martes, 12 de diciembre de 2017

No al Soterramiento del Sarmiento, y por qué

Nota de Opinión

Por: Movimiento Nacional Ferroviario

El Movimiento Nacional Ferroviario (Mo-Na-Fe) y La Comisión Nacional Salvemos al Tren enrolados en el Frente de Resistencia Ferroviario, juntamente con organizaciones de Usuarios, Ferroviarios,  Sociales y Políticas, se dieron cita en las estaciones de Morón y Moreno de la Línea Sarmiento en el marco de la Campaña Nacional Ramal que Lucha, Ramal que Vuelve, para juntar firmas y manifestar nuestro total, rotundo repudio al esquema de negocios del Gobierno Nacional del Ingeniero Mauricio Macri, a través de su  testaferro y primo Ángelo Calcaterra, este último, envuelto en el pago de coimas de la empresa Odebrecht y que pesa sobre su cabeza un embargo de 54 millones de pesos, funcionarios del Ejecutivo Nacional y participes necesarios de las Directivas Sindicales, conformando así el conocido y tan mentado triangulo de corrupción entre Funcionarios, Empresarios y la pata Sindical, continuando el esquema de negociados que se formó en el gobierno kirchnerista y que se recicla con nuevos jugadores, pero en el fondo acá no cambio nada.

Foto gentileza Clarín

Los ojos de los empresarios están puestos en los dividendos que le dejaría esta obra faraónica y los terrenos millonarios que se venderían como consecuencia del soterramiento y que perderían su utilidad, en la actualidad son ocupados por talleres, depósitos, playas y vías necesarias para la normal circulación de los diferentes servicios ferroviarios que se prestan en la actualidad y que no podrían circular una parte por ser de tracción diésel, por el túnel por ser altamente contaminante; otra de las consecuencia que traería, sería la disminución de las frecuencias, porque en la actualidad cuentan con vía cuádruple, con el soterramiento se reduciría a vía doble, de esta manera no sólo suprimirían los servicios diésel al interior, sino que tampoco podrían circular trenes locales y rápidos a la vez, ocasionando el atraso de estos, y eso sólo sería en el caso que funcionen con normalidad, sin ningún desperfectos, quedándose una formación por problemas técnicos, no tendrían vías alternativas, ni tampoco vías auxiliares para desviar el convoy averiado, esto último ocasionaría que la gente viaje como ganado y la llegada tarde a sus correspondientes lugares de trabajo.

No debemos tampoco dejar al azar un eventual principio de incendio en tramos tan largos, que sería casi imposible para los rescatistas (Bomberos) socorrer a los pasajeros que como consecuencia del humo sería una trampa mortal para los usuarios, que con personal ferroviario sin preparación para un eventual siniestro por la falta de oxígeno, la falta de visión por el humo sumado a los 800 voltios del tercer riel, la desesperación y pánico por salir, se podría repetir la tragedia de Cromañon, que los afectados no perdieron la vida por efecto del fuego, sino por el humo, tampoco los bomberos podrían ingresar porque sólo cuentan con un tanque de oxigeno de duración 30 minutos sumado a las distancias que tendrían que recorrer para su ingreso sin visión, con 20 minutos para entrar y salir y de 5 a 10 minutos para acondicionar a una víctima para la salida, les sería imposible ingresar a los túneles y preservar su propia vida.

Estamos expuestos a un grupo de empresarios sin escrúpulos, que sólo tienen intereses económicos, en el rubro de la construcción e inmobiliario, en los millones de dólares que representan los terrenos que están en la superficie en los barrios de caballito y Liniers entre otros, perdiendo esta infraestructura, se perderían y se harían imposibles que vuelvan los trenes de larga distancia al interior, invalidando la promesa de campaña de un país más federal, disminuyendo las opciones de transporte, condenando a miles de argentinos a pagar pasajes altísimos y promoviendo el monopolio del transporte automotor.

Los integrantes del Frente de Resistencia Ferroviario repudiamos esta política ferroviaria encarada por el Gobierno Nacional, con un profundo esquema de negocios, sin evaluar las necesidades del pueblo argentino, que necesitan servicios ferroviarios de pasajeros que cumplan un rol social, podemos afirmar que esta obra del Soterramiento del Sarmiento que sólo podría beneficiar a un grupo muy reducido de ciudadanos de Capital y Conurbano bonaerense, y se lo puede comparar con una obra similar a lo que hubiese sido la del Tren Bala.

Nuestra propuesta es redireccionar ese gasto millonario del soterramiento y en su lugar colocar pasos bajo nivel y puentes, estos últimos se están colocando en forma provisoria, ¿porque no colocarlos en forma permanente?, de esta manera se ahorraría un gasto extra al tener que retirarlos, con ese millonario gasto en una obra faraónica y sospechada de corrupción, se podrían recuperar los servicios ferroviarios al interior del país, con sus  ramales, material rodante, tractivo a nuevos, renovando las vías, recuperación de talleres y reactivando las economías regionales con trenes a todos los destinos del país

Pedimos el apoyo de la sociedad argentina, que en el mes de Noviembre en la provincia de Buenos Aires, 500 mil ciudadanos le dijeron si al tren, en más de 100 ciudades y pueblos se manifestó a favor del Regreso de los Trenes al interior, les hagan llegar a Senadores, Diputados y al Ejecutivo Nacional, su preocupación por un servicio tan eficiente y fundamental para el progreso de nuestro país.Fuente: MONAFE