miércoles, 25 de febrero de 2015

Pedido de informes al P.E.N. sobre diversas cuestiones relacionadas con los plazos y costos para la electrificación de la Línea Roca entre las estaciones Plaza Constitución y La Plata

Actualidad

Redacción Crónica Ferroviaria

Se encuentra en la Comisión de Transporte de la Honorable Cámara de Diputados un proyecto de Resolución solicitando un pedido de informes al P.E.N. sobre diversas cuestiones relacionadas con los plazos y costos para la electrificación de la Línea Roca entre las estaciones Plaza Constitución y La Plata.

Dicho trámite recayó en el Expte. 9973-D-2014 del 13 de Febrero del corriente año, siendo la firmante de dicho proyecto de Resolución del Diputado Nacional Alberto Emilio Asseff (UNIR - Buenos Aires).


Fundamentos

El ministro del Interior y Transporte visitó La Plata y anunció, por segunda vez en 60 días, la electrificación del tren que une la ciudad con Constitución. Se trata de una obra prometida una docena de veces y jamás concretada por la "revolución ferroviaria" de los K.

La desidia gubernamental no cesa. A los ya habituales papelones en los que suele inmiscuirse la presidenta Cristina Fernández o el jefe de Gabinete Jorge Capitanich cuando desatan su diatriba, se le suma el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, que promete obras a diestra y siniestra con tal de sumar votos que le sirvan para su campaña presidencial.

El 5 de febrero, el oriundo de Chivilcoy visitó la ciudad de La Plata y anunció sin ponerse colorado la electrificación del ferrocarril Roca que une la ciudad fundada por Dardo Rocha con Capital Federal, algo que ya había hecho hace 60 días atrás en un acto en rectorado de la UNLP y que el gobierno nacional en la última década ha anunciado una docena de veces sin concretarlo jamás.

La pasión del gobierno por mostrarse en acción en tiempos electorales lo lleva a cometer chapucerías como las hechas por Randazzo, que no cayó en la cuenta que en el paso de sólo dos meses anuncia con bombos y platillos una misma obra de la cual todavía hay apenas esbozos de cómo se ejecutaría.

A lo largo de su gestión al mando del transporte en el país, Florencio Randazzo no ha tenido inconvenientes en acusar a los trabajadores ferroviarios de ser uno de los problemas de las fallas del sistema, quitándose él mismo la responsabilidad que le cabe, como así también a un gobierno que sólo ha sabido ser socio de los concesionarios a los que se les dieron millonarios subsidios sin que llevaran adelante las obras de infraestructura necesaria. Subsidios descontrolados.

No hubo nunca un plan estratégico que tendiera a la recuperación del sistema ferroviario como alguna vez supo tener nuestro país en el siglo pasado. "El kirchnerismo y Randazzo en particular, lo único que hicieron fue seguir con la política menemista en materia de ferrocarriles y permitir que destruyeran todo", señala a Hoy el ex secretario general de la Asociación del Personal de Dirección de los Ferrocarriles Argentinos (APDFA), Élido Veschi.

Para el ingeniero ferroviario, autor del libro "Relato sobre el saqueo del sistema ferroviario nacional", la revolución de la que tanto hablan desde el gobierno nacional, "es meterle la mano en el bolsillo a la gente y comprar algún material nuevo que en poco tiempo van a empezar a tener problemas, porque no están contemplados en la secuencia normal de aprovisionamiento de repuestos y demás, y entonces lo que pasa es que dependemos de los chinos exclusivamente".

"El gobierno kirchnerista jamás tuvo un plan estratégico en materia de ferrocarriles que sea a largo plazo, y jamás han perseguido a quienes se robaron y destruyeron todo el sistema ferroviario en nuestro país. Tengo mis serias dudas de que la electrificación del Roca se lleve adelante, la falta de seriedad con la que se manejan habla por sí solo", destaca Veschi.

La verborragia de Randazzo da rienda suelta a promesas que no sabe si podrá llevar adelante, convirtiendo su discurso en algo muy poco serio, ya que durante su gestión se ha hecho poco y nada para cambiar décadas de un desguace de los ferrocarriles, que comenzó en los '60 con el Plan Larkin y que Menem profundizó con las privatizaciones.

Raúl Scalabrini Ortíz, en su magistral obra "Historia de los ferrocarriles en Argentina", planteaba que "los ferrocarriles constituyen la llave fundamental de una nación". El ministro Randazzo parece no haber leído nunca a este brillante intelectual argentino, y lo único que hace es un maquillaje superficial a los trenes que sirva para mostrar algo de gestión, pero no para que el ferrocarril volverá a tener su rol de servicio público para el que fue creado (Fuente: diario Hoy).

Una de las claves de la política ferroviaria encarada por el gobierno nacional ha sido el trabajar sólo para los sectores más poblados del país y que le puedan redituar en votos en épocas de elecciones.

Randazzo sólo se encuentra trabajando sobre 800 kilómetros de vías en la zona metropolitana, olvidándose de los más de 30.000 kilómetros de vías en concesión que no se han tocado en lo más mínimo, y que se encuentran absolutamente destruidos.

El interior del país ha sido totalmente olvidado por el gobierno, de ahí que las cientos de estaciones cerradas tras el paso del neoliberalismo privatizador y los talleres ferroviarios que daban trabajo a miles de personas en las provincias argentina, sigan tan inactivos como al comienzo de la gestión K, sin que haya ninguna clase proyecto para ponerlos en funcionamiento.

Los ferrocarriles andan bien o mal de acuerdo a una decisión política, y hoy en día, más allá de las palabras que hablan de reactivar el sistema ferroviario, puede verse que no hay decisión política para acabar con esta situación.

El efecto negativo sobre las economías regionales que ha tenido la destrucción del ferrocarril ha seguido llevándose adelante durante la larga década kirchnerista, sin que sus efectos centralistas hayan sido modificados en lo más mínimo por una política que sólo piensa en el cortoplacismo y no mira una solución concreta que abarque a toda la Argentina.