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6 de enero de 2026

Hipólito Yrigoyen, la estación de la Línea Roca que espera por su remodelación y lleva dos años cerrada

Obras Ferroviarias

El proceso licitatorio para realizar las obras se anuló dos veces. Dejó de operar el 11 de Diciembre de 2023. No entra entre las prioridades de la Emergencia Ferroviaria.

Los pasajeros siguen escuchando el mismo mensaje desde hace más de dos años por los parlantes de las distintas formaciones en las que se trasladan diariamente, pero las obras todavía ni empezaron. Saben que esa estación intermedia del Ferrocarril Roca entre Darío Santillán y Maximiliano Kosteki (la ex Avellaneda) y Plaza Constitución parece abandonada, pese a que el 11 de diciembre de 2023, un día después de que asumiera la presidencia Javier Milei, se había anunciado su remodelación debido a graves fallas en su estructura.

Hipólito Yrigoyen permanece cerrada. Ya dos veces se anuló la licitación para renovar sus andenes, sus vías, sus desagües, sus vías, sus accesos. Quienes utilizaban esa parada habitualmente se ven obligados a utilizar el nuevo ramal de la línea 12 que implementó el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires u otras alternativas que les permitan llegar a sus casas o a sus lugares de trabajo.

El 25 de agosto de 2025 “la licitación quedó sin efecto porque se está redefiniendo el alcance de la obra y de la contratación. Se espera que salga una nueva licitación en los próximos meses”, le informaron desde la Administración de Infraestructura de Trenes Argentinos (ADIFSA) a PERFIL. Por el momento, nada avanzó. Antes se había anulado otro llamado a licitación por el mismo motivo. Promesas vanas.

Yrigoyen, llamada en su inauguración allá por 1866 como Barracas al Norte dentro de la traza del Ferrocarril Sud, era la opción de más de 500 mil pasajeros anuales para movilizarse hasta la Comuna 4 de la Ciudad, que tiene muy cerca al Centro Metropolitano de Diseño, institución pública que orienta y capacita a emprendedores de CABA.

Desde la Ciudad, off the record, admiten que insistieron ante Nación para que las obras en Yrigoyen se activen pero que “no escucharon demasiado nuestras propuestas”. En mayo de 2024 se cortó el servicio de trenes eléctricos durante poco más de dos semanas y se reparó integralmente el llamado “Arco 21” en el paso de las vías sobre la calle California.

Desde ADIF sostienen que hay que reordenar prioridades luego de que el Gobierno dispusiera la Emergencia Ferroviaria, tras el accidente que sucedió en Palermo, en la línea San Martín, también en mayo de 2024. En Yrigoyen estaba contemplado de acuerdo a los primeros pliegos licitatorios que en el plazo de 540 días (un año y medio, aproximadamente) se efectuaran obras de restauración, accesibilidad y renovación de andenes.

Incluían: a) La reconstitución de parte de la infraestructura de la vía en lo que respecta a sus drenes, a los efectos de asegurar la correcta canalización de las aguas de lluvia; b) la restauración y puesta en valor de un edificio ferroviario de carácter patrimonial con particularidades arquitectónicas únicas porque lo que trabajar en elementos: estructurales, metálicos, refugios de madera en andenes, paramentos de fachadas, aberturas y herrerías y solados; c) la renovación de andenes, el reemplazo de la plataforma N.º 4 y la elevación del andén bajo N.º 1, llevando además sus longitudes definitivas a los 210 mts; d) La adecuación de los accesos para garantizar la accesibilidad a los andenes elevados para las personas con movilidad reducida.

Adicionalmente se realizarían todas las adecuaciones e incorporaciones necesarias para garantizar las exigencias estipuladas en las leyes y decretos de accesibilidad al medio físico, como es el caso de solados especiales, equipamiento sanitario, señalética y cartelería especial, etc; y, por último obras, complementarias de instalaciones de electrificación, señalamiento y telecomunicaciones referidas a adecuaciones, renovaciones, reubicaciones necesarias para ajustar dichos sistemas.

Desde el Gobierno de la Ciudad se dispuso que al menos por 180 días el nuevo ramal de la línea 12 supla la demora en los arreglos que se habían previsto en Yrigoyen. “Tenemos que solucionarle la conectividad a la gente y desde que el Centro de Diseño empezó a funcionar el primer TUMO (Centro de Tecnologías Creativas para jóvenes de entre 12 y 18 años fuera del horario escolar) encontramos esa alternativa”, describen.

La de Yrigoyen no es la única obra inconclusa dentro de los ramales del Roca. Entre otras reparaciones o construcciones que se encuentran frenadas se pueden mencionar la del Viaducto Sur que iba a unir la estación Sáenz —de la línea Belgrano Sur— con Constitución, las nuevas estaciones Quilmes Sur y Universidad de Almirante Brown y las estaciones intermedias que se iban a erigir entre Claypole y Ardigo y también entre Avellaneda y Sarandí.

El único caso en el que las obras podrían continuar en los próximos meses es en el de la Universidad de Almirante Brown, que fue transferida el municipio.Por: Eduardo Menegazzi para Pefíl.com

26 de diciembre de 2025

El descarrilamiento de la política ferroviaria

Nota de Opinión

Por:  Víctor Colombano (para LaPolíticaonline.com)

El sistema ferroviario argentino -columna vertebral histórica de la integración territorial, la movilidad cotidiana y la logística productiva- atraviesa hoy una encrucijada crítica bajo la administración de Javier Milei. Lo que el Gobierno presenta como una "emergencia ferroviaria" dista de ser el punto de partida de un plan serio de recuperación. Por el contrario, los hechos muestran una política de ajuste, diferimiento del mantenimiento y retiro del Estado que empuja al sistema a un nivel de riesgo operativo preocupante y prepara el terreno para su achicamiento o futura privatización.

Los accidentes recientes, la reducción de frecuencias y el deterioro del servicio no son hechos aislados ni simples contingencias: son consecuencias directas de decisiones políticas. Cuando se posterga el mantenimiento de vías, material rodante y señalamiento, no se "ahorra", se traslada el costo a los usuarios en forma de demoras, viajes inseguros y servicios cada vez más degradados.

Tres sistemas, un mismo problema: ausencia de planificación

El ferrocarril argentino puede analizarse, al menos, en tres grandes sistemas de pasajeros: el metropolitano del AMBA, los servicios de larga distancia y los trenes regionales del interior. Cada uno tiene particularidades, pero todos comparten un denominador común: la falta de planificación a corto, mediano y largo plazo por parte del Estado nacional.

En el AMBA, donde el tren transporta a más de un millón de personas por día, la situación es especialmente grave. El sistema muestra señales claras de haber superado el "nivel de riesgo tolerable". El diferimiento del mantenimiento de coches, locomotoras, vías y señales ya no es una hipótesis futura: es una realidad cotidiana. El descarrilamiento ocurrido en Liniers es ilustrativo: la demora excesiva en habilitar una nueva cabina de señales, en reemplazo de una obsoleta, terminó exponiendo a miles de pasajeros a un riesgo evitable.

En líneas como el Roca, Sarmiento y Mitre, el problema no es solo de infraestructura sino también de material rodante. Faltan repuestos críticos para las formaciones de origen chino que operan desde 2014. El desgaste de ruedas, la presencia de "ruedas planchadas" y la circulación de trenes en condiciones subóptimas no son detalles técnicos: son advertencias claras de un sistema operando al límite.

En los servicios de larga distancia, la situación es aún más delicada. Mantener trenes circulando sobre vías con bajo estándar de mantenimiento implica dos riesgos concretos: no llegar a destino en tiempos razonables o, peor aún, comprometer la seguridad operacional. A esto se suma un problema adicional: el desgaste del material rodante de larga distancia obliga a utilizar coches y locomotoras del sistema diésel del AMBA, afectando servicios regionales que cumplen un rol social clave en el conurbano bonaerense.

Distinta es la situación de los trenes regionales del interior, que cumplen una función social y federal insustituible. Estos servicios conectan ciudades provinciales, operan a bajas velocidades y utilizan material liviano, con menores riesgos operativos. En lugar de ser fortalecidos, permanecen en una lógica de subsistencia, sin una política clara de expansión ni integración territorial.

El Decreto 525/24, que declara la emergencia ferroviaria, parece menos un instrumento para mejorar el sistema que una forma de deslindar responsabilidades. La emergencia, sin un plan concreto, funciona como coartada: explica por qué no se hace, pero no define qué se va a hacer ni cuándo. Mientras tanto, el mantenimiento sigue postergándose y el riesgo crece.

La reducción de personal técnico calificado, el deterioro salarial y la incertidumbre institucional agravan el problema. Un ferrocarril no se sostiene solo con infraestructura: necesita saberes acumulados, experiencia operativa y cuadros técnicos estables. Cuando eso se pierde, la seguridad también se resiente.

