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28 de agosto de 2026

Cuando no se invierte en rutas y trenes, ¿quién paga?

Actualidad

El gobierno de Milei está dando otros usos a los fondos que deberían destinarse a ferrocarriles y obras de vialidad. Cuando hay desinversión, las consecuencias urbanas las siente el usuario.

Esta semana en Cenital, Emiliano Libman explicó cómo el gobierno de Javier Milei está usando fondos asignados para colocaciones financieras por fuera de su objetivo original. La administración logra así un precario equilibrio fiscal, pero a costa de violar la afectación específica fijada por ley y una caída en el desarrollo y mantenimiento de la infraestructura que el país necesita.

Durante el primer semestre del año, la inversión en obra pública cayó un 32% (desde un nivel ya muy bajo) y pegó fuerte en las grandes obras interjurisdiccionales, como rutas y puentes, que se desplomaron hasta un 80% en términos reales. Mientras tanto, los fondos que debían destinarse a la electrificación de dos líneas de trenes del área metropolitana se dieron de baja o se usaron para otros fines. ¿Cuáles son las consecuencias urbanas de esta desinversión?.


‘Un riesgo concreto’

La mejor manera de entender en qué estado están las rutas nacionales tras dos años y medio de subejecución de partidas es transitándolas. La segunda mejor es leyendo los diarios locales.

“El deterioro de la Ruta Nacional Nº 3, en el tramo comprendido entre Ramón Santos y el acceso norte de Caleta Olivia, volvió a instalarse en el centro del debate en la zona norte de Santa Cruz”, publicó La Opinión Austral el 11 de agosto. “Los videos y fotografías publicados por usuarios en redes sociales reflejan una realidad conocida por quienes circulan por ese sector de la Ruta 3: extensos baches, deformaciones del pavimento y sectores donde los conductores se ven obligados a reducir considerablemente la velocidad o incluso invadir el carril contrario para evitar dañar sus vehículos”.

Un día antes, La Trocha Digital informaba: “La Cámara Federal de Mar del Plata ordenó al Gobierno nacional implementar medidas urgentes para garantizar condiciones mínimas de seguridad en la Ruta Nacional 3, en el tramo comprendido entre Azul y Cacharí, ante el deterioro de la calzada y el riesgo para quienes transitan por el corredor”. Entre los fundamentos, la Cámara destacó que en los últimos seis meses se habían producido en ese sector 11 siniestros viales. “Además, informes de la Policía Federal Argentina detectaron baches, hundimientos, huellas provocadas por el tránsito y falta de señalización, elementos que, según los jueces, configuran un riesgo actual y concreto”.

‘Se me machuca la fruta’

Cuatro días más tarde, el diario Clarín dio a conocer una seguidilla de muertes en la Ruta Nacional 19, que une Córdoba y Santa Fe a lo largo de 350 kilómetros.

Pablo Martínez Carignano, exdirector de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, hizo un breve relato en X sobre los fallidos intentos por mejorar la calidad de ese trazado. “En 2016, Mauricio Macri llama a licitación para convertirla en autopista. Arranca en diciembre de 2017 pero se paraliza en 2018 por la crisis económica. Alberto Fernández retoma la obra y en junio de 2021 inaugura 92 kilómetros, pero después la obra vuelve a frenarse. En diciembre de 2023 asume Javier Milei y el gobierno nacional decide no poner un peso más en obra pública y los kilómetros que faltan para finalizar la autopista quedan directamente abandonados por Nación”, explicó.

El exfuncionario dijo que desde entonces hubo más de 20 muertos en siniestros viales y que el gobierno de la provincia de Córdoba se vio obligado a retomar las obras con fondos propios, pese a que no se trata de una ruta provincial. (Algo parecido ocurrió con la A012, al sudeste de la provincia de Santa Fe, y con cinco rutas nacionales cuya gestión el gobierno de Milei cedió a la provincia de San Juan).

La falta de inversión es inexplicable incluso desde la lógica económica más elemental: la RN19 pasa por Arroyito, sede de Arcor; San Francisco, uno de los polos industriales más importante de la provincia; y Santo Tomé, donde la empresa BASF tiene una de sus mayores plantas en el país.

