viernes, 28 de marzo de 2014

¿Cuesta tanto hacer un esfuerzo?

Cartas de Lectores

Señor Director de Crónica Feroviaria:

Caminando en cercanía de una playa ferroviaria en el norte de Santa Fe, sobre la línea Belgrano, antigua columna central de transporte de mercaderías hacia y desde el norte argentino y Bolivia (ahora dedicada casi exclusivamente al flete de soja, de ahí la urgencia en su cuidado); me acerqué a observar las etiquetas de una pila de rieles nuevos. Con sorpresa advertí que su origen o procedencia era: Gdansk-Poland.

Supongo que estos rieles serán usados para la renovación de esta línea, lo cual está muy bien y creo que se ha hecho un buen trabajo por parte de la empresa Benito Roggio.

La  preocupación, es por la evidente preferencia por la provisión de material ferroviario importado. Pude ver con mis propios ojos el tren de laminado de rieles en la acería de la ex Somisa, ¿no se puede recurrir a la compra de uno para la provisión de rieles y otros insumos férreos?.

Lo mismo para el material rodante: ¿cuesta tanto hacer un esfuerzo organizativo ingenieril y volver a fabricar, lo mínimo, vagones, en alguno de los varios lugares donde se los supo hacer?.

De resulta observando estos hechos, surge la evidencia que en la nueva organización del mundo nos toca producir SOJA, algo de trigo y maíz, mediante grandes pools de siembra, y quedémonos tranquilos y dejémos de soñar y protestar.

Y nuestros hijos y nietos en las periferias de las ciudades, con el paco, matando y muriendo. Parece que ellos no deben disfrutar de la grandeza económica y cultural que supimos en un momento vislumbrar. Saluda atte.
Raúl Lagger