de 2,9%) más 2% adicional. Ese mecanismo, indicó el gobierno porteño, seguirá siendo utlizado en los próximos meses.

Colectivos PBA

A partir del 1 de abril, los colectivos que circulan en la provincia de Buenos Aires aumentarán 4,6%. Así, las tarifas con SUBE registrada quedarán de la siguiente manera:

El boleto mínimo (entre 0 y 3 kilómetros): pasará de $832,57 a $871,30;

Tramo de 3 a 6 km: de $927,48 a $970,63;

Tramo de 6 a 12 kilómetros: de $998,93 a $1045,40;

Viajes de 12 a 27 km: $1120,24.

Viajes de más de 27 km: $1141,46

Aplicará a las líneas numeradas del 200 en adelante.

Colectivos CABA

En la Ciudad de Buenos Aires, los cuadros tarifarios de los colectivos subirán 4,9%. Desde enero y por el resto de 2026, el ajuste mensual se determinará por un índice construido a partir del IPC del Indec + 2% en relación con la tarifa anterior.

Los nuevos valores para viajar desde el miércoles 1 de abril en las 31 líneas -para quienes tengan SUBE registrada- que circulan en el territorio porteño quedarán los siguientes:

El boleto mínimo de colectivos hasta 3 km: $$715,24.

Recorrido de 3 a 6 km: $794,74.

Recorrido de 6 a 12 km: $855,97.

Recorrido de 12 a 27 km: $917,24.

Líneas de Subte

En CABA, también subirán 4,9% las tarifas del subte. Pasará de $1363 a $1414. Mientras, el boleto sin SUBE registrada será de $2248,26.

Peajes en CABA

En abril, también aumentarán 4,9% los peajes. Al igual que el boleto de colectivo, el cálculo se realiza con el dato de IPC sumado otro 2%.

El gobierno porteño remarcó que la actualización tarifaria es “necesaria para realizar los trabajaos de mantenimiento, que contribuyen a mejorar la seguridad vial”

Asi, los peajes en las autopistas porteñas quedarán desde el 1 de abril de la siguiente manera:

Autopista 25 de Mayo y Perito Moreno

Motocicletas: $1740,49 (y $2785,13 en hora pico).

Vehículos de hasta 2 ejes y hasta 2,10 metros de altura: $4177,59 (y $5920,33 en hora pico).

Vehículos pesados de hasta 2 ejes: $6614,30 (y $9747,38 en hora pico).

Autopista Illia, Retiro II-Sarmiento y Salguero

Motocicletas: $1044,47 (y $1253,08 en hora pico).

Vehículos de hasta 2 ejes y hasta 2,10 metros de altura: $1740,49 (y $2461,30 en hora pico).

Vehículos pesados de hasta 2 ejes: $3133,04 (y $4525,62 en hora pico).

Alberti

Motocicletas: $1044,47 (y $1392,57 en hora pico).

Vehículos de hasta 2 ejes y hasta 2,10 metros de altura: $1323 (y $1670,89 en hora pico).

Vehículos pesados de hasta 2 ejes: $2437,06 (y $3133,04 en hora pico).

Fuente: TN.com

18 de marzo de 2026

Colectivos y trenes del AMBA: cuántos pasajeros perdieron el año pasado y cómo arrancaron 2026

Actualidad

Según datos de Aaeta, las líneas de colectivos del AMBA aún no han logrado recuperar los niveles de pasajeros que tenían antes de la pandemia

Atono con el descenso de la capacidad instalada industrial, el cierre de comercios y la caída del consumo, la cantidad de pasajeros movilizada en los colectivos y trenes del AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires) bajó en 2025 entre un 6% y 8,3%. La tendencia negativa se profundizó en el primer mes de 2026 con nuevas caídas interanuales del 9% en los usuarios de las líneas de ómnibus y del 13,4% por el lado de los servicios ferroviarios.

En la última década, la demanda de pasajeros en los colectivos que prestan servicios en la región metropolitana acumuló una caída del 27%, al pasar de 3.554 millones de usuarios en 2015 a 2.594 millones el año pasado.

