jueves, 10 de octubre de 2019

La estafa sin fin: Los contratistas del Viaducto de la Línea San Martín van a la justicia

Actualidad

Las empresas subcontratistas del Viaducto San Martín no lograron llegar a un acuerdo con la empresa Rottio por la deuda acumulada de los trabajos realizados

En las últimas semanas se mantuvo una mesa de diálogo entre los subcontratistas y la empresa Rottio quien era la que daba esperanzas de poder pagar un 40 o 50% del trabajo realizado si se lograba juntar a todos los acreedores en una misma negociación. En las últimas horas se informó que la empresa se retiró de la mesa de diálogo con lo cual queda confirmado que no habrá acuerdo.


Una de las voces al frente de las negociaciones es Nahuel Barsi quien confirmó que en los próximos días se llevará adelante la presentación de todas las Pymes perjudicadas por la estafa ante la justicia. Según relató el empresario, no se había realizado ninguna acción judicial hasta el momento porque intentaron confiar en la empresa Rottio. Sólo tenían dos caminos a seguir, la promesa de un cobro por la mitad del trabajo realizado o la larga vía judicial donde los subcontratistas creen que tienen todo para perder.

Recordemos que el conflicto se hizo visible a partir de la denuncia realizada en el mes de septiembre por unas 50 empresas que reclamaban el cobro de una suma estimada entre $400 y $600 millones. Estas empresas eran proveedores de la contratista Green-Rottio quien había ganado la licitación de la obra del viaducto San Martín en el año 2016.

La estafa se concretó de la siguiente manera, el Gobierno de la Ciudad giraba los pagos a través de la empresa AUSA que según se pudo comprobar estaba en conocimiento de la cesación de pagos de la UTE Green-Rottio desde el mes de julio. No obstante su último pago comprobado se realizó el pasado 6 de septiembre.

Todo el dinero recaudado por el cobro de los certificados de obra  fueron a parar al principal acreedor de la empresa Green con el consentimiento del Gobierno de CABA que permitió que la UTE vendiera al Banco Supervielle los derechos de cobro de esos certificados en lugar de rescindirle el contrato en forma automática.

Por la estafa del viaducto, además de empresarios y trabajadores, fueron perjudicados los barrios de La Paternal y Villa Crespo que aún no pudieron recuperar sus estaciones y no cuentan con el servicio ferroviario.

Por otro lado, la parte baja del viaducto se encuentra convertido en grandes baldíos abiertos con escombros y materiales de obra abandonados que aumentó el temor de los vecinos por la inseguridad.

En definitiva, una vez más se privilegió en este modelo económico neoliberal a la banca financiera, representado en este caso por el ultraoficialista Patricio Supervile, en lugar de una defensa por parte del estado del trabajo genuino de las pequeñas y medianas empresas que participaron de la obra.LATEComuna15.com