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sábado, 27 de junio de 2020

Proyecto de Acceso Ferroviario a las Terminales Portuarias de Timbúes

Actualidad

Redacción Crónica Ferroviaria

Después de varias publicaciones realizadas por CRÓNICA FERROVIARIA con relación al acceso ferroviario a las terminales portuarias de Timbúes (Provincia de Santa Fe), queremos mostrar un vídeo por demás explicativo que detalla paso a paso esta importante obra.


Por primera vez en la historia ferroviaria nacional el país va a contar con un acceso ferroviario con descarga dinámica de clase mundial que va a a permitir descargar 6.500 toneladas de granos en menos de 6 horas.

El objetivo es vincular más puertos con el sistema ferroviario nacional para la exportación de granos, aceites y subproductos, con un sistema moderno, eficiente y de clase mundial. Además se va a cumplir lo previsto en la ley provincial de 13776 de utilidad pública y expropiación de terrenos necesarios para este proyecto.

Vale destacar que, haciendo hincapié en el sector agropecuario, este proyecto brindará mayor oferta de transporte ferroviario de carga con fletes competitivos y la posibilidad de una vinculación con 5 nuevos puertos agroexportadores.

viernes, 26 de junio de 2020

Nuevo acceso ferroviario con grandes beneficios para el polo agroexportador

Actualidad

Por primera vez en la historia ferroviaria nacional el país va a contar con un acceso ferroviario con descarga dinámica de clase mundial que va a a permitir descargar 6500 toneladas de granos en menos de 6 horas. El Agrario dialogó con Juliana Armendáriz, subsecretaria de Transporte de de Santa Fe quien nos pudo ampliar la información respecto a este proyecto.

En la localidad de Timbúes, provincia de Santa Fe, se encuentran emplazados cinco puertos que conforman el polo agroexportador más grande de Sudamérica. Allí se exportan 25 millones de toneladas de los granos que produce el país.


Hoy en día estás terminales se abastecen solamente mediante camiones. Por este motivo, se impulsó la construcción de un nuevo acceso ferroviario, confiable moderno y eficiente, para descargar la producción del NEA y del NOA (nordeste y noroeste argentino).

La pregunta clave frente a semejante desarrollo es ¿Cómo surgió está idea?
Con el objetivo de lograr la conectividad ferroviaria, BCYL (Belgrano Cargas y Logísticas) y la UEGF (Unidad Especial de Gestión Ferroviaria) de la provincia de Santa Fe, comenzaron en el 2013 a darle forma al proyecto. Esto impulsó el inicio de tratativas con los puertos y las comunas de Oliveros y Timbúes. De esta forma, se suscribieron 3 acuerdos con los puertos para construir un acceso ferroviario eficiente y moderno.

A partir del año 2016 se conformó una mesa de seguimiento mensual del proyecto de obras de accesos ferroviarios a los puertos de Timbúes en la Provincia, integrada por representantes del Ministerio de Transporte de la nación, ADIF (Administración de Infraestructura Ferroviaria), BCyL, el Gobierno santafesino y diferentes actores de los puertos de Timbúes.

Ahora bien, teniendo el proyecto armado y presentado, es esencial saber ¿Cuándo se va a concretar?
Durante agosto se realizarán las primeras pruebas operativas en la playa La Ribera, ramal F25, puente sobre el Río Carcarañá y desvío particular de AGD-Timbúes, para comenzar a descargar granos en septiembre de 2020.

¿Qué se obtiene con esto?

El objetivo es vincular más puertos con el sistema ferroviario nacional para la exportación de granos, aceites y subproductos, con un sistema moderno, eficiente y de clase mundial. Además se va a cumplir lo previsto en la ley provincial de 13776 de utilidad pública y expropiación de terrenos necesarios para este proyecto.

Vale destacar que, haciendo hincapié en el sector agropecuario, este proyecto brindará mayor oferta de transporte ferroviario de carga con fletes competitivos y la posibilidad de una vinculación con 5 nuevos puertos agroexportadores.

Este proyecto contempla la construcción de:

* Una playa a la Ribera para maniobras y mantenimiento de trenes de hasta 100 vagones
* Un nuevo ramal de F25 de 11,5 km de vías de trocha angosta y ancha
* Un puente ferroviario sobre el Río Carcarañá
* Cinco desvíos ferroviarios en los puertos con descargas dinámicas y acceso para todos los ferrocarriles de cargas.

Fuente: ElAgrario.com

Seminario virtual: "Historia político económica del ferrocarril entre 1854 y 2020

Gremiales

Redacción Crónica Ferroviaria

La Asociación del Personal de Dirección de los Ferrocarriles y Puertos Argentinos informa que en virtud del trabajo de colaboración entre la empresa Trenes Argentinos Capital Humano y APDFA a los efectos "de otorgar a los afiliados/as nuevas alternativas de Capacitación y que las mismas se adecuen a las demandas de la actualidad en el contexto tan especial que nos toca atravesar, es que invitamos a este importante seminario.


"En el mismo se tratará la historia del ferrocarril en el marco de las políticas de estado con su correspondiente contexto económico y la incidencia del modo automotor entre otros destacados temas", expresa el comunicado de la APDFA.

Para la inscripción los interesados deberán remitir en forma completa la planilla de inscripción a la siguiente dirección de email: apdfaprensa@gmail.com o en WhatsApp al 15-5889-3859 hasta el mediodía del 30 de Junio de 2020.

miércoles, 10 de junio de 2020

Los Ferrocarriles de Corrientes y su Gente

Historia Ferroviaria

Por: Ariel H. Ibarra (*) (Para Crónica Ferroviaria) Parte Nº 1

La provincia de Corrientes es rica en materia ferroviaria tanto en su historia como en su material rodante, que atravesó neurálgicamente a nuestras tierras.
Aquel medio de transporte que alguna vez circuló y circula, y que en su gran mayoría se encuentran descansando en los montes y lagunas de nuestro vasto territorio Taragüí. Siempre seduce la espera de un proyecto revitalizador que vuelva a levantar con fuerzas a los pueblos del interior y a las personas que de esa actividad vivían.


El pasado y el presente se unen en este nuevo espacio de “Los Ferrocarriles de Corrientes y su Gente”, buscando que los lectores de más de una treintena de años traigan a sus mentes recuerdos de aquel medio de transporte que supo repartir alegrías con esas visitas que llegaban desde Entre Ríos, Buenos Aires o de algún pariente lejano que nos visitaba, luego de una larga travesía, desde el interior de Corrientes. Pasajeros de Saladas, San Roque, Mercedes, Curuzú Cuatiá, y tantas otras localidades, que son solo ejemplos de las muchas que hay y que aún añoran contar nuevamente con el Ferrocarril.

Miles de comprovincianos esperaban ansiosamente la llegada del tren, ya sea el ferrocarril de trocha media (General Urquiza) o el afamado Ferrocarril  Económico Correntino (simplemente conocido como el trencito de Santa Ana de los Guácaras). Este último era un transporte férreo de ancho menor al de trocha media, al Trencito Económico se le recuerda porque supo darle vida a tantos correntinos obteniendo un ingreso para su subsistencia familiar como también para transportación de producciones locales.

El ferrocarril ya sea el General Urquiza o el Económico, en todos los pueblos, en cada sitio donde paraba, era común ver a los lugareños comerciando o permutando productos como la batata, el zapallo, la mandioca, el maíz, el arroz, el maní, los dulces de mamón, las tortas fritas, las tortas asadas, inclusive los pollos, patos, los tejidos, las artesanías, los cueros, las maderas y sus derivados. Otros tantos vivían completamente del trabajo en los rieles, es decir, de un oficio ferroviario: como ser maquinista, auxiliar, peón, mecánico ferroviario, fogonero, administrativo, jefe de estación, ocupaciones que producía esta actividad económica. Todo este movimiento de idas y vueltas del ferrocarril, produjo innumerables historias y anécdotas.