En el mismo sentido se expresaron los productores del Alto Valle con respecto al estado de las rutas nacionales 22 y 151, que suman años de deterioro a pesar de ser corredores claves de la producción patagónica. Este mes, la Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén le envió una carta a Marcelo Campoy, administrador general de la Dirección Nacional de Vialidad, advirtiendo sobre la magnitud del deterioro. El titular del portal Bichos de Campo es elocuente: “¡Arreglame los pozos que se me machuca la fruta!”. Esta semana, el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, logró que Nación le cediera 560 km de esas rutas nacionales.

Este resumen, que no es exhaustivo y sólo incluye las advertencias del último mes, termina con la Ruta Nacional 9, en el tramo entre Córdoba y Rosario. En diálogo con La Capital de Rosario, varios camioneros relataron que la carretera “está destruida” y explicaron que se ven obligados a conducir por el carril rápido de la mano izquierda para evitar “pozos y baches”. “Hay varios puentes descalzados, como los de Bell Ville, San Marcos y Leones”, dijo uno de los choferes. “En la autopista, entre Leones y Marcos Juárez, se está salteando todo, hay pozos. Desde Tortugas hacia Correa tenés que ir mucho tiempo por la mano rápida”.

El impacto en la ciudad

El problema no termina en el asfalto. Las rutas nacionales son parte de la infraestructura urbana de aquellas ciudades que conectan: por ellas llegan alimentos, salen productos, circulan trabajadores, estudiantes, pacientes, turistas y servicios de emergencia. Cuando una ruta se llena de pozos, los costos (de reducir la velocidad, de hacer maniobras peligrosas, de los viajes que se dejan de hacer) se trasladan a quienes viven en esas ciudades.

A medida que la desinversión se extiende en el tiempo, las consecuencias urbanas se vuelven más visibles: las distancias se encarecen y las diferentes localidades quedan más desconectadas mientras sus mercados se vuelven más pequeños. Los gobiernos locales se ven obligados a destinar recursos propios a reparar una infraestructura que, por ley, corresponde al Estado nacional, usando recursos que podrían destinarse a otras obras.

Al deslinde de responsabilidades que supone “encajarle” el mantenimiento de las rutas a los gobernadores se suma la privatización de la empresa pública Corredores Viales. Esta semana, el Ministerio de Economía avanzó en ese proceso al otorgar en concesión por 20 años ocho tramos de rutas nacionales a diferentes grupos empresarios, bajo la idea de que financien el mantenimiento de la red mediante el cobro de peajes. “La obligación de los operadores se limitará a la reparación de la red y no se prevén nuevas autovías ni carriles”, explicó el diario La Nación, que subrayó que esta nueva concesión es “sin grandes exigencias” a los privados.

La desinversión en trenes

Como explicamos más temprano este año en Cenital, la desinversión alcanzó también a los trenes del área metropolitana de Buenos Aires. En 2024, el gobierno de Milei pidió al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) dar de baja el crédito para electrificar y renovar vías y señalamiento de la línea San Martín, que une Retiro con Pilar y habría utilizado parte de ese dinero para contener el dólar. Un año más tarde, le solicitó al Banco Mundial cancelar un crédito de 600 millones de dólares para la electrificación del Belgrano Sur –que une la estación Sáenz con el sudoeste del Gran Buenos Aires– para usar esos fondos para “asistencia a planes sociales”.

Para conocer el impacto urbano de seguir arrastrando trenes metropolitanos que funcionan con un motor de combustión interna hablé con Maximiliano Velázquez, magíster en Planificación Urbana y Regional de la Universidad de Buenos Aires (UBA): “La superioridad del ferrocarril electrificado sobre los ferrocarriles diesel se fundamenta en cuatro factores: el rendimiento operacional, los beneficios ambientales, la eficiencia energética y los costos de ciclo de vida. Son fundamentales para los corredores de alta demanda, lo que justifica plenamente su realización”, dice.

