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16 de enero de 2025

La alta velocidad ferroviaria cierra la primera fase de su liberalización en España

Exterior

La liberalización de la alta velocidad ferroviaria cierra este jueves su primera fase con el arranque de los servicios comerciales de la operadora francesa Ouigo entre Madrid y Sevilla/Málaga, aunque el Gobierno trabaja ya en la siguiente fase, que afectará al norte de la península.

Tras la entrada de la italiana Iryo en los corredores del sur a finales del pasado marzo, la francesa de bajo coste llega ahora a Sevilla y Málaga después del proceso de homologación de sus trenes, más de 30 años después de la inauguración de los servicios de AVE de Renfe a Sevilla.

El primer tren comercial de Ouigo llegó este jueves a Andalucía tras completar su primer trayecto, entre Madrid y Málaga, abriendo así las conexiones que tiene programadas a partir de ahora con esta ciudad y con Sevilla, pasando por Córdoba.

Con estas rutas a Andalucía, la compañía cerró 2024 ampliando su red hasta 15 destinos, que incluyen ciudades como Barcelona, Zaragoza, Tarragona, Albacete, Alicante, Valencia, Cuenca, Murcia, Elche, Valladolid y Segovia.

Ouigo opera desde este jueves con tres vueltas al día Madrid-Sevilla con parada en Córdoba; y dos idas y dos vueltas al día Madrid-Málaga, también con parada en la capital cordobesa, pudiendo prestar servicio así cada semana a más de 35.000 viajeros en ambas rutas (21.000 en la ruta Madrid-Sevilla y 14.000 en Madrid-Málaga), según sus datos.

Los primeros pasajeros han salido de Madrid Puerta de Atocha-Almudena Grandes a las 7:19 horas y han llegado a la estación de Málaga María Zambrano casi veinte minutos antes de lo previsto, a las 10.00 horas.

Además de las rutas actuales, Málaga contará con una tercera frecuencia de ida y vuelta desde Madrid, aunque no está confirmado si tendrá parada en Córdoba, han informado los directivos, que han destacado que Andalucía supone un tercio del plan de transporte de Ouigo en España y les ha supuesto una inversión de 40 millones por la adaptación de sus trenes al sistema de señalización LZB.

De los aproximadamente nueve millones de plazas que ofrece en España, casi tres millones corresponden a Andalucía, equivalente a unas 35.000, sin contar con tercera frecuencia con Málaga, ha precisado Hélène Valenzuela, directora general de Ouigo España.

Se prevé una alta tasa de ocupación en torno al 80 % en los primeros trenes que circularán este fin de semana y ha confiado en el éxito comercial de estas líneas, al igual que las restantes que operan en el territorio nacional desde el año 2021, cuando arrancó Madrid-Barcelona.

La primera fase de la liberalización ferroviaria estaba prevista para 2020, pero la pandemia retrasó el lanzamiento efectivo hasta mayo de 2021, cuando Ouigo comenzó a operar la línea Madrid-Barcelona, y ha permitido introducir competencia en los enlaces que unen Madrid con Cataluña, con la Comunidad Valenciana y con Andalucía.

La liberalización ha tenido un impacto muy potente en los precios, que han caído en esos corredores en los que hay competencia en el entorno del 30 %, según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia.

No obstante, la guerra de precios, impulsada sobre todo por Ouigo, ha sumido a las tres compañías que ofrecen servicios de alta velocidad en unas pérdidas acumuladas desde 2021, año en que comenzó la competencia, de unos 600 millones.

La segunda fase de la liberalización, que ya ha iniciado el gestor de las infraestructuras Adif, prevé extender la competencia a los corredores que enlazan Madrid con Asturias y Galicia.

Renfe ya ofrece sus servicios para esos corredores en sus trenes AVE y en los de bajo coste Avlo, pero a partir de 2026 está prevista la entrada de nuevos operadores.

Tanto Ouigo como Iryo están interesados en esos servicios, en los que también podría entrar Alsa, aunque todos coinciden en la dificultad de encontrar material rodante que cubra el aumento de la capacidad y más en esos corredores en los que son necesarios trenes de ancho variable, tecnología de la que solo dispone Talgo.