Al escribir acerca de la historia del Ferrocarril y su gente me preguntaba qué vigencia tendría este tema en la sociedad correntina, y rápidamente la realidad me daba una respuesta, ya que a mediados de enero de este 2020 nos enterábamos cómo en la Zona Este de Corrientes, específicamente en la localidad de Santo Tomé, se anunciaba con gran pompa la reactivación del Tren de Cargas de la empresa Trenes Argentinos.


Sin embargo, pasado unos días, más precisamente el miércoles 12 de febrero, ni siquiera transcurrido un mes de la reactivación, recibimos la lúgubre información, sin mayores precisiones, de que el Tren de Cargas descarrilo en la localidad de La Cruz, Corrientes, zona este de la provincia.


Sin embargo, a partir de lo anterior, considero que la cuestión ferrocarrilera en la provincia está más vigente que nunca, es por ello, que junto a Crónica Ferroviaria buscaremos generar un espacio de lectura, reflexión e intercambio de historias y anécdotas de los correntinos, entrerrianos, misioneros y por qué no también porteños, que utilizaron este medio de transporte para recorrer el interior nacional.


En las próximas publicaciones vamos a ir adentrándonos en las historias de vidas de quienes hicieron uso de dicho transporte de distintos poblados de nuestra geografía, sus anécdotas, sus recuerdos, como así también hechos actuales, efemérides relacionadas a la provincia de Corrientes y la zona mesopotámica y su historia sobre la doble cinta de hierro. Buen viaje.

Nota: Si viajaste en algunos de los trenes anteriormente nombrados, tenés historias, anécdotas, algún recuerdo tuyo o de tus padres, abuelos y las
quieras compartir. Escribinos, te queremos leer. ybarraariel@hotmail.com

(*) Profesor en Historia, correntino, aficionado al mundo ferroviario

lunes, 11 de noviembre de 2019

El día que nos afanamos un tren

Historia Ferroviaria

Por: Juan Carlos Cena (MONAREFA)

— ¡Libra la vía! ¡Líbrala carajo, viene el tren! —grita desaforado el auxiliar de la estación.

— ¡Es que de Control Central me ordenan no darle vía libre! si lo hago, me van a sancionar, —contesta el Jefe de Estación con el rostro pintado de miedo…

— ¡Librala cagón!, lo mismo nos van a rajar. No arruguemos, seamos corajudos y no cobardes, po’carajo. ¡No aflojés, qué le vas a contar a tus hijos, que te churreastes… qué te cagaste!

—¡No soy cagón! —Respondió el Jefe —Mis hijos saben quien soy. ¡No soy cagón!… ¡No voy a arrugar! —dijo esto muy tocado y se abalanzó sobre los Palos Staff (lugar donde se traba la vía libre) y le dio a la manivela, destrabó y sacó la vía libre, la enganchó en el arco y con voz grave impostada le dijo al auxiliar:

Tren de pasajeros en estación San Luis (Línea San Martín). Crédito de la foto a quién corresponda

—Andá a la punta del andén, recoge la que van a tirar los muchachos, yo les alcanzó en la otra punta el arco… ¡bocón de mierda!

—¡Bien macho, perdóname las puteadas! —pegó un grito el auxiliar y se fue corriendo a la punta del andén de entrada, pero antes le dijo al Jefe:

—Enganchale un mensaje, ponele que nos vamos a comunicar con toda la línea para que les libren las vías, y que muchas gracias por los cojones…ponele que les doy un abrazo, mejor, que le damos un abrazo, que la gente del pueblo se está arrimando… que en adelante toquen la bocina antes de entrar a cada localidad, así va la gente, ¡y que viva la huelga carajo y que vivan los ferroviarios!

—¡Apurate carajo que está el tren entrando en señales, dejá de dar recomendaciones, tranquea carajo! —contestaba corajeando el Jefe de Estación.
Nada es fácil. Menos en tiempos de huelga. Y mucho menos cuando los tiempos del paro se van agotando. Y menos que menos cuando la paciencia no tiene resto, se acaba. Todo se pone árido y fastidioso. Es cuando aparece la impaciencia que estaba agazapada. Porque los trabajadores son duales, sí, tienen una paciencia-impaciente. ¿Se entiende? Siempre una vence a la otra. Depende, sí, de quienes son los portadores de esa dualidad: bronca y prudencia.

—Estoy hasta las manos, ¿hasta cuándo? —vociferaba el Dante.

—Mirá, todos andamos igual, esperemos un poco —retrucaba el Esteban (a) el chiclets; le decían así, porque no lo tragaba nadie, era muy odioso, como el Mallevao Juárez, el de la seccional San Martín de la Fraternidad.

—Sí, meta resistir, meta resistir, pero todos andan cayetano, nadie dice nada, nadie hace nada… y nosotros tampoco. Sólo movemos la lengua. —Juan reclamaba apretando los dientes, le dolían los maxilares, las tribulaciones lo tenía a mal traer.

Todo era intranquilidad. Es que este paro no era como el del 91. La resistencia había aflojado, y en ese afloje la organización decayó y la ansiedad creció, con ella la improvisación y la desazón. Los compañeros con más experiencia, conscientes de todo esto, andaban mortificados. No era para menos, de alguna manera, todos ellos cargaban responsabilidades adquiridas, bien ganadas: nunca aflojaron ni se dejaron comprar.

Loco, hay que hacer algo, hay que llamar la atención —dijo uno del montón que estaba sentado en el local del sindicato rodeando una mesa junto a otros, con restos de comida, tazas sucias de café, envases vacíos, galletas secas y otras húmedas. Los ceniceros repletos, cenizas como partículas de caspa, estaban en todos lados, como los puchos consumidos hasta los filtros.

La luz mortecina del local acompañaba los diálogos con sordidez. La bronca era mucha, las frases no eran coherentes, todas entrecortadas y llenas de interrupciones: la impaciencia se abría paso. Como para no, si a la huelga del 91, fue una acción que tuvimos que enfrentar a puro coraje, cojonuda; cuando se desencadenó, hubo que apechugarla no más, así, de frente. Le metimos el pecho todos juntos y ahora ésta. Para colmo toda la dirigencia nacional se pasó para el otro bando sin chistar. Se venía la noche y sin luna.
¡Qué lo parió con las traiciones! De las incoherencias ¡ni hablemos!

Saliendo del local, justo enfrente hay un boliche que nos supo aguantar a los fraternales, esta vez cerraba temprano. El gallego presentía algo fulero. Estos tienen un olfato que nosotros carecemos, decían los compañeros. La verdad de ese cierre tempranero era que se había acabado el fíao. Ya no más: Anótame Gallego, Antes, el yoyega nos esperaba hasta que cerráramos el local, lo hacía gustoso. Fija que algo se morfaba. Pero ahora el gallego presentía, sí, presentía, olfateaba malos aires… Algunos sospechábamos que el gallego presentía, pero ¿qué? A pesar del interrogante, preferimos callar. Todo nos daba mala espina. La sensibilidad brotaba, estaba a flor de piel. Todo nos molestaba. Los diálogos estaban llenos de malos presagios.

—Algo hay que hacer, no podemos seguir así, penando, suponiendo… es una joda, nos estamos haciendo bolsa entre nosotros; hay que buscar aire, expresaba el Dante.

—Sí, pero qué, sí ¡qué!, estoy de acuerdo: pero qué… —el Esteban estaba fuera de sí.
El silencio envolvió al grupo. Uno a uno se fueron parando, saludando parcamente, comenzó el desbande, cada cual por su sendero. Dante y Esteban eran vecinos, iban juntos caminando con cautela, muy en silencio, hasta que uno de ellos se escapó de la prudencia y dijo:

—Y si nos afanamos un tren, una locomotora, hacemos algo con mucho ruido… ¿ah? ¿No te parece? Porque así no se puede seguir: ¡La inmovilidad nos está derrotando, estamos perdiendo sin pelear, mirá que joda: perdemos por desgaste…

Último tren de pasajeros en estación Mendoza década del 90. Crédito de la foto a quién corresponda

—Bueno, pero nos van a meter en cana no bien arranquemos ¿cómo circulamos?, es una macana; no estamos solos en la vía, ¿cómo le hacemos a los otros, ah?, ¿cómo los convencemos a los otros, para que no obstaculicen? ¿ah? —el Dante preocupado frente a la propuesta, ni lo miraba al Chiclets, contestó con interrogantes… no quería contrariarlo, era cabeza dura, pero eso sí, buen tipo, corajudo, no achicaba, tenía lo suyo, pero no arrugaba nunca, y eso es mucho en estos tiempos de huelga.

