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31 de mayo de 2019

Limpian predio ubicado en estación Migueletes de material ferroviario

Actualidad

Redacción Crónica Ferroviaria

La empresa Trenes Argentinos Infraestructura informa que uno de los predios que se comenzará a limpiar está ubicado al lado de la Estación Migueletes de la Línea Mitre y tiene 5.000 metros cuadrados.

Allí se encuentran estacionados más de 400 vagones de los cuales 129 ya fueron declarados en desuso e irrecuperables para la operación, ya que habían sido arrasados por un incendio en septiembre de 2017. Cuando este terreno se libere completamente, se incorporará como playa de maniobras y base operativa para trenes de cargas. Los otros predios que se liberarán producto de esta subasta se encuentran en Avia Terai, Chaco; Estación Sánchez, Logroño y Pavón, en Santa Fe; y Bancalari, Ing. Maschwitz y La Plata, en el Gran Buenos Aires.



Sobre el particular, lamentablemente, había coches eléctricos Toshiba que todavía podrían haber sido usados (claro, con ingenio y ganas) para prestar servicios de pasajeros, como agregado a itinerarios en hora pico o haberlos transformado como remolcados para ser usados en servicios regionales, ya que algunos tenían muy poco uso después de haber sido reparados y reacondicionados por la ex empresa EMFER (ubicada muy cerquita de dónde se encuentra dicho material).

Pero lamentablemente los han abandonado a su suerte, dejaron que se los depredara día a día y muchos de ellos sufrieron constantes incendios que hicieron que ahora sólo sirvan para chatarra. 

14 de enero de 2019

Línea Urquiza: Trabajadores ferroviarios denuncian desmantelamiento del ferrocarril

Actualidad

Redacción Crónica Ferroviaria

El viernes pasado CRÓNICA FERROVIARIA publicó una nota con el título de "Línea Urquiza: La esperanza es lo último que se pierde", donde informamos que hoy (por el viernes) la gente de Ferroviarios del Urquiza comunica que amén de los 4 ó 5 operativos que hay en estos días para el transporte de cereal desde Villaguay hacia el Puerto del Guazú (Provincia de Entre Ríos), que desde la ciudad de Curuzú Cuatiá (Provincia de Corriente) y luego de un arduo trabajo contra las intensas lluvias que azotaron la zona, se retomó el transporte de piedra hacia la ciudad de Zárate que fue la más importante durante todo el año 2018.

Pero el grave problema de esta línea ferroviaria, surge de Monte Caseros (Provincia de Corrientes) hasta Garupá (Provincia de Misiones) donde está paralizado el servicio por parte de la empresa Trenes Argentinos Cargas desde hace varios meses.

Estación Garupá. Solitaria y con ausencia de trenes. ¿Hasta cuándo?

Los trabajadores ferroviarios denuncian que el Ministerio de Transporte de la Nación no cumplió con las inversiones y está dejando morir un servicio clave para las economías regionales.

En declaraciones realizadas a Primera Edición, la Agrupación "Ramón Carrillo" del gremio La Fraternidad (Conductores de Locomotoras) denunciaron que el Gobierno nacional está desmantelando el servicio y que no se realizan inversiones, por lo que ello conlleva la pérdida de puestos de trabajo en las Provincias de Misiones y Corrientes.

Asimismo, la Agrupación del gremio La Fraternidad expresa su alarma sobre el drama que están atravesando y buscar que los gobiernos provinciales y municipales ayuden a frenar la desaparición del servicio que une la localidad misionera de Garupá con la estación bonaerense de Zárate.

"El gobierno nacional está llevando a cabo un recorte en la zona Norte de la línea que ya ha provocado el cierre de tres bases operativas Paso de Los libres y Santo Tomé (Corrientes) y Garupá (Misiones)", señalaron.

Además, expresan que "el cierre de estas bases laborales tiene consecuencias directas sobre el personal, en el caso de los conductores de trenes debieron ser reubicados en otras bases lejos de su familia teniendo que sufrir el desarraigo, con la incertidumbre sí podrán mantener su estabilidad laboral”.