En el sistema ferroviario de cargas, el estancamiento no solo es evidente, es estructural. Argentina transporta actualmente alrededor de 25 millones de toneladas anuales por ferrocarril, un volumen prácticamente idéntico al de comienzos de la década de 1980. Cuatro décadas sin crecimiento real en un país que multiplicó su producción agroindustrial, minera y energética. Mientras tanto, el camión concentra más del 90% del transporte terrestre de cargas, encareciendo la logística, deteriorando rutas y profundizando un modelo ineficiente y ambientalmente costoso.

El ferrocarril es entre tres y cuatro veces más eficiente en consumo energético por tonelada-kilómetro que el transporte automotor, y emite hasta un 70% menos de gases de efecto invernadero. No compite con el camión: lo complementa. El tren es imbatible en largas distancias y grandes volúmenes; el camión, indispensable en la distribución de última milla. La ausencia de una política que articule ambos modos explica buena parte del sobrecosto logístico argentino, que ronda el 25% del valor del producto, muy por encima de los estándares internacionales.

El modelo de concesiones vigente y la gestión público-privada no lograron revertir esta tendencia. Sin metas claras, sin inversiones sostenidas y sin integración logística con puertos y nodos productivos, las concesiones entran en un cono de inercia. Un sistema ferroviario de cargas moderno no solo reduce costos y emisiones: mejora la competitividad del país, ordena el territorio y libera recursos públicos, hoy absorbidos por el mantenimiento vial.

La política ferroviaria del gobierno de Javier Milei no configura un proyecto de desarrollo. Es, hasta ahora, una estrategia de abandono administrado que compromete la seguridad, la conectividad y el futuro del país. El ferrocarril no puede reducirse a una variable de ajuste ni a un activo a "poner en valor" para su eventual venta.

Argentina necesita un plan ferroviario nacional, con inversión sostenida, mantenimiento permanente, control público eficiente y una apertura inteligente a la cooperación privada. No solo para hacer el sistema "rentable" en términos contables, sino confiable en términos sociales, productivos y territoriales.

Si el objetivo real de la "emergencia" es administrar el declive para luego justificar la entrega del sistema, entonces no estamos ante una corrección de rumbo: estamos ante un abandono planificado. Gobernar es hacerse cargo. El tren no es un lujo: es una herramienta estratégica. Y dejarlo caer no es inevitable; es una decisión.

19 de diciembre de 2025

Avanza la privatización de los trenes: El Gobierno realiza obras para regalar un negocio clave

Privatizaciones

La Secretaría de Transporte ejecuta un paquete de obras en trenes y señalamiento para "ordenar" el sistema ferroviario y dejarlo listo para que quede en manos de privados.

El Gobierno sacó un comunicado en el que se jacta de haber puesto en marcha un amplio plan de obras ferroviarias con el objetivo de recomponer un "sistema deteriorado". Sin embargo, la peculiaridad es que la ejecución de obras fue descripta como un paso para avanzar hacia su futura privatización. Es decir, el presidente Javier Milei financia las acciones que deberían realizar los agentes privados en caso de querer hacerse cargo del servicio con el objetivo final de rapiñar dólares.

Bajo el paraguas de la Emergencia Ferroviaria, la Secretaría de Transporte informó que se ejecutan más de 60 intervenciones sobre vías, señalamiento, material rodante e infraestructura crítica, en un intento por mejorar la seguridad y la operación diaria de los trenes antes de abrir el sistema al capital privado.

El plan de acción incluye actualmente más de 60 obras en ejecución y más de 100 procesos administrativos lanzados para la compra de repuestos y la contratación de trabajos. Las intervenciones se concentran en cuatro áreas clave: señalamiento, vías, energía e infraestructura general. Entre los avances destacaron la puesta en funcionamiento del sistema de Frenado Automático (ATS) en todas las líneas del AMBA, una mejora central en términos de seguridad operacional. A esto se añade la renovación de más de 30 kilómetros de vías en líneas como Mitre y Belgrano Norte, junto con otras obras distribuidas en distintos ramales metropolitanos.

Uno de los focos del programa está puesto en el señalamiento que planea regalar el Gobierno al futuro gestor privado, un punto esencial del sistema ferroviario argentino. En total, se tendieron más de 210 mil metros de cables, se instalaron 53 nuevas señales y se montaron seis tableros ferroviarios, además de reacondicionar edificios técnicos vinculados a la operación.

También se habilitó un nuevo viaducto en la línea Belgrano Sur, se "renovaron y mejoraron pasos a nivel y se intervinieron puentes y alcantarillas que presentaban riesgos operativos", señaló el documento. Estas obras buscan reducir incidentes y mejorar la regularidad del servicio, un "aspecto clave" para cualquier "esquema de concesión futura".

Otro eje central del plan es la recuperación del parque ferroviario. Según datos oficiales, el 40% de la inversión total se destinó a la compra de material rodante, repuestos para mantenimientos pesados y la modernización de talleres. Entre las acciones más relevantes se destaca la adquisición de tres locomotoras para la línea San Martín, que llegarán en el primer trimestre de 2026, un acuerdo para la compra de repuestos destinados a más de 500 coches eléctricos, y el proceso de adquisición de 43 triplas diésel para ramales del AMBA.

Desde el Gobierno remarcaron que las obras buscan corregir problemas estructurales que afectan la seguridad y la calidad del servicio. Sin embargo, el trasfondo del plan es claro: eficientizar el sistema ferroviario antes de avanzar con su traspaso al sector privado.

Emergencia ferroviaria: la estrategia del Gobierno

En diciembre de 2023, el Gobierno remitió al Congreso el proyecto de Ley 27.742, denominado “Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos”, que declaró a todas las empresas ferroviarias estatales como “sujetas a privatización”. A diferencia de lo ocurrido durante la década de 1990, la iniciativa habilitó no solo concesiones, sino también la venta directa de material rodante y de la infraestructura ferroviaria al sector privado.

No obstante, mientras el debate legislativo avanzaba hacia la aprobación de la Ley Bases, un grave accidente ferroviario volvió a poner en foco el deterioro operativo y las falencias de seguridad del sistema. El 10 de mayo de 2024, un tren de pasajeros de la línea San Martín colisionó con una formación sin usuarios que se encontraba detenida entre las estaciones de Retiro y Palermo, tras haber sufrido una falla mecánica.

El episodio combinó dos factores críticos: por un lado, la avería de la locomotora en un punto no previsto para detenciones; por otro, la inoperatividad del sistema de señalamiento automático en ese tramo, que llevaba varias semanas fuera de servicio. Esta situación obligaba a una circulación bajo condiciones de seguridad precarias. Apenas tres días después del siniestro, el Ejecutivo anunció la declaración de la emergencia ferroviaria a través del vocero presidencial.

Antes del choque, la conducción de Trenes Argentinos ya había alertado formalmente sobre la situación financiera de la empresa. En una nota enviada al entonces secretario de Transporte, Franco Mogetta, se advertía que el presupuesto asignado era un 75% inferior al del año previo, lo que comprometía seriamente el funcionamiento cotidiano y forzaba a administrar los recursos “al límite de lo prudente”.

La emergencia ferroviaria fue oficializada el 12 de junio de 2024. Además de habilitar herramientas habituales en este tipo de regímenes —como la flexibilización de procesos de contratación y la reasignación de partidas sin los mecanismos administrativos tradicionales—, el decreto amplió las facultades del Ejecutivo. Entre ellas, la posibilidad de renegociar deudas, rescindir contratos vigentes, revisar acuerdos con concesionarios privados —incluso mediante la asignación de fondos— y sumar inversores privados a través de convenios con las empresas ferroviarias estatales.

El objetivo privatizador que atraviesa la Ley Bases enfrenta un obstáculo particular en el caso del transporte ferroviario, especialmente en los servicios de pasajeros: la dificultad de hacer rentable un sistema que tampoco lo es para el propio Estado. Las inversiones estructurales que requiere el sector reducen el atractivo de una concesión sin aportes públicos. Frente a ese escenario, el Gobierno definió dos ejes centrales: ejecutar obras e inversiones consideradas críticas para mejorar la operación de cara a una eventual privatización y avanzar, en paralelo, con un ajuste de servicios y de la plantilla laboral.ElDestape.com

28 de noviembre de 2025

El plan privatizador de Milei detrás de los coches explotados: El paso a paso del ajuste ferroviario

Privatizaciones

El proceso de privatización del sistema ferroviario, impulsado por el gobierno de Javier Milei, avanza en paralelo a un profundo ajuste operativo y laboral que redefine el mapa del transporte público. Los pasajeros como principales víctimas.

"Van a empezar los disturbios, esto no es como todos los años, es intencional y nosotros pagamos los platos rotos", exclamó un trabajador que se hizo viral en redes sociales desde un vagón colapsado de la Línea Sarmiento. Bajo el gobierno de Javier Milei, el ferrocarril se transformó en un caso paradigmático de ajuste selectivo: un sector deliberadamente deteriorado en su capacidad operativa, pero favorecido en términos relativos en la asignación de recursos a partir de la Emergencia Ferroviaria, tanto con el objetivo de volverlo “vendible” al capital privado cómo para evitar un descalabro que suponga un costo social, político y hasta humano.

