Nota de Opinión
Por: Mario Simonovich para MDZ.com
En 1926, el ferrocarril articulaba el país. En 2026 autos, camiones y ómnibus mandan en Argentina. El cambio no fue inmediato ni natural.
La comparación entre 1926 y 2026 muestra un giro estructural en la movilidad argentina. De un país organizado por rieles ( tren) en 100 años se pasó a otro sostenido casi exclusivamente por rutas, con consecuencias económicas, sociales y ambientales que todavía se discuten.
En 1926, Argentina tenía más de 40.000 kilómetros de vías ferroviarias, una de las redes más extensas del mundo. El tren era el principal medio para transportar pasajeros, granos y hacienda, y conectaba ciudades, pueblos y puertos.
El automóvil existía, pero no competía con el tren. Con unos 300.000 vehículos en circulación, su uso era urbano, recreativo o turístico. Mirá el video:
La ruptura llegó en los años 30. La Ley Nacional de Vialidad (1932) creó un fondo permanente financiado por el impuesto a la nafta y permitió construir rutas de forma sistemática. Muchas se trazaron en paralelo a los ferrocarriles, generando una competencia directa.
Camiones y ómnibus dejaron de complementar al tren y comenzaron a disputarle cargas y pasajeros.
Del reparto modal al dominio del camión
A lo largo del siglo XX, la red ferroviaria se redujo y perdió centralidad, mientras la red vial creció sin pausa. En 2026, Argentina cuenta con más de 230.000 km de rutas y caminos, pero solo unos 18.000 km de vías operativas.
En 2026:
* El camión transporta cerca del 90% de las cargas internas.
* El tren mueve menos del 5%
* Más del 85% de los viajes interurbanos se hacen por rutas.
Más autos, más costos
El parque automotor pasó de 300.000 vehículos en 1926 a más de 15 millones en 2026. El modelo vial implica mayores costos logísticos, congestión, dependencia energética y mayor impacto ambiental.
Paradójicamente, el tren es entre tres y cinco veces más eficiente que el camión por tonelada transportada.
El automóvil no desplazó al tren de inmediato, pero la política vial del siglo XX cambió para siempre la movilidad argentina. Hoy, el rol del ferrocarril vuelve a discutirse como parte de un sistema más equilibrado.
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El menciona como "la politica vial del siglo XX" como la culpable de la caida de la red ferroviaria.
ResponderEliminarPero la verdad es que no fue de todo el siglo XX, sino que fue de unos pocos politicos que decidieron destruir la red ferroviaria argentina. Principalmente Menem en los 90's, privatizando todas las redes, igual que pretende (y está logrando) milei ahora mismo.
Si no aprendemos de los errores del pasado, eventualmente los volveremos a repetir.
-Mariano
Una politica dictada desde afuera, y no es un discurso zurdo, montada sobre la mentira de las privatizaciones que robaron ciertos particulares ( Urquia, Fortabat, etc) al pais todo, de contar con trenes para su desarrollo e integracion. Es un pais disgregado. EA
ResponderEliminarBasta con observar las estadisticas de daños y hechos fatales ilustran tristemente lo que resulta de haber abandonado al tren de carga y pasajeros en casi toda su extensión.
ResponderEliminarSi hubiese multimodalismo se reducirían muchos costos y muertes evitables.
Como este país lo gobierna cualquiera de distinto signo politico y nadie cambia esta matriz lamentablemente seguirá sucediendo y peor para quienes defendemos este noble medio de transporte.
GABRIEL MERCOLLI (HAEDO)
A partir del año 1932 las grandes empresas ferroviarias de capital inglés ya no generaban ganancias a sus accionistas y empezaron a pensar en venderlas al estado. El ferrocarril había dejado de ser negocio y no somos europa, asia ni Estados Unidos. Esa es la realidad.
ResponderEliminarAlberto Dieguez
Y la nacionalización no lo mejoró nada, dio siempre la impresión de que había un fomento al transporte automotor, mientras se iba dejando morir al ferroviario, inclusive al de cargas que es el realmente redituable, malmanteniendo al de pasajeros que siempre necesita ser subsidiado.
EliminarEn todos los paises desarrollados el tren es excelente. Aca nos hicieron creer que el tren era una porqueria.... Miguel Horacio
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