lunes, 25 de abril de 2016

Este gobierno quiere destruir el ferrocarril

Cartas de Lectores

Señor Director de Crónica Ferroviaria:

Macri, Rodríguez Larreta, Dietrich, Vidal y compañía, intentan reflotar el demencial proyecto Retiro pergeñado por Menem & Cavallo en el año 1996, y los tenebrosos hermanos Matías Lucas y Horacio Ordóñez, pero de otra forma, que consistió en destruir al ferrocarril.

Pretendían transformar las históricas estaciones de Retiro (orgullo argentino y bello exponente de las terminales ferroviarias inglesas, que han sido declaradas de interés histórico por la UNESCO) para erigir allí un complejo inmobiliario, que les redituaría negocios millonarios en dólares con las tierras más caras de la ciudad, destruyendo al ferrocarril, remedando algo así como el colosal error que los uruguayos cometieron con la estación Central "General Artigas" en Montevideo, y del cual ahora se lamentan, pero ya es tarde para ellos. Se la tienen merecida.


Pero la gente acá en Buenos Aires se movilizó en ese entonces, y lo volveremos a hacer ahora, y Retiro siguió y seguirá siendo Retiro, con las terminales ferroviarias en su actual emplazamiento para servicio del transporte ferroviario y no para otra cosa.

La estación central RER debajo del obelisco, anunciada pomposamente por Macri, es otra mentira colosal y un escandaloso negociado, consistente en un trampa para distraernos del real objetivo de Macri & Dietrich, que son las tierras de Retiro.

Ese es el motivo por el cual no tienden las vías ni las señales en el recientemente terminado túnel de la Línea "E" de subte, llamado a combinar con las 3 terminales ferroviarias de Retiro, con la Línea "C" y con la Línea "H", la cual la han cortado en estación Las Heras, o a lo sumo, lo harán en Facultad de Derecho.

La prolongación de esta Línea "H", que se proyecta para internarla en la villa 31 de Retiro, es otra locura, pero le viene bien a Macri, porque su inviabilidad técnica y financiera le servirá de pretexto para cortarla allí, porque él sabe que no se hará.

Esa línea debe ser continuada por Avenida del Libertador como estaba previsto por la Ley 317 de la ciudad, para empalmar con las Líneas "C" y "E", y con los tres ferrocarriles que convergen en Retiro. A Macri no le interesa ni el ferrocarril, ni el subterráneo, ni el transporte para las futuras generaciones, sino su codicia por las colosales ganancias que le reportarán el emprendimiento inmobiliario en Retiro, para lo cual, previamente se ha propuesto fundir y desactivar el Puerto de Buenos Aires, para convertirlo en un atracadero de cruceros de lujo, y no más un puerto de salida de las exportaciones nacionales.

En ese contexto, Rodríguez Larreta no sólo canceló todas las licitaciones de las otras líneas de subterráneo proyectadas, como la "G" y la "I", por el Metrobus, que es una obra de países del tercer mundo como Colombia, -El Transmilelium- con el cual hemos hecho el ridículo ante el mundo desarrollado, cuando debieron, en vez de mirar hacia las grandes capitales europeas, que vuelven al subte, al tranvía y al tren. Pruebas al canto: En la ciudad de Washington, capital de los EE.UU., romperán sus calles para instalar nuevamente vías para sus tranvías, y acá hacemos todo al revés.

Relacionado con este siniestro plan está la innecesaria autopista ribereña, cuya traza discurrirá en parte por el empalme ferroviario Norte, con lo cual liquidarán el enlace ferroviario norte-sur de la Capital como así las cargas por ferrocarril en la zona, cuyos fletes son infinitamente más bajos que el camión, no podrán ya ingresar al puerto, sino que tendrán que hacerlo en camiones, y Moyano agradecido.

Tampoco podrán circular en la traza norte-sur de la ciudad, ni tampoco ingresar al túnel de Puerto Madero de la Línea Sarmiento que conecta la trinchera de este ferrocarril en Caballito, construido por los ingleses precisamente para llevar carga al puerto y no obstruir el tránsito en la ciudad, y que discurre por debajo de Avenida Rivadavia.

Pero a Rodríguez Larreta & compañía, cegado por la codicia del valor de esas tierras, eso no le importa, sino las colosales ganancias que le reportará el loteo de este valioso predio que cuesta aproximadamente u$s 250 millones.

Es el mismo Larreta, quien ahora proyecta elevar la traza del Mitre, entre las estaciones Belgrano "R" y siguientes, proyecto descabellado e innecesario, pués es una zona donde no hay pasos a nivel, y en los mas transitados, acaban de ser inaugurados viaductos en bajo nivel y puentes, que es la solución concreta, acertada y técnicamente viable para sortear los mismos, y que es lo que se viene empleando en los países del primer mundo y también en las otras líneas, tales como el Roca, el San Martín, y el Belgrano, en el área de la CABA y del conurbano.

Esa es también la solución a adoptar en el tramo Caballito-Moreno de la Línea Sarmiento que ya tiene varios puentes y viaductos en bajo nivel, y no reincidir en el demencial proyecto del Soterramiento que demandará una inversión sideral, con cuyo monto se puede reconstruir un tercio de la devastada red ferroviaria del interior del país.

