miércoles, 29 de abril de 2015

Línea San Martín: Un viaje de terror, se incendió una locomotora

Actualidad

Pasajeros de la Línea San Martín vivieron momentos de terror, cuando una formación se incendió en su recorrido entre Pilar y Villa Astolfi. El hecho sucedió este mediodía, y los pasajeros debieron auxiliarse entre sí y salir de los coches por sus propios medios.

Una lectora de El Diario que se encontraba en el tren, Victoria Gussoni, relató lo sucedido: en medio de lo que era un viaje tranquilo “un señor del primer coche comenzó a gritar que corriéramos hacia el último (yo estaba en el segundo) gritando como un desquiciado. No entendía nada, pensé que estaban robando o algo así, por lo que le hice caso”.

Foto: Victoria Gussoni.

La joven afirmó que “en las corridas se comenzó a llenar el tren de humo y olor muy fuerte. La gente gritaba. El tren seguía en marcha. En tan sólo segundos ya no se lograba ver por el humo gris y las ventanas empañadas. Lejos de ayudar, los responsables del tren, nos pedían a los gritos que nos bajemos...”.



Son embargo, las ventanas estaba cerradas y las puertas herméticamente selladas, puesto que el tren estaba en marcha. “Nadie sabía qué hacer y la gente se empezaba desesperar. Hasta que un hombre rompió las ventanas, el tren se detuvo y se logró romper la puerta. Insisto, los responsables de la formación no ayudaban y, lejos de eso, le gritaban a los tipos que intentaban ayudar”.

Tras el siniestro, el tren paró cerca Villa Astolfi, aunque los pasajeros debieron caminar hasta la estación de Pilar.

Luego de lo vivido, Victoria reflexionó indicando que “me indigna la poca humanidad de ciertas personas y me sorprende la ayuda de muchas otras que, en lugar de salir y alejarse del peligro, permanecieron y nos ayudaron a todos a bajar y salir de ahí (entre la altura, la lluvia, el humo y el olor). Todavía quedan personas humildes y buenas que ayudan y protegen”.

Y agregó: “Pero, desgraciadamente, también las hay de las otras... de esas que no ayudan a bajar a una embarazada llorando o un hombre en silla de ruedas, y se van corriendo sin importar nada. Qué pena que esa gente sea, justamente, parte de los responsables de que todo esté en orden y bien”.Fuente: PilaraDiario.com