"Debemos mencionar que este ferrocarril fue incluido en Plan Belgrano para la renovación y mejoramiento de vías, que no se cumplió, y la proyección de traer locomotoras nuevas, que también nunca se cumplió", expresan en un comunicado la gente de La Fraternidad.

"Nuestra Línea Urquiza Cargas siempre se ha destacado por el transporte de los productos regionales de Misiones y Corrientes: madera, pasta para papel prensa, soja, cereales, agua, contenedores, etcétera, por estas razones es un estado alarmante ya que se trata de algo premeditado para favorecer otros intereses o cerrar el ferrocarril", denunciaron.

Los fraternales expresaron también que "el rumbo de la política económica que lleva adelante este gobierno, cuyas consecuencias negativas repercuten fuertemente sobre el empleo, los sistemas de seguridad social, las economías regionales y los servicios públicos; ahora se suma a esta situación de la línea Urquiza Cargas".

"Desde el Sindicato la Fraternidad salimos a los medios con el propósito de difundir nuestra problemática y buscar la forma de reparar esta situación laboral en un marco de diálogo y entendimiento", solicitaron.

Por último, expresan que "buscaremos la solución: nos proponemos trabajar en la recuperación o incorporación de clientes recorriendo las provincias de Corrientes y Misiones, de esta manera hablaremos con cooperativas, productores, intendentes, y autoridades provinciales en la búsqueda de propuestas para recuperar los clientes perdidos y para aumentar la cartera de empresas para transportar por tren, con el claro objetivo de mantener la fuente laboral y de desarrollar las economías regionales".

19 de agosto de 2018

Tren al sur: El coche motor de Mendoza que daba vida a los pueblos y un día desapareció

Histórias Ferroviarias

La formación unía el centro con el extremo sur mendocino. Hoy las vías están vacías y las estaciones con okupas. Recuerdos nostálgicos.

Aquel tren que unía la ciudad Capital con el Sur mendocino, de un día para otro dejó de circular y así las vías quedaron silenciosas y las estaciones vacías de gente, pero cargadas de recuerdos.

De aquel "coche motor" en movimiento hasta nuestros días, han pasado algo más de 40 años.



"Pudo ser para la década del 70...", aventuró don Nicolás Valdez, un ex ferroviario que, después de jubilado, se quedó a vivir en Ñacuñán. Y entre mate y mate, agregó: "Seguro que fue durante el gobierno militar..."

Como él, muchos otros entrevistados no pudieron determinar una fecha cierta del último coche motor que durante décadas recorría cientos de kilómetros entre la estación Mendoza, a un costado de la calle Las Heras, y Colonia Alvear (como se la conocía antes de ser ciudad), en el extremo sur de la provincia.




Había dos frecuencias diarias, una en la mañana y la otra por  la tarde y era el medio elegido por los cientos de empleados ferroviarios -y sus familias- que vivían a los costados de las vías en las localidades de Palmira y Monte Comán. También era el medio de transporte "más económico" utilizado por estudiantes y soldados.

Inicialmente el coche motor utilizó trenes Ganz BAP, de origen húngaro, diésel de 6 cilindros y 310 HP  a 1.450 rpm, que alcanzaban una velocidad de 120 km/hora, aunque en los últimos años de funcionamiento, se modernizaron con unidades Ganz Máveg.

Una por una

El tren salía de Mendoza y sucesivamente iba cruzando las estaciones de Godoy Cruz, Luzuriaga, General Gutiérrez, Coquimbito, General Ortega, Rodeo del Medio, Fray Luis Beltrán, Barcala, Palmira, General San Martín, Ingeniero Giagnoni, Alto Verde, Santa Rosa y Las Catitas (llamada José Néstor Lencinas), en un recorrido de algo más de 90 kilómetros.



Y esas cortas paradas permitían que algunos le pusieran punto final al viaje, mientras otros se subían a los vagones y buscaban su ubicación en los asientos fijos y de cuerina, con capacidad para tres personas.

Okupas

Hoy no sólo las vías aparecen desiertas, silenciosas y cubiertas por tierra, malezas y basura, sino que el abandono llegó a ocupar también las estaciones.