En el caso de los trenes urbanos, la caída en ese mismo período rozó el 10%, tras descender la cantidad de pasajeros anuales de 330.471.361 en 2015 a 301.127.733 en los 12 meses de 2025.

Colectivos del AMBA: suben los gastos, pero cae la cantidad de pasajeros

Los datos relevados por la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (Aaeta) muestran que las líneas de colectivos del AMBA aún no han logrado recuperar los niveles de pasajeros que tenían antes de la pandemia en medio de un escenario cada vez más complicado económicamente por la suba de los gastos operativos y cuadros tarifarios que no alcanzan a cubrir la totalidad de los costos reales del sector.

Comparado con igual mes de 2016, la cantidad de pasajeros transportados en enero de este año registró una caída del 33%. Con respecto al año pasado, el descenso en la cantidad de usuarios en la región del AMBA fue del 9%; mientras que, versus 2024, la baja llega al 19%.

El análisis desagregado entre las distintas líneas que operan en la región indica que, entre enero de este año e igual mes de 2025, las mayores bajas -del 12% al 22%- se dieron en las empresas municipales del Gran Buenos Aires.

El descenso de la demanda trajo como consecuencia una baja en la oferta de servicios que sacaron a las calles las empresas. El total de kilómetros recorridos por las líneas del AMBA en 2025 fue un 18% menos que en 2015 y un 5% inferior a la marca de 2024.

En la última década, la cantidad de servicios en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires descendió 22%; mientras que en los partidos del Conurbano la merma de unidades en funcionamiento llegó al 18%.

Según los números de Aaeta, el sistema de colectivos de la región metropolitana está conformado por 386 líneas que cuentan con algo más de 17.000 vehículos. El 42,7% de esa flota (7.506) corresponde a las líneas de jurisdicción nacional que prestan servicios entre el Gran Buenos Aires y el territorio porteño. Luego se ubican las líneas que están bajo la órbita de la administración provincial de Buenos Aires que concentran el 28,8% de los colectivos de la región (5.054).

Después aparecen las empresas que cubren los servicios locales e intermunicipales con 3.411 vehículos que representan el 19,5% del parque. El cuadro se completa con las líneas puramente porteñas, que empiezan y terminan sus recorridos en el territorio capitalino, con 1.571 colectivos que equivalen al 9 % del total de unidades que operan en el AMBA.

La caída de ingresos que vienen teniendo las empresas por la menor cantidad de pasajeros también ha comenzado a impactar en la antigüedad de la flota y en los tiempos de renovación de las unidades.

En setiembre de 2021, solo el 15% del total de parque de colectivos del AMBA tenía más de 10 años de uso. Ahora, los datos de febrero de este año exhiben que ya llega al 35% la cantidad de unidades que acumulan más de una década en actividad.

El último informe de Aaeta advirtió que "la combinación de menor volumen de pasajeros, atraso tarifario y aumento sostenido de costos está comprometiendo tanto la capacidad de renovación de flota, como la sustentabilidad operativa y la calidad del servicio del sector".

Ferrocarriles, en baja: cuánto cayó la cantidad de pasajeros

Por el lado de los trenes de pasajeros, las estadísticas de la CNRT (Comisión Nacional de Regulación del Transporte) exponen que en la última década hubo una caída del 9,6% en la cantidad de pasajeros transportados.

En 2025, el total de pasajeros que pagaron boletos en los ferrocarriles metropolitanos ascendió a 301.127.733, un 8,3% menos que los 326.225.433 que se habían movilizado y abonado pasajes en 2024.

Los datos de enero de este año versus enero del año pasado arrojan una baja en la cantidad de pasajeros del 13,4%; mientras que, contra igual mes de 2023, la caída se eleva al 15,8%.

De todos los trenes del AMBA, los que tuvieron la mayor caída interanual en la cantidad de pasajeros en enero (- 63,1%) fueron los correspondientes a la línea Mitre, la cual se ha visto afectada en los últimos meses por una serie de obras de infraestructura y renovación de vías que han provocado recortes de servicios y el cierre temporario de la estación Retiro.