La estrategia de la gestión libertaria se basa en reducir el sistema a su mínima expresión operativa, concentrar los recursos en las líneas y activos más rentables y generar las condiciones institucionales para una cesión progresiva de empresas y tramos a operadores privados o provinciales. En este marco, la emergencia se lee como una puesta a punto pre-privatizadora que combina suspensión de servicios, ajuste salarial y reducción de personal con inversiones puntuales que valorizan los activos públicos.

Los efectos son claros y se visibilizan en los vagones estallados que cruzan el oeste del conurbano bonaerense. A mediados de noviembre, la empresa Trenes Argentinos puso en marcha un esquema de horarios renovado para la línea Sarmiento. La medida, adoptada después del reciente descarrilamiento ocurrido cerca de la estación Liniers, supuso una disminución del 30% en la cantidad de servicios durante los días hábiles y la suspensión total de los trenes rápidos. Para el ramal Once–Moreno se redujo las frecuencias a niveles similares a los de los sábados, cada 14 minutos.

Privatización de los trenes: cuál es la estrategia del gobierno de Milei

En total, la red metropolitana mueve más de 326 millones de pasajeros anuales, promediando por día hábil algo más de 1.000.000 de personas. Con recetas que poco tienen de novedosas, el planteo libertario prefiere ver la gestión de los servicios ferroviarios de pasajeros y cargas en manos privadas. 

Un documento de la Fundación para el Desarrollo Humano Integral analizó cómo el Gobierno llevó adelante una política de ajuste estructural del gasto público que encontró en la gestión de las empresas públicas de transporte un objetivo directo. Su meta: la privatización de estas empresas, bajo una reedición del viejo lema menemista “nada de lo que deba ser del Estado permanecerá en manos del Estado”.

En diciembre de 2023, el Poder Ejecutivo envió al Congreso el proyecto de Ley 27.742 “Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos” donde se declaran “sujetas a privatización” todas las empresas ferroviarias del Estado Nacional. A diferencia de la política del menemismo, en este caso se incluyó la posibilidad de la venta directa de material rodante e infraestructura ferroviaria al sector privado. 

Sin embargo, en medio del debate parlamentario que terminaría en la aprobación de la Ley Bases por parte del Congreso, un choque de trenes levantó las alertas sobre el estado de funcionamiento y seguridad del sistema ferroviario. El 10 de mayo de 2024 un tren de pasajeros de la línea San Martín chocó por detrás a otro tren interno (sin pasajeros) que había quedado detenido por fallas en la locomotora entre Retiro y Palermo.

Por un lado, la locomotora sufrió un desperfecto y se detuvo en un lugar no planificado. Por el otro, el sistema de señalamiento automático con el que cuenta la línea estaba fuera de servicio desde hacía varias semanas en ese sector, lo que obligaba a una circulación en condiciones de seguridad precarias. Tres días después del accidente, el Gobierno anunció a través del vocero presidencial la emergencia ferroviaria.

La semana previa al choque, la dirección de Trenes Argentinos había advertido en una nota oficial dirigida al entonces Secretario de Transporte, Franco Mogetta, sobre el desfinanciamiento en el que se encontraba la empresa. En concreto, señalaba que el presupuesto de la empresa estaba un 75% por debajo del ejercicio del año anterior, y esto implicaba graves afectaciones en el normal funcionamiento de la empresa que se encontraba administrando recursos “al límite de lo prudente”. 

La emergencia ferroviaria fue finalmente decretada el 12 de junio de 2024. Además de otorgar instrumentos típicos de una declaración de emergencia, como la flexibilización de las contrataciones y asignación de fondos, obviando los procesos regulares de la administración, el Gobierno incorporó varias otras atribuciones. Entre estas, la posibilidad de renegociar deudas existentes, cancelar contrataciones, renegociar los términos con los concesionarios privados (incluyendo el otorgamiento de fondos) y la incorporación de inversores privados mediante contratos con las empresas ferroviarias estatales. 

En este punto se observa el claro contraste con el conjunto de la inversión pública en general y en particular las transferencias a las empresas públicas por parte del Tesoro Nacional. Mientras que prácticamente todas las reparticiones y empresas públicas vieron una reducción del presupuesto en términos reales, el ferrocarril, gracias al decreto, salió bastante airoso de estos recortes.

SOFSA y el conjunto de empresas ferroviarias tuvieron un tratamiento de privilegio dentro del sector de empresas públicas. Las transferencias corrientes recibidas por este conglomerado de empresas por parte del tesoro nacional se redujo, entre el primer semestre de 2025 y el mismo periodo de 2024, un 1,85%. El contraste es claro con el resto de las empresas públicas: la reducción real fue del 83%. La comparación con el primer semestre de 2023 es aún mayor: las empresas ferroviarias sufrieron un ajuste real del 39%, mientras que el resto de las empresas públicas vieron reducidas las transferencias del ejecutivo en un -89%. 

En definitiva, la emergencia no evitó que las empresas vieran reducidas las transferencias corrientes que reciben del tesoro para sostener su operación diaria. 

EL plan privatizador: reducción estructural e intereses privados

Si bien el Gobierno canceló varios proyectos ferroviarios de gran envergadura con distintos grados de avance, la mayoría con fuentes de financiamiento internacional aseguradas, gracias al sostenimiento financiero estatal se encuentran en desarrollo un importante número de obras por parte de las empresas ferroviarias públicas.

Entre los proyectos cancelados o pausados indefinidamente se destacan la extensión en viaducto de la línea Belgrano Sur a Constitución, la electrificación de la línea San Martín entre Retiro y Pilar, la extensión de la electrificación de la línea Mitre y el nuevo ramal circunvalar para la carga en la ciudad de Santa Fe.

Hasta el momento, el gobierno canceló o suspendió por tiempo indefinido de una docena de servicios interurbanos de pasajeros, tanto regionales como de larga distancia: Buenos Aires a Mendoza, San Luis, Córdoba, Tucumán, Rosario (expreso), Bahía Blanca, Pinamar y Pehuajó, La Banda - Fernández en Santiago del Estero, Rosario - Cañada de Gómez en Santa Fe, Córdoba- Villa María en Córdoba y el servicio turístico bonaerense Mercedes - Tomás Jofré. En total, los pasajeros transportados durante el primer semestre de este año por servicios de larga distancia cayeron en un 23% con respecto al 2024

El fin privatizador de la Ley Bases encuentra un problema singular en los ferrocarriles, especialmente los de pasajeros: la necesidad de viabilizar un negocio para el privado cuando el sistema ferroviario no es negocio para el Estado. La gran cantidad de inversiones necesarias para el sistema no vuelve atractiva una concesión sin transferencias desde el sector público. Es así que el Gobierno se planteó dos objetivos principales: realizar inversiones críticas que mejoren las condiciones de operación ante una eventual privatización y avanzar en el recorte de servicios y personal.

Y aunque las inversiones promovidas por la emergencia ferroviaria se concentran especialmente en el área metropolitana de Buenos Aires, los servicios metropolitanos también vieron una merma considerable de pasajeros, transportando en la primera mitad de 2025 un 7% menos de pasajeros que durante el año anterior.

Ajuste salarial

En paralelo, se ajustaron los salarios ferroviarios y la dotación total de las empresas ferroviarias se redujo en un 15%, pasando de 30.320 empleados en noviembre de 2023 a 25.735 en septiembre de 2025 (3.265 corresponden a SOFSE, que redujo su plantel en un 13%), a través de retiros “voluntarios”, jubilaciones anticipadas y despidos. La Administración Pública Nacional, para tener una referencia, tuvo una reducción del -17% en ese mismo periodo, mientras que en el resto de las empresas públicas el achique fue del -19%. 

"El impacto de la reducción del plantel ha sido tal que hoy en día numerosas áreas operativas y técnicas encuentran difícil cumplir con los mantenimientos, obras o guardias necesarias que el servicio demanda, por lo que se ha frenado el otorgamiento de retiros dejando esta facultad en mano de las jefaturas de sector quienes deben autorizarlo", analizó el documento al que accedió este medio. Por otra parte, quienes pertenecen al ámbito ferroviario "son testigos privilegiados del éxodo tanto de personal jerárquico con décadas de experiencia que ha optado por jubilarse anticipadamente, como de trabajadores jóvenes de alta calificación con diez o quince años de oficio y formación a cuesta que abandonan el ferrocarril por la caída del salario real, el hostigamiento psicológico y la incertidumbre", remarcó el informe.

Este ajuste en el personal supuso un ahorro en los gastos corrientes. Los mismos se componen principalmente de los gastos de operación (que a su vez son fundamentalmente sueldos, pero también bienes y servicios y otros gastos de consumo), rentas de la propiedad (intereses y otras rentas) y transferencias corrientes. 