Según fuentes del sector consultadas por EFE, esta compañía no tiene capacidad suficiente para dar respuesta la cartera de pedidos que tiene (más de 4.000 millones), y sus principales accionistas trabajan en una solución para dar entrada a un socio industrial, proyecto en el que también están implicados el Gobierno central y el vasco.

Por ahora, la solución más factible, según el Gobierno, es la entrada de Sidenor, que compraría el 29,9 % ahora en manos del fondo Trilantic. EFECOM

9 de enero de 2025

Gran Bretaña crea la Gran Renfe

Exterior

Treinta años después de ser pionera en la separación de la infraestructura y la gestión ferroviaria, en la liberalización total y en la privatización, el nuevo gobierno británico, ante los calamitosos resultados de su modelo, gira 180 grados y vuelve al ferrocarril integrado y público. ¿Marca ello un camino para la Unión Europea (y para España)?

Gran Bretaña cambió radicalmente su modelo ferroviario en 1993 (con la Railways Act) con la idea de que la separación vertical, la competencia y la privatización mejorarían la eficiencia y calidad del sistema ferroviario y, a vez, bajaría el precio de los servicios. Para ello: 1) separó la infraestructura (que se vendió a una empresa privada) de la operación (equivalente a la separación de Renfe y Adif); 2) creó un sistema de franquicias (concesiones) para operar por empresas privadas diversos corredores de viajeros en régimen de competencia "por el mercado"; y 3) liquidó British Rail, la veterana y prestigiosa empresa pública integrada de ferrocarriles (equivalente a nuestra Renfe de toda la vida).

Esta separación vertical (segregando en empresas distintas la gestión de infraestructura y la prestación de los servicios) como un prerrequisito para hacer posible la competencia y que supondría un gran avance para el ferrocarril, inspiró a la Unión Europea en su modelo ferroviario y se ha impuesto (en el sentido más literal de la palabra) como un estándar a los a países europeos. [Algunos, como Francia, Italia o Alemania, se han acogido a la posibilidad "arrancada" por los Estados a la UE de que un mismo holding integre empresas gestoras de infraestructura y operadoras de transporte, sin que ello limite la competencia en la prestación de los servicios. España no ha aprovechado esta posibilidad, pero la vigente Ley del Sector Ferroviario, en su artículo 21, sí permite la existencia de empresas integradas (curiosa denominación que da al holding) aunque establece garantías de independencia para ciertas funciones como la fijación del canon o la asignación de surco, conforme a la normativa europea].

La gran diferencia entre el caso británico y el de otros países europeos es que Gran Bretaña adoptó antes el modelo y lo hizo de forma más radical, lo que hace suponer que lo ocurrido allí tal vez sea un anticipo —quizá amplificado— de lo que puede ocurrir en otros países, especialmente en los más cafeteros, como España, que no han adoptado el submodelo del holding ni mecanismos para alinear objetivos.

Ahora, ya con Gran Bretaña fuera de la UE, y con una larga experiencia en la aplicación del modelo, el nuevo gobierno laborista ha dado un giro total en su política: se vuelve a integrar la gestión de la infraestructura con la operación de los servicios (vamos, algo así como sería en España volver a unir Adif y Renfe); se eliminarán progresivamente las franquicias privadas y se encomienda la gestión de la infraestructura y operación de los servicios de viajeros a una nueva empresa nacional que ahora, en vez de llamase Bristish Rail (que era la Renfe británica, una unidad de destino en lo universal ferroviario) se va a llamar Great British Rail (o sea, la Gran Renfe).

[Desde luego hay matices en lo anterior: la renacionalización e integración británica se realizará paulatinamente porque el gobierno no dispone de fondos para expropiar las franquicias; y, por la misma razón, los Roscos (empresas privadas propietarias de los trenes que arriendan a los operadores) se mantienen en manos privadas —con nuevos controles— pese a haber advertido de los escándalos en su gestión y de los sobrecostes que ello ha supuesto al sistema. La operación de las mercancías sigue liberalizada].