El especialista agrega que los sistemas eléctricos permiten reducir el tiempo de viaje y aumentar las frecuencias entre servicios, “lo que mejora la experiencia del usuario y vuelve al sistema un poco más confiable”, además de la obvia mejora ambiental por la reducción de gases de efecto invernadero

Costo-beneficio

Otro punto importante son los costos operativos y de mantenimiento. “Si bien es cierto que la primera inversión en electrificación es elevada, una vez que las formaciones empiezan a circular, los costos operativos comienzan a ser bastante más bajos”, dice Velázquez. Los motores a tracción eléctrica suelen tener menos piezas y menos desgaste que los motores diésel: esto implica que van mucho menos a taller y, por ende, que en la diaria se cuenta con muchas más formaciones operativas.

“Por eso en el análisis costo-beneficio siempre se justifica, porque se ahorra a largo plazo, en especial en las líneas que tienen alta densidad de tráfico”, explica. “El San Martín es una de las líneas de la región con mayor densidad de tráfico, sobre todo en determinados tramos. Tiene un tipo de tráfico y de ‘sube y baja’ desde Palermo hasta Caseros, y luego una mayor densidad desde Hurlingham hasta José C. Paz pasando por las estaciones San Miguel y Sol y Verde, con trenes que van más completos. Seguir usando locomotoras diésel con material remolcable vuelve más difícil dar más tráfico allí donde hay más demanda”.

Lo mismo ocurre en el Belgrano Sur, donde la densidad se concentra en La Matanza, tanto en el ramal Marinos como en el ramal a González Catán, al menos hasta Tapiales. Luego el tráfico a Buenos Aires es comparativamente menor, a la espera de que en algún momento el ramal termine en Constitución, algo que también tiene demorado la actual gestión.

Pero entonces, ¿qué pasa si se sigue sin invertir? “El servicio tenderá a ser cada vez peor, con tiempos de viajes que se alargan cada vez más, como venimos observando. Alcanza con ver el cronograma de la línea San Martín y compararla con décadas anteriores”.

Las consecuencias de la dejadez

Una ruta reventada alarga viajes y encarece la logística. Un tren que reduce frecuencias o cancela servicios se vuelve menos confiable y reduce las opciones de quienes lo usan para trabajar o estudiar. La infraestructura pierde capacidad y esa pérdida se reparte entre pasajeros, empresas y gobiernos locales, que terminan absorbiendo costos que (por ley) debían haber sido cubiertos por el Estado nacional. 

Antes de asumir, Milei prometió “obra pública a la chilena”, pero a dos años y medio de iniciado su mandato solo logró un modelo bastante más estrecho: retirar al Estado nacional de la obra pública y trasladar buena parte de la red vial a concesionarios privados. No hay en el horizonte, mejoras o nuevas rutas, y esta desinversión se ve no sólo en la planilla presupuestaria (donde ayuda a inflar el superávit) sino también en las ciudades argentinas y en las rutas que las conectan. Por: Federico Poore para Cenital.com

25 de junio de 2026

Línea Mitre: La motosierra en acción. Cancelan oficialmente obras claves y nuevas estaciones que beneficiarían a miles de usuarios

Actualidad

La motosierra oficial sepultó obras de electrificación en tramos clave. El recorte definitivo incluye la baja de los proyectos de dos paradas que hubiesen sido muy usdadas. Un duro golpe para una de las zonas que más creció en población.

El transporte público del Gran Buenos Aires sufrió un revés histórico que reconfigurará la movilidad de la zona norte por las próximas décadas. El Gobierno nacional de Javier Milei oficializó un drástico recorte sobre el ambicioso proyecto de modernización de la Línea Mitre, financiado con créditos internacionales. Como consecuencia directa de esta decisión, la extensión de la electrificación hacia las localidades de Benavídez y El Talar quedó completamente cancelada, al igual que la construcción de las estaciones estratégicas de transferencia Facultad de Derecho y Empalme Bancalari.


Según revelaron documentos internos del Banco Mundial, a los que tuvo acceso el portal especializado enelSubte, las autoridades locales decidieron dar de baja prácticamente la totalidad de los aspectos de la obra que aún no habían sido licitados. Desde el organismo financiero internacional ratificaron que el Palacio de Hacienda no negociará ninguna ampliación del crédito y que el plan oficial actual se reducirá de manera exclusiva a finalizar aquellas tareas que ya se encuentran iniciadas o que posean un vínculo contractual ineludible con estas.

