martes, 15 de septiembre de 2015

Línea Sarmiento: No todo lo que reluce es oro en el Centro de Transbordo Moreno

Actualidad

Redacción Crónica Ferroviaria

El día sábado pasado (como ya lo informáramos en una nota publicada en el día de ayer con el título "Línea Sarmiento, así no"), estuvimos varias horas en Moreno para observar de primera mano el movimiento ferroviario y recorrer el predio de dicha estación.

Vista parcial (lado este) del Centro de Trasbordo Moreno 

Como se recordará, en el año 2006 se inauguró el Centro de Trasbordo Moreno en una superficie de 1.465 m² que incluye dos puentes peatonales que conectan los andenes ferroviarios con 16 dársenas de colectivos de sus alrededores, integrando las áreas norte y sur de la ciudad.

Vista parcial (lado Oeste) Centro Trasbordo Moreno (tren-automotor)

Posee cuatro andenes, dos laterales para servicios interurbanos, y dos centrales: uno elevado para servicios eléctricos y el otro para servicios diésel.

Todos los andenes se acceden mediante dos puentes peatonales que comunican con la Plaza Central de Moreno y las dársenas de colectivos, como parte del Centro de Transbordo.

Una de las escaleras para acceso a puente peatonal. Ascensores, rotos

Ahora bien, pero no todo lo que reluce es oro en esa prácticamente nueva estación, ya que si bien está en construcción para elevar los andenes para servicios de trenes eléctricos, el correspondiente donde salen y entran las formaciones diésel que hacen los servicios Moreno - Lujan - Mercedes es prácticamente imposible que puedan circular personas discapacitadas con sillas de ruedas, ya que el camino se encuentra imposible de transitar y uno de los extremos del andén (lado Este mirando hacia Once) se encuentra clausurado.

Pasillo anulado (lado Este) para acceso andén trenes diésel

Pasillo lado Oeste acceso trenes diésel
Donde se observa el comienzo del andén alto provisorio con el pasillo por ahí no pasa una silla de ruedas

Otras de las anormalidades que parece no tienen solución, es el funcionamiento de los ascensores que prácticamente desde hace años se encuentran sin funcionar (denunciado también por Crónica Ferroviaria en su momento hace cuatro años), y por lo que se puede ver en las fotografías, van a pasar otros muchos más. El abandono es total donde el olor a orín y a basura repugna, parece tierra de nadie.



Es una lástima que habiéndose invertido una gran cantidad de dinero público para mejorar la infraestructura de la estación Moreno, no tenga el mantenimiento que se merece.

El objetivo de esta nota, no tiene otro sentido que el de poner en conocimiento de quienes tengan a su cargo dicho mantenimiento, tomar debida nota de todo esto y poder solucionar todos esos inconvenientes por el bien de los usuarios.