martes, 27 de octubre de 2015

Denuncia penal sobre usurpación de terrenos ferroviarios en Añatuya

Cartas de Lectores

Señor Director de Crónica Ferroviaria

La ciudad de Añatuya fué una importante articulación de la “columna vertebral del país", asiento permanente de 1.800 empleados y obreros ferroviarios, con catorce (14) trenes de pasajeros semanales de larga distancia (dos de ellos –"El Panamericano- que entraban a territorio boliviano) y un tránsito de cargas intensísimo, con formaciones de 70 a 90 vagones.

La línea troncal entre Bandera y Las Cejas fué destruída por los "Corsarios de la Política" que se robaron y usurparon lo que quedaba de nuestro ferrocarril. 


Mis primeras denuncias datan del 09 y 11 de agosto del año 1997, cuando siendo Intendente de la ciudad de Añatuya y custodio de esos bienes el Dr. Ángel Niccolai (posteriormente vicegobernador de Santiago del Estero), se encubrió su responsabilidad por el robo y desguace de más de 200 vagones ferroviarios.

Los intendentes que le sucedieron continuaron  con el saqueo y usurpación de los bienes del ferrocarril, y el actual Intendente Castro culminó lo iniciado en los noventa dividiendo en parcelas y repartiendo entre sus "amigocios", cual botín electoral, todos los terrenos ferroviarios del éjido urbano de Añatuya.

La magnitud y calidad de muchas construcciones que se están erigiendo en los terrenos ferroviarios usurpados, delatan la considerable capacidad económica de los intrusos, que les permitiría adquirir legalmente y edificar tales construcciones en otros terrenos equivalentes de cualquier barrio residencial sin transgredir la ley. 

Entre los usurpadores hay una sociedad anónima que erigió una planta distribuidora de gas envasado; empresas, comerciantes, profesionales y también algunos vecinos aprovechados que vendieron sus inmuebles pre-existentes y edificaron nuevas construcciones en terrenos usurpados, e inclusive algunos ya están edificando otra segunda casa en una nueva parcela usurpada.
 
Actualmente están radicadas en la Justicia Federal de Santiago del Estero como Expte. Nº 156/2015, una DENUNCIA PENAL y otras presentaciones de mi autoría que hasta el presente no se percibe hayan merecido atención alguna. Atte.
Miguel Conchat