—Pensemos, que joder, démosle a la croqueta, al cerebro, que funcionen, imaginemos, que joder… no supongamos siempre lo peor, seamos astutos. Si nosotros tenemos todas las armas, y la principal es la solidaridad de los cumpas, siempre estuvieron firmes en todas, que joder, nunca fallaron… —insistía cada vez más el Chiclets.

—Todo te es fácil, todo te sale así; hay que pensar un poco, con tranquilidad… —no terminó el Dante de expresarse, la impaciencia del Chiclets explotó:

-¡Qué hay que pensar tanto, no hay nada que pensar!, se dice que sí, que nos vamos a afanar un tren o una locomotora y que la vamos hacer fantasma, y recién ahí, cuando digamos sí: pensemos, de cómo mierda lo vamos hacer al afano. No, primero hay que pensar, ¿pensar qué? ¡Déjate de joder con tanto pensamiento! Nos van hacer bolsa y a vos te van a agarrar pensando, sentado en el inodoro, déjate de joder… Dante. El Chiclets pasaba a la ofensiva seguro de su propuesta, que no era de él, sino de muchos, y eso el lo sabía: no estaba solo.

La empresa Ferrocarriles Argentinos, había anunciado que el día 13 se iba a suspender sin fecha de reanudación el tren El Cuyano, antes lo llamaban El Zonda. “Medida que dejaba sin servicios a tres provincias cuyanas, además del sur de Córdoba y Santa Fé”. —Es una tocada fulera.   

—Es una provocación, hay que tener cuidado…

—¡Cuidado, las pelotas…nos tocaron…!

—A vos, ¿te gusta qué te toquen?, ¡a mí no!

—Si, pero…

—¡Qué pero ni que pero…ni que carajo!
No había diálogos completos, todos se interrumpían, era una aventura enhebrar algo, la paciencia se había rajado. La dualidad de la paciencia-impaciente ya no lo era más. La impaciencia era la dueña de la situación…
Que manera de putear todos, casi a coro, duró un buen rato. Al tiempo, pero muy al rato, se fueron calmando los ánimos, y los insultos fueron bajando el tono; serenando el aire, uno a uno, sí, pero sin perder la firmeza, y la convicción de que algo había que hacer.

El Chiclets levantó la cabeza, lo miró al Dante, y lo invitó a mear al patio de la seccional.

—Acá no hay testigos ni oídos de buchones, hablemos, hablemos de una vez… ¿Y?, lo que te propuse… ¿Nos afanamos algo, si o no?, que haga ruido… batime algo, no te quedes así, meta mirarme como si fuera una mina… ¿y?

—Bueno, pero antes de los antes, lo charlamos los dos, luego con los más firmes, y así vamos armando todo, sin filtraciones, hay muchos alcahuetes sueltos. Estoy de acuerdo, y te contesto: no te miro porque seas lindo, porque si fueras mina, morirías virgen…

Del patio de la seccional se fueron callados, no dijeron ni a. Había que conversar largo y tendido, pero tranquilos. Ver que se hace. Armar todo, si se trataba del afano del tren o de una locomotora.

Mejor un tren. No vamos solos. El ideal sería El Cuyano, lo van a cancelar. El pasaje de ese tren, cuenta, los van a despojar, se les acaba el boleto barato; los guardas, el personal técnico serán sobrantes, seguro que los rajan, no tienen otra, se van a plegar a la movida. Además pueden venir compañeros en el tren, dentro y fuera del pasaje, exponía el Chiclets con entusiasmo. Tenía todo en la cabeza. El nunca había descartado el tren o una locomotora. Esto era espectacular. Porque eso de tirarse a la vías en Retiro e interrumpir la salida no lo convencía.

—Me convenciste, querido masticable, veamos dijo un ciego, —contestó el Dante.

— Veamos no más. Si es un tren hay que ver, ¿qué tren? Que locomotora lo remolca, y quienes son los maquinistas diagramados, hay que convencerlos que se hagan a un lado; y a los muchachos del depósito para que nos dejen sacar la máquina…

Sí, hasta ahí todo bien, pero los cambistas, no los de salida del depósito, sino los que enganchan y controlan la formación; ya hay mucha gente y puede haber filtración… pero meta palo y a la bolsa. A trabajar. Se acomodaron la camisa caqui y salieron muy dispuestos cambiando ideas, retrucándose, y así.

Primero hay que convocar a los de fierro: Juan el primero, que ya estaba enterado y su compañera, una yoruga de fierro, medio hincha bolas, pero es buena la charrúa. Mirá, venir del otro lado del charco, y hacer kilombo en nuestra querida patria. Que dirían los gorilas de ella: que es una extranjera infiltrada portadora del pensamiento artiguista…

—¿Extranjera la Diana?, es lo mismo que decir que Julio Sosa era extranjero, o Francescoli, el Negro Cubillas o Walter Gómez, los que la rompían en Ríver…no jodamos.

—Bueno, veamos de nuevo…

Se habló con los compañeros, no hubo un solo no, mucho entusiasmo. No nos reunimos más en el local. Andaban muchos mirones. El boliche que estaba enfrente de la seccional quedó deshabitado, el Gallego sospechaba, ¿en qué andarán? solo eso.

El primer inconveniente surgió cuando fueron a buscar la locomotora, se la habían llevado a Santos Lugares, ¿para qué? ¿Qué hacer? ¿Quién sabe?

—Bueno, es una joda. No nos detengamos, nos afanamos una locomotora de la playa de maniobras, la enganchamos y chaú. Los cambistas de la estación la van a enganchar, van a mirar para otro lado, no son vigilantes. Manos a la obra.
Los dos, el Dante y el Chiclets subieron a una máquina de maniobra, que estaba cerca de la casilla de los cambistas, rogando que este en condiciones, con gasoil, grasa, arena para los frenos y esas cosas… Engancharon el tren, todo era tensión. A los cumpas de apoyo les latía el corazón al ritmo del motor diesel de la máquina, le controlaban las pulsaciones con si fueran latidos: imposible. Ellos estaban acelerados, la máquina a ritmo acompasado marcaba que estaba preparada y era cómplice de esta expropiación: se dejaba raptar.

Llegó la hora. Desde el Cabín (cabina de señales) los señaleros encendieron la luz verde de la señal de partida. Primer pitazo, el de notificado. Arrancó el tren, se estiraba despacio, las osamentas tensionadas de los fraternales crujían, se confundían con ese ruidal que genera un tren cuando arranca. El Dante y el Chiclets, junto al Juan estiraban el cuello mirando para atrás, por la dudas, por los imprevistos, porque uno nunca sabe y menos cuando se afana un tren, y en tiempos de huelga: nada, sólo el andén lleno de gente que remolineaba frente a los coches de pasajeros. Los tres eran buenos maquinistas. Todo normal. El tren aceleraba pasando los entrecruces de las vías de Retiro muy suavemente. Avanzaban sobre los puentes de Palermo buscando la vía principal. Nadie hablaba. Juan vichaba los instrumentos. Todo estaba en orden. El sistema de frenos, de la locomotora y del tren, normal. La totalidad de las previsiones andaban sospechosamente bien.

En José C. Paz el primer inconveniente. Los plantaron entre señales. Algo pasaba. La cana. Apareció la solidaridad de los compañeros avisados, auxiliares y ferroviarios que esperaban el paso del tren, estaban ahí por la dudas. Pasaron. Le libraron las vías. La jefatura ferroviaria estaba alertada. Impartía órdenes de detención. Nada más que eso. Nadie de la línea acataba. No escuchaban, había mucha descarga en los teléfonos. Nadie les daba bola.