Línea Mitre: El drástico mapa de los recortes masivos

El informe técnico confirma que las obras dadas de baja de forma definitiva son la electrificación de los tramos José León Suárez–Benavídez y Victoria–El Talar, junto con la correspondiente renovación de vías y los nuevos sistemas de señalamiento para este último corredor. La motosierra también alcanzó las compras internacionales de insumos, rieles y cableados que eran necesarios para la ejecución técnica de las tareas en los tendidos.

De todo el paquete de infraestructura prometido, el ramal Victoria–El Talar fue el único que llegó a ver la luz de un proceso administrativo. En septiembre del año 2023, la firma estatal Trenes Argentinos Infraestructura (ADIFSA) había lanzado la licitación para reformar sus vías y estaciones. Sin embargo, tras el recambio institucional en el Poder Ejecutivo y luego de registrar cinco postergaciones consecutivas, la contratación fue dada de baja en abril de 2024, manteniendo hasta hoy la incógnita de si se trataba de un parate transitorio o de un final anunciado.

Ante el naufragio del financiamiento internacional, desde Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA) dejaron trascender que proyectan retomar durante el transcurso de este año una obra de emergencia para renovar los rieles entre Victoria y El Talar utilizando partidas del presupuesto corriente.

No obstante, el parche técnico es notablemente más mezquino que el diseñado por el Banco Mundial: no contemplará la electrificación de la traza, no renovará el sistema de señales y dejará fuera de juego la reconstrucción edilicia de las estaciones.

El servicio eléctrico del tren Mitre iba a ser eléctrico hasta El Talar de Pacheco, en el partido de Tigre.

El impacto socioeconómico del abandono del proyecto es de dimensiones considerables para los partidos de Tigre, Malvinas Argentinas y San Fernando. En los últimos años, el corredor norte experimentó una explosión demográfica sin precedentes en la provincia, un crecimiento de viviendas que jamás estuvo acompañado por inversiones reales en transporte de pasajeros.

Esta desconexión estructural se traduce cada mañana en embotellamientos cotidianos sobre las principales arterias viales, siendo la Autopista Panamericana el reflejo del colapso: ante la falta de un tren eficiente y moderno, los nuevos residentes se ven empujados a volcarse masivamente al uso de vehículos particulares para ingresar a la Capital Federal.

Actualmente, los sectores que se extienden más allá de las terminales eléctricas de Suárez y Victoria son cubiertos por viejos trenes remolcados con tracción diésel. Quienes viajan a diario padecen:

* Escasas frecuencias y baja regularidad, con demoras y cancelaciones sistemáticas por falta de locomotoras operativas.

* Formaciones obsoletas que carecen de las condiciones mínimas de confort.

* Obligatoriedad de trasbordo para poder llegar hasta la terminal de Retiro.

Si bien las fuentes del sector indican que las comodidades del viaje podrían mejorar si prospera la incorporación de los nuevos cochemotores de origen chino -cuya compra fue adjudicada recientemente tras ser relanzada el año pasado-, el trasbordo seguirá siendo obligatorio. El plan original del Banco Mundial venía a solucionar este problema de raíz, ya que preveía viajes directos en trenes eléctricos desde Retiro hasta Benavídez y El Talar.

La parálisis también sepultó definitivamente la obra de la nueva estación Nordelta. Si bien esta parada no formaba parte del paquete directo del organismo de crédito, se acoplaba de manera complementaria por estar ubicada dentro del tramo que iba a recibir el tendido eléctrico. Los andenes habían avanzado a paso firme hasta el año 2023, pero quedaron congelados con el cambio de gestión.

Aunque el año pasado existieron tratativas entre ADIF y la desarrolladora inmobiliaria privada para replicar el modelo de transferencia aplicado en ciertos municipios del AMBA y que la empresa costeara el final de la obra, las negociaciones quedaron en la nada.

A la izquierda el render de cómo iba a ser la estación Nordelta. A la derecha, a ubicación de la nueva parada que ahora fue cancelada.

Por su parte, la cancelación de Empalme Bancalari clausura una oportunidad de oro para el sistema de conectividad metropolitana. Iba a edificarse justo en el cruce de los dos ramales y tenía el objetivo histórico de suplir el viejo proyecto del «Circuito Bancalari» (crear una vía circuito entre los ramales C y R del Mitre), una alternativa evaluada en decenas de oportunidades por ingenieros viales pero siempre postergada por razones presupuestarias.

