domingo, 9 de septiembre de 2018

Los pasajeros de la Línea Belgrano Norte conviven con demoras y cancelaciones

Actualidad

Redacción Crónica Ferroviaria

De ser la mejor Línea ferroviaria de nuestro país en el AMBA por varios años, por su puntualidad, cuidado del material ferroviario, seguridad, etc. hace un par que viene teniendo graves problemas en su material tractivo y rodante, en la seguridad de los trenes (se ven muchos delitos) al punto que la Línea Belgrano Sur tuvo que prestarle locomotoras y coches para su normal desenvolvimiento.

Aún así, y después de una meseta en los meses de Julio y Agosto pasado donde fueron muy pocas las demoras y cancelaciones en los servicios, en este mes de Septiembre la Línea Belgrano Norte, concesionada a la empresa Ferrovías SAC, vuelve a las andadas y los usuarios tienen que soportar verdaderos plantones en las plataformas, por todos los problemas que vienen sucediendo y que se hacen conocer a través de las redes sociales donde las quejas son abundantes.


Según Ferrovías, la concesionaria del servicio, los inconvenientes se deben a fallas técnicas y, en los últimos días, a la vandalización de una central de señales.

Con el 10,9% de cancelaciones y el 40,1% de recorridos con algún retraso, encabezó las estadísticas oficiales de trenes en 2017.Y aunque de esta línea no hay datos correspondientes a 2018, en la empresa admiten que hubo una mejora en julio y después volvieron los inconvenientes, informa el diario Clarín.

"Por un lado, tuvimos fallas en locomotoras, lo que hizo que debiéramos sacarlas de funcionamiento para arreglarlas y hubiera menos trenes circulando”, explican en Ferrovías. Y agregan: "Además robaron cables de una central de señales, lo que también impactó en el cronograma de salidas".


"Llegás a la estación y nunca sabés cuándo va a venir el tren (se queja Leonardo Bau, que vive en Boulogne y trabaja en una óptica de Capital). Había empezado a funcionar más o menos bien, pero lamentablemente todo volvió a andar mal. Así es complicado organizarse".

"No sólo son los retrasos, el tema es cómo estamos viajando, los trenes van desbordados (afirma Jorge Campiso, también de Boulogne). Si logramos subir, vamos como ganado. Es totalmente inseguro".

Asimismo, Clarín expresa que a esto hay que agregarle que, por ejemplo, los vecinos de Villa Adelina tienen que caminar cuatro cuadras desde la estación hoy cerrada y en obras hasta el paso a nivel de Obligado, para poder acceder a la plataforma provisoria que comparten con los usuarios de Carapachay

"Todo suma dificultades: la distancia que tenemos hasta los nuevos andenes, lo precarios que son y los trenes que no vienen. Pero es la opción más directa y barata que tenemos los que vivimos en este barrio. Movernos en colectivo o ir a tomar el Mitre nos cuesta más del doble", dice con resignación Angélica, vecina de la calle Los Ceibos.

A todo esto el Ministerio de Transporte de la Nación sigue mirando como espectador lo que pasa en esta línea y en otras. Se habló mucho de la electrificación de dicha línea, pero parecería ser que eso quedará para cuando el país salga de la "tormenta económica" en la que está sumido. Ahora no sabemos la duración de la misma.