Avanzaron, pero en la estación Pilar la policía de la provincia de Buenos Aires intentó pararlos. Los maquinistas mostraron sus credenciales que los habilitaba y tarjetas varias para el uso de vías que se habían agenciado. La policía estaba desorientada con tanta credencial. Intentaron hacer regresar la locomotora. Pero ocurrió lo que decía el Chiclets, los pasajeros intervinieron, era el último tren diagramado, y eso los hacía sentir mal, venían discutiendo entre el pasaje. Se calentaba el pasaje. Nadie miraba el paisaje. Por supuesto, entre los pasajeros, estaban los compañeros de apoyo que incentivaban la discusión: eran como setenta los ferrucas arriba del tren, de todos los gremios del riel, algunos políticos oportunistas que enancaron para las fotos, después se bajaron.

Descartar este servicio era como descartar la zona por donde circulaba. Eso significaba el desprecio por la gente de esa parte del territorio que se iba instalando, poco a poco. La protesta de los pasajeros era una manera de resistir, era resistir junto a los ferroviarios que no eran pocos.

Las oficinas de control trenes ubicadas en Palermo hacían trinar los teléfonos en forma compulsiva. En las estaciones, todos sordos. Se ganó esa pulseada. En todo el trayecto fue operando la solidaridad de ferroviarios, vecinos de los pueblos, de gente común llenaban los andenes. Situación que ni los políticos ni el gobierno podían impedir.

El tránsito de compañeros de los coches de pasajeros hacía la locomotora, era incesante. No paraban de hablar. Habían cambiado el lenguaje, ya no era soez, era puteador como corresponde, pero no grosero. Es que era mucha la alegría por la expropiación. Es que no era joda, nos habíamos afanado un tren con pasajeros y todo. Y a pesar de las órdenes de Control Trenes de pararnos, la solidaridad de los compañeros de toda la línea nos hacía proseguir. Era la complicidad de los trabajadores y el pueblo, sin ella, minga, nos hubieran parado. Fuera del afano, eso, era lo más valioso: la solidaridad. La locomotora se alimentaba a pura solidaridad, como si fuera un combustible renovable, en cada estación éste se renovaba: ¡qué hermosura! La solidaridad vence, nos une; ¡carajo qué si nos une!

—Ya estamos en Rufino, anunció el Dante.

—Hay muchas luces, y gente, mucha gente, y cana y la TV. —Juan contabilizaba el andén..
El tren se arrimó a la estación despacio, con precaución. Los lugareños ocupaban todo el andén. La locomotora como un felino, gruñendo, ronca de tanto andar, entró en zona, centellaron los faros con sus ojos gatunos, se iba a detener. Todo era precaución.

Había concejales en la estación esperando el arribo alertados por dirigentes ferroviarios del lugar. La policía Federal quería detener a los maquinistas. No pudieron. Más, la empresa resignada, autorizó el cambio de locomotora. La vieja locomotora de maniobras había cumplido, llegó a Rufino, no exhaló un último suspiro, sólo estaba cansada. Reemplazaron la vieja máquina. Todos los fraternales la despidieron con un beso en su carrocería; ¡sos una hembra de puta madre! Creo, digo, todos creyeron que ella sintió el afecto, la tibieza del agradecimiento, debe ser, por eso que nunca dejó de ronronear su cansado motor.

Arrancaron de nuevo, entre vivas y aliento popular. Todo parecía normal. La respiración se aquietó, la paciencia se asomó de nuevo, pero no mucho. Había muchos kilómetros aún por andar.
Diana, de voz ronca, fumaba y hablaba a la vez. No paraba. Alentaba a todos. No decaía nunca su firmeza ¡Qué mina la yoruga! Discutía con todos, es una ferroviaria consorte, no lo parecía: era ferroviaria.

Todo parecía rutina. Los andenes llenos de público de los pueblos. El tirar y recoger el palo staff de la vía libre, los gritos, los mensajes. El arco circular de la vía libre era recogido con suavidad, cubierto con papeles anudados, todos con soplos solidarios, ni una queja. La ansiedad de nuevo, aparecía como fenómeno nuevo, que no lo era.

—¡Ja! En algún momento nos van a detener…

—¿Vos crees?, si ya nos dejaron pasar por un montón de lugares, no lo creo…

—Este afano es un ejemplo de mierda…

—Pude haber contagio…, digo, en una de esas el ejemplo cunde.

—No nos van perdonar…

—Le devolvimos la tocada…

—Bueno, si así pensamos, no seamos giles… no nos descuidemos.

—Hay que estar preparado…

Así, de esa manera, se instaló esta conversación que ya era preocupación. La ansiedad de la llegada que tiene todo maquinista no estaba presente.
Esta preocupación era lo central: La represalia. Bueno, basta de charla, a prepararse, —sentenció el Dante.

—Hay que ser astutos. Ellos tienen la fuerza. Nosotros la picardía, la astucia, los compañeros, los vecinos de los pueblos…
—Deben estar calientes, le afanamos el tren en sus narices…
—¿Y los alcahuetes?
—Los van a echar a la mierda, que se jodan por buchones, son unos baratos…
Comenzaron, entre rueda y rueda de mate a cambiar ideas, de cómo no dejarse agarrar si nos paraban. Dedujeron que sería en una estación de una ciudad importante.

—¿Cuál?, ya hemos pasado unas cuantas.

—Sí, pero no tan importantes…

—La que viene es Villa Mercedes, es grande…

—Hay muchos compañeros… que saben de nosotros.

—Están avisados… y algo estarán preparando, confiemos.

—Seguro que están organizando algo, no se que, pero algo…

—Por las dudas, entremos en señales despacio, no sea que nos estén esperando…

No había aflicción, sólo la preocupación de no regalarse. Estaban total y absolutamente convencidos que este afano no era una aventura. Era un acto militante, resistente. Sobre eso nadie tenía una pizca de dudas.

Todas las miradas se pusieron en paralelo con el haz de luz de la locomotora. Era un vistazo cadenero, al lado del raudal principal. Querían llegar antes que el penetrante faro de la máquina. Oradar la oscuridad, ir más allá, percibir por anticipado la quietud de la luz de las señales. A los ojos rojizos por el cansancio se le sumaba el del esfuerzo, ese, el de fijarse que se movía entre las sombras. Se aplacaban las voces, quedó sólo lo gestual. Cansancio y preocupación.
Villa Mercedes podía ser un tapón. Comenzaron a prepararse. Acomodaron sus bolsos. Limpiaron el mate, se ajustaron la zapatillas —por la dudas— uno nunca sabe si hay que rajar, que no es cobardía. Alertaron a los setenta compañeros que iban de apoyo y éstos previnieron a los pasajeros: algo podía ocurrir. Muchos de los viajeros se exaltaron y aprobaron resistir la detención de los compañeros, o lo que sea. Se disciplinaron a los compañeros de vagón… con un: ¡para lo que gusten mandar!

A lo lejos se podía apreciar un aura circular amarillenta, era el reflejo de la ciudad. Nos estábamos acercando a Villa Mercedes. El Dante corrió la manivela, la sacó del punto ocho de aceleración y dejó que el tren se deslizara, sólo tomó con fuerza la palanca de los frenos. Se cambiaron la ropa de maquinistas, el verde caqui despareció.

Una poderosa linterna se movía en la señal de distancia, alertando con cambio de colores, que se debía aminorar la marcha. El Dante fue aplicando los frenos suavemente. Varias siluetas se dibujaban a pesar de las sombras, la tenue luz de las señales bajaban desde la altura marcando contraste con la silueta de los compañeros. Abrieron las puertas de la locomotora. Subieron dos de ellos.

—Está la gendarmería esperando. —dijeron, casi sin saludar.

—Los van a detener. —repitió otro, este sí, saludando

—Han bloqueado todo. El paso a nivel de entrada esta bloqueado…

—Los que manejaban deben irse, rajarse. En la otra señal hay cumpas esperando con unas camionetas.

—Sí, ¿pero quién ingresa el tren?
Todos mudos. Alguien debía arribar la formación con cuidado. Era un tren de pasajeros, no era joda. Todos mudos. Nadie quería caer en cana, pero nadie pensó en arrugar.
Una voz ronca sobresalió:

—Yo lo ingreso…

—¿Vos?

—Sí, yo, ¿qué hay?