Luego figura la línea Sarmiento con una baja del 20,6% en los pasajeros transportados en enero, seguida por los servicios de las líneas Urquiza—que cayeron 3%--; Roca (-2,8%) y San Martín (-2,3%).

En tres líneas restantes del AMBA, los datos interanuales de enero quedaron con signos positivos de más pasajeros transportados. El Tren de la Costa tuvo un 24,2% más de usuarios que en el primer mes de 2025. A su vez, la línea Belgrano Sur subió 9,8%, mientras que su "hermana de trocha angosta" del Belgrano Norte también consiguió anotar una mejora del 0,1%.Por: Antonio Rossi para IProfesional.com

6 de marzo de 2026

Colectivos que no vienen, trenes que no vuelven: ¿qué pasa con el transporte público?

Nota de Opinión

El servicio empeora, los pasajeros lo sufren y Uber aprovecha con descuentos. Algunas pistas para salir del laberinto.

Los usuarios de transporte público de Argentina están pasando uno de los peores veranos de los que se tenga registro.

El fenómeno se da a lo largo y ancho del país. Salvo excepciones, el servicio de transporte en las provincias es cada vez más caro y peor: en cinco jurisdicciones la tarifa ya supera los $2.000 y en lugares como el interior de Córdoba se declaró la emergencia en transporte mientras el gobierno provincial le reclama a Javier Milei la reactivación del Fondo de Compensación, eliminado en 2024. En el área metropolitana de Buenos Aires, donde se concentra gran parte de los movimientos del transporte masivo, los testimonios rozan la desesperación.

“Esperé 45 minutos el 441 desde Udaondo al Plaza Oeste de Morón, un viaje de apenas 15 minutos para combinar después con otro. Los bondis que conectan los barrios con las estaciones o lugares de transbordo son insufribles”, cuenta Christian. “Un viernes esperé un 56 en Aldo Bonzi desde las 9:15. A las 9:50 no había pasado y me fui a tomar un rápido del 91. Sin contar como nos ‘sonaron’ recortando el recorrido. Volver a la tarde se hace imposible y repercute en otras líneas”, dice Natalia. “Esperé dos horas el 136 de Marcos Paz a Liniers y nunca vino. Tomé uno a Merlo y el chofer cargó a propósito otro ramal en la SUBE para cobrarme casi el doble”, suma Sebastián.

El servicio nocturno de colectivos, uno de los orgullos de la Ciudad de Buenos Aires, está herido de muerte. “Cualquier día en horario nocturno los colectivos pasan cada una hora y veinte, o directamente no pasan más, como el 145. La última experiencia: al 65 en la esquina de Corrientes y Scalabrini Ortiz lo esperé una hora y cuarto”, dice Maximiliano.

La cosa no mejora sobre rieles. El ramal Tigre del tren Mitre estuvo cerrado cincuenta días por obras de renovación. La reapertura, prevista para el 1° de marzo, se pateó para algún momento “a partir del 8 de marzo”, y esta semana los trenes circularon únicamente hasta la estación Belgrano C (los ramales José León Suárez y Bartolomé Mitre aún mantienen su recorrido limitado hasta Belgrano R). 

Durante este tiempo, muchas de las barreras en los cruces a nivel permanecieron bajas por más de que los trenes no hayan estado circulando. “Las barreras suenan todo el tiempo. A veces los automovilistas la corren y pasan. A veces frenan porque la barrera está baja, pero no viene ningún tren, entonces los conductores de atrás comienzan a tocar la bocina, empiezan a cruzar y hasta chocan, porque al estar baja la barrera los autos tienen que cruzar en contramano y se encuentran con los que cruzan en sentido inverso”, relata Romina, vecina de zona norte. Un trabajador ferroviario explica a Cenital que las estaciones Vicente López, Olivos y San Isidro se utilizaron para maniobrar pero los banderilleros “parecen no ser suficientes para cubrir todas las barreras”. Un caos.

