jueves, 16 de junio de 2016

El tren fantasma: costó 300 millones y nunca funcionó

Actualidad

Este gasto forma parte de la reciente denuncia del ministro de Energía Juan José Aranguren contra las autoridades del Ministerio de Planificación Federal por malversación de fondos públicos por un total de unos 26 mil millones de pesos gastados en el proyecto de Yacimientos Carboníferos de Río Turbio (YCRT).

El objetivo, además de reflotar la mina carbonífera de Río Turbio, en la provincia de Santa Cruz, era restaurar dos locomotoras y el rodado histórico del ramal ferroindustrial Río Turbio, en el marco de fortalecer el proyecto del tren turístico.

También restaurar y adecuar estaciones ferroviarias a lo largo de los 260 kilómetros del ramal que une Río Turbio con Río Gallegos, y generar así un producto turístico de nivel internacional.


Tan faraónico resulta el proyecto que incluye la construcción de la extensión ferroviaria desde Río Turbio hacia la localidad de Puerto Natales, en Chile.

Con esto, se buscaba convertir el ramal en un punto a punto que conectara ambos océanos. Además de transformar el proyecto integral en un producto turístico de alcance internacional.

El resultado, hasta ahora, es la restauración de dos locomotoras a vapor y cuatro vagones a su estado original, como estaban en 1951, cuando se puso en funcionamiento el ramal ferroviario de Río Turbio, por entonces llamado ramal ferroindustrial Eva Perón.

El 30 de julio del 2014, el entonces intendente de Río Turbio, Matías Mazú, participó de la firma de un acuerdo para reflotar el proyecto del tren turístico bioceánico transpatagónico, en el Ministerio de Planificación Federal de la Nación.

El tren fue inaugurado en octubre de 2015, cuando la actual gobernadora, Alicia Kirchner, era ministra de Desarrollo Social, pero sólo salió de los galpones para ser presentado a los habitantes de Río Turbio. Nunca hizo el recorrido previsto.

La denuncia

El gasto de 300 millones de pesos en ese tren forma parte de la denuncia de los 26 mil millones de pesos que se gastaron en los últimos años para reflotar la empresa Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT).
Esta fue privatizada en los noventa y volvió a la órbita del gobierno en 2002, bajo la presidencia de Eduardo Duhalde y luego fue intervenida.

La empresa aún mantiene la figura de intervención y dependía, hasta el año pasado, del Ministerio de Planificación Federal, desde donde se administraban los fondos en la última década.

Ahora depende del Ministerio de Energía. La denuncia destaca: "Parte de los fondos destinados y supuestamente gastados para equipar y mantener el complejo YCRT, incluido el tren, nunca llegaron a destino”. El yacimiento se encuentra en estado crítico por falta de mantenimiento.

El 9 de diciembre pasado, a sólo 24 horas de la asunción de Mauricio Macri, el tren turístico estuvo a punto de ser estatizado. El kirchnerismo buscó aprobar en el Senado una ley que pidió especialmente Cristina Kirchner, para recrear Yacimientos Carboníferos Fiscales como administradora de la mina santacruceña de Río Turbio, a la que pertenece el tren turístico, pero no logró el quórum para aprobar la ley.

El proyecto busca reflotar la empresa Yacimientos Carboníferos Fiscales por absorción de la deficitaria Yacimientos Carboníferos de Río Turbio.

La propiedad de la empresa se repartirá de la siguiente manera: 45% para la nación, 45% para Santa Cruz y 10% para sus trabajadores, y el Estado nacional debería aportar unos cinco mil millones de pesos para reflotar el proyecto carbonífero. Lo concreto es que las dos locomotoras y los cuatro vagones están estacionados en un galpón de YCRT sin poder funcionar, pese a que se gastaron 300 millones de pesos. (infobae.com)