—¿De dónde y con que herramientas…? —malhumorado, el Chiclets la increpó.

—Soy la compañera de Juan, y él me enseñó ¿cómo qué de dónde? —altanera y segura Diana, comenzó a cambiarse la ropa delante de todos.

—Dame un ambo verde, de cualquier talle, todos me van a quedar grandes.

Mudos, abrieron los bolsos los curtidos y templados maquinistas y le ofrecieron la ropa. Primero las olió, estaban hediondas de sudores. Todas le quedaban como bolsa, grandes de talle, se arremangó… y ahí no más estalló la risa.

—De que se ríen boludos. Movete, dejame tu lugar, —le dijo al Dante.

—Sí, mirá, tené cuidado… no terminó la oración. Diana se había sentado como una experimentada maquinista. Diana, la uruguaya tomó la conducción del tren. Uno a uno, los expropiadores, se fueron descolgando en medio de ahogadas risas…

Diana, con su pelo rubio al viento, con medio cuerpo afuera, fue arrimando el tren despacio, aplicó suavemente todos los frenos, en medio de aplausos. El andén estaba colmado. El pueblo agolpado aplaudía y gritaba. La Gendarmería intentó detenerla. Al no ver a los maquinistas la descuida y se corren al interior de los coches. Otros, suben al tren para detenerlos por si se encontraban entre los pasajeros. Ya no estaban. A Diana, los ferroviarios puntanos la tomaron del brazo, la soliviantaron, la cubrieron con un capote de lluvia de los cambistas y la hicieron invisible.

Muchas horas después, por turno, regresaban por distintos medios a la Capital, bien comidos, bebidos y bailados. Los compañeros de Villa Mercedes los festejaron en el Rotary Club, habían alquilado el quincho para un festejo, lugar impensado de ser buscado y de que los ferrucas fueran miembros. Bailaron. Los expropiadores bailaban, es decir, los maquinistas también bailan y cantan, en la lucha y en la alegría.
Regresando todos iban durmiendo. Todos tenían una mueca rara en ese dormir: se reían, regresaban en el mismo tren, pero de pasajeros.
Nunca los agarraron, los puntanos los hicieron inmateriales.

Al Dante y al Chiclets, los iban a procesar por “robo del tren”. Ferrocarriles Argentinos extendió la fecha de clausura del tren. En la Cámara de Diputados, radicales y de otros partidos presentaron un proyecto de resolución preguntando por el episodio y sobre el cierre del ramal.

Así luchaban los ferroviarios contra las privatizaciones. Estos hechos, desmienten, antes y ahora, a aquellos que dicen que nosotros los ferroviarios aceptamos en forma resignada este saqueo privatista. Esta fue una de las tantas maneras de resistir con todo el cuerpo social ferruca. La Resistencia Ferroviaria se hizo presente en todo momento, nunca desfalleció ni ante la perspectiva de una futura derrota. No nos vencieron. Esta derrota es parte de un mismo proceso de lucha, que prosigue, y que no me caben dudas: ganaremos. Ganaremos a pesar de las traiciones, de los conversos, de los vendidos por una moneda vil. Los ferroviarios somos parte de esa larga tradición de lucha de la clase obrera argentina. Años les costó a los explotadores pretender domesticar a la rebeldía popular, no pudieron. Por eso, todo germina de nuevo, y la clase obrera en forma particular, que en su dimensión dialéctica, siempre renace de sus cenizas, demostrando que no hay un fin, sino un recomienzo más dinámico. Dando así la respuesta más rotunda a ideólogos oficiales, reconvertidos, y a la cobardía intelectual de algunos.

Bueno, esta es una parte de la vida en el terraplén, la lucha continúa, la vida, la amistad y esas cosas invisibles de los terrapleneros.

—¿Y Juan?, como la ves. Es increíble. Nos afanamos un tren…

—Pero nosotros solos no, fuimos todos. Porque sino hubiera sido por todos, porque todos pusieron el pecho a la balas, no estaríamos en este lugar. Todos, es increíble, es así como lo decís vos.
Estoy emocionado —cuchareó el Dante mientras cebaba mate—, al principio me parecía una locura. Es que es una locura, una hermosa locura… somos todos locos.

—La locura es un placer que solo los locos conocen, decía un grafitti en Villa Mercedes enfrente de la estación, se acuerdan, decía el Dante.

—Sí, una locura resistente, —contestó Juan— militante. Es la contestación a la tocada. No se si vamos a ganar algo con esta patriada, pero la rebeldía ferroviaria quedará ratificada, no nos achicamos ante nadie, nunca, nunca… carajo, —estaba conmovido, no era para menos, se movió despacio hasta la ventanilla, sacó la cabeza. El viento lo estaba esperando como una fresca caricia lo recibió, lo envolvió. El, el Juan se dejó estar por un buen rato, esa corriente húmeda lo calmó, el alma se le fue aquietando, pero el corazón seguía bramando, no era para menos; el Juan venía de ser miembro del Comité de Enlace de la Huelga del 91, de ponerle el pecho sin claudicaciones, junto a otros, de rechazar en conjunto coimas y prebendas. ¡Cuánto coraje, qué altruismo! ¡Qué lo parió! Frente a tanta corruptela y mediocridad reinante. Es que eran hijos de la clase obrera. Y eso no era joda.

—Juan, chupate un mate. Entrá la cabeza, vení, todos estamos igual… es mucha la tensión, todo es mucho, pero bueno, los cumpas nos señalaron a nosotros, y aquí estamos, dale, chupá el fierro, dale al mate, agarrá la palancas, así me asomo ahora me toca a mí, voy a saludar al viento ferroviario, tengo la cabeza caliente ¡qué noche, mirá como nos junan la estrellas!

—No es para menos, nos afanamos un tren, pero no para asaltarlo, sino de puro rebeldes, de puros enculados, ¡como nos van a tocar así porque sí! —el Dante le extendía el mate y le daba el lugar del conductor, con una palmada en el rostro de yapa, con su mano tiznada de grasa llena de ternura.

El traqueteo del tren era normal. En cada entrada a las estaciones aminoraban la marcha, gente en el andén, había que tirar la vía libre con cuidado y recibir la otra. Mensajes, papelitos solidarios…Que de sensaciones. Cada uno con la suya, y éstas que se mezclaban con las del otro. Esta vez nos escuchábamos, no eran los diálogos nerviosos de la Seccional. ¡Qué manera de interrumpirnos entre nosotros! Estábamos locos por la impotencia de no saber como contestar a tanta mierda que nos rodeaba.

martes, 14 de noviembre de 2017

Formosa: "Museo Ferroviario Ferrocarril Belgrano" usurpado y tomado por la municipalidad local

Cartas de Lectores

Señor Director de Crónica Ferroviaria

Me dirijo a usted para informarle que hoy me embarga una profunda tristeza, pues me han sacado lo que era para mí un gran tesoro, un lugar donde transité más de 30 años de servicio ferroviario y que hoy, convertido en Museo, repartía nuestra historia a quienes nos visitaban; estudiantes de los tres niveles, turistas y familiares de ferroviarios.





Ya resistí varios embates, Marcelo "alias Chito" Sánchez con un grupo de tres personas de Seguridad Municipal amenazaron mi integridad física al no querer entregarles el Museo Ferroviario para convertirlo en sus oficinas. Tomaron el Taller de Vías y Obras y el edificio de los Almacenes del ferrocarril y siempre la amenaza que me iban a desalojar. Los días sábado y domingo pasado usurpan y ocupan el "MUSEO". 



Ahora sólo quiero pedirles perdón a las personas que me donaron sus pertenencias más preciadas, a don "Acho" Fernández, que nos dio sus gorras y la máquina de picar boletos; a Dionisia Noni Farias, que nos donó el certificado de conducción de su esposo y la locomotora utilizada en su último cumpleaños; al señor León que nos dio sus herramientas, fragua, faroles, ventilador y otros objetos que no recuerdo; a doña Ángela que cedió tantos libros interesantes y valiosos; a Teodoro Rodas, que nos regaló la Bandera Nacional y que flameaba en el Museo, como así también a tantas otras personas que nos trajeron fotografías de sus familiares.