El año pasado se vendieron 25 millones de pasajes menos que en 2024 en las líneas ferroviarias del AMBA. Las mayores caídas fueron en la línea Mitre (con un descenso del 28,9% en el número de pasajeros transportados), pero también hubo caídas fuertes en el Sarmiento (-9,6%) y en el Roca (-7,2%), donde los servicios diesel están “al borde de desaparecer”, según denunció esta semana un especialista en transporte en un grupo de Whatsapp dedicado al servicio ferroviario.

Para coronar, el servicio de subte se ve afectado periódicamente por la “renovación integral” de estaciones que pasan hasta seis u ocho meses cerradas, y a poco de su reapertura vuelven a sufrir serios problemas de humedad y filtraciones. En 2025, según cifras oficiales, la frecuencia promedio de todas las líneas fue peor a la de 2019. Otra comparación odiosa: por la guerra, los bombardeos y la crisis energética, Ucrania ajustó los intervalos de sus servicios y ahora el Metro de Kiev solo pasa cada 4 minutos y medio. Sigue siendo mejor que las líneas B y E.

A río revuelto…

Este rápido deterioro del transporte público está siendo capitalizado por las plataformas de movilidad.

“Un domingo a las nueve de la noche intentaba volver desde Almagro hasta Haedo. Como el Sarmiento estaba funcionando mal, decidí tomar un colectivo hasta Floresta y ahí esperar alguno de los cuatro colectivos que me dejan. Terminé llegando a las once y cuarto en Uber”, dice Adriana. “Esperé el 15 más de cincuenta minutos de madrugada en Plaza Italia. Me tuve que tomar un Uber porque nunca llegó”, completa otro usuario de la red X.

En este contexto, la empresa Uber lanzó el mes pasado en Buenos Aires un servicio a $1.300 para viajes de hasta cuatro kilómetros que empiecen en estaciones de trenes o de subtes. Lo bautizó “Línea U”, con un diseño gráfico que emula a la línea F, prometida por el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, días antes del comienzo de la última campaña electoral en la Ciudad y cuyas obras recién podrían empezar en 2028.

“No advertimos esto como una competencia o en respuesta a un deterioro en el servicio público, sino como una oportunidad para sumar valor al ecosistema actual”, explica a Cenital Juan Labaqui, director de Comunicaciones de Uber. “Es una propuesta pensada para complementar el transporte público, ofreciendo una alternativa accesible y previsible para trayectos cortos desde estaciones de tren y subte”.

Los usuarios y varios dirigentes políticos disienten. “Hoy el transporte público no llega a cubrir con las demandas de movilidad de los porteños, y son operaciones privadas las que dan la respuesta”, dijo la legisladora porteña Manuela Thourte, presidenta del bloque Ciudadanos Unidos. “Una ciudad moderna no terceriza su movilidad: la planifica y la fortalece mediante inversión sostenida. Si no deja de ser un sistema integrado”.

El problema no es que exista una oferta privada para la “última milla”. El problema es que esa oferta aparece allí donde el servicio público retrocede. Se configura así un círculo vicioso: un peor transporte público lleva a una mayor migración hacia modos privados; ese movimiento reduce el número de boletos pagos; con menos ingresos vía tarifas, el sistema ajusta frecuencia y mantenimiento; el deterioro empuja aún más a los usuarios hacia alternativas privadas.

Y no hay Uber (o Cabify, o DiDi) para todos. Como explicó Jorge Liotti en una discutida columna en La Nación: “Lentamente empezaron a aparecer síntomas de saturación en el esquema de las plataformas, porque la mayor cantidad de trabajadores hace que se abarate el servicio y sea menos conveniente para repartidores y conductores”. Por estas semanas se multiplican relatos de pasajeros que hacen viajes a precios llamativamente bajos, pero aun así más altos de lo que pagarían en transporte público. Además, siguen representando una porción significativa del ingreso de un trabajador en un contexto de salarios deprimidos. No es una alternativa viable para el uso cotidiano.

Desde Uber declinaron responder sobre el aumento de choferes en el último año: se limitaron a responder que desde que se lanzó la aplicación “más de 500.000 personas ganaron plata completando viajes”.

