domingo, 8 de junio de 2014

¿Qué están por inventar en la cochera de Retiro (Mitre)?

Cartas de Lectores

Señor Director de Crónica Ferroviaria:

Hace un par de meses informé sobre el desmantelamiento del techo de la cochera de Retiro (Mitre), bajo cuyo refugio se encuentran estacionados coches ferroviarios de distintas épocas, verdaderas reliquias históricas de nuestros ferrocarriles que testimonian nuestro pasado esplendor ferroviario, así como el coche presidencial Werkspoor, en el cual S.S. el Papa Juan Pablo II  viajó a Luján en el año 1982, durante la guerra en el Atlántico Sur. Un poco mas allá, está la playa de maniobras, alistamiento, y estacionamiento de las formaciones de la empresa Ferrocentral, que surcan el recorrido Retiro-Rosario-Córdoba, y Tucumán, las cuales partes del andén 9.  

Mi primera sensación fue de preocupación y alarma, por lo que traté de investigar "in situ", y en otros ámbitos el motivo de ese proceso de quitar el techado de esa nave, montada sobre gruesas cabriadas cóncavas de acero, y que fuera erigida en el año 1967 durante la Presidencia del General ingeniero Don Juan Carlos De Marchi, cuando presidió la extinta empresa Ferrocarriles Argentinos.

En medio de un cerrado hermetismo, que aún perdura, se me dijo que era para ampliar la parrilla de vías para albergar las formaciones de procedencia China para los servicios 0 kilómetro de larga distancia a implementarse en breve, para lo cual, se extendería la playa, considerando que un sector de ésta ya está ocupada por los trenes de la empresa Ferrocentral.

Aún así, me pregunto: ¿qué necesidad había de desmontar tan colosal estructura dejando a esas formaciones a la intemperie, así como al público que abordará a las formaciones que se dirigen al interior del país, expuesto a las inclemencias climáticas al removerles ese refugio que tanto resultado dio durante décadas?.

No conforme con esa explicación, proseguí indagando, a revistas y publicaciones especializadas, y poco después obtuve otra respuesta. Se me informó entonces que ese sitio sería destinado al estacionamiento y alistamiento de los trenes eléctricos chinos nuevos, que servirán en los tres ramales eléctricos de la Línea Mitre, y los coches históricos serían corridos  y estacionados en las inmediaciones del Museo Nacional Ferroviario, a los que provisoriamente cubrirán con lonas para protegerlos de la intemperie.

Volví a preguntarme: ¿qué necesidad había de desmontar tan colosal estructura, y dejar en tal caso a las nuevas formaciones eléctricas a  la intemperie?

A fines de mayo, corrió la versión que se instalaría un espacio verde en el sector de estacionamiento de automóviles del personal de la ADIF SE, que también está siendo demolido, y la misma suerte correría el galpón existente en la entrada de esa playa y paralelo a la Avenida del libertador, carente de todo valor arquitectónico y ferroviario, a fin de afectar todo ese sector a la operatoria ferroviaria, pero sin especificar cuál sería ésta, y sin que el personal allí destacado haya informado que se hará allí.

Como esas explicaciones tampoco me cerraron, proseguí averiguando para toparme con un hermetismo cada vez más cerrado, incluyendo a los estamentos de la propia ADIF SE, donde aparentemente nadie sabe nada, o pretende no saber, qué se hará en ese valioso y estratégico sitio, que a mi entender debe seguir estando afectado exclusiva y excluyentemente a la operatoria ferroviaria.

Recientemente, ante mi persistente requisitoria, una prestigiosa y especializada revista dedicada a la temática ferroviaria, me informó que el techo fue retirado pues amenazaba derrumbe, lo cual a simple vista, no me pareció que existiera tal peligro, ni que las chapas de zinc removidas estuvieran en estado ruinoso.  Más aún, pude recabar que ni gente de la propia ADIF SE creyeron, ni creen, tal especie.

Hoy constaté que las sólidas vigas de acero sobre las que se montaba la estructura, se yerguen desnudas como mudos testigos de un tramo de nuestra historia ferroviaria, asemejándose al esqueleto de un monstruo antidiluviano, a la espera de lo que por ahora, parece ser un secreto de estado mejor guardado que uno militar en tiempo de guerra.

¿Las removerán también?. ¿Qué sucederá con la parrilla de vías allí existente ?. ¿Por qué reina el desconcierto, el mas sepulcral de los silencios,  la incertidumbre, y hasta la preocupación, tanto entre el personal de la ADIF SE allí destacado, como entre la gente de Ferrocentral, cuya playa está contigua a este sector ?   

Ojalá sea para mejorar edilicia y operativamente ese sector, que siempre permaneció separado y hasta un tanto aislado de las dos emblemáticas e históricas naves de la Estación Retiro, transformándose en un área operativa y tecnológicamente avanzada, acorde a nuestros tiempos, y para servir a los modernos trenes argentinos del siglo XXI, jalonando así un nuevo hito de la tan pregonada revolución ferroviaria.  
      
Como por ahora, y por lo visto nadie sabe nada, todo es misterio y secreto, la pregunta se impone: ¿Qué están por inventar en la cochera de Retiro (Mitre)?. Le saluda muy atentamente.
Dr. Marcelo Merlino