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Después de más de cuatro décadas fuera de servicio, el ferrocarril volvió a entrar en escena en el Ingenio Cruz Alta. La Compañía Azucarera Los Balcanes reactivó el desvío ferroviario de su planta, una obra que permitirá conectar de manera directa la producción tucumana de azúcar con los puertos de Campana y Rosario y mejorar la logística de exportación.
La puesta en funcionamiento del ramal fue acompañada por el vicegobernador Miguel Acevedo, a cargo del Poder Ejecutivo, quien calificó la jornada como “un día histórico para Tucumán”. También participaron la directora ejecutiva de Los Balcanes, Catalina Rocchia Ferro; el representante de Ledesma S.A., Fernando del Pino; el gerente general de Los Balcanes, Diego Núñez; el gerente del Ingenio Cruz Alta, Roberto Albornoz; y el secretario de Producción de la Provincia, Eduardo Castro.
El proyecto, ejecutado íntegramente por Los Balcanes con ingeniería de IETSA, contempló la construcción de más de dos kilómetros de vías nuevas, preparadas para formaciones de hasta diez vagones de trocha ancha. También se realizaron más de 1.000 metros cúbicos de terraplenes, una plataforma logística de más de 4.500 metros cuadrados, pavimento de hormigón en la zona de carga, dos aparatos de vía y un nuevo sistema de seguridad.
“No basta con producir”
Durante el acto, Acevedo destacó la importancia de recuperar una infraestructura que, además de tener un fuerte componente histórico, apunta a mejorar las condiciones para que Tucumán pueda colocar su producción en los mercados internacionales.
El desafío de bajar los costos
El secretario de Producción, Eduardo Castro, destacó el impacto que la obra puede tener sobre la principal economía regional de Tucumán.
“Son más de dos kilómetros de vías nuevas y fue una obra que demandó muchísimo trabajo. Para Tucumán significa un avance para la producción, sobre todo para nuestra principal economía regional, que es el azúcar”, afirmó.
Castro señaló que la posibilidad de incrementar las exportaciones también puede contribuir a ordenar el mercado interno del azúcar. “Toda el azúcar que se exporta es bienvenida porque disminuye la cantidad que queda en el mercado interno y eso ayuda a fortalecer su precio”, explicó.
Además, consideró que el modelo podría ser replicado por otros sectores productivos de la provincia. “Creo que esta es la primera obra de estas características que se hace en Tucumán y que vendrán otras. Los industriales pueden tomar este modelo para sacar no solamente azúcar, sino también limón, frutilla y otras producciones”, sostuvo.
En ese punto, puso el acento en el peso que tiene el transporte sobre la estructura de costos de las empresas. “Es un avance para la industria tucumana y, sobre todo, para el transporte, que tiene una incidencia muy importante en los costos”, agregó.
“Identidad construida sobre rieles”
Desde Los Balcanes, Catalina Rocchia Ferro destacó tanto el valor histórico como el impacto productivo de la recuperación del ramal.
“Soy una apasionada de la actividad azucarera y de su historia. Para mí representa identidad construida sobre rieles, representa trabajo y también la posibilidad de hacer alianzas con empresas como Ledesma”, afirmó.
La empresaria remarcó que la nueva infraestructura puede convertirse en una ventaja concreta para la industria tucumana, especialmente por la distancia que separa a la provincia de los puertos.
“Necesitamos ser competitivos, sobre todo a la hora de exportar. Haber concretado este ramal nos brinda una ventaja importante en materia de fletes, teniendo en cuenta la distancia que tenemos respecto de los puertos”, explicó.
La posibilidad de cargar el azúcar directamente en el lugar de producción constituye, según Rocchia Ferro, uno de los principales beneficios de la obra. “Poder cargar directamente acá, desde la producción al vagón, representa un ahorro de recursos y nos permite ganar competitividad”, concluyó. DiarioLaGaceta.com
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