Proceso y razonamiento para la decisión

Esta reforma es el resultado de los estudios que venía haciendo el gobierno conservador, preocupado por la situación del sistema ferroviario, cada vez con más costes, precios en subida libre, burocracia creciente y un servicio deficiente. En 2018 el gobierno encargó al experto independiente Keith Williams (expresidente de Halfords, Royal Mail y British Airways) un informe que entregó en mayo de 2021 y que firmó con el secretario de Transporte Grant Shapps, titulado Great Bristish Railways. The Williams-Shapps Plan for Rail (conocido como informe Williams).

El estudio se sometió a consulta pública en 2022 y sirvió de base a un proyecto de ley de reforma (en realidad, de contrarreforma) del sector ferroviario que se presentó por el gobierno conservador en febrero de 2024 y que está en la fase de tramitación parlamentaria. Posteriormente, el nuevo gobierno laborista añade más reformas, pero profundizando en la misma línea y renacionalizando más actividades. En la necesidad de la reforma, la reintegración vertical y la creación de Great British Railways ha habido un acuerdo total entre los dos grandes partidos.

El fracaso del modelo actual: separación de la infraestructura y la operación

Según el informe, uno de los principales problemas del sistema ferroviario británico en los últimos años ha sido la fragmentación del sector. Desde 1993, el servicio ferroviario se dividió en empresas que gestionaban distintas funciones: los operadores de trenes, el gestor de infraestructuras, los arrendadores de material rodante (Roscos) y otras entidades.

La más crítica de las disfunciones ha sido la separación entre la gestión de la infraestructura y la operación de los trenes. El informe Williams recalca que ese modelo fue precisamente el causante de los problemas estructurales del sistema ferroviario británico. Así, señala expresamente el propio informe que "ningún líder u organización a nivel local, regional o nacional tiene responsabilidad de un resultado global ni de hacer que todo el sistema funcione. El sistema actual no siempre anima a las diferentes partes del sector a trabajar juntas; ni las recompensa por hacer lo correcto; ni las incentiva a actuar en el interés general, en lugar hacerlo con un objetivo parcial. En cambio, la coordinación se rige por una telaraña costosa e inflexible de relaciones a menudo contraproducentes, como penalizaciones e incentivos inconexos". (¿Les suena a algo?)

Señala también el informe que "el modelo organizativo adoptado en 1994 fue un fracaso, pues en lugar de crear un sistema eficiente, introdujo una complejidad administrativa innecesaria, incrementó los costes y generó barreras entre las distintas entidades, lo que dificultó la integración y la innovación". El diagnóstico deja claro que el sistema actual no es sostenible y requiere una reestructuración completa: "el sistema ferroviario ha quedado atrapado en un modelo desorganizado que, en lugar de funcionar como un sistema integrado, ha creado una estructura de costes altos y falta de cohesión que perjudica tanto a los usuarios como a los operadores". La complejidad de un sistema con tantos actores relacionados por múltiples vínculos contractuales impone unos costes de transacción muy altos y una gran litigiosidad que tiene un retorno escaso en términos de valor para el viajero. Los ahorros en estos costes que no aportan valor podrán traducirse en una reducción significativa del precio de los billetes.

Network Rail y los operadores emplean, por ejemplo, a casi 400 personas a tiempo completo (conocidas como "atribuidores de retrasos en los trenes"), para discutir entre sí de quién es la culpa de un retraso. Esto es sintomático de un enfoque desalineado, buscando la culpa, en lugar de las soluciones. Alrededor del 40 % de los retrasos se discuten, y como resultado se debaten a través de un extenso proceso de escalamiento; un documento de principios y reglas de 199 páginas; y un proceso de adjudicación supervisado por un panel presidido de forma independiente. Las sentencias anteriores dictaminan, por ejemplo, quién fue el responsable de que un tren estuviera tan abarrotado que provocó que un pasajero se desmayara, causando retrasos; o si un faisán es un "pájaro pequeño" (en cuyo caso el operador del tren sería el culpable de un retraso causado por atropellarlo) o si es un "pájaro grande" (entonces Network Rail, el Adif de allí, sería el responsable).

