11 de agosto de 2022

Metrodelegados apoyan proyecto para que CABA extienda el subte y compre formaciones

Gremiales

Desde el gremio respaldaron la ley presentada por el legislador Juan Manuel Valdez, que pretende crear un fondo para la compra de materiales.

Los trabajadores del subte apoyaron el proyecto presentado la semana pasada por un legislador porteño para que el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires cumpla con una normativa vigente y extienda la red del servicio, incluyendo la compra de coches para nuevas formaciones.

La medida servirá no sólo para cumplir con las promesas que hizo la gestión del PRO al inicio de su mandato, sino para lograr sacar de funcionamiento a los trenes sospechados de tener piezas con asbesto, el material cancerígeno que desde hace una década el gremio del sector pide sean retirados de todas las líneas.

La iniciativa genera entusiasmo en la Asociación Gremial de Trabajadores de Subte y Premetro (AGTSyP), ya que la llegada de nuevos vagones permitirá dejar de usar formaciones que podrían estar contaminadas, como los Nagoya 5000, que circulan en la línea C, que hoy están en los talleres San José, pero que la empresa quiere volver a usar.

La iniciativa del legislador porteño del Frente de Todos (FdT) Juan Manuel Valdez se presentó la semana pasada en la Legislatura, junto a especialistas y dirigentes gremiales, que así marcaron el respaldo de la propuesta.

El proyecto de ley establece que el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires «termine la red de subte en 10 años» a partir de la implementación de «un fondo integral para la movilidad sostenible». «Nosotros estuvimos en la presentación y respaldamos la propuesta presentada, creemos que es un avance para los usuarios y trabajadores del subte», dijo el secretario de Salud Laboral de la AGTSyP, Francisco Ledesma.

En diálogo con Gestión Sindical recalcó que el objetivo «desde hace mucho tiempo es lograr la compra de nuevos trenes, para poder mejorar el servicio y evitar el peligro del asbesto, que hemos documentado está presente en vagones y estaciones, y que se está retirando».

En este sentido, Valdez denunció al gobierno porteño por «incumplir la ley 670 sancionada en 2001, que tiene como objetivo ampliar la red de subterráneos», e indicó también que la red de subte porteña «transporta a 600 mil pasajeros a diario, pero lamentable es la primera vez en 50 años que no hay una sola estación en construcción».

Sobre las posibilidades de aprobación, Ledesma admitió que «el panorama legislativo es complejo», pero los trabajadores «vamos a realizar un trabajo muy fuerte en diversos lugares, desde el ministerio de Trabajo, en la Agencia de Protección Ambiental, en la Justicia».

Además, el dirigente recordó que en una reciente reunión, SBASE confirmó «que van a comprar trenes para la línea B, mientras que nosotros pedimos nuevas formaciones para la línea C». Este compromiso fue puesto en un acta firmado junto al gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, lo que cual abre expectativas en el gremio.

Detalles de la propuesta

El proyecto en cuestión fue presentado con un acto que incluyó un panel de discusión del que participaron la secretaria de Cambio Climático, Desarrollo Sostenible e Innovación del Ministerio de Ambiente, Cecilia Nicolini, el secretario general de AGTSyP, Roberto Pianelli, el director el Instituto Trama, Martín Machain, el periodista especializado Fernando Bercovich, el ingeniero y secretario del Departamento de Transporte de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires, Cristian Moleres, y la directora ejecutiva de la Fundación Urbe, Micaela Alcalde.

Para financiar las compras, la iniciativa determina que se hagan convenios urbanísticos, además de usar «recursos del Tesoro, la recaudación del pago del Derecho para el Desarrollo Urbano y el Hábitat Sustentable del Código Fiscal (ley de Plusvalías Urbanas), aportes o transferencias del Estado Nacional, legados o donaciones, peajes, la totalidad del impuesto a las patentes, la totalidad del impuesto de sellos, la totalidad de las multas de tránsito y la totalidad de la ‘contribución especial ferroviaria’ establecida en la ley 4472″.

Además, se habilitan «fondos provenientes de empresas, sociedades, organizaciones, organismos, agencias o instituciones públicas o privadas, nacionales o internacionales».

Asbesto

Además de cumplir la promesa de construir 10 kilómetros de subte por año –Valdez afirmó que sólo se construyeron poco más de 11 kilómetros en 15 años– la propuesta sirve para renovar la flota de trenes, que los metrodelegados piden sacar de funcionamiento por la presencia de asbesto.

En estos días, la secretaría de Salud laboral volvió a reunir la mesa de damnificados, donde se encuentras y asesoran las personas con afecciones por enfermedades vinculadas al material cancerígeno, prohibido en el país en 2000.

En este sentido, los trabajadores del subte de la Ciudad de Buenos Aires insisten en la necesidad de sostener un plan para retirar el asbesto de formaciones y estaciones, el cual incluya la compra de nuevos trenes para reemplazar los que tienen este material.

En tanto, esta semana se denunció que uno de los depósitos usados para almacenar material con asbesto está muy cerca de una escuela. Se trata del taller Polvorín, que según la secretaría de Salud Laboral tiene partes de distintas formaciones con asbesto confirmado, como Nagoya 300 y 1200, Mitsubishi, Fiat, Gee y Le brugeoise. Ubicado en la esquina de Emilio Mitre y José Bonifacio, está en la misma manzana que la escuela primaria Organización de Estados Americanos y el jardín El Tranvía de Caballito.GestiónSindical.com