miércoles, 20 de agosto de 2014

Juicio por Once: Edgardo Reynoso, el hombre detrás de las detenciones de los dos guardas del tren

Gremiales

Tras la nueva detención de un guarda por falso testimonio, surgió en los pasillos de Comodoro Py el interrogante sobre la figura de Reynoso. El cuestionado delegado sindical de la UF en ambos casos acompañó a los guardas que terminaron detenidos. Su cercanía con un grupo de familiares y el oportunismo político. El rol del sindicalismo opositor en las declaraciones de sus trabajadores.


El juicio oral por el accidente de Once, que lleva adelante el Tribunal Oral Federal 2 integrado por los jueces Jorge Tassara, Rodrigo Giménez Uriburu y Jorge Gorini, está atravesando largas audiencias con un debate que pone en duda muchas de las actuaciones hechas en la instrucción de la causa llevada adelante por el Juez Claudio Bonadío.

En el debate de ayer se vivió un nuevo capítulo que tuvo como protagonistas a los trabajadores que responden al sector bordó que controla la Seccional Oeste de la Unión Ferroviaria (UF), liderado por los delegados gremiales Rubén Sobrero y Edgardo Reynoso.

El guarda Patricio Juárez, primero de los tres testigos en declarar, quedó atrapado entre sus contradicciones y fue detenido acusado de presunto falso testimonio. Otra vez un guarda reticente a contestar preguntas y con un relato “moldeado”. Semanas atrás, el guarda Miguel Gerónimo había sido detenido bajo la misma imputación que recayó sobre Juárez.

Los dos guardas viajaban en la cabina de conducción ubicada en la parte trasera del tren chapa 16. Juárez, que iba desde Moreno en la formación que conducía Leonardo Andrada (el conductor que fuera asesinado en un hecho poco claro), fue el que debió pasarle en Castelar la posta de su puesto de trabajo a Gerónimo, para que haga el trayecto Castelar-Once con Marcos Córdoba como motorman.

Durante la declaración a Juárez se le preguntó si fue coaccionado por alguien para declarar, puesto que se lo vio llegar a la sala donde se lleva adelante el juicio junto a Edgardo Reynoso, dirigente de la seccional Haedo y opositor a la conducción nacional de la Unión Ferroviaria.

La presencia de Reynoso en los pasillos de los tribunales federales de Comodoro Py llamó la atención, sobre todo porque es uno de los testigos que deberá declarar ante el TOF 2 más adelante en este juicio. ¿Qué hacía ahí cuando ningún testigo puede hacerlo? ¿Por qué hablaba con los familiares de las víctimas, que se acercaron a él en varias oportunidades como para consultarlo? Estas preguntas se hacían tanto los abogados defensores como así también algunos querellantes.

Las sospechas de algunos querellantes y defensores apuntaban a desentrañar una eventual protección de parte del sector bordó de la UF, liderado por Sobrero, sobre sus trabajadores y que en afán de ese objetivo monten un escenario que se aleje de la verdad de los hechos.

En efecto, el abogado querellante Gregorio Dalbón fue incisivo en querer revelar si alguien había “apretado” a Juárez o le había sugerido cómo declarar. Una vez finalizada la audiencia, en su cuenta de Twitter el abogado escribió: “#ONCE El guarda de Andrada preso por falso testimonio. Siempre dije que fueron los sindicatos y los motorman. Todos procesados. Querés más” y luego añadió “#ONCE La Unión ferroviaria y La Fraternidad impunes por Claudio Bonadio. Y vengan que les daré batalla. Porque: “La Verdad es inevitable”.

Otro dato llamativo de la audiencia se produjo cuando Dalbon les exhibió a los dos guardas la foto del juez Bonadio para que lo reconocieran y ninguno lo hizo, algo que genero extrañeza en el auditorio y que fue permitido por el Tribunal.

Reynoso se quedó afuera de la sala, en el subsuelo de Comodoro Py, hasta el final de la declaración de Juárez, pero su nombre circuló durante la jornada en boca de los jueces del Tribunal, del Fiscal Fernando Arrigo y de casi todos los abogados querellantes y defensores.

La audiencia tuvo un momento de tensión cuando Dalbón le insistió con detener al testigo, lo que en un primer momento fue rechazado por el Tribunal. “Si tengo que pagar las causas, si tengo que ir preso, iré preso”, dijo Juárez. A los pocos minutos todas las partes cuestionaron su declaración ante el TOF 2: las querellas, la fiscalía a cargo de Fernando Arrigo y varias defensas lideradas por el abogado Mariano Fragueiro Frías. Todos notaron evidentes contradicciones en su “maquillado” relato.

Para el fiscal Arrigo, el testigo fue “reticente” a contestar las preguntas, y lo mismo interpretaron algunas defensas al considerar que podía incriminarse.

Luego de dos cuartos intermedios que dispuso Jorge Tassara, presidente del Tribunal, el guarda Patricio Juárez quedó detenido.

En la audiencia del 17 de junio se había dado una situación casi idéntica. Miguel Ángel Gerónimo, el guarda que acompañó desde Castelar hasta Once a Marcos Córdoba, quedó detenido por falso testimonio. Luego de varios días detenido fue liberado.

Ahora, los dos guardas que fueron a declarar acompañados por el dirigente Edgardo Reynoso deberán enfrentar ahora juicios paralelos por falso testimonio, en los que podrían recibir hasta diez años de cárcel.

La extensa jornada de ayer se cerró cerca de las 21.30 horas con la declaración de Felipe López Bonfanti, quien también es guarda del ferrocarril Sarmiento y fue el único de los tres guardas que estuvo en el tren que chocó en Once que no fue detenido por presunto falso testimonio en el juicio oral.


Casualidad o no, Bonfanti fue el único de los tres que no fue acompañado por algún delegado gremial y fue el único que dijo tener diferencias con “políticas gremiales y de métodos” con ellos, sobre todo cuando se le preguntó si conocía a Rubén Sobrero. “Por desgracia sí”, contestó.Fuente: Letra P.

2 comentarios:

  1. Que RARO,letra P, ¿? es un comentario tendencioso , tan evidente que bueee.....

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  2. Andres Claudio Mogni26 de agosto de 2014, 17:06

    Articulo vergonzoso

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