La atribución de retrasos es una pequeña parte de una panoplia de reglas, procedimientos, códigos y mecanismos de resolución de disputas que han demostrado ser malos sustitutos de la cooperación, la confianza y el sentido común que se encuentran en otros sectores que trabajan con un propósito compartido. Los contratos de franquicia generalmente tienen alrededor de 1.000 páginas; el documento de Requisitos Clave del Tren, 185 páginas, sin embargo, algunos asientos nuevos son vistos por los pasajeros como incómodos y poco adecuados para viajes largos. El Acuerdo de Emisión y Liquidación de Billetes tiene 922 páginas, por lo que no es de extrañar que los viajeros encuentren los precios de los billetes tan confusos.

La experiencia del viajero es insatisfactoria en varios puntos del viaje. Los clientes encuentran confusos los precios y menos de la mitad de los viajeros perciben una buena relación calidad-precio. En las estaciones, algunos viajeros tienen dificultades para desplazarse o carecen de espacios cómodos para esperar. La puntualidad no es buena: aproximadamente la mitad de los trenes en el norte de Inglaterra y un tercio de los trenes a nivel nacional llegaron tarde en 2019/20. Esto apenas ha mejorado en los últimos cinco años. La experiencia a bordo de los trenes tampoco es adecuada.

La privatización no solo generó problemas de coordinación, sino que también condujo a un aumento de los costes en diversas áreas. Según un informe del Comité de Transportes de la Cámara de los Comunes, las tarifas ferroviarias aumentaron en términos reales un 40 % desde la privatización. Los precios de alquiler de los trenes también crecieron considerablemente, lo que generó una presión económica sobre los operadores, que debían pagar altas tarifas a las empresas alquiladoras de material rodante (Roscos). La Oficina Nacional de Auditoría señaló en 2017 que mientras los Rosos tuvieron beneficios de 1.200 millones de libras, con alquileres altísimos en contratos a largo plazo inflexibles, los operadores se arruinaban y los viajeros pagaban billetes carísimos.

El Informe Williams, sin embargo, no dejaba de señalar el papel [a veces perverso] de "lo público" en esos fallos en un sistema donde ya algunos servicios se prestaban por el sector público: el Departamento de Transportes dirigía muchos aspectos del funcionamiento del sistema y Network Rail, una compañía pública, gestionaba la infraestructura, incluidas las estaciones, y generaba una parte no despreciable de los costes y los problemas de funcionamiento del ferrocarril. El Informe no establece la conclusión de que "lo privado es malo, y lo público bueno":

El Libro Banco reconoce, en fin, que la desregulación ha fallado y que el sistema ha quedado en manos de múltiples actores que no comparten una visión común, lo que ha derivado en precios elevados y una pésima calidad de servicio. El sistema se basa en la "cultura de la culpa" donde es más importante determinar quién es el culpable (y debe asumir el coste de las penalizaciones previstas en los complejos contratos que dibujan el sistema) que encontrar y poner solución a los problemas de base.

Las propuestas

El informe Williams propone una integración y un modelo más centralizado para el sistema ferroviario británico. La creación de una nueva entidad, Great British Railways (GBR), tiene como objetivo consolidar la gestión de la infraestructura, la operación de los trenes y la planificación en un único ente público. Esto permitiría una mayor coordinación y eficiencia, reduciendo las barreras entre la infraestructura y los operadores.La propiedad pública de la nueva empresa eliminará la desalineación de incentivos que tendían a obstaculizar la aplicación de reformas estructurales y mejoras de la oferta a los viajeros en contratos con operadores del sector privado. La política de privatización pretendía fomentar una mayor competencia y mejorar la eficiencia. Sin embargo, la realidad ha sido que, en lugar de incentivar la innovación, la competencia ha sido limitada y contraproducente.

Este modelo propone fijar tarifas más accesibles, garantizar nuevas inversiones en material rodante y modernizar la infraestructura para asegurar un sistema ferroviario más sostenible y eficiente. Asimismo, se busca reducir la privatización en áreas clave, como las empresas alquiladoras de material rodante, que serían integradas o reguladas bajo el control de GBR para evitar los excesivos costes de alquiler.ElEconomista.com

1 de abril de 2022

España: Ouigo advierte de que la factura eléctrica "pone en peligro" al sector ferroviario

Exterior

Desde la empresa, que ha irrumpido en España como competencia de Renfe, ha asegurado que Adif está repertiendo en los operadores el gasto eléctrico de circular por las redes viarias del ferrocarril. 

