miércoles, 24 de noviembre de 2010

PORTUGAL: INTERMINABLES ESPERAS PARA LAS USUARIOS DE LOS TRANSPORTES EN LISBOA

La huelga general en Portugal afectó hoy de manera severa a los transportes públicos en Lisboa y los paros en los servicios de tren, barco, metro, tranvía y autobús provocaron interminables esperas entre los usuarios de la capital lusa.

En la estación intermodal de Cais do Sodré, que dispone de conexión de tren, metro, autobús y barco, apenas unas decenas de usuarios esperaban para tomar un tren o un autobús, ya que los otros dos medios de transporte no ofrecieron servicio.

Foto gentileza. Passarhino


La limitación del transporte público perturbó las rutas de decenas de miles de personas que suelen viajar desde localidades de la poblada periferia a la capital portuguesa.

Ciudades que superan los 100.000 habitantes como Alamada, Seixal o Barreiro, en la orilla sur de la desembocadura del Tajo, u otras como Cascais y Oeiras, en el oeste, vieron muy afectadas sus comunicaciones.

Según las últimas estimaciones oficiales, apenas el tren y los autobuses han cumplido los servicios mínimos.

En el resto de los sectores de la ciudad, la huelga tuvo aparentemente un menor impacto y la mayoría de los comercios y restaurantes del centro permanecieron abiertos.

No obstante, hubo algunos piquetes, como el organizado por trabajadores del Ayuntamiento de Lisboa, quienes se concentraron en la Plaza del Municipio, junto a la sede del consistorio.

"Hoy aprovechamos la huelga general para hacer un piquete y mostrar nuestro descontento por la reestructuración de servicios", dijo a Efe Joao Almeida, dirigente sindical.

Entre varias decenas de trabajadores concentrados, Almeida explicó que demandan al Ayuntamiento que mantenga la gestión de algunos servicios, como la iluminación pública, el saneamiento y la jardinería, para evitar la pérdida de puestos de trabajo.

La huelga general de Portugal fue seguida por tres de los cuatro millones de trabajadores lusos en activo, en protesta por las medidas anticrisis del Gobierno socialista, según los sindicatos.

Este paro reunió por segunda vez desde la restauración democrática en Portugal (1974) a la Confederación General de Trabajadores Portugueses (CGTP, de orientación comunista) y la Unión General de Trabajadores (UGT, socialista), las principales centrales sindicales lusas. EFE (ABC)