sábado, 20 de noviembre de 2010

ROBO AL FERROCARRIL Y AL PUEBLO DE NUEVE DE JULIO

Cartas de Lectores

Señor Director:
Hará unos veinte días, por el Diario "El 9 de Julio", nos enteramos del robo (o sustracción) de la vieja Campana de bronce que estaba colgada desde la llegada del primer tren, en la puerta del Jefe (sobre la plataforma) de la Estación Nueve de Julio del Ferrocarril Domingo Faustino Sarmiento.
Recuerdo la misma, con las iniciales grabadas en relieve: F.C.O.



Por lo tanto, me dirigí hacia el lugar y, efectivamente, los ladrones habrían sacado la tuerca que sujetaba al tornillo (que estaba colgando del aplique) o cortado directamente.




Más que el valor material del bronce (campana de tamaño regular), que de por sí también es importante, a mí me afectó particularmente, por ser ese sonido tan esperado en las partidas de los trenes al efectivizar el Jefe de Estación, la autorización para que el Guarda ordene la partida del tren, seguida de su silbato, y luego la bocina de la locomotora Diesel, o el silbato de las viejas vaporeras.
Esta campana de bronce, no fue robada al Ferrocarril Nacional Domingo Faustino Sarmiento, sinó también a todo el pueblo de 9 de Julio, y herido al corazón de quiénes amamos y queremos a este medio de transporte. Saludos
Pablo A. Kapitanec
kapitanec@nuevecom.com.ar