Ouigo ha advertido de que la subida del precio de la electricidad "pone en peligro la liberalización y democratización del tren de alta velocidad", después de que el coste por persona de viajar en tren se haya disparado más de un 50% por el precio de la luz. El nuevo operador que ya compite con Renfe en la ruta Madrid-Barcelona y pronto lo hará también entre la capital y Valencia, lamenta que se hayan otorgado ayudas al coche, al autobús o al tren de mercancías, pero no al transporte ferroviario de pasajeros.

La compañía argumenta que Adif, que es el gestor público que administra las vías de tren y repercute en los operadores el gasto eléctrico de circular por ellas, es uno de los primeros consumidores de luz de país, pero no se le trata como tal, puesto que no está considerado como electro intensivo. Ouigo defiende estar "aguantando" sin repercutir los precios que esta situación ha ocasionado para contribuir a la descarbonización de la economía, al ser el tren el medio de transporte menos contaminante, incrementando ahora incluso su oferta de plazas.

"Aumentar los precios del billete pondría en riesgo la democratización de la alta velocidad. Desde Ouigo estamos trabajando mano a mano con los actores del sector para que esto no sea así y que la descarbonización de la movilidad en España siga siendo nuestro objetivo común", señala la directora general de Ouigo, Helene Valenzuela, en declaraciones a Europa Press. En concreto, aplicando los costes medios de la electricidad de marzo, los incrementos de los billetes superarían el 30% en el caso del Madrid-Barcelona y el 50% en el de Madrid-Valencia.

"Esta situación que estamos viviendo con la subida del precio de la electricidad es insostenible para los operadores ferroviarios de viajeros y pone en peligro el trabajo que España ha realizado para hacer el tren accesible a todos los bolsillos", añade Valenzuela. Recientemente, Renfe también ha estimado en 133 millones de euros el impacto que ha provocado el alza de los precios de la electricidad en el conjunto de la compañía, lo que ha lastrado significativamente la recuperación que la empresa estaba protagonizando tras la pandemia.

28 de mayo de 2021

España: Renfe lucha por entrar en Francia con cinco concesiones de 2.500 millones

Exterior

* La operadora está encontrando muchas dificultades para acceder a las vías

*Renfe cuenta con una oficina en París para hacerse un hueco en el mercado galo

Renfe quiere dar la batalla por el mercado francés pese a las trabas que se está encontrando en las licitaciones. Tras el inicio de la competencia en las vías españolas con la llegada de Ouigo, la compañía pública trabaja en su internacionalización en el país galo con la vista puesta, por ahora, en cinco concesiones que supondrían unos 2.500 millones de euros. Pero los intentos de la empresa que capitanea Isaías Táboas no están siendo un camino de rosas, pues Renfe se ha encontrado con numerosos problemas que dificultan su llegada a Francia, como ya les ocurrió a otras compañías españolas interesadas en estas operaciones.


La compañía pública lleva años con la mirada puesta en las vías galas, pero el proceso de liberalización que exige la Unión Europea y que España ya ha emprendido no tiene nada que ver con el que ha realizado Adif en España. SNCF es juez y parte en esta partida y las empresas extranjeras no están encontrando, según denuncian, demasiadas facilidades en los procesos. La entrada de la competencia en España ha hecho que Renfe agudice su ingenio e intente aprovechar su amplia experiencia para la búsqueda de nuevas oportunidades de negocio más allá de nuestras fronteras. Para ello, ya en 2019, se puso manos a la obra en la tarea de identificar y establecer nuevas alianzas para convertirse en un operador logístico internacional a la altura de otras grandes multinacionales, incluyendo su internacionalización como la base de su plan estratégico.

Francia es, desde entonces, una de las prioridades. Renfe pujará allí, por ahora, por cinco concesiones. Dos de ellas, Nancy-Contrexéville y Bruche-Piémont-Vosges, son parte relevante de las vías que transcurren por la región de Grand Est y contarán con contratos de 22 años que romperán el histórico monopolio de SNCF. El primero de ellos está valorado en 319 millones de euros y el segundo, en 903 millones. Renfe busca ahora una empresa externa que le ayude a conseguir esta licitación a través de la asistencia técnica del proceso que comenzará, en el caso de la primera línea, este mes de junio y que se extenderá hasta bien entrado 2022.ElEconomista.es

24 de noviembre de 2020

España: Segundo encuentro sobre liberalización del transporte ferroviario

Instituciones

Redacción Crónica Ferroviaria

La Fundación de los Ferrocarriles Españoles informa que el próximo 30 de Noviembre, de 17:00 a 18:30 horas, se desarrollará en formato virtual el encuentro "La Liberalización del Transporte Ferroviario: perspectivas y reflexiones sobre la competencia en el mercado". 