Finalmente, la baja de la estación Facultad de Derecho aborta un nodo de combinación clave para la Ciudad de Buenos Aires. El andén ferroviario iba a conectarse de manera subterránea con la Línea H del Subte y generaría un puente directo con las terminales de los trenes Belgrano Norte y San Martín.

Hoy en día, las únicas conexiones del Mitre con el subte se dan en Ministro Carranza (Línea D) y Juan Manuel de Rosas (Línea B), alternativas que solo sirven para los usuarios de los ramales Suárez y Mitre. Los pasajeros del ramal Tigre dependen exclusivamente del embudo de la terminal de Retiro (Líneas C y E). La proyectada parada en Recoleta venía a saldar esa deuda histórica de conectividad interurbana, pero el cartel de obra nunca llegará a colgarse. Fuente y fotos: Zonales.com

18 de noviembre de 2025

Insólito: Mientras profundiza el desguace ferroviario, el Gobierno construye una nueva estación de tren en la Línea San Martín en un municipio amigo

Actualidad

Al mismo tiempo que da de baja o tiene frenadas numerosas obras, y sin que mediaran anuncios oficiales, Trenes Argentinos comenzó a construir una nueva estación en la línea San Martín entre San Miguel y José C. Paz. No está incluida dentro de la "emergencia ferroviaria". ¿Beneficio para un distrito políticamente alineado?

Al mismo tiempo que tiene frenadas o dadas de baja múltiples obras de estaciones, y sin que mediara anuncio oficial alguno, Trenes Argentinos comenzó a construir una nueva estación en la línea San Martín.

La nueva parada se encuentra ubicada entre las estaciones San Miguel y José C. Paz, a la altura de la intersección con la calle Intendente Arricau -que separa ambos partidos-, y es referida con el nombre provisorio de Arricau o Rivadavia. Según trascendió, la nueva parada tendría andenes desfasados para evitar problemas operativos en el paso a nivel de la citada arteria.

Más allá del hermetismo con el que se maneja la obra, la decisión de construir esta nueva estación resulta llamativa por varios motivos.

Por un lado, porque la obra no forma parte del listado de inversiones contempladas en la “emergencia ferroviaria”. De hecho, la no inclusión de proyectos en esta lista ha sido utilizada como excusa comodín para justificar la parálisis y la cancelación de numerosas obras, incluyendo algunas de estaciones que contaban con un importante porcentaje de avance.

Trenes: desguace y prioridades

Sin ir más lejos, los trabajos de reforma de la estación José C. Paz fueron dados de baja al considerarse que la obra “no podría ser considerada crítica o indispensable con relación a la seguridad y funcionamiento del sistema ferroviario”.

Misma suerte corrieron las obras de las nuevas estaciones de la línea Roca, cuyos contratos fueron rescindidos con los mismos argumentos: dos de ellas -Hospital Ezeiza y Universidad de Almirante Brown- fueron transferidas a los municipios locales para su finalización.

No es el caso de esta nueva estación en San Miguel: fuentes oficiales confirmaron a enelSubte que la obra se ejecuta con presupuesto nacional, por cuenta y orden de Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA).

Y si bien desde la empresa aseguraron que la nueva estación se realiza en el marco de una licitación, al cierre de esta nota no se han brindado precisiones acerca de cuál es ese proceso y de quién es el contratista a cargo del proyecto.

Una decisión extraña

Otro factor que torna extraña la decisión de avanzar con esta obra es el hecho de que, pese a que San Miguel y José C. Paz están separadas por una distancia de aproximadamente 4,5 km, esta nueva estación se encuentra emplazada en una zona de muy baja densidad.

La escasez de referencias urbanas es tal que los medios locales se hicieron eco de un usuario que, con ironía, pedía que la nueva estación lleve el nombre de un hotel alojamiento ubicado en sus inmediaciones.

Ante reiteradas consultas de enelSubte, desde Trenes Argentinos justificaron la decisión de construir esta estación en el hecho de que dos de las tres estaciones con mayor cantidad de pasajeros pagos transportados en el San Martín son José C. Paz y San Miguel, por lo que la obra apuntaría a descomprimir estas dos. Se trata de un argumento extraño, sobre todo porque resulta incongruente con el abandono de las obras de mejora y ampliación de la estación José C. Paz.