Que alguien haga algo

Revertir este declive es perfectamente posible. Rafael Skiadaressis, economista especializado en transporte, cree que hay dos tipos de política que pueden generar cambios palpables en el usuario: los cambios regulatorios y la inversión en infraestructura.

Para el caso de los colectivos, Skiadaressis cita el ejemplo de las nuevas unidades a GNC (más silenciosas y menos contaminantes que los motores de combustión de hidrocarburos) en líneas como la 65 y la 151, y que fue el resultado de ofrecerles un mayor pago de compensaciones por parte del Estado. Este tipo de incentivos, sostiene, puede extenderse hacia otros indicadores.

“En Chile o São Paulo, la fórmula de remuneración a los operarios incluye un ajuste por calidad del servicio. Entonces, el operador cobra por el servicio brindado pero el ingreso final depende del cumplimiento de determinados parámetros”, explica Skiadaressis. 

Hasta ahora, las empresas reciben compensaciones tarifarias (subsidios) para cubrir la diferencia entre el costo real de prestar el servicio (gasoil, salarios, mantenimiento) y lo que recaudan por la venta de boletos. Este esquema podría mejorarse mediante nuevas licitaciones con contratos que incluyan estas reglas y que permitan “adaptar la normativa a los objetivos de política que persigue el regulador”.

Qué tren, qué tren

Lo mismo vale para el caso de los trenes del AMBA, en un escenario donde solo el 26% de la red está electrificada y conviven dos modelos de operación: líneas privadas (Urquiza y Belgrano Norte) y estatales (el resto).

La Fundación Metropolitana estima que una mejora de la calidad del servicio de trenes del AMBA podría sumar más de 100.000 pasajeros a los ferrocarriles y sacar de circulación cerca de 45.000 automóviles.

Para eso, es necesario institucionalizar la inversión ferroviaria como una política de Estado sostenida en el tiempo, priorizando la electrificación de las líneas metropolitanas de pasajeros. También hay que avanzar en la intermodalidad y “establecer normas de planificación urbana que exijan la integración física y tarifaria del ferrocarril con otros modos de transporte, especialmente en áreas de alta densidad de pasajeros”, dice la Fundación en su último reporte.

No es algo imposible. Como se recordará, la electrificación de los trenes a Ezeiza y Glew se logró completar en cuatro años. La del ramal La Plata y la vía Circuito también: la inició Cristina Kirchner y la terminó Mauricio Macri. Sí, es difícil con la actual gestión: en 2025, el gobierno nacional dio de baja el crédito del Banco Interamericano de Desarrollo para la modernización de la línea San Martín (la línea donde se produjo, curiosamente, el accidente que disparó el dictado de la emergencia ferroviaria) y poco antes había hecho lo propio con el proyecto de electrificación del Belgrano Sur.

Dos preguntas

El transporte público es uno de los ámbitos donde más se perciben las tensiones entre la experiencia cotidiana de los usuarios y la agenda de prioridades públicas. Para muchos dirigentes, el deterioro progresivo del servicio —una frecuencia que se estira, una combinación que se vuelve más incierta, un viaje que demanda cada vez más tiempo— difícilmente alcance la visibilidad de otras urgencias más dramáticas, como un derrumbe o un asesinato. Sin embargo, para millones de personas constituye una erosión diaria y persistente de su calidad de vida.

La expansión de alternativas privadas más o menos informales puede aliviar situaciones puntuales, pero no reemplaza la necesidad de un sistema colectivo confiable e integrado. La pregunta es si esa demanda dispersa logrará convertirse en una prioridad política explícita. ¿Habrá un liderazgo dispuesto a poner en el centro del debate la mejora de los tiempos de viaje, la previsibilidad del servicio y la integración tarifaria? Al menos un dirigente hizo carrera política durante un tiempo apalancado en la mejora de la experiencia del usuario. ¿Podrá el transporte público transformarse en una bandera con impacto electoral?. Por; Federico Poore para Cenital.com

17 de febrero de 2026

Línea Mitre: ¿Hasta dónde es viable un tren de cercanía entre San Nicolás y Rosario?