En este contexto, el caso más avanzado del proceso privatizador es Belgrano Cargas y Logística (BCyL), estratégico para las cadenas agroexportadoras y mineras del NOA y NEA. Grupos empresariales como Techint, AGD o grandes cerealeras observan con interés tramos específicos del Belgrano y San Martín, en especial aquellos renovados con financiamiento chino en los últimos años. Provincias como Catamarca y Salta también buscan hacerse de tramos operativos dentro de su territorio. Así, un ferrocarril que hace tres décadas no encontraba interesados por su deterioro hoy es objeto de disputa debido a su renovada infraestructura y su potencial logístico.ElDestape.com

18 de noviembre de 2025

Insólito: Mientras profundiza el desguace ferroviario, el Gobierno construye una nueva estación de tren en la Línea San Martín en un municipio amigo

Actualidad

Al mismo tiempo que da de baja o tiene frenadas numerosas obras, y sin que mediaran anuncios oficiales, Trenes Argentinos comenzó a construir una nueva estación en la línea San Martín entre San Miguel y José C. Paz. No está incluida dentro de la "emergencia ferroviaria". ¿Beneficio para un distrito políticamente alineado?

Al mismo tiempo que tiene frenadas o dadas de baja múltiples obras de estaciones, y sin que mediara anuncio oficial alguno, Trenes Argentinos comenzó a construir una nueva estación en la línea San Martín.

La nueva parada se encuentra ubicada entre las estaciones San Miguel y José C. Paz, a la altura de la intersección con la calle Intendente Arricau -que separa ambos partidos-, y es referida con el nombre provisorio de Arricau o Rivadavia. Según trascendió, la nueva parada tendría andenes desfasados para evitar problemas operativos en el paso a nivel de la citada arteria.

Más allá del hermetismo con el que se maneja la obra, la decisión de construir esta nueva estación resulta llamativa por varios motivos.

Por un lado, porque la obra no forma parte del listado de inversiones contempladas en la “emergencia ferroviaria”. De hecho, la no inclusión de proyectos en esta lista ha sido utilizada como excusa comodín para justificar la parálisis y la cancelación de numerosas obras, incluyendo algunas de estaciones que contaban con un importante porcentaje de avance.

Trenes: desguace y prioridades

Sin ir más lejos, los trabajos de reforma de la estación José C. Paz fueron dados de baja al considerarse que la obra “no podría ser considerada crítica o indispensable con relación a la seguridad y funcionamiento del sistema ferroviario”.

Misma suerte corrieron las obras de las nuevas estaciones de la línea Roca, cuyos contratos fueron rescindidos con los mismos argumentos: dos de ellas -Hospital Ezeiza y Universidad de Almirante Brown- fueron transferidas a los municipios locales para su finalización.

No es el caso de esta nueva estación en San Miguel: fuentes oficiales confirmaron a enelSubte que la obra se ejecuta con presupuesto nacional, por cuenta y orden de Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA).

Y si bien desde la empresa aseguraron que la nueva estación se realiza en el marco de una licitación, al cierre de esta nota no se han brindado precisiones acerca de cuál es ese proceso y de quién es el contratista a cargo del proyecto.

Una decisión extraña

Otro factor que torna extraña la decisión de avanzar con esta obra es el hecho de que, pese a que San Miguel y José C. Paz están separadas por una distancia de aproximadamente 4,5 km, esta nueva estación se encuentra emplazada en una zona de muy baja densidad.

La escasez de referencias urbanas es tal que los medios locales se hicieron eco de un usuario que, con ironía, pedía que la nueva estación lleve el nombre de un hotel alojamiento ubicado en sus inmediaciones.

Ante reiteradas consultas de enelSubte, desde Trenes Argentinos justificaron la decisión de construir esta estación en el hecho de que dos de las tres estaciones con mayor cantidad de pasajeros pagos transportados en el San Martín son José C. Paz y San Miguel, por lo que la obra apuntaría a descomprimir estas dos. Se trata de un argumento extraño, sobre todo porque resulta incongruente con el abandono de las obras de mejora y ampliación de la estación José C. Paz.

Antes bien, la decisión de avanzar con la obra cobra sentido en clave política. San Miguel es uno de los pocos municipios del Gran Buenos Aires alineados con el oficialismo nacional.

La influencia de Romo

En la zona, además, pisa fuerte el diputado provincial libertario Agustín Romo, cuyo padre, Carlos Romo, se desempeña en Trenes Argentinos. El año pasado, Romo había sido señalado por el periodista Eduardo Feinmann por el supuesto nombramiento de una quincena de “familiares y amigos” en la operadora ferroviaria estatal.

A su vez, el diputado había sido vinculado con el negocio de las “saladitas” en terrenos ferroviarios, que en la zona controla el empresario Fabián Carballo, dirigente de La Libertad Avanza en José C. Paz alineado con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.

No es el único dirigente de la región con influencia en la empresa: el ex candidato a intendente de San Miguel por La Libertad Avanza, Agustín Puiggari, es uno de los miembros del directorio de la empresa.

Insólito: mientras profundiza el desguace ferroviario, el Gobierno construye una nueva estación de tren en un municipio amigo

Por lo demás, no es la primera vez que motivos políticos o electoralistas llevan al Gobierno a reactivar una obra eludiendo la “emergencia ferroviaria”.

Tal como explicó enelSubte, tras una mala performance electoral en Junín -La Libertad Avanza salió tercera en el distrito en las elecciones legislativas provinciales de septiembre-, se anunció la reanudación de las obras del paso bajo nivel en esa ciudad, que estaban paralizadas desde el inicio de la gestión. En el expediente judicial en el que se tramitaba la causa por su suspensión se dejó constancia explícita de que la decisión de reactivar la obra se tomaba pese a que el proyecto no estaba incluido en la emergencia.

Línea San Martín: múltiples obras frenadas

La prioridad dada a la construcción de esta nueva estación contrasta con la parálisis de la mayor parte de las inversiones para la línea San Martín.

Por un lado, continúa paralizada la reparación de las 24 locomotoras de la línea, adjudicada hace ya casi dos años. Al mismo tiempo, se desconoce si existen avances sobre la anunciada reactivación de una compra de tres locomotoras adicionales para la línea.

A su vez, fue cancelada la licitación para la renovación de vías y señalamiento entre Retiro y Pilar, dada de baja en marzo pasado, y el proyecto de electrificación de la línea, que iba a ejecutarse con un crédito del BID, redestinado a fines no ferroviarios y finalmente removido del proyecto de Presupuesto 2026.

Insólito: mientras profundiza el desguace ferroviario, el Gobierno construye una nueva estación de tren en un municipio amigo

La parálisis afecta incluso a proyectos que sí habían sido considerados dentro de la “emergencia ferroviaria”, como la reforma de la estación Palermo, que ya fue licitada y dada de baja dos veces. A su vez, permanecen inconclusos los trabajos en el viaducto entre Palermo y La Paternal, incluyendo la estación Villa Crespo, que todavía permanece inconclusa.

En este sentido, las únicas licitaciones que registran avances apuntan a obras más bien menores y de rutina, como la reparación de 12 pasos a nivel entre las estaciones Pilar y Dr. Cabred o tareas de mantenimiento sobre la vía descendente del puente sobre el Río Reconquista.TiempoArgentino.com

14 de noviembre de 2025

El ferrocarril en el AMBA bajo Milei: Ajuste, parálisis y un déjà vu de los años 90

Actualidad

El Gobierno declaró la emergencia pública ferroviaria en 2024, pero solo se ejecutó un 20 % del presupuesto previsto, mientras el resto quedó paralizado por falta de fondos y demoras administrativas.

Desde que Javier Milei llegó a la Casa Rosada, el sistema ferroviario del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se transformó en una postal del ajuste fiscal y la incertidumbre institucional. Promesas de modernización conviven con trenes más lentos, estaciones deterioradas y un clima gremial que recuerda los días más oscuros de las privatizaciones de los años 90.

A mediados de 2024, el Gobierno declaró la emergencia pública ferroviaria por tres años, con la promesa de invertir unos 2.200 millones de dólares en señalamiento, frenado automático, renovación de vías y mejoras en estaciones. Pero según informes de la propia Secretaría de Transporte, solo se ejecutó un 20 % del presupuesto previsto, mientras el resto quedó paralizado por falta de fondos y demoras administrativas-

Choque de trenes de la Línea San Martín sobre el puente que cruza la Avda. Figueroa Alcorta ocurrida el 10 de Mayo de 2024

En el mismo período, Trenes Argentinos Operaciones, la empresa estatal que administra el sistema urbano, quedó acéfala durante meses. La indefinición política frenó decisiones clave sobre compras, licitaciones y mantenimiento.

Mientras tanto, el servicio se resiente: trenes que circulan a 30 km/h, interrupciones diarias y cancelaciones en líneas como el Sarmiento, el San Martín y el Mitre. La Fraternidad, el sindicato de maquinistas, advirtió que “las condiciones de seguridad se degradan a diario” y denunció la falta de inversión en mantenimiento preventivo.

Recortes y despidos, el nuevo orden ferroviario

La motosierra también pasó por los rieles. El cierre de Trenes Argentinos Capital Humano (DECAHF) dejó 1.400 despidos y fue interpretado por los gremios como el primer paso de un plan de desguace mayor. Dentro del holding ferroviario estatal, se proyectan otros 3.000 despidos, y algunas boleterías y talleres del conurbano ya operan con personal reducido o directamente están cerrados.