Antes bien, la decisión de avanzar con la obra cobra sentido en clave política. San Miguel es uno de los pocos municipios del Gran Buenos Aires alineados con el oficialismo nacional.

La influencia de Romo

En la zona, además, pisa fuerte el diputado provincial libertario Agustín Romo, cuyo padre, Carlos Romo, se desempeña en Trenes Argentinos. El año pasado, Romo había sido señalado por el periodista Eduardo Feinmann por el supuesto nombramiento de una quincena de “familiares y amigos” en la operadora ferroviaria estatal.

A su vez, el diputado había sido vinculado con el negocio de las “saladitas” en terrenos ferroviarios, que en la zona controla el empresario Fabián Carballo, dirigente de La Libertad Avanza en José C. Paz alineado con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.

No es el único dirigente de la región con influencia en la empresa: el ex candidato a intendente de San Miguel por La Libertad Avanza, Agustín Puiggari, es uno de los miembros del directorio de la empresa.

Insólito: mientras profundiza el desguace ferroviario, el Gobierno construye una nueva estación de tren en un municipio amigo

Por lo demás, no es la primera vez que motivos políticos o electoralistas llevan al Gobierno a reactivar una obra eludiendo la “emergencia ferroviaria”.

Tal como explicó enelSubte, tras una mala performance electoral en Junín -La Libertad Avanza salió tercera en el distrito en las elecciones legislativas provinciales de septiembre-, se anunció la reanudación de las obras del paso bajo nivel en esa ciudad, que estaban paralizadas desde el inicio de la gestión. En el expediente judicial en el que se tramitaba la causa por su suspensión se dejó constancia explícita de que la decisión de reactivar la obra se tomaba pese a que el proyecto no estaba incluido en la emergencia.

Línea San Martín: múltiples obras frenadas

La prioridad dada a la construcción de esta nueva estación contrasta con la parálisis de la mayor parte de las inversiones para la línea San Martín.

Por un lado, continúa paralizada la reparación de las 24 locomotoras de la línea, adjudicada hace ya casi dos años. Al mismo tiempo, se desconoce si existen avances sobre la anunciada reactivación de una compra de tres locomotoras adicionales para la línea.

A su vez, fue cancelada la licitación para la renovación de vías y señalamiento entre Retiro y Pilar, dada de baja en marzo pasado, y el proyecto de electrificación de la línea, que iba a ejecutarse con un crédito del BID, redestinado a fines no ferroviarios y finalmente removido del proyecto de Presupuesto 2026.

Insólito: mientras profundiza el desguace ferroviario, el Gobierno construye una nueva estación de tren en un municipio amigo

La parálisis afecta incluso a proyectos que sí habían sido considerados dentro de la “emergencia ferroviaria”, como la reforma de la estación Palermo, que ya fue licitada y dada de baja dos veces. A su vez, permanecen inconclusos los trabajos en el viaducto entre Palermo y La Paternal, incluyendo la estación Villa Crespo, que todavía permanece inconclusa.

En este sentido, las únicas licitaciones que registran avances apuntan a obras más bien menores y de rutina, como la reparación de 12 pasos a nivel entre las estaciones Pilar y Dr. Cabred o tareas de mantenimiento sobre la vía descendente del puente sobre el Río Reconquista.TiempoArgentino.com

4 de febrero de 2019

Sigue cayendo la obra pública. En 2018 lo hizo un 24% y en el mes de Enero de 2019 casi no hubo licitaciones

Actualidad

Redacción Crónica Ferroviaria

Se sabía que tarde o temprano la obra pública se pararía por los graves problemas y mal manejo de la economía del país por parte del Estado Nacional.

Resultó prácticamente nulo los llamados a licitación para la obra pública en todos los niveles (Nación, provincias y municipios) durante Enero de 2019.

"Es cierto, casi no hubo llamados a licitaciones durante Enero consecuencia del recorte del 30% en los fondos del sector", reconoce una fuente de la Casa Rosada al diario El Cronista. "Pero la obra pública representa el 25% del total del sector, los constructores deberían empujar el sector privado", señaló.

