viernes, 18 de noviembre de 2011

TUCUMÁN: LA APERTURA DE LAS CALLES MENDOZA Y CÓRDOBA

Cinturón férreo. Reorganización ferrourbanística. Reapertura. Promesas. Son palabras que van a alcanzar su mayoría de edad en Tucumán a fuerza de repetirlas a lo largo del tiempo. Lo cierto y paradójico es que lo quedó con vida del ferrocarril en nuestra provincia se ha constituido en un obstáculo en un sector de San Miguel de Tucumán. Todos los años, se reflota un viejo sueño vecinal y vial: la apertura de las calles Mendoza y Córdoba al 1.100, y junto a ellas, la Corrientes, Marcos Paz y Santa Fe, a partir de Marco Avellaneda hacia el oeste.

Foto: Ariel Espinoza

A comienzos de mes, el gobernador dijo que la Nación sólo apoyará la construcción de una estación multimodal en la que se concentren todas las actividades relacionadas con el ferrocarril (cargas, transferencia o maniobras). Ello implicaría una inversión de $ 150 millones; previamente la Provincia debería expropiar las tierras. "Entonces, estamos viendo quién es el inversor que puede animarse a pagar esa suma para liberar las calles del microcentro", sostuvo.

Los representantes de la firma Sociedad Operadora de Emergencia, por su parte, dijeron que no es viable la apertura de un cruce a nivel, aunque aclararon que la legislación posibilita sortear el obstáculo con un puente o un túnel. Indicaron que una obra de tales características afectaría el ritmo de trabajo del ferrocarril y además, los trenes seguirían atravesando la ciudad.

Fuentes oficiales manifestaron que una solución sería el traslado del predio al interior de la provincia y que existe un proyecto que podría concretarse con fondos del Consejo Federal de Inversiones para construir una estación multimodal, en la que se concentrarían todas las actividades relacionadas al transporte de cargas.

Varios fueron los anuncios y promesas que se vienen escuchando desde la década de 1990. Una de las más recientes fue la construcción de dos puentes elevados por sobre las vías ferroviarias (2004). En diciembre de 2005, el gobernador declaró que estaba dispuesto a gestionar un crédito de $ 2 millones para trasladar la estación a Pacará. En abril de 2006 el mandatario dijo que, en realidad, los trenes irían a Cevil Pozo. Siete meses después lanzó la idea de la construcción del "Puerto Madero Tucumano" en el Central Córdoba. En abril de 2007, se reactivó el proyecto que contemplaba dos puentes elevados sobre la playa de maniobras del ferrocarril, para abrir al tránsito en ambas calles. Sin embargo, en junio de ese año, el Poder Ejecutivo ya se había olvidado de los puentes y anunció la idea de construir túneles por debajo de las vías. En julio, redobló la apuesta y dijo que no sólo habría túneles, sino también puentes peatonales. Incluso, se arriesgó una fecha para el llamado a licitación.

Han transcurrido demasiados años de palabras, de promesas y fantasías. Los vecinos lo saben, los urbanistas, los ferroviarios, los gobiernos nacional, provincial y municipal también: en ese sector, la ciudad carece de otras posibilidades para comunicarse con el oeste y se entorpece su desarrollo. El parque automotor ha crecido notablemente en la última década y el tránsito se vuelve cada vez más caótico e ingresar al centro en las horas pico se convierte en un tormento cotidiano. ¿Por qué en tantos años no se ha podido avanzar en un asunto vital para el progreso de San Miguel de Tucumán? ¿Qué hace falta para romper con el férreo cinturón burocrático y político que impide la concreción de la apertura de las calles?. La Gaceta