El Ejecutivo sostiene que busca “reordenar estructuras ineficientes” y reducir subsidios. Sin embargo, el sistema metropolitano sigue dependiendo en un 90 % de aportes del Estado, mientras las tarifas permanecen congeladas desde septiembre de 2024, en torno a los $280 para la primera sección.

Los usuarios, rehenes de la lentitud

En el AMBA, millones de personas dependen del tren para llegar a sus trabajos. La combinación de ajuste y falta de mantenimiento genera un círculo vicioso: viajes más largos, menos frecuencia y mayor congestión.

Las líneas Roca y Mitre mantienen un nivel de servicio aceptable por las inversiones heredadas de la gestión anterior, pero el Belgrano Sur y el San Martín sufren postergaciones crónicas y trenes fuera de horario.

Fuentes del sector explican quela red no está "colapsada", pero "se sostiene con alambre”. Los trenes chinos comprados entre 2014 y 2019 siguen siendo el único alivio tecnológico, aunque el material rodante muestra desgaste sin repuestos nuevos.

Las similitudes con la década menemista son difíciles de ignorar. Falta de conducción política, desinversión, despidos y rumores de privatización reactivan el recuerdo del desmantelamiento ferroviario de los 90, cuando se cerraron miles de kilómetros de vías y se despidieron más de 70 mil trabajadores.

A diferencia de aquel entonces, el sistema hoy conserva una base estatal sólida y cierta modernización, pero los analistas advierten que el rumbo actual podría revertir dos décadas de recuperación parcial. “Estamos al borde de repetir los errores del pasado: desfinanciar primero para justificar una concesión después”, señalan desde la Unión Ferroviaria.

El dilema del Gobierno es claro: reducir el déficit sin desmantelar un servicio esencial. Hasta ahora, las decisiones parecen priorizar el ahorro fiscal por encima de la planificación técnica. Sin inversión sostenida ni gestión profesional, el sistema ferroviario metropolitano se acerca a un punto crítico.

Los trenes del AMBA no están tan mal como en los 90, pero atraviesan su peor momento desde entonces. Si la emergencia ferroviaria no se traduce en obras reales, el país podría volver a un escenario que creía superado: el del tren lento, deteriorado y olvidado.Por: Juan Cruz Soqueira para Perfil.com

12 de noviembre de 2025

La emergencia ferroviaria de Javier Milei viene a paso lento: Ejecutó menos de un tercio del presupuesto

Nota de Opinión

Por Antonio Rossi para LetraP.com

El descarrilamiento de la Línea Sarmiento dejó al descubierto los incumplimientos que arrastran las inversiones y obras ferroviarias del “plan de emergencia” que el gobierno de Javier Milei había puesto en marcha a mediados del año pasado.

El accidente dejó un saldo de 20 pasajeros heridos, de los cuales diez debieron ser internados con politraumatismos, y volvió a poner la lupa sobre la demora en las inversiones para mejorar el transporte de pasajeros.

Asustada por el choque de trenes de la línea San Martín de registrado en mayo de 2024 que había dejado más de 90 heridos, la gestión libertaria procedió a declarar al sector ferroviario en “estado de emergencia” con un plan de obras bianuales para garantizar las condiciones de seguridad de los servicios que ascendía a $ 1,3 billones.

Javier Milei y un plan de emergencia ajustado

Según lo anunciado en junio del año pasado, del monto total previsto para obras se iban a destinar hasta $ 350.000 millones en el segundo semestre de 2024 para reactivar trabajos paralizados y licitar los proyectos más urgentes que estaban en carpeta.

A siete meses de que venza el plazo establecido para la emergencia ferroviaria, los datos oficiales muestran que el ajuste pasó incluso por los programas que presentó el gobierno libertario. Solo se han volcado a las vías y trenes no más del 25% del total de los fondos estatales que se habían comprometido para superar la situación crítica de los servicios de pasajeros y cargas.

Trabajos "indispensables y urgentes"

Hasta el mes pasado, los desembolsos efectuados para la reanudación de obras incluidas en el plan de emergencia rondaron los $ 300.000 millones, apenas el 23% de las inversiones pautadas para el período 2024-2026.

El programa bianual de trabajos “indispensables y urgentes” para revertir la degradación y las deficiencias de los servicios ferroviarios contempla 226 obras, de las cuales cerca de 60 están en ejecución, según datos del área de Transporte y de los especialistas del sector consultados por LetraP.

El plan delineado para la SOFSA -la operadora estatal de trenes de pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y de los servicios regionales y de larga distancia- contemplaba inicialmente el reinicio de obras en señalamiento, comunicaciones, reparación de vías y estaciones, mantenimiento de puentes y viaductos, instalación del sistema de frenos automáticos ATS y construcción de subestaciones transformadoras eléctricas.

También se habían incluido la ejecución de mantenimientos livianos y pesados postergados en las formaciones de todas las líneas metropolitanas (Mitre, Sarmiento, San Martín, Roca y Belgrano Sur) y las adquisiciones de tres nuevas locomotoras diésel, 50 coches motores triples y un amplio paquete de maquinarias para ampliar la capacidad de los talleres de reparación de material rodante.

Se ejecutó menos del 30% del presupuesto

Hasta ahora, se puso en marcha menos del 30% del paquete total de obras incluidas en el programa bianual de emergencia. Los trabajos iniciados se concentran básicamente en la renovación de vías en las líneas Mitre, Sarmiento y Roca, la instalación de frenos ATS y el recambio de ruedas de coches de pasajeros.

Más allá del relato oficial y las promesas de inversiones, el sector ferroviario no ha logrado zafar de la aplicación de la motosierra y de los recortes en las partidas presupuestarias que ha venido aplicando el ministro de Economía, Luis Toto Caputo, para sostener el superávit fiscal.

De acuerdo con los datos que lleva el Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA-Conicet), en los primeros 10 meses de 2024 los subsidios operativos para los trenes metropolitanos habían ascendido a $ 607.048 millones. En el mismo período de este año, los recursos y compensaciones tarifarias transferidos a la SOFSA alcanzaron a $ 824.352 que equivalen a una caída real del 5%.

Recortes de personal

A eso se agrega que, en lo que va de la administración mileísta, ya se han registrado 3265 cesantías en la operadora ferroviaria estatal, según un relevamiento efectuado por el Centro Economía Política Argentina (CEPA).

En la ADIFSA, la agencia estatal encargada de la infraestructura ferroviaria, la poda laboral alcanzó al 34,7% de su planta, dejando en un nivel mínimo la planificación y ejecución de las obras necesarias que requieren los servicios de trenes.

Los atrasos y ralentización de las licitaciones en curso se vieron potenciados desde mediados de este año tras el cambio de autoridades registrado en el área de Transporte y en las empresas del sector, donde desembarcaron funcionarios sin ningún antecedente, ni experiencia de gestión en el ámbito ferroviario.

Funcionarios sin experiencia

Al frente de la secretaría de Transporte, Toto Caputo puso al abogado y empresario del sector asegurador, Luis Pierrini.

En la SOFSA, la conducción quedó en manos de Gerardo Boschin, abogado mendocino que en los últimos cinco años tuvo a su cargo el manejo de la Gerencia de Administración y Finanzas de ARSAT, la empresa estatal de servicios satelitales.

En la ADIF aterrizó Leonardo Comperatore, abogado de origen cuyano también proviene de ARSAT donde manejaba la Unidad de Relaciones Institucionales. Entre 2013 y 2015, Comperatore había sido ministro de Seguridad de Mendoza durante la gobernación de Francisco Pérez, el último mandatario peronista que tuvo esta provincia.

14 de octubre de 2025

Línea Roca: Cancelaron definitivamente el tren de pasajeros entre Buenos Aires y Bahía Blanca

Actualidad

En julio pasado cerraron la estación Sud de Bahía y despidieron a 17 empleados. Con el cierre del ramal ya suman 12 las suspensiones.

Los servicios ferroviarios ya suman 12 trenes de pasajeros suspendidos entre 2024 y lo que va del 2025, entre los de larga distancia y los regionales.

A esta tendencia se sumó el tren que une Buenos Aires con Bahía Blanca, que dejó de circular en marzo de 2023. La actual gestión, tras no impulsar su reanudación, eliminó toda mención al corredor de su página web e incluso del mapa oficial de trenes.

En julio pasado también se tomó la decisión de cerrar la estación Bahía Blanca Sud, que quedó sin personal, marcando así la cancelación definitiva del servicio. El cierre de la oficina dejó como saldo el despido de 17 empleados. El edificio, monumento histórico, quedó bajo custodia de la Policía Federal.

El cierre de la estación y el despido de trabajadores entierran toda posibilidad de volver a contar con un tren que años atrás poseía tres frecuencias semanales por sentido y permitía el ascenso y descenso de pasajeros en Olavarría.