"Casi no hubo licitaciones en Enero y además nos están pagando atrasado. Depende del comitente tenemos un promedio de 60 a 90 días de atraso después del plazo de pago de 60 días. Si no tenés espaldas financieras es muy difícil sostener las obras", se quejó un constructor.


Lo mismo sucede en las provincias con obras en donde el costo se comparte entre la Nación y los estados provinciales. Tres ministros de economía de diferentes estados provinciales aseguraron al diario El Cronista que "la nación está muy retrasada con los pagos y si queremos que las obras continúen y que no haya que despedir gente nos tenemos que hacer cargo de la parte de ellos".

En cuanto a las fuentes sindicales, la UOCRA informa que "el promedio de despidos en los últimos tres meses ronda los 5.000 puestos por mes a nivel nacional". Es decir, la construcción suma 15.000 puestos de trabajo menos sin contar los despidos de la semana pasada por la decisión de frenar las obras del Soterramiento de la Línea Sarmiento.

4 de septiembre de 2018

El presupuesto 2019 recortará en más de 50% la obra pública

Actualidad

En la previa a que el proyecto de Presupuesto Nacional llegue al Congreso de la Nación y en medio de un fuerte parate en la industria, consecuencia de la ausencia de precios, el sector de la obra pública conoció ayer que el Gobierno nacional propondrá un recorte superior al 50% en términos reales en los fondos destinados para el sector en 2019.

El ahora denominado ministro de Economía, Nicolás Dujovne, explicó ayer que para la meta de déficit cero para el 2019 será necesario un fuerte ajuste que, en el caso de la columna de Gasto Primario, recae fuertemente en el ítem gastos de capital.


Según el trabajo presentado ayer en conferencia de prensa el ítem gastos de capital -fondos que se destinan para la obra pública- contará con $ 160.202 millones lo que mostrará una caída de 27% en términos nominales pero, si se tiene en cuenta que la inflación podría rondar el 35% la merma en los fondos oficiales para el sector, ascenderían a más de 60%.

Esta caída se suma a la que arrastra el sector desde este año que en la columna "Inversión en Infraestructura", el Tesoro Nacional incrementará su inversión de $ 180.000 millones en 2017 a $ 210.000 millones para el 2018, lo que significa una suba de 16,67%, casi cinco puntos por abajo de la inflación estimada por el Palacio de Hacienda.

Además, el último Presupuesto de éste período presidencial será el que la cuenta de gastos de capital contará con menos fondos de los cuatro años de gobierno de Cambiemos.

Con estas cifras ya a la vista la discusión sobre el futuro de la obra pública para el 2019 y su rol como motor de la economía quedaría reducido a la mínima expresión. "El problema de esto es que sabíamos que íbamos a tener un fuerte recorte que iban a intentar resolverlo vía los contratos de Participación Público Privada (PPP) pero que claramente no alcanzará para suplantar lo que dejarán de invertir", explicaron a El Cronista desde una de las empresas dedicadas al sector que supo florecer en los últimos años.

En el entorno del ministro de Interior, Obra Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio, entienden que la cifra "no es tan mala" como observan los privados. "Habrá que ver cuanta inflación hay el año que viene, pero en principio es un buen número en este contexto porque te garantiza terminar las obras iniciadas", explicaron. "Este número en este contexto de esfuerzo fiscal es razonable. Decían que íbamos a estar sin obras, pero por lo visto vamos a tener para terminar todo antes de octubre", señaló este funcionario que ya piensa en un 2019 complejo y con un acto electoral en medio.

Entre las empresas no logran salir del asombro. Al estancamiento que vive la actividad y el constante aumento de los insumos, se le suma el retraso de los pagos de parte del Estado y en los últimos días se conoció que se incrementarán las multas por infracciones.

Según la Resolución 30/2018 del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción publicada la semana pasada en el Boletín Oficial se le aplicará una tasa de interés de financiamiento del 1% mensual determinado según el sistema francés, a los planes de facilidades de pago que se otorguen hasta en 60 cuotas por multas impuestas desde el 31 de julio de 2018 y hasta el 31 de Diciembre de 2019 inclusive. Para el caso que el plan de pago sea en 24 cuotas, la tasa se fijó en 0,5 por ciento.ElCronista.com