Dicha Fundación y la Plataforma Tecnológica Ferroviaria Española (PTFE) están coordinando con el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (MITMA) la Semana del Transporte Ferroviario, que se celebra del 26 de noviembre al 3 de Diciembre, a la que se ha incorporado este segundo encuentro sobre liberalización del transporte ferroviario, en el marco de los Diálogos Abiertos de Movilidad de la Estrategia de Movilidad Segura, Sostenible y Conectada 2030. El primer encuentro sobre liberalización tuvo lugar en 2019 en la sede de la Fundación.

La Estrategia de Movilidad Segura, Sostenible y Conectada 2030, que guiará las actuaciones del MITMA en materia de movilidad, infraestructuras y transportes en los próximos diez años, ha establecido estos Diálogos Abiertos de Movilidad como un proceso participativo, una serie de encuentros en los que los actores del ecosistema de la movilidad puedan aportar su feedback sobre los retos que plantea la Estrategia.

El webinar organizado por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles-PTFE cuenta con la intervención de Isabel Pardo de Vera, presidenta de Adif, y de Alejandro Fuentes de Toro, vocal asesor de la Dirección General de Transporte Terrestre del MITMA. En el evento será presentada la publicación Manual de regulación ferroviaria. Conceptos y práctica por parte del director de la edición, Juan José Montero. Esta publicación cuenta con la firma de los expertos internacionales en regulación ferroviaria que vienen desarrollando su trabajo desde la Escuela de Regulación de Florencia (FSR) del Instituto Universitario Europeo, entidad que colabora en la organización de este seminario.

La jornada se cerrará con una mesa redonda moderada por José Carlos Domínguez Curiel, director gerente de la Fundación, y contará con la participación de Francisco Arteaga, director de Alta Velocidad y Servicios Comerciales de Renfe Viajeros, Patricia Miranda, directora de la Asesoría Jurídica de Ouigo España, Guillermo Castrillo, director de Desarrollo de Negocio de Ilsa, y Juan José Montero, profesor de la UNED y de la FSR.

Descarga del programa

La conexión al webinar y la recepción del correspondiente enlace es gratuita, previa inscripción enviando un correo electrónico a mbenito@ffe.es.

En el marco de la Semana del Transporte Ferroviario la Fundación participa, asimismo, con el seminario web “El papel de las Vías Verdes en la Movilidad Sostenible y Conectada”, organizado por el Área de Vías Verdes para el 1 de diciembre. Coincidiendo con esta Semana, se celebra el 26 de noviembre la XV Asamblea Anual de la PTFE –cuya Gerencia y Secretaría General desempeña la Fundación–, que se centrará en la I+D+i ferroviaria y los proyectos estratégicos del sector.

16 de septiembre de 2020

España: ¿Por qué se retrasa la entrada de competidores en el AVE Sevilla-Madrid?

Exterior

Es la única línea que carece del sistema de gestión de tráfico más moderno (ERTMS) que rige en Europa

La entrada en el AVE Sevilla-Madrid de los operadores privados ( SNCF e ILSA) que van a competir con Renfe se anunció en su día para diciembre de 2020, a partir de la liberalización del servicio ferroviario. Sin embargo, el hecho es que esta incorporación de los competidores de Renfe se va a retrasar por la pandemia (los efectos en pedidos y demás envíos de material) y por cuestiones técnicas.

La última fecha de la estatal francesa SNCF fue que empezaría a operar en 2021, mientras ILSA (Trenitalia e Air Nostrum) fue más allá: en 2022.  

Pues bien, para tratar de acelerar su entrada en esta línea, el operador francés SNCF ha confirmado a este periódico que va a solventar el problema técnico que le impide operar de inmediato en esta línea. 