Hace un par de semanas además, se conoció que más de 50 mil metros cuadrados de terrenos de la estación de trenes de Barrow (Tres Arroyos) fueron desafectados del uso ferroviario y pasarán a la AABE para su futura venta. Lo mismo ocurrirá con Daireaux y Estación Balsa (Lincoln).

También se comunicó la suspensión por tiempo indefinido de los trenes Buenos Aires - Córdoba, Buenos Aires - Tucumán y el regional Córdoba - Villa María.

Puntualmente, Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA) informó que se encuentran cancelados hasta nuevo aviso "por solicitud del concesionario de vías".

El motivo de la decisión fue el descarrilamiento de una formación que cubría el servicio Tucumán - Buenos Aires en Santiago del Estero a finales del mes pasado.

Este panorama se produce en el marco de la Emergencia Ferroviaria decretada por el Gobierno nacional en junio de 2024 por dos años, motivado por el deterioro de la infraestructura por la que transita este transporte en todo el país.

La medida implica además el pedido de reajuste y priorización de obras por parte de las empresas públicas que operan en el sector.

Un poco de historia

Este mes de marzo se cumplieron dos años que dejó de correr el tren de pasajeros desde Buenos Aires y hacia Bahía Blanca que tenía como uno de los puntos intermedios a la estación de Olavarría.

Dos descarrilamientos, uno en marzo de 2022 y otro en marzo de 2023, son los antecedentes más cercanos que sirven para explicar en alguna medida este hecho.

No puede dejarse de lado, sin embargo, que las políticas implementadas por el gobierno nacional para el transporte ferroviario no tienen como prioridad el restablecimiento de servicios sino más bien, el cese de algunos de los que sí funcionaban.

En tanto a nivel local, la última voz que se pronunció sobre el tema fue la del Concejo Deliberante de Olavarría que el año pasado aprobó un proyecto en el que se solicitaba a Trenes Argentinos Operaciones (SOFSE) el pronto restablecimiento del tren de pasajeros entre Plaza Constitución y Bahía Blanca.

El organismo había expresado su “preocupación ante la exclusión del ramal Constitución – Bahía Blanca en el nuevo mapa de servicios de larga distancia de Trenes Argentinos”. Nada cambió desde entonces y el cierre de ramales “por goteo” parece no detenerse.Verte.com

7 de octubre de 2025

Línea Mitre: Ramal Retiro - Tigre servicios interrumpidos desde el 10 al 13/10. Ramales José L. Suárez y Bmé Mitre mismos días itinerarios limitados

Actualidad

Redacción Crónica Ferroviaria

La empresa Trenes Argentinos Operaciones informa que debido a las afectaciones, el servicio del ramal Rosario - Tigre estará interrumpido entre el viernes 10 al lunes 13 de Octubre, inclusive. En tanto, los ramales J. L. Suárez y Bartolomé Mitre lo harán limitados entre ambas cabeceras y Belgrano "R" sin llegar a estación Retiro de la Línea Mitre.

En el ramal Tigre continuarán los trabajos de renovación integral de vías que forman parte de la Emergencia Ferroviaria decretada por el Gobierno Nacional, donde ya se ejecutaron más de 15 kilómetros de vías. Durante cuatro días, entre el 10 y el 13 de octubre, el servicio estará interrumpido dado que se intervendrán las vías en el cuadro de la estación Núñez. Allí se hará el desarme, montaje de la nueva vía y la reconexión del sistema de señalamiento en una obra que permitirá mejorar la seguridad operacional.

Estación Tigre de la Línea Mitre

Además en este ramal, se trabajará de manera simultánea en la estación Beccar, entre el paso peatonal Sarandí y paso a nivel España. Allí se ejecutará una renovación integral de las vías, se montará el tercer riel y la conexión al sistema de señalamiento.

Asimismo continuarán las obras que contemplan la colocación de fibra óptica y tareas tendientes a la migración hacia un nuevo sistema de señalamiento, entre las estaciones 3 de Febrero y Colegiales y en el ingreso a la terminal de Retiro.

Se trata de obras que son de carácter urgente, ya que los durmientes y rieles poseen más de 40 años de antigüedad, se encuentran muy deteriorados, y la traza cuenta con más de 40 sectores a velocidad precautoria, generando demoras y cancelaciones en el servicio.

Cabe mencionar que las obras del ramal Tigre están enmarcadas en el Plan de Acción de la Emergencia Ferroviaria y son ejecutadas por Trenes Argentinos Infraestructura. Las tareas tienen un plazo estimado de 24 meses y contemplan la renovación total de 40 kms de vía; el reemplazo de 47 kms de tercer riel; la intervención de 24 pasos a nivel y 22 pasos peatonales; el recambio de 4 paragolpes en la estación Tigre; la renovación de 23 aparatos de vía y la intervención de 65 puentes o alcantarillas (obras de arte).

Ramal Retiro - Tigre

No circulará desde el viernes 10 hasta el lunes 13 de Octubre inclusive. El martes 14 el servicio se prestará en forma normal.

Ramales Retiro - José León Suárez y Retiro - Bartolomé Mitre

Circularán limitados, desde el viernes 10 hasta el lunes 13 de Octubre inclusive, entre Belgrano R y José L. Suárez/Bmé. Mitre. El martes 14 el servicio se prestará en forma normal.

Servicios de larga distancia

Por último, los servicios que conectan Rosario con la Ciudad de Buenos Aires circularán con sus cronogramas habituales.

Otras afectaciones

Al mismo tiempo, se comunica que durante el fin de semana del 21 al 24 de noviembre se ejecutarán obras de renovación de vías en el ramal Tigre y trabajos de renovación del sistema de señales en el ingreso a la terminal de Retiro.

Por ello, los ramales J. L. Suárez y Bmé. Mitre circularán limitados entre Belgrano R y las cabeceras bonaerenses, mientras que el ramal Tigre quedará interrumpido.    

Las tareas podrían suspenderse si las condiciones climáticas son desfavorables. Para más información los pasajeros podrán consultar en https://www.argentina.gob.ar/modificaciones-en-el-servicio-y-novedades  o en la APP de Trenes Argentinos.

3 de octubre de 2025

En lo que va del año 2025 el CENACAF capacitó a 2.413 trabajadores ferroviarios

Capacitación Ferroviaria

Redacción Crónica Ferroviaria

La empresa estatal Ferrocarriles Argentinos Sociedad del Estado informa que en el marco de la Emergencia Ferroviaria, el Centro Nacional de Capacitación Ferroviaria (CENACAF) reportó un crecimiento histórico en su actividad formativa durante los primeros nueve meses del año 2025. 



Según los últimos datos consolidados, entre el 01 de Enero y el 30 de Septiembre de este año, un total de 2.413 empleados ferroviarios participaron en los programas de capacitación, lo que representa un incremento del 168% frente a los 902 participantes registrados en el año 2023, y un crecimiento del 48% en comparación con el mismo período de 2024.

El detalle por áreas formativas, muestra un desempeño destacado en todas las categorías: los Cursos Técnicos alcanzaron a 630 participantes, las Jornadas especializadas a 587, la formación en Máquinas de Izaje a 373 trabajadores, y los Simuladores a 823 personas. En total, se impartieron 263 cursos con 3.271 horas de formación, demostrando una intensa actividad del organismo rector de la capacitación ferroviaria nacional.

Este crecimiento resulta aún más significativo al analizar la formación estrictamente técnica vinculada a la seguridad operacional. La suma de participantes en Cursos Técnicos y Simuladores evidencia un aumento del 157% en comparativa con 2023 y del 65% respecto al mismo periodo de 2024, reflejando el cumplimiento de los objetivos establecidos en el marco de la Emergencia Ferroviaria. En cuanto a la carga horaria total, se registra un incremento del 17% respecto a las 2.802 horas de 2023.

28 de agosto de 2025

Línea Roca: Tras ser abandonada por Nación, así terminarán las obras de la nueva estación Universidad de Almirante Brown

Obras Ferroviarias

El municipio del sur del GBA informó sobre un acuerdo al que llegó con Trenes Argentinos para retomar la obra paralizada por Milei en 2023. La nueva parada ferroviaria beneficiará a 6.000 alumnos.

El Municipio de Almirante Brown anunció la reactivación de las obras de la futura estación ferroviaria «Universidad de Almirante Brown» del tren Roca, ubicada entre las estaciones de Burzaco y Longchamps, y proyectada para brindar conectividad directa al campus de la UNaB.

La obra había quedado inconclusa en diciembre de 2023, luego de que el Gobierno Nacional decidiera suspenderla en el marco de los recortes de inversión pública tras la declaración de la emergencia ferroviaria. La reanudación de los trabajos fue posible tras la aprobación del Concejo Deliberante local, que convalidó por mayoría el convenio firmado entre el Ejecutivo municipal, Trenes Argentinos Operaciones (SOFSE) y la Administración de Infraestructura Ferroviaria (ADIFSE).

