lunes, 16 de diciembre de 2013

"NOSOTROS FABRICÁBAMOS LOCOMOTORAS, HOY TENEMOS QUE COMPRARLAS EN CHINA"

GREMIALES

El reconocido dirigente gremial ferroviario Rubén "Pollo" Sobrero cuestionó la falta de una política de Estado a largo plazo para recuperar el sistema ferroviario argentino.

Rubén "Pollo" Sobrero se hizo conocido por ser el único dirigente gremial que encendió todas las alarmas sobre el estado de los trenes que circulan por Argentina, en especial luego de los últimos accidentes, como la masacre de Once y el choque de la estación Castelar. Tras el crimen de Mariano Ferreyra, denunció a la cúpula de la Unión Ferroviaria por corrupción y por haber permitido el vaciamiento de los trenes durante las privatizaciones.

Rubén Sobrero

En los últimos años los trenes han estado involucrados en varios accidentes lamentables. ¿Por qué?

Los accidentes son el resultado de una política que se viene llevando adelante desde hace muchos años. Hubo un tema de corrupción muy grande, entre gremialistas -que fueron los principales cómplices-, empresarios y el Gobierno, que llevaron al vaciamiento de los ferrocarriles. Eso, sumado al atraso que ya venía desde hace muchísimos años: tenemos un sistema de señalización que es del año 1923. Cuando trabajás en un clima de precariedad tan grande, es muy difícil que no pase lo que pasó.

Fijate qué ironía, porque planteábamos hace siete años  que iba a haber un Cromañón ferroviario, y el primer choque de Once fue a una cuadra de Cromañón.

El Gobierno, desde la tragedia de Once…

La masacre.

Bueno, desde la masacre de Once, el Gobierno anunció cambios. ¿Se vieron esos cambios? ¿Sirven?

Evidentemente, desde que asumió (el ministro del Interior y Transporte, Florencio) Randazzo, lo que hubo es una decisión de poner plata, pero que a nuestro entender se invirtió mal. Porque nosotros planteamos que los principales problemas eran en los sistemas de frenado y seguridad, y el Gobierno gastó la mitad en arreglos estéticos. Si preguntás si estamos mejor o peor, digo que estamos peor.

Estamos en un momento de crisis profunda, que no se soluciona con la compra de trenes nuevos. Porque el Gobierno puso todas las expectativas en los trenes nuevos, y con eso no solucionamos el problema. Eso es una parte del problema. Ahora el problema es que lo hacen porque hubo una masacre y no porque hayan planificado la compra. El grado de improvisación que hay en el área ferroviaria es muy grande.

Cómo se le explica a los vecinos de una ciudad que no tiene trenes la necesidad de mejorar el sistema.

Todos los días les descuentan plata para mantener los trenes. Los sueldos de los trabajadores los pagan todos los argentinos con los impuestos. Ellos no tienen trenes, pero los están pagando.

A Neuquén le serviría mucho tener una línea estatal que baje el costo de los fletes, que vaya más rápido.

Inclusive se podría ganar más plata por las exportaciones, porque abarataría los costos. La plata que se ahorraría el país en flete, en combustible...
Es poco entendible, más allá de los actos de corrupción, que no haya nadie de los que han gobernado que haya pensado un poquito en el país.

¿Por qué no se va a ese rumbo?

Tenemos que hacer un pequeño balance de lo que pasó de los '90 para acá. Hace 60 años teníamos trenes en todo el país, hoy la mayoría de las líneas están cerradas. El ferrocarril cumplía un rol social. En términos de costos, cuando abaratás los fletes, terminás beneficiando al país. Hoy hay un problema grave, que es la crisis energética. Sólo el 4% de las cargas se hacen por trenes, el resto por camiones; entonces estamos haciendo un gasto innecesario de petróleo, estamos reventando las rutas y las estamos haciendo inseguras.

Nosotros estamos planteando que la empresa sea estatizada, gestionarla y volver a instalar los trenes en todo el país. Carga y pasajeros. Con eso, nosotros estaríamos ahorrándole al país una fortuna. No entendemos por qué se sigue manteniendo un sistema que fracasó.

¿Pero eso no tiene que ver con las presiones de las empresas y los sindicatos de transporte automotor?

Creo que Camioneros aprovechó la volada. No te olvides de que cuando se privatizaron los ferrocarriles fue nuestro gremio el que entregó a los compañeros, entregó los ferrocarriles a cambio de enriquecerse. Cuando lo detienen a (José) Pedraza (ex titular de la Unión Ferroviaria), lo van a buscar a un departamento en Puerto Madero que sale 3 millones de dólares, y esa no es la casa más importante que tiene. Los precios que se pagaron por las privatizaciones fueron esos.

¿Qué opina de la nueva formación comprada a China?

Nosotros fabricábamos locomotoras, hoy tenemos que comprarlas en China. Somisa hacía laminado de rieles, hoy hay que comprarlos afuera. Nosotros, como país, retrocedimos más de cien años en materia ferroviaria. Y no se sacan conclusiones de eso.
Lo que pasa es que ahí hay todo un negociado. Se compró material por 4.000 millones de dólares, se pagaron 500 y el resto se puso como garantía a la empresa Belgrano Cargas. Nadie desconoce que los chinos quieren el Belgrano Cargas para sacar la soja. Lo quieren como flete propio.

Planteás un panorama alarmante. ¿Cuál es el principio de solución?


Lo primero que hay que hacer es tener una política ferroviaria a largo plazo. Para eso es fundamental estatizar la empresa. Tenemos que ir a una política de fabricación de trenes y rieles para exportar a toda Sudamérica y el Mercosur, y hay que armar una red ferroviaria que tenga que ver con el Mercosur.LNNeuquén.com.ar