Casi todas están "tomadas"  en forma clandestina por hasta diez miembros de una misma familia.


"Yo tengo permiso del ferrocarril", asegura Catalina (se reserva el apellido y los años) y "estoy acá –la expresión con brazos abiertos señala a hijos, nueras y nietos– desde hace como 20 años...".

Así,  la tradicional estación construida con ladrillo visto en los años 30, al mejor estilo inglés, hoy está "agrandada" con nylon, maderas e inclusive paredes que muestran muchas necesidades, aunque a ninguna le falta la antena de televisión satelital.

Por su parte Julián González, lamenta su desaparición.  "Cuando llegaba el tren a Las Catitas  (sin aclarar si era el que iba a Retiro en Buenos Aires o el coche motor) desde el andén (a donde no subía por miedo a que no pudiera bajar y terminara lejos de su casa) le vendía a los pasajeros bolsitas con uva o duraznos. Otras veces alfajores de  maizena o dulces que hacía mi madre”.

Ahora, sin el tren, desde hace años sólo "hago changas", aseguró, mientras tomaba  un balde y unos trapos y salió, caminando por las vías, en busca de algún auto para lavar o vereda para barrer, en el pueblo que, como todos ahora, está lejos de la estación.

Adelante pero marcha atrás

Tras andar casi un centenar de kilómetros, el cochemotor recargaba agua en Las Catitas y después, para sorpresa de muchos, en sentido contrario se dirigía al sur.

Y así atravesaba una pampa agreste y polvorienta (la tierra se colaba por alguna ventana mal cerrada) pasando por Pichi Ciego, Comandante Salas, Ñacuñán (Aguila Blanca, declarada reserva biosfera, donde hay casi 13 mil hectáreas de algarrobos), Arístides Villanueva y Guadales, donde los sanrafaelinos debían transbordar a otra unidad que los dejara en el "corazón de Mendoza".

El resto del pasaje continuaba su marcha para alcanzar las localidades de Monte Comán, Real del Padre hasta Colonia Alvear, punto final del recorrido.

Atrás habían quedado otros  200 y tantos kilómetros de un viaje del que hoy pocos recuerdos quedan.

Pero en aquel tiempo cada estación se vestía de gala con curiosos, con saludos y abrazos entre aquellos que llegaban y otros que presurosos se subían al tren.

Y también había un guarda con traje y gorra gris que, a los gritos, apuraba "pasajero al tren...", tras lo cual una campana, con su repetido tañido, despedía a los viajeros.

Hoy las estaciones no tienen andenes ni carteles y las vías, en muchos extremos, están tapadas con tierra y con el tiempo dieron paso al olvido.

"Puede que algún día vuelva...pero después de tantas promesas y proyectos no creo que lo vea...", aseguró un hombre que hoy vive en la "estación" de Alto Verde y que supo ser changarín, vendedor de boletos y alguna vez reemplazó al ayudante del maquinista.

Fue como un viaje al pasado para poder hablar del cochemotor y de cómo esa formación ferroviaria unía pueblos y ciudades.

Ese tren con el tiempo no sólo dejó vías vacías, sino que fue una historia borrada de la memoria de muchos y sólo es recordada por muy pocos.DiarioLosAndes.com

2 de mayo de 2018

¿Volvió A.L.L. con el nombre de otra empresa?.

Actualidad

Redacción Crónica Ferroviaria

Pensar que muchos nos horrorizábamos cuando uno circulaba por la Línea Urquiza, que en ese momento la misma era operada por la empresa privada América Latina Logística S.A., que dejó un tendal de material ferroviario tirado a un costado de la vía, cada vez que tenía un descarrilamiento y ni siquiera intentaba sacarlo de ese lugar para después repararlo, si era que tenía arreglo.


Hoy parece ser que la sombra de A.L.L. ronda por una empresa estatal ferroviaria como Trenes Argentinos Cargas donde por este vídeo podemos observar lo mismo que hacía esa horrenda empresa privada brasileña.

Esperemos que este vídeo sirva para que la empresa TAC reflexione, se reivindique y despeje ese lugar y otros donde deja material ferroviario abandonado a la buena de Dios