La Línea Sarmiento debe tener cuatro vías a cielo abierto y en trinchera, ya las tiene en gran parte de su traza entre Caballito y Merlo, sorteándose los pasos a nivel con viaductos en bajo y alto nivel, solución infinitamente más económica y técnicamente viable.

Además la Ley Nacional Nº 8.748/1910, que está vigente pero nadie lo dice y ocultan esta circunstancia, ya ha expropiado y reservado los terrenos en tiempos del Ferrocarril del Oeste durante la administración británica, y prevé continuar la trinchera de Caballito, con 4 vías, a cielo abierto para lo cual ya están las tierras disponibles, expropiadas y esperando para tal obra, que jamás se realizó.

Los pobres e ingenuos vecinos del Oeste, lamentarán toda su vida si esta locura del soterramiento se lleva a cabo, pues se reducirían las 4 vías a dos a 25 metros de profundidad, con estaciones subterráneas a una profundidad equivalente a un edificio de 7 pisos, y las consecuencias en caso de un descarrilamiento, un accidente o incendio, sin vías de escape, los pobres usuarios quedarán atrapados en una ratonera de cemento, sin que los bomberos, ambulancias o grupos de auxilio puedan llegar inmediatamente a esa profundidad.

Las estaciones del Sarmiento distan entre unas y otras entre 2 ó 3 kilómetros, y es un delirio y una locura imaginar a los pasajeros caminando entre el humo de un incendio, y con heridos, entre las vías a 25 metros de profundidad, para llegar a la próxima estación sanos y salvos, si es que llegan.

Además, los empalmes Haedo-Temperley-La Plata; Haedo-Caseros; Merlo-Lobos y el acceso a los talleres ferroviarios de Liniers quedarían desconectados, y desde Moreno para afuera, los trenes diésel de larga distancia y los cargueros al puerto, ya no podrán entrar al túnel cuya boca estará precisamente en Moreno.

Por lo tanto, deberán trasbordar a micros y a los camiones, cuya presencia en la ciudad se pretende alejar. Entonces, ¿habrá que creer que existe el pacto Macri-Moyano de destruir al ferrocarril?. ¿Más plata para Moyano?. ¿Será un pingue negocio para las empresas Socma y Iecsa (grupo Macri) la Brasileña Oderbrecht y la italiana Ghella, que integran el consorcio "Nuevo Sarmiento" encargado y adjudicatario de ejecutar esta obra,  las que lucrarán con las valiosas tierras de superficie cuando levanten las vías, y en cuanto a los pobres, incautos e ignorantes vecinos del Oeste, a quienes les prometieron el corredor verde del Oeste y un jardín al frente de sus casas, les han mentido?.

Lamentablemente, repararán tarde haber caído en esta tenebrosa trampa y en la estafa más grande cometida con tierras del Estado Nacional que es de todos los Argentinos, y no solamente serán perjudicados los vecinos contiguos a la traza del noble Sarmiento, sino todos los usuarios y todo el pueblo argentino, pues esta línea férrea habrá dejado de ser un ferrocarril legendario y de fomento, para transformarse en un trencito subterráneo y a 100 metros de distancia de la Línea "A" del subte.......¡¡¡¡¡¡¡¡, lo cual es una duplicidad inútil, un desperdicio innecesario.

El martes 19 de Abril ppdo. en la Universidad Tecnológica Nacional, sita en Medrano 951 de la Capital Federal, tuvo lugar una importante conferencia a la que acudieron importantes expertos ferroviarios, urbanistas e ingenieros ferroviarios, entre ellos, el Ingeniero Juan Pablo Martínez que ocupó la Gerencia de Planificación Ferroviaria en la empresa Ferrocarriles Argentinos, en la cual se debatió el tema del soterramiento del Sarmiento y de la autopista ribereña, y los expertos coincidieron todos en calificar a estos emprendimientos como una verdadera locura.

Después de todo, creo que los vecinos del Oeste se la tienen merecido por haberles creído a esta gente malvada, inescrupulosa y  ambiciosa, pero a la larga, pagaremos el error todos los argentinos e hipotecaremos el futuro de las siguientes generaciones.

A todas estas atrocidades se le suma ahora el proyecto de disolver la empresa Nuevos Ferrocarriles Argentinos, creada por la Ley del Congreso de la Nación N° 27.132, para segmentarla, fraccionarla, amputarla y provincializarla como en los años noventa, creando empresas provinciales como: Sefecha, Sefepa, Ferrobaires, etc., y así balcanizarla para facilitar su ulterior disolución y liquidación. Es un proyecto del senador radical Ángel Rozas, y al cual el Ministro de Transportes de la Nación, Guillermo  Dietrich, le ha dado ya luz verde.

De Dietrich no nos extraña su postura antiferroviaria, pero Rozas, deshonra la tradición ferroviaria y la ética de la U.C.R., así como la memoria de Leandro Alem, Irigoyen, Illia, y Alfonsín.

Solo queda una salida: Todos unidos a luchar nuevamente como en 1996 contra todos estos monstruosos proyectos, a fin de desactivarlos hoy como ayer. Atte.
Maximiliano César Odda