jueves, 15 de noviembre de 2012

TEMPORADA DE LEYES


NOTA DE OPINIÓN

Por: Norberto Rosendo (Para Crónica Ferroviaria)


La presentación de un proyecto de ley para recuperar nuestros ferrocarriles, no es una actividad nueva para la gente de la Comisión del Tren; ésta ha sido una actividad constante durante los últimos diez años, y sistemáticamente a través de distintos legisladores hemos presentado nuestro proyecto que en síntesis ha sido mas o menos lo mismo desde la creación de nuestra institución.

Los puntos fundamentales de estos proyectos siempre fueron, rescisión de los contratos, revisión de los mismos y reestatización con un fuerte control de los usuarios y trabajadores.

Cuando decimos usuarios y trabajadores, nos referimos aquí a mecanismos de democracia directa en asambleas de usuarios o de trabajadores, y no a representantes de estos que tanto en uno u otro caso tan triste historia tienen, si no recordemos al Belgrano Cargas en manos de la burocracia de la Unión Ferroviaria o a la Subsecretaria de Transporte Ferroviaria de la Nación en manos de los burócratas de La Fraternidad.

Tampoco hablamos de los sellos de goma disfrazados de asociaciones de usuarios, que luego aprovechan la volada para encaramarse en los puestos políticos, a partir de esta actividad.

Más allá de éstas  que nosotros consideramos actividades permanentes, y de haber denunciado en estos años a algún que otro proyecto que aparentemente bien intencionado no reunía estos requisitos, este año hicimos otra cosa.

Nos reunimos con varias asociaciones similares a las nuestras y elaboramos una mejor propuesta, que no sólo contenía a las anteriores, si no que las perfeccionaba.

Adjuntamos una serie de  definiciones, y fundamentalmente una política ferroviaria, además de no bajar las banderas de la reivindicación de la familia de este medio de transporte y sus miles de cesantes que por el simple paso del tiempo son cada vez menos.

Las reuniones se realizaron en el marco de Proyecto Sur, pero con muchas asociaciones que no respondían ni política ni metodológicamente a aquella fuerza.

Después de casi un mes de debate, sobre todo con los sectores de los ferroaficionados que poco saben que es lo que sienten los ferroviarios de verdad, mas allá de lo respetable de su trabajo, alcanzamos algo así como un proyecto, que tenia algunos puntos que nosotros no compartíamos, como por ejemplo la defensa de la familia ferroviaria y la reivindicación de nuestros cesantes.

Después de una larga discusión con la gente de Proyecto Sur, esta fuerza saca un proyecto que si bien tenía un noventa por ciento de lo que nosotros habíamos escrito, se nos hacía insoportable porque no estábamos dispuestos a bajar nuestras banderas históricas, mas allá que un dirigente de aquella fuerza nos dijo en tono de componendas, que una cosa es lo que se dice y otra lo que se escribe, a lo que contestamos que, por ahora por lo menos, nosotros teníamos una sola cara.

Pero como al sol no se lo tapa con un arnés, en la reunión que convocaron los radicales para hablar del tema de ferrocarriles, vuelve el tema de la ley y la misma que habíamos contribuido a escribir sin cambiar una coma, es ahora presentada por la gente de Victoria Donda.

Cabe destacar la hermosa pieza de oratoria que agrego la fuerza de Victoria para los fundamentos de la Ley.

Mas o menos al mismo tiempo, la gente de Proyecto Sur estará presentando otra versión de la misma ley, descafeinada para nuestro gusto, pero de más o menos el mismo tenor.

Por otro lado, los ferroviarios del MONAREFA están también trabajando con un proyecto de ley del cual por ahora sólo sabemos eso.

Realmente una pena la dispersión del campo popular en torno a este tema, lo cual favorece sin lugar a dudas al gobierno.

Ninguna de estas leyes tenia absolutamente ninguna posibilidad, ni siquiera de ser tratada mientras este gobierno tenga la mayoría, sin embargo constituyen una herramienta política valiosísima que muestra que existen otras soluciones más allá del relato sin sentido, que a los pobres nos está dejando sin trenes y está enriqueciendo a los funcionarios de turno.