Ahora no se qué destino le darán a todo ese material que es la historia ferroviaria misma de nuestra zona y a todas mis pertenencias personales que quedaron allí. 

Cuantos amigos que me traicionaron en el camino, para que dar sus nombres, que los juzgue su conciencia, ahora saldrán a decir muchas cosas en mi contra, Dios está conmigo. Atentamente.
Félix Manuel Díaz
Formosa

martes, 17 de octubre de 2017

A 100 años de la sangrienta huelga ferroviaria en la Argentina

Historia Ferroviaria

Por Rubén Lloveras

Se cumple el primer centenario. Un 17 de octubre de 1917, luego de una trágica huelga que dejó 19 muertos, los ferroviarios conseguíamos nuestro primero Convenio Colectivo de Trabajo.

1. Jornada de trabajo de 8 horas para todo el personal de trenes de pasajeros y maniobras. Los de vías y obras afiliados a la FOF, también obtienen las 8 horas en vez del horario de sol a sol que tiene actualmente. En los trenes mixtos se trabajará 9 horas en lugar de las 10 actuales.


2. Los trenes de carga trabajarán 10 horas contras las 12 y 14 horas de la actualidad.

3. El personal de oficinas y los telegrafistas de las centrales y cabeceras, trabajarán 6 horas, actualmente trabajan más de 10.

4. Las estaciones de poco tráfico trabajarán 12 y 10 horas de servicio discontinuo según las exigencias propias de cada estación. Las estaciones de mucho tráfico solo 8 horas. En todo servicio mayor de 10 horas está comprendido el tiempo para comidas.

5. El trabajo extraordinario será abonado con un 50% de aumento de día y un 100% si es nocturno. Nada de esto hay en la actualidad.

6. Descanso semanal con goce de sueldo.

7. Licencia anual de 15 días. Hasta hoy la licencia era privativa pues unas empresas daban cinco días, otras ocho y algunas diez. Hay pues un adelanto en este punto como en los anteriores.

8. Se uniforma el pago por enfermedad.

9. Los salarios, que estaban estancados desde hace numerosos años tienen aumento proporcional con el agregado de que queda abolido el régimen de las multas, con lo cual se hacen más efectivos y mejores los sueldos y salarios.

10. Readmisión de los huelguistas de 1912 y de los exonerados sin causa justificada.

11. Acatamiento por parte de las empresas, de la parte económica de la ley de jubilaciones y pensiones.

12. Libertad de todos los huelguistas detenidos, siempre que no se encontraran a disposición del juez.

miércoles, 19 de julio de 2017

Vacaciones de invierno a puro ritmo en el Museo Nacional Ferroviario

Instituciones

Redacción Crónica Ferroviaria

El Museo Nacional Ferroviario, ofrece un recorrido histórico y cultural por la historia de los trenes en Argentina, que es de interés tanto para grandes como para chicos, y que incluye, entre sus atracciones, la visita a los coches históricos.


Durante estas vacaciones de invierno, además de la visita guiada habitual, ofrece distintas actividades gratuitas para divertirse en familia o con amigos.
De lunes a viernes a las 15, habrá un taller creativo de percusión para chicos, “Al Toque”, donde los participantes aprenderán a tocar con instrumentos hechos de materiales reciclables.

El sábado 29 de julio, el plato fuerte de estas vacaciones: un show musical a cargo de la compañía Valor Vereda, para chicos de todas las edades, donde les enseñarán un conjuro para vencer los miedos.

Además, hasta el 22 de julio, los visitantes podrán jugar a ser maquinistas en una maqueta de ferromodelismo con trenes en miniatura.

Acercate al MNF, Av. del Libertador 405, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, del 15 al 30 de julio.

La entrada al museo, el taller y el espectáculo musical son totalmente gratuitos.

jueves, 20 de abril de 2017

Dietrich, ¿no le parece mucha exageración?

Actualidad

Redacción Crónica Ferroviaria

En estos días hemos escuchado declaraciones a la prensa del señor Ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich, que dijo: “Estamos liderando la renovación más importante en los más de 150 años de historia del ferrocarril de cargas del país (?), comenzando por el noroeste del país. La renovación del ferrocarril de cargas es una prioridad de nuestro gobierno; y la reactivación de este tren desde Jujuy a la zona portuaria de Rosario es un aporte fundamental al desarrollo de las economías regionales que busca fomentar el Plan Belgrano” 

Ministerio de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich

Desde Crónica Ferroviaria creemos que lo expresado por el señor Ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich, con relación a que la renovación de la infraestructura de vía en la Línea Belgrano es la obra más importante en 150 años, creemos que este señor está muy mal asesorado, por lo tanto lo hacen mentir o no sabe nada de historia ferroviaria. Le aconsejamos, con nuestra mayor humildad, tenga asesores que sepan de este medio de transporte y no le hagan decir estupideces y engañar a la gente con slogan publicitarios que son más bien para una campaña electoral. Una lástima.

jueves, 30 de marzo de 2017

Desidia puede asociarse a la dejadez, la indolencia, el desgano y el desinterés sobre la historia ferroviaria

Actualidad

Redacción Crónica Ferroviaria

Cuántas veces desde las páginas de Crónica Ferroviaria hemos realizado denuncias sobre el abandono, no sólo del material ferroviario de actualidad, sino también, al correspondiente a lo que hace al acervo histórico ferroviario.





Ya desde el año 2015 pedíamos a las autoridades correspondientes de ese entonces que tenían en su poder el resguardar y cuidar celosamente nuestro material histórico ferroviario, con nota titulada  "La "Patria" descuidada" ( http://wwwcronicaferroviaria.blogspot.com.ar/2015/09/la-patria-descuidada.html) del día 07 de Septiembre de 2015, como también a las actuales de ADIFSE con nota La "Patria" necesita ser exhibida (http://wwwcronicaferroviaria.blogspot.com.ar/2016/05/la-patria-necesita-ser-mostrada.html) del 18 de Mayo de 2016, en la que expresábamos, entre otras cosas, lo siguiente:

"Esta joya de nuestro acervo ferroviario, como es la locomotora "Patria" que fuera fabricada en Francia en el año 1888 y que llegara al país ocho años después y que prestara servicio hasta el año 1912 en el Ferrocarril Oeste (Línea Sarmiento), y que luego pasó a manos de Cuerpo de Batalla N° 6 de Campo de Mayo, tendría que estar ubicada para su exposición en el hall central de la estación Retiro (Mitre) cubierta con una especie de vitrina que la separe de quienes puedan hacerle daño, a la vez que estaría debidamente protegida".

"Muchos países en todo el mundo, y con mucha menos historia ferroviaria que el nuestro, protegen sus reliquias mediante la ubicación en museos debidamente protegidos y cuidados como corresponde, nosotros seremos uno de los pocos que dejamos abandonados a su suerte toda nuestra historia ferroviaria. Si no es por las asociaciones, como por ejemplo el Ferroclub Argentinos, entre otros, que con el esfuerzo “ad honorem”  de sus socios y por el amor que sienten por el ferrocarril recuperan y restauran material ferroviario histórico, hoy no tendríamos vehículos que mostrar a las generaciones actuales y por venir".






Para tristeza de todos nosotros, en el día de la fecha recibimos una cantidad de fotografías de lectores en la que nos muestran que la desidia de quienes tienen el deber de resguardar nuestra historia ferroviaria está muy bien asociada con la dejadez, la indolencia, el desgano, el desinterés y la negligencia.






Ya da mucha bronca observar todo este material ferroviario histórico abandonado a su suerte en la Playa de Maniobras Retiro pegado al dock donde se encuentra el Museo Nacional Ferroviario, sin que nadie de los que tienen a su cargo su resguardo haga algo para su protección y su mantenimiento.

Sobre esto alguien tiene que parar la mano. No puede ser que no se tenga un lugar físico de resguardo para ese material tan importante, con la cantidad de lugares que se pueden reacondicionar para su exposición, y no dejarlos abandonados para que el tiempo y manos ajenas lo vayan degradando para que de una vez por todas desaparezca nuestra historia ferroviaria.