Trenes Regionales

El periodista Carlos Bava realizó una propuesta pública para desarrollar un tren de cercanía de 62 kilómetros, con nueve estaciones y frecuencia horaria, que una San Nicolás con Rosario Sur. La iniciativa abre el interrogante sobre si el proyecto es técnicamente posible y si puede convertirse en una alternativa rápida, económica y sustentable frente al transporte actual.

El periodista Carlos Bava lanzó una campaña pública para impulsar la puesta en marcha de un tren de cercanía que una San Nicolás con Rosario Sur, concebido como una alternativa rápida, económica y sustentable para la movilidad cotidiana en el corredor norte bonaerense–sur santafesino.

La iniciativa plantea un servicio ferroviario de 62 kilómetros, con nueve estaciones intermedias, circulación diaria desde las 5 de la mañana hasta la medianoche y una frecuencia de un tren por hora en cada sentido. El recorrido atravesaría un continuo urbano–productivo integrado por San Nicolás, Theobald, Empalme Villa Constitución, Pavón, Fighiera, Arroyo Seco, General Lagos, Pueblo Esther, Alvear/Villa Gobernador Gálvez y Rosario, un eje que hoy depende casi exclusivamente del automóvil, la moto y el transporte automotor de pasajeros, con la Ruta 21 como principal columna vertebral de la movilidad regional.

Estación San Nicolás de la Línea Mitre

Según Bava, un esquema ferroviario con horarios previsibles permitiría reducir tiempos de viaje, costos y niveles de estrés, además de mejorar la seguridad vial y ampliar el acceso al trabajo, la educación y la salud. La clave, sostiene, estaría en un diseño eficiente: pocas paradas, detenciones breves y una operación regular, propia de un tren metropolitano y no de un servicio turístico.

La pregunta central, entonces, es clara: ¿es posible poner en marcha un tren de cercanía con estas características y lograr que sea, en términos reales, más rápido y económico que las alternativas de transporte que hoy dominan el corredor?

El antecedente del AMBA: recorridos largos, lógica metropolitana

La propuesta no parte de cero. En el Área Metropolitana de Buenos Aires existen ramales ferroviarios de pasajeros con longitudes similares, pensados para resolver desplazamientos cotidianos a gran escala.

El caso más ilustrativo es el ramal Constitución–Ezeiza–Cañuelas de la Línea Roca, con una extensión cercana a los 64 kilómetros, apenas por encima de los 62 kilómetros que plantea el proyecto San Nicolás–Rosario. La diferencia central no está en la distancia, sino en la lógica de operación: mientras el ramal del AMBA funciona como un servicio marcadamente parador, con más de veinte estaciones, la propuesta de Bava reduce las detenciones a nueve puntos intermedios, buscando un equilibrio entre cobertura territorial y velocidad comercial.

El paralelismo permite una primera conclusión: un recorrido de más de 60 kilómetros no es excepcional dentro del sistema ferroviario metropolitano argentino. Lo determinante es el número de paradas, el tiempo de detención y la prioridad operativa que se le asigne al servicio de pasajeros.

Tiempo de viaje: qué muestran los trenes actuales y qué permitiría un cercanías

Hoy, el corredor ferroviario entre San Nicolás y Rosario es utilizado por el servicio de larga distancia Buenos Aires–Rosario. En ese esquema, el tren cubre el tramo San Nicolás–Rosario Sur en aproximadamente 76 minutos, con detenciones intermedias en Empalme Villa Constitución y Arroyo Seco. Si bien la infraestructura permite alcanzar velocidades máximas elevadas en tramos rectos, la velocidad promedio efectiva se ve condicionada por la convivencia con trenes de carga, las ventanas operativas y un diseño pensado para un servicio interurbano de larga distancia, no para movilidad cotidiana.