Harán la estación Universidad de Almirante Brown del tren Roca

El acuerdo establece que será el Municipio, con recursos económicos propios, el encargado de continuar y finalizar el proyecto. La obra, que ya presentaba un avance cercano al 45% al momento de ser abandonada, contempla la construcción de andenes elevados enfrentados, boleterías, oficinas operativas, señalización moderna, iluminación LED, módulos SUBE, además de infraestructura vial y ferroviaria complementaria.

El intendente Mariano Cascallares destacó la importancia histórica de la iniciativa: “Con esta obra que ahora retomamos con recursos propios del Municipio, realmente estamos haciendo historia: la última estación ferroviaria se creó en Almirante Brown hace 113 años, cuando se inauguró la estación de Longchamps”. Además de beneficiar directamente a más de 6.000 estudiantes de la UNaB, la nueva estación mejorará la conectividad regional y se integrará con otras obras estratégicas, como el Viaducto Papa Francisco, también en Burzaco, y el túnel de la calle Diehl, consolidando un nuevo polo urbano, educativo y de transporte en uno de los barrios más importantes del distrito.

Cabe destacar que la estación Universidad forma parte de una larga lista de obras ferroviarias que fueron paralizadas por el Gobierno de Javier Milei, en el marco de la implementación de la Ley de Emergencia Ferroviaria.

Entre las principales obras detenidas en el Conurbano bonaerense se encuentran la del viaducto del tren Belgrano Sur hasta la estación Constitución, una obra clave para conectar los partidos del suroeste del GBA con el centro porteño; la modernización de estaciones Tapiales, Laferrere y González Catán, de la misma línea; la duplicación de vías en el ramal Constitución–La Plata del Roca, fundamental para aumentar la frecuencia y la capacidad del servicio; y la construcción del Viaducto Laferrere, destinada a eliminar pasos a nivel de alto riesgo.

También fueron suspendidos los trabajos de prolongación del soterramiento del tren Sarmiento hacia el oeste, más estaciones proyectadas en Merlo y Moreno; la renovación de vías y señalamiento en el ramal Bosques–Gutiérrez; las obras complementarias en la estación La Plata para convertirla en un centro de transporte multimodal; y la construcción de nuevas estaciones intermedias entre Claypole y Florencio Varela, pensadas para mejorar la accesibilidad de los barrios más alejados. Estas cancelaciones han generado preocupación en diversos municipios por el impacto negativo tanto en la conectividad como en la generación de empleo local y el desarrollo urbano de áreas postergadas

Otra obra paralizada fue la estación «Héroes de Malvinas» iba a estar ubicada en el medio del larguísimo trecho que hay entre. Se iban a beneficiar al menos 25.000 vecinos que podrían haber dejado de tomarse colectivos o remises para ir hacia ambas paradas ferroviarias.

La nueva parada ferroviaria Universidad Nacional de Almirante Brown empezó a ser construida en las calles Esteban de Luca y Combate de Monte Santiago, entre la estación de Burzaco y la de Longchamps, a dos kilómetros de cada una, e iba a formar parte del recorrido del tren Roca que conecta Plaza Constitución con Alejandro Korn. Tras el abandono de Nación, el sueño parecía historia, pero ahora se revitaliza.

Iniciada en agosto de 2022, el proyecto de la histórica obra contempla la electrificación de la traza ferroviaria, la renovación de las vías en la zona de influencia de los andenes y la instalación de boleterías y módulos para la tarjeta SUBE. Además, también se construirán oficinas administrativas, al tiempo que se colocaría señalización e iluminación led en todo el perímetro para aportar mayor seguridad al área.

Además de los nuevos andenes elevados enfrentados, los trabajos incluían la construcción de un paso bajo nivel para cruce peatonal y un profundo mejoramiento del entorno de la estación: en las inmediaciones de la estación y el predio de la Universidad la comuna local ya hizo trabajos hidráulicos y obras de cloacas junto a la pavimentación de las calles Parera, Tilcara y Einstein.

Estos trabajos de mejoramiento de la zona lindera beneficiarán directamente a miles de vecinos del Barrio Rocca, dado que la nueva infraestructura fue pensada bajo la premisa de respetar el patrimonio arbóreo y forestal del lugar.Zonales.com

Emergencia ferroviaria: hay 62 estaciones sin servicio y 27 millones de usuarios menos

Actualidad

El relevamiento alcanza únicamente a los servicios suspendidos por tiempo indefinido. Entre el primer semestre de 2023 y 2025, la red perdió el 17% de los viajes pagos en el AMBA, y cayó la cantidad de pasajeros que abonaron boleto en larga distancia. El año pasado, el Gobierno dictó el DNU de emergencia en el sector

La red ferroviaria empezó a perder servicios de pasajeros. Los trenes llegan a menos ciudades, localidades y parajes, por el cierre de estaciones y ramales. Las decisiones oficiales afectan a la demanda: en solo el primer semestre de 2025, en comparación con igual período de 2023, hubo 27.336.097 pasajeros transportados pagos menos.

En un pedido de acceso a la información pública, Trenes Argentinos compartió el estado de las estaciones a diciembre de 2023, al final del gobierno de Alberto Fernández. Las que estaban con el servicio suspendido eran 20, de un total de 457. Después de un año y medio de gestión, al mes de junio, la “motosierra” libertaria se multiplicó por tres: unas 62 estaciones, de 463, permanecían sin operar. El 10% de la infraestructura vial.

La interrupción de los servicios ferroviarios explica parte de la caída de la demanda. Entre 2023 y 2025, hasta los últimos datos comparables de junio, el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) pasó de 154.833.304, a 127.595.799 usuarios (-17,6%). En poco menos de dos años, en CABA y el conurbano una importante menor cantidad de viajes se registraron en la red: sea por el motivo que sea, casi 2 de cada 10 pasajes ya no se realizan o dejaron de pagarse. En términos relativos, en los servicios de larga distancia, la retracción fue mayor: se desplomó de 1.023.683 a 606.960 pasajeros transportados pagos (-40%). Los que crecieron en uso fueron los servicios regionales, que aumentaron de 839.891 a 1.158.022 (+37%).

Infobae elaboró un mapa con todos los puntos donde las vías férreas bajo el control del Estado nacional están en desuso, y donde las formaciones ya no llegan. Los ramales de competencia provincial no están incluidos. Entre la herencia recibida de las administraciones y las nuevas desconexiones, el dibujo expone una foto de mayor desmembramiento del ferrocarril.

El péndulo ferroviario

El último ramal en ser cerrado fue el servicio que empalma en General Guido, rumbo a la estación de Divisadero de Pinamar. Quien escribe este artículo utilizó el servicio en la temporada de verano. El tren por entonces funcionaba con alguna incomodidad en los días de mucho calor. En comparación al servicio de Mar del Plata, que empalma en General Guido, las formaciones requerían, a simple vista, algún tipo de puesta en valor. Transportó 56.968 pasajeros durante 2024 y 96.140 en 2023, según los datos oficiales.

Estación Divisadero de Pinamar de la Línea Roca

En abril de este año, el servicio cerró por “cuestiones de seguridad operacional”. Según la explicación oficial, la medida respondía al estado de la infraestructura vial, que provoca movimientos irregulares en la formación durante la marcha y al deterioro de los puentes ubicados a lo largo de la traza.

Lo que se inauguró ayer, mañana podrá no estar. El péndulo político oscila, también, en la administración de las vías. En el período del Frente de Todos, hubo 118 estaciones de tren que fueron mejoradas y renovadas, a través del Plan de Modernización del Transporte Ferroviario. Algunas arrastraban viejas deudas, como los techos de la estación de La Plata, que venía postergada desde hace 100 años. También se construyeron e inauguraron 9 estaciones en Neuquén, Córdoba y Entre Ríos.

El tren con destino a Pinamar es uno de los tantos proyectos ferroviarios que se reinauguraron en el último gobierno peronista, y se discontinuaron con el desembarco libertario. Varias de las terminales y apeaderos renovados en aquel período se interrumpieron. Ocurrió con el tren santiagueño regional La Banda - Fernández, inaugurado en 2022 con dos frecuencias diarias por sentido, dejó de funcionar el 1 de noviembre por el “bajo factor de ocupación, que no superaba el 38% en promedio”. Hasta el último día que operó en 2024, trasladó a 44.144 personas que pagaron boleto.

El ramal que unía Buenos Aires con Mendoza (Palmira) y San Luis fue reinaugurado en junio de 2023 después de 30 años sin continuidad, con festejos, corte de cinta y un acto que contó con la presencia del gobernador Rodolfo Suárez (UCR) y funcionarios nacionales. Después de aquella reapertura, se levantó el año pasado ante la falta de “garantías operativas” del tendido de vías. Quienes lo usaban y conocían advertían, además, que el tramo entre Justo Daract-Palmira se recorría a una velocidad entre 20 y 30 kilómetros por hora, con demoras para cumplir el recorrido que podía superar las 13 horas. Eran pasajes baratos, pero poco atractivos en tiempo.