Este material histórico ferroviario se encuentra ubicado en playa de maniobras Retiro pegado al Dock donde se encuentra el Museo Histórico Ferroviario

Esto es muy grave y alguien deberá tomar cartas en el asunto, de lo contrario creeremos que es una política preestablecida para la destrucción de nuestros ferrocarriles.

"Un pueblo que olvida su pasado, sus raíces, no tiene futuro. Es un pueblo seco". Papa Francisco I

lunes, 17 de octubre de 2016

Comenzó el soterramiento del Sarmiento: Una de las peores obras de la historia ferroviaria argentina

Nota de Opinión

Por: Usuarios Organizados del Sarmiento (UOS) (para Crónica Ferroviaria)

La semana pasada el presidente Macri en persona "oprimió el botón" que dio inicio a una de las peores obras de la historia ferroviaria argentina: el Soterramiento de parte de la Línea Sarmiento. El acto contó con diversas personalidades de la política nacional, provincial e incluso intendentes zonales. 

Esta obra, lejos de solucionar los problemas, es sólo un caballo de Troya, dentro del cual se encuentran los buitres inmobiliarios que sólo poseen la ambición de hacer negocios con las tierras que se van a liberar del terreno que ocupan actualmente las vías en superficie.  


Según los funcionarios se busca "convertir el Sarmiento en un subte", lo cual es incompatible. No podemos reducir un ferrocarril interurbano a un tren subterráneo por sólo ponerlo bajo tierra. Los problemas que vendrán, ya los hemos mencionado hasta el hartazgo, pero vamos a hacer un pequeño reconto:  
- Reducción de 4 vías a 2. 

- Eliminación de servicios rápidos y locales.

- Impedir que servicios larga distancia lleguen a la cabecera de Once.

- Elimina la posibilidad de tener servicios directos desde las localidades más lejanas (Lujan, Mercedes, Lobos, etc) hasta Once.

- Un pequeño desperfecto técnico que haga detener una formación acabaría paralizando todo el servicio.

- Ante algún siniestro haría que la evacuación de los pasajeros sea una tarea dificultosa y ni hablar si hay gente con movilidad reducida, ancianos, niños y embarazadas.

- Descender seis pisos para tener que tomar el tren y subirlos para salir de la estación con los inconvenientes que eso involucra. En el supuesto caso de poner ascensores y escaleras mecánicas ¿a cuanto se iría el costo extra de manutención?  

- El endeudamiento para financiarlo. 

Desde Usuarios Organizados del Sarmiento hicimos informes, material audio visual (videos), notas, volanteadas en las estaciones, etc., para informar y que se tome conciencia del motivo por el cual denunciábamos esta obra como inadecuada para la Línea Sarmiento. Incluso hemos enviado (en febrero de este año) una carta pidiendo reunión al Ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich, para charlar este tema (entre otros) y JAMÁS nos respondió. 

También tenemos que destacar que ningún medio de comunicación nacional se hizo eco de nuestros informes ni de nuestra postura, sólo recibimos el apoyo de un puñado de medios locales a los cuales les estaremos infinitamente agradecidos. 

En resumen, sabemos que hay caprichos políticos y negocios que compran medios de comunicación, tratando de vender “espejos de colores”, vendiendo la idea de la cual estaban en contra meses atrás (y lo estuvieron durante años cuando gobernaban CABA). 

Sólo esperamos que esta obra no se termine y que no se genere la amputación de servicios de trenes, ni que nos dejen a quienes viajamos en el Sarmiento en una trampa mortal, sólo por negocios inmobiliarios y caprichos de políticos y funcionarios de turno (ya sabemos como terminan esas cosas, porque ya las sufrimos).

martes, 12 de julio de 2016

España: VII Congreso de Historia Ferroviaria

Evento Ferroviario

Redacción Crónica Ferroviaria

La Fundación de los Ferrocarriles Españoles informa que la Asociación Ibérica de Historia Ferroviaria (ASIHF) ha convocado el VII Congreso de Historia Ferroviaria, que se celebrará el 19 y 20 de octubre de 2017 en Valencia, dando continuidad a los simposios realizados por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles entre 1998 y 2012.

La Asociación, entre cuyos socios fundadores se encuentra la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, cumple con este Congreso con su objetivo de impulsar la investigación y la difusión de la historia ferroviaria.


El Congreso tendrá lugar en la sede valenciana de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, cuenta con el respaldo institucional de la Generalitat Valenciana y lo dirigirá un Comité Científico.

El Congreso se estructura en cinco sesiones temáticas y una general:

×   Sesión I. Los corredores ferroviarios en perspectiva histórica: el caso del Mediterráneo

×   Sesión II. Los ferrocarriles regionales y autonómicos

×   Sesión III. El ferrocarril en la Segunda República y la Guerra Civil

×   Sesión IV. El papel del ferrocarril en el pensamiento económico socialista

×   Sesión V. Ingenieros y ferrocarril, siglos XIX y XX

×   Sesión general. Abierta a cualquier tema

El Comité Científico está formado por:

    Presidente: Javier Vidal Olivares (Universitat d’Alacant)

    Secretaria: Aurora Martínez Corral (Universitat Politècnica de València)

    Vocales:

* Inmaculada Aguilar (Universitat de València)

* Rafael Alcaide (Universitat de Barcelona)

* Rafael Barquín Gil (UNED)

* Ana Cardoso de Matos (Universidade de Évora)

* Vicente Colomer (Universitat Politècnica de València)

* Virginia García Ortells (FGV)

* Teresita Gómez (Universidad de Buenos Aires)

* Telesforo M. Hernández (Universitat de València)

* José Luis Hernández Marco (Universidad del País Vasco)

* Alfonso Herranz Loncán (Universitat de Barcelona)

* Carlos Larrinaga (Universidad de Granada)

* Miguel Muñoz Rubio (Fundación de los Ferrocarriles Españoles)

* Pedro Pablo Ortúñez (Universidad de Valladolid)

* Hugo Silveira Pereira (Universidade Nova de Lisboa)

Por último se informa que actualmente está abierto el plazo para enviar propuestas de comunicaciones que, con un máximo de 300 palabras, se deberán remitir por correo electrónico antes del 31 de octubre de 2016. Para poder ser admitidas por el Comité Científico deberá tener una temática histórica, reunir las condiciones académicas de calidad y rigor, ser remitidas en los plazos correspondientes y ajustarse a las condiciones de edición marcadas. El Comité Científico comunicará antes del 30 de noviembre su aceptación y el texto final podrá ser remitido hasta el 31 de mayo de 2017.

viernes, 4 de septiembre de 2015

La "Patria" abandonada I

Cartas de Lectores

Señor Director de Crónica Ferroviaria

Con dolor y como ferromodelista, veo la locomotora de vapor "Patria" en un total estado de abandono. Tuve la oportunidad de recorrer los museo de varios países, como: Chile, España y Alemania en donde no se exhiben maquetas, sino modelos reales.


Nuestra vasta historia ferroviaria debe contar con un espacio físico para ese museo, y creo que el más indicado es parte de los Talleres Ferroviarios de Liniers, antes que sean loteados o se construya una nueva universidad. Saludos
José Serafín Ladelfa

miércoles, 27 de mayo de 2015

Chile: Locomotora de más de 100 años junto a moderno tren serán exhibidos en Estación Central para celebrar el Día del Patrimonio

Exterior

Redacción Crónica Ferroviaria

Para conmemorar el Día de Patrimonio, el Grupo EFE informa que abrirá este domingo las puertas de la Estación Central para exhibir más de quince piezas ferroviarias históricas entre las que destacan tres locomotoras a vapor, una de ellas, con más de 100 años de vida y los coches del Tren Expreso del Recuerdo. La exhibición contará con visitas guiadas, para que las familias que asistan conozcan la historia de Ferrocarriles.  Se trata de una muestra única en la que los asistentes, podrán subirse a las máquinas, aprender de su funcionamiento, y recorrer los andenes de la Estación para conocer la historia ferroviaria de Chile.

La exhibición contará con visitas guiadas, para que las familias que asistan conozcan la historia de Ferrocarriles.