Para un tren de cercanía, el parámetro determinante no es la velocidad punta, sino la velocidad comercial sostenida, es decir, la velocidad promedio real considerando aceleraciones, frenadas y detenciones breves. En corredores ferroviarios regionales con características similares, una velocidad efectiva razonable y técnicamente alcanzable se ubica en el rango de 75 a 85 km/h, siempre que el servicio tenga prioridad operativa y paradas optimizadas.

Tomando como referencia ese rango, y considerando el diseño planteado por Carlos Bava, el cálculo preliminar es el siguiente:

+ Distancia total: 62 km

+ Cantidad de tramos entre estaciones: 10

+ Velocidad efectiva supuesta: 75–85 km/h

+ Tiempo estimado en movimiento: 44 a 47 minutos

+ Tiempo promedio de detención por estación: entre 30 y 60 segundos

+ Tiempo total detenido en 9 paradas: entre 4 minutos 30 segundos y 9 minutos

Con esos valores, al tiempo de circulación debe sumarse el tiempo de detención acumulado. El resultado es un tiempo total estimado de cabecera a cabecera de entre 48 y 56 minutos.

En términos comparativos, esto implicaría una reducción significativa respecto del servicio ferroviario actual en el mismo corredor y colocaría al tren de cercanía como una alternativa competitiva frente al automóvil y al colectivo, tanto en tiempo de viaje como en previsibilidad.

La frecuencia: ¿es realista un tren por hora?

Uno de los ejes centrales del planteo es la frecuencia horaria, entendida como condición indispensable para que el ferrocarril sea adoptado como medio de transporte cotidiano.

Desde el punto de vista operativo, la viabilidad de esa frecuencia depende del tiempo total de ciclo de cada formación. Con un tiempo de viaje estimado de 50 a 55 minutos por sentido, y contemplando un tiempo de cambio de punta y preparación en cabeceras de entre 8 y 12 minutos, el ciclo completo ida–vuelta se ubicaría entre 116 y 134 minutos.

Con esos números, una frecuencia de un tren por hora en cada sentido sería posible con:

* Dos formaciones dedicadas, en un esquema muy ajustado, o

* Tres formaciones, para absorber demoras y sostener regularidad.

La condición indispensable es una lógica clara de prioridades y cruces, especialmente si el servicio comparte infraestructura con trenes de carga. En ese punto, el esquema propuesto por Bava —con organización de circulaciones y base operativa en Theobald— apunta a reducir interferencias, aunque requeriría validación técnica.

Qué debería verificarse para afirmar que el proyecto es viable

Más allá de los cálculos preliminares, hay una serie de variables que deberían analizarse en profundidad antes de afirmar con certeza que el proyecto es plenamente realizable:

1) Capacidad de la infraestructura existente, señalamiento y estado de vía a lo largo del corredor.

2) Compatibilidad operativa con el tráfico de cargas, y definición clara de prioridades.

3) Material rodante disponible, su aceleración, confiabilidad y costos de mantenimiento.

4) Condiciones de las estaciones y apeaderos, accesibilidad, seguridad e integración urbana.

5) Resolución del “último kilómetro”, mediante bicicletas públicas u otros modos de conexión.

6) Demanda potencial real: cantidad estimada de pasajeros diarios, distribución por franjas horarias y sentido de viaje.

Este último punto resulta clave. Sin una estimación sólida de pasajeros —quiénes usarían el tren, en qué horarios y para qué tipo de viajes— es difícil evaluar el impacto económico y social del servicio, así como su sustentabilidad en el tiempo.

Un proyecto posible, pero dependiente de definiciones concretas

El análisis comparativo y operativo muestra que la propuesta de Carlos Bava no es técnicamente descabellada: la distancia es comparable con ramales metropolitanos existentes, el tiempo de viaje estimado resulta competitivo y la frecuencia horaria aparece como alcanzable bajo ciertas condiciones.

La discusión, entonces, no pasa por si el tren puede existir, sino por cómo se lo diseña, qué prioridad se le asigna y con qué nivel de respaldo técnico y político se lo impulsa. Allí se juega la diferencia entre una idea atractiva y un verdadero sistema de movilidad regional.ElNortedeSanNicolás.com