El tren de pasajeros entre Buenos Aires y Pehuajó, rehabilitado en 2022, cesó sus operaciones en noviembre. Nuevamente, Trenes Argentinos atribuyó la decisión al “tiempo prolongado de viaje y demoras”, la baja demanda y cuestiones de “seguridad operacional” en el tramo entre Bragado y Pehuajó. Otro servicio suspendido fue el Expreso Buenos Aires - Rosario, relanzado a fines de 2022 y que operaba los fines de semana con un atractivo tiempo de viaje inferior a cinco horas. Fue suprimido en mayo de 2024. Reinaugurada en 2015, el recorrido hasta la ciudad rosarina sigue activo, con su frecuencia habitual de 6 horas y media.

En general, los ramales ferroviarios dejan de funcionar y se suspenden por tiempo indefinido cuando ocurre un accidente. El más simbólico y de mayor repercusión fue en ese mismo servicio del FC San Martín, en el tramo entre Retiro y Justo Daract. Parece haber quedado lejano el momento que dejó de operar el aquel fatídico 10 de mayo de 2024, cuando una formación se accidentó a la altura del barrio Palermo, provocando más de noventa heridos. El gobierno anterior había refaccionado y reinaugurado varios puntos del recorrido, precisamente, en las estaciones de Justo Daract y Beasley (San Luis), Palmira, Libertador San Martín (Mendoza), y Alem, Vedia y Iriarte (PBA), ya cerradas. Duró menos de un año en funcionamiento.

Otro más. El servicio turístico Mercedes - Tomás Jofré, inaugurado en 2023 en la línea Belgrano Sur. Las formaciones dejaron de circular en mayo de 2024, tras el derrumbe de un puente provocado por el choque de un camión.

Y otro. El servicio entre Rosario y Cañada de Gómez, que está suspendido desde el 20 de noviembre de 2024, tras un accidente que dejó fuera de servicio la única formación disponible. Llevó en sus formaciones a 77.355 pasajeros pagos en el último año de vigencia.

En la zona metropolitana, el 14 de abril se cortaron los servicios del ramal Cañuelas-Lobos, del FC Roca, como consecuencia de los trabajos de renovación integral de vías del sector Las Heras-Lobos del ramal Merlo-Lobos del FC Sarmiento. Tampoco tiene fecha de regreso. En el pequeño pueblo de Uribelarrea, que creció con fuerza en los últimos años como destino turístico -con el aliento, incluso, de influencers-, hubo una mateada en mayo en forma de protesta para que regrese el servicio interrumpido.

Hay casos curiosos. En la red de Chaco, existían algunas estaciones o apeaderos - un pequeño puesto ferroviario- donde la infraestructura era añosa y en estado muy precario. En 2022, hubo dos llamados a licitación por $417 millones para mejorar apeaderos y puntos del servicio regional, entre ellos, las estaciones Apeadero Km 501, Desvío Km 443, Desvío Km 535 y La Vicuña, por señalar algunas.

Según explicaron desde Trenes Argentinos, los servicios no se detienen en algunas de estas paradas intermedias por tratarse de puntos de “ubicación rural de muy baja demanda, del orden de 5 pasajeros por mes por estación, marginal respecto de las paradas aledañas (operativas) con un volumen del orden de 1.000 pasajeros por mes-estación”. “Con la finalidad de optimizar y priorizar los recursos disponibles, y considerando el bajo volumen de movimiento en dichas estaciones, se ha decidido desafectarlas del itinerario”, señalaron.

La emergencia ferroviaria en el AMBA

Luego del choque de trenes en Palermo en el Ferrocarril San Martín en el año 2024 el Gobierno declaró la emergencia ferroviaria, con un plan de renovación del material rodante y de la infraestructura vial con el fin de ejecutar 226 obras. La decisión implicaba disponer de fondos para afrontar contingencias como las que sufrieron algunas líneas en los últimos meses, por ejemplo, el robo de cables o el deterioro y daños en la infraestructura.

Lo cierto es que las empresas ferroviarias públicas había tenido un recorte de 60% en los fondos durante los primeros cuatro meses de 2024, según reportó entonces la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ). Para responder a la urgencia, reaparecieron los recursos.

El plan de emergencia tiene como objetivo la renovación de vías y puentes, hasta la compra de locomotoras y repuestos para más de 500 coches eléctricos. La medida, a poco más de un año de su vigencia (se extiende por dos años), responde a un diagnóstico inocultable, y una continuidad: la infraestructura ferroviaria del país presenta signos de degradación estructural, con sistemas de señalamiento que superan los 30 años de antigüedad y una alarmante falta de mantenimiento.

Según el relevamiento inicial realizado por las autoridades, de los 1.691 coches que posee Trenes Argentinos Operaciones (SOFSE), a cargo de las cinco líneas del AMBA, solo el 77% se encontraba en condiciones de circular (1308 coches), y para 2025, apenas el 10% podrá operar bajo parámetros normales de mantenimiento. SOFSE también reportó una deuda de aproximadamente 100 millones de dólares.

Entre 2019 y 2022, los costos reales aumentaron un 36% en términos de trenes recorridos y un 66% en pasajeros transportados, mientras que los servicios solo crecieron un 8% y los pasajeros un 25%, según datos de la ex Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT). La evasión en el cobro de pasajes alcanzó el 31,7% en 2023, el nivel más alto de los últimos años, en un contexto en el que el subsidio cubre el 90% del costo del pasaje. El relevamiento oficial detectó, además, una gestión deficiente en las empresas privadas como Ferrovías y Metrovías, con superposición de funciones, falta de coordinación y ejecución de obras redundantes.

Hay otros servicios que contaron con un uso masivo de pasajeros en gobiernos anteriores y que, en medio de la emergencia ferroviaria, que no presentan perspectivas de reapertura. En el ramal Buenos Aires-Bahía Blanca, que llegó a trasladar 147.587 pasajeros pagos en 2022, “no tiene previsto en el corto plazo el restablecimiento de este sector”, afirmaron desde SOFSE, y señalaron que se está realizando “la reestructuración de todos los servicios ferroviarios de pasajeros”. “Sin perjuicio de ello, se analizará oportunamente la viabilidad de su restablecimiento en el largo plazo”, confirmaron. Además, está en curso una investigación judicial por los descarrilamientos ocurridos en marzo de 2022 y marzo de 2023, durante el gobierno de Alberto Fernández.

Para el tramo Puente Alsina-Aldo Bonzi, de la línea Belgrano Sur, tampoco hay plazos próximos para la reanudación de estos servicios. Incluso, existen rieles y zonas de la infraestructura ferroviaria que fue ocupada por vecinos, desde que dejó de funcionar en 2018. La única vez que volvió a operar fue la estación apeadero Km. 12, entre febrero de 2018 y diciembre de 2020. Ahora, parecería estar prácticamente perdida casi la totalidad del recorrido de la traza.

“La falta de seguridad operacional producto del mal estado de la infraestructura de vía y andenes, el faltante de protección activa -barreras- en pasos a nivel, la escasa velocidad que pueden desarrollar las formaciones por el estado de las vías y la falta de seguridad física para los pasajeros”, explica la suspensión por tiempo indefinido.

Y agregaron: “Revertir su suspensión implicaría avanzar con todas las obras de infraestructura, de manera conjunta, para garantizar las condiciones de seguridad operacional e iniciar también tratativas con la finalidad de desalojar intrusiones y recuperar espacios de la traza”.

Parte de las reformas e interrupciones de servicio explican los 27 millones de pasajeros menos que viajaron en el AMBA entre el primer semestre de 2023 y el de 2025. “La falta de material rodante disponible producida por los procesos inconclusos de mantenimiento realizados durante la gestión anterior, repercute en cambios de diagramas con reducción de servicio”, subrayaron desde Trenes Argentinos.

Ahora bien, existen motivos de largo plazo. Otra explicación oficial apunta que la merma de usuarios del servicio ferroviario en el AMBA se viene detectando desde la pandemia de COVID-19, con “valores nunca llegaron a los niveles previos al aislamiento y la reducción en el AMBA se ubica en torno al 18%”. Antes, el volumen de pasajeros superaba los 430 millones anuales; en 2024, la red transportó 326.225.433 millones. La incorporación del trabajo remoto “como modalidad laboral”, la migración de los trámites que se realizaban siempre de manera presencial a la virtualidad y otras variables”, señalan desde la entidad a cargo de la infraestructura vial, “han hecho que el tránsito de personas baje”.

Algunas de las estaciones y vías mencionadas en esta nota no están completamente inutilizables. El Gobierno le busca y le encuentra, a veces, otros usos. El tren a San Luis ya no llega a Retiro, pero el Ministerio de Capital Humano pasó por ahí este mes. Al menos por unos días. Una formación se trasladó por las vías del paisaje serrano para ofrecer atención médica gratuita en odontología, pediatría, fonoaudiología, nutrición, diagnóstico por imágenes, y vacunas a la población, además de la posibilidad de hacer trámites de ANSES, y Renaper. También se entregaron anteojos en el acto, a niños de 6 a 12 años, como parte del programa "Ver Para Ser Libres“.Infobae.com