10 de agosto de 2022

Fue un tren emblema del menemismo y el 1 a 1 pero lo hundió el 2001 y la tragedia de Once: ¿dónde está hoy?

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El tren conectaba la localidad de Castelar con Puerto Madero salía $3 y tenía servicio de cafetería a bordo y transportaba a residentes del Oeste del Gran Buenos Aires al centro de la ciudad en 20 minutos.

El tren que conectaba la localidad de Castelar con Puerto Madero salía $3, es decir, u$s 3, pero tenía servicio de cafetería a bordo y transportaba a residentes del Oeste del Gran Buenos Aires al centro de la ciudad en 20 minutos.

Sin embargo, la aventura duró poco. ¿Qué pasó? Esta es la historia del curioso ferrocarril que fue furor en tiempos de la Convertibilidad.

Cuando el viaje se hacía con los coches motores Fiat Serie 593. Anteriormente se efectuaban con los coches motores livianos. Al costado derecho una rareza, el ex tranvía del Este que solamente hacía el recorrido desde Avda. Córdoba hasta Avda. Independencia por el barrio de Puerto Madero

Túnel Histórico

El túnel que cuenta con una traza paralela a la de la línea de subterráneos A, fue construido en 1916, un par de años después que el primer subte de América latina. La idea era conectar la estación de Once con el Puerto.

Pero su traza no fue pensada para el transporte de pasajeros, puesto que el subte tenía esa función. Entonces se construyó una sola vía, sin posibilidad de circulación en ambos sentidos,

Pero, aunque fue pensado sólo para el transporte de cargas, hubo al menos dos intentos de utilizarlo para transportar pasajeros.

El primero fue bajo el gobierno de Perón en 1949, pero el experimento duró sólo un año. 

El segundo lo llevó adelante la empresa concesionaria TBA, que en los 90 quedó a cargo del tren Sarmiento. Pensaron en un modelo distinto para reactivar esta línea que durante años había quedado abandonada.

Un tren noventero

Así fue que en Agosto de 1997 la empresa anunció que comenzaba a operar el servicio "de Castelar a Puerto Madero en 20 minutos". 

El tren utilizaría la vía normal del tren Sarmiento hasta Once y desde allí ingresaría al túnel que circula por debajo de la Avenida Rivadavia y que pasando por debajo de la misma Casa Rosada, llegaría hasta la estación Puerto Madero.

La idea era de un servicio premium rápido para pasajeros que debieran atravesar toda la ciudad desde el Oeste del Conurbano. Pero con una importante limitación. Había sólo seis trenes al día. Tres por la mañana con dirección al centro y tres por la tarde rumbo a Castelar. 

En total se transportarían alrededor de 1000 personas diarias que pagarían tres pesos convertibles, mucho más que los 40 centavos que valía viajar por el servicio común.

Entre las comodidades, que no eran comunes, incluían aire acondicionado, cafetería y teléfonos. Las formaciones sólo se detenían en las estaciones de Haedo y Ramos Mejía.

Crisis y fin del servicio

La crisis del 2001 fue un golpe fatal para el tren. El precio no se pudo sostener y pasó a valor $ 4, es decir sólo un dólar, con lo que se eliminaron los adicionales de cafetería y teléfono. Aún así, TBA debió discontinuar los servicios desde Castelar.

Pero en 2008 hubo un nuevo intento con un servicio que llegaba hasta Merlo. Pero los problemas estructurales del trazado hicieron que no prosperara. El túnel nunca estuvo pensado para transportar gente, y mucho menos en grandes cantidades.

El accidente de Once en el año 2012 fue el golpe de gracia. TBA perdió la concesión de los ferrocarriles y nunca más se pensó en el ramal Castelar - Puerto Madero.

Un paseo sin trenes

El tren, no obstante, sigue funcionando como parte de la logística de la red ferroviaria. Por allí circulan servicios de carga que se dirigen al puerto o vuelven de él y se usan fundamentalmente para el traslado de material rodante e insumos para el ferrocarril.

En la actualidad queda claro que la mejor opción para la circulación por la ciudad es la expansión de la red de subterráneos y su conectividad con la red ferroviaria existente. Por lo que no hay proyectos para revivir este servicio para pasajeros.

Pero, si alguien quisiera hacerlo, ya es una misión casi imposible. La construcción del Paseo del Bajo desactivó la estación Puerto Madero y reactivarla obligaría a reformular toda la zona nuevamente.Fuente:ElCronista.com