Una de las máximas atracciones está programada para las 12 horas, momento en que ingresarán a los andenes de la Estación Central la locomotora a vapor junto a  un moderno tren Xtrápolis, de los ferrocarriles más modernos de Latinoamérica, dando cuenta así del pasado y presente de los Ferrocarriles.

La actividad contará además con actividades para toda la familia donde destacan talleres de dibujos y una muestra de ferromodelismo, que está compuesta por réplicas a escala de importantes obras de ingeniería como es el Viaducto del Malleco, uno de los puentes ferroviarios más alto del mundo.

La muestra de ferrocarriles estará abierta, y de manera gratuita, desde las 10:00 hasta las 17:00 horas en los andenes de la Estación Central.

martes, 21 de abril de 2015

Trenes Argentinos y una excelente propuesta para que empresas locales fabriquen piezas y para capacitar a futuros trabajadores del ferrocarril

Actualidad

En el despacho del Intendente Sobrero, tres funcionarios de Trenes Argentinos Operadora Ferroviaria, brindaron precisiones sobre la propuesta concreta de incorporar a empresas locales para la fabricación de piezas para las unidades y de capacitación laboral para futuros empleados de mantenimiento de vías y obras.

Sobrero recibió al Ingeniero Miguel Fernández, Gerente de Ingeniería del organismo, a José González Subgerente de Material Rodante y Mariano Fernández Soler, ingeniero del área de desarrollo, antes de realizar una visita a las empresas Motortech y Electrolobos.


Dijo el Jefe Comunal que "nos estamos acoplando al proyecto nacional que lleva adelante nuestra gente de Ferrocarriles, en esta etapa que para nosotros pasa a ser gloriosa, ya que nuestra Presidenta a través del Ministro Florencio Randazzo, tomó la decisión de llevar adelante uno de los reclamos unánimes del pueblo argentino, que los ferrocarriles cumplan el rol que deben cumplir desde su nacimiento. Y digo gloriosa porque esta etapa será generadora de trabajo, y nos llena de alegría contactarnos con la gente de Trenes Argentinos porque vienen a tomar contacto con empresas locales para sumarlas al trabajo que requerirán los ferrocarriles para su total recuperación. Y también tenemos presencia de docentes para ofrecer capacitación para que vecinos puedan ingresar al trabajo que será requerido".

El Ingeniero Fernández explicó que "nuestra empresa ha tomado toda la operación ferroviaria a nivel pasajeros en todo el país, y en el marco de esto habíamos tenido alguna visita a empresas de Lobos, ciudad que además de una rica historia ferroviaria, un parque industrial interesante y con posibilidades de desarrollo muy importantes, y era inquietud de las empresas locales ver las posibilidades del área lobense de acoplarse a lo nuevo que se está emprendiendo en materia ferroviaria y en función de eso vinimos hoy para explicarles lo que estamos haciendo y las chances de fabricar cosas localmente y compartiendo otras inquietudes como capacitación para los lobenses y formación de cuadros para mantenimiento".

Y cuando concretamente la preguntamos sobre las posibilidades de concretar esa propuesta, el Ingeniero Fernández afirmó que "con el tema de capacitación empezaremos ahora a trabajar en conjunto con la Dirección Municipal de Educación (Raúl Villa) para ver qué aporte podemos hacer con orientación sobre en qué área se necesita más gente. Se requiere formar gente nueva y comenzaremos a trabajar en eso. Y sobre la fabricación de elementos hay un universo muy grande, así que algunas empresas de acá que ya hacen cosas tendrán que reconvertirse para nuevas tecnologías pero el campo es grande".

"Nos toca el desafío de desarrollar repuestos hechos en el país de todo el material rodante que se compró, para no salir a comprar afuera. Las perspectivas son interesantes porque un ferrocarril necesita mucha gente para funcionar", remató.

Mientras que sobre la capacitación de futuros trabajadores, Mariano Fernández Soler destacó que "tenemos que analizar en forma conjunta cuáles son las mejores oportunidades que tiene Lobos para formar gente y que puedan desempeñar sus tareas aquí sin tener que irse a otra ciudad, y la idea de la charla de hoy es orientar la capacitación ferroviaria para permitir a quien se capacita quedarse en la zona, y una alternativa es la capacitación en vía y obra para la articulación del trabajo de cuadrillas en vía".

Finalmente el Intendente hizo público su reconocimiento al trabajo de Jorge Badaloni en Producción, Raúl Villa en Educación y Facundo Alesina como contacto con el Ministerio del Interior y Transporte.LobosYa.com (Nota enviada por nuestro colaborador señor Roberto Pablo Igarzabal).

miércoles, 4 de marzo de 2015

Rosario: Habilitan muestra sobre la historia del ferrocarril

Actualidad

Redacción Crónica Ferroviaria

La Municipalidad de la Ciudad de Rosario (Provincia de Santa Fe) informa que este miércoles 4 de marzo, a las 17.30 horas, en la sede de la Secretaría de Cultura y Educación (avenida Aristóbulo del Valle y Callao), se habilitará la muestra "Llevame a ver un tren" a modo de bienvenida y celebración de la rehabilitación de la línea ferroviaria Rosario-Buenos Aires. La actividad contará con la presencia de la intendenta Mónica Fein.


La exposición es una reseña de la historia del ferrocarril en Rosario contada a través de imágenes inéditas y objetos que fueron aportados por la Escuela de Museología, el Museo de la Ciudad, la Asociación Rosarina Amigos del Riel, el Ferroviario Club Central Argentino y la Secretaría de Servicios Públicos.

Durante el tiempo que permanezca la muestra, se sucederán diferentes intervenciones y protagonistas y estudiosos de la historia ferroviaria ofrecerán charlas y visitas guiadas por la muestra.

La entrada será libre y gratuita y abrirá los fines de semana.

Llevame a ver un tren

Rosario se diferencia de otras ciudades argentinas por carecer de un pasado colonial. Su origen está vinculado estrechamente a su ubicación estratégica, desligado de conquistadores o funcionarios reales. Lugar de paso entre el Virreinato de Alto Perú y el Río de la Plata primero y eje del transporte y las comunicaciones luego, la ciudad se convirtió en el centro nodal de las comunicaciones con todas las provincias e incluso con Buenos Aires desde tiempos anteriores a la Confederación.

Desde que fue declarada ciudad (1852) y atendiendo a la separación política de la provincia de Buenos Aires, Rosario tuvo como objetivo el establecimiento de un puerto que respondiera al intenso movimiento de exportación e importación de la Confederación Argentina.

Es así como en 1854 el gobierno de la Confederación contrató al ingeniero norteamericano Allan Campbell para estudiar la posibilidad de un tendido ferroviario entre Córdoba y algún puerto sobre el río Paraná. En el informe resultante se destaca a Rosario como cabecera ideal, dando comienzo a las gestiones para materializar el proyecto.

Si bien las tratativas se demoraron tanto por cuestiones externas como por los conflictos entre la Confederación y la provincia de Buenos Aires, al concluirse la contienda, tras la batalla de Pavón y con Bartolomé Mitre como Presidente de la Nación, se promulgó en 1863 la Ley que otorgó a William Wheelwright la concesión para construir el proyecto de Campbell.

De esta manera, el gobierno nacional gestionó una de las más logradas estrategias de integración regional y consolidación del país a través del Ferrocarril Central Argentino y de su Compañía de Tierras.

El transporte ferroviario incentivó nuevas transformaciones, convirtiéndose en el principal desarrollador de pueblos y colonias a medida que avanzaba su tendido y su red se consolidaba. Al mismo tiempo, determinó la creación de asentamientos destinados a talleres o depósitos.

Generador de empleos, marcador urbano contundente en la conformación de la ciudad, portador de una cultura propia, el ferrocarril fluctuó entre épocas de esplendor, de decadencia, de indiferencia o de esperanzas expresadas en múltiples propuestas de reactivación.

Hoy, más de 150 años después, la ciudad presenta innumerables y majestuosos testimonios de la intensa actividad ferroviaria que la destacaron como el mayor centro ferroviario del interior del país.