viernes, 24 de diciembre de 2010

EL PO SE DESPEGA Y ACUSA A PEDRAZA POR LOS DESMANES DE CONSTITUCIÓN

Luego de la violencia de ayer en la línea Roca, el Partido Obrero se defiende de la acusación del Gobierno y dice que los incidentes los causó la Unión Ferroviaria para “pudrir” un acuerdo por los tercerizados. Y que el Gabinete nacional está “virtualmente secuestrado por José Pedraza”.

La estación de trenes de Constitución fue ayer por la tarde, escenario de una violencia absurda, imprevista e inaudita, que crispó los nervios de los usuarios del ferrocarril Roca y también, de los funcionarios nacionales.



En el Gabinete de Cristina Fernández de Kirchner siguieron cuadro por cuadro las imágenes que los móviles de televisión se limitaban a mostrar y luego de concluidos los disturbios, salieron a mencionar como responsables de estos sucesos a sus habituales “enemigos”, el duhaldismo y el macrismo, más el Partido Obrero.

La suma de esta última fuerza política es por su vínculo y activa militancia junto a trabajadores tercerizados de los ferrocarriles, que se hizo más visible tras el asesinato del militante Mariano Ferreyra el último 20 de octubre.

Desde esta fuerza, deslindan cualquier responsabilidad en los incidentes de ayer y señalan a los líderes de la Unión Ferroviaria como instigadores de este conflicto.

Según el dirigente del PO, Marcelo Ramal, “la patota sindical armó los desmanes en Constitución”. Y lo hicieron “para pudrir” un principio de acuerdo por la incorporación a planta permanente de los trabajadores tercerizados, que aseguran haber obtenido tras una negociación con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada.

“Ayer por la tarde se había llegado a un principio de acuerdo”, señala Ramal. Y agrega que “casi simultáneamente” a ese arreglo, se desataron los incidentes en Constitución.

Ramal, en diálogo con Clarín.com, asegura: “Quienes vetaron ese acuerdo tienen nombre y apellido: José Pedraza y Omar Maturana”. Y aseveró que “el Gabinete nacional, en este punto, está virtualmente secuestrado por Pedraza y Maturana”, líderes del más fuerte gremio ferroviario.

El dirigente del Partido Obrero sostiene que “para reforzar esta extorsión, la patota sindical armó los desmanes en Constitución”.

El PO se despega del armado y participación en los incidentes que crisparon a un Gabinete que ya se disponía a relajarse parcialmente, en el día de la Nochebuena.

Y dice que “el objetivo final de esta extorsión es una demostración de fuerza al Gobierno y a la Justicia, con el siguiente mensaje: si nos siguen dejando adentro a los 7 detenidos por el crimen de Mariano Ferreyra vamos a incendiar el país”.

Según Ramal, “éste es el mensaje de la patota de Pedraza”.

Resta conocer ahora cuáles serán las actitudes y las decisiones, si suceden, desde el Gobierno y concretamente desde la vapuleada secretaría de Transportes que conduce Juan Pablo Schiavi.