Las cuestiones técnicas tienen que ver con la ausencia en la línea del AVE Sevilla-Madrid del sistema de seguridad más moderno en la gestión de los trenes (el llamado ERTMS) que funciona en la Unión Europea y que le falta a esta línea, la más antigua. Este problema no se da en otras líneas que han sido liberalizadas (AVE Barcelona-Madrid y Valencia-Madrid), ya que el sistema ERTMS funciona en las restantes de Alta Velocidad de España, de creación más reciente. 

Para no esperar tantos años a que lo haga la administración española, SNCF va a instalar por su cuenta este sistema de seguridad en los trenes propios que aportará. “No vamos a esperar a que la solución venga de Adif. Vamos a equipar los trenes con este sistema de seguridad para poder ir a Sevilla lo antes posible, pero no puedo darle una fecha concreta del comienzo del servicio”, aclara un portavoz de Rielsfera, la filial española de la francesa SNCF.

LZB: un sistema obsoleto

La línea de AVE Sevilla-Madrid carece del sistema de control de trenes que rige en la Unión Europea. El que tiene es el llamado LZB que fue en su día un sistema pionero cuando se abrió la línea en 1992 para la Exposición Universal de Sevilla. SNFC no duda en calificarlo de “obsoleto”

El operador SNCF recalca que realizará a lo largo de este mes de septiembre anuncios sobre su llegada y comienzo de operaciones España.

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha iniciado los trámites para instalar en la línea del AVE Sevilla-Madrid este mismo sistema, pero eso se cumplirá dentro de varios años, ya que licitó en febrero pasado el proyecto de mejora de esta línea por 101 millones y 52 meses de plazo y aún no lo ha adjudicado. En este proyecto se incluye la instalación de este sistema. 

ERTMS: el sistema europeo

El Sistema Europeo de Gestión de Tráfico de trenes ERTMS fue adoptado por la Unión Europea para equiparar todas las nuevas líneas que se construyan en los países comunitarios.

Todas las líneas de AVE de España disponen de este sistema, salvo el AVE Sevilla-Madrid. Estas son Madrid- Albacete-Valencia; Madrid-Zaragoza-Lleida; Lleida-Barcelona; Barcelona-Sants-frontera francesa; Madrid-Segovia-Valladolid; Córdoba-Málaga; Ourense-Santiago; Albacete-Alicante así como las cercanías de Madrid C-4, Parla-S. Sebas. Reyes.

El Sistema Europeo de Gestión de Tráfico ERTMS fue adoptado por la Unión Europea para equiparar todas las nuevas líneas que se construyan en los países comunitarios. Todas las líneas de AVE de España ya disponen de este sistema, a excepción del AVE Sevilla-Madrid, que sigue teniendo el sistema antiguo: el LZB, que se ha quedado del todo obsoleto en la actualdiad.

El LZB fue en su día un sistema pionero cuando se abrió la línea en 1992 para la Exposición Universal de Sevilla. Según Adif, funciona supervisando continuamente la velocidad con transmisión de datos bidireccional entre vía y tren y permite la conducción automática de trenes.

El sistema europeo ERTMS (European Railway Traffic Management System) permite mayores prestaciones de seguridad y un incremento de la velocidad. El objetivo es que la señalización y las comunicaciones entre vía y equipos de los trenes sean compatibles en toda Europa y se posibilite la interoperabilidad de las circulaciones ferroviarias entre los diversos Estados de la Unión Europea.

Hoy en día, aproximadamente 1.850 kilómetros de vía en España tienen instalado el sistema ERTMS, de los cuales más de 1.000 corresponden al nivel 2. Este hecho hace que España tenga, en estos momentos, la mayor implantación del sistema común europeo de señalización, explica Adif.

Los tramos en servicio dotados con ERTMS son Madrid- Albacete-Valencia, Madrid-Zaragoza-Lleida; Lleida-Barcelona, Barcelona-Sants-frontera francesa; Madrid-Segovia-Valladolid; Córdoba-Málaga; Ourense-Santiago; Albacete-Alicante. Se incluyen además las cercanías de Madrid C-4, Parla-Colmenar Viejo/Alcobendas-San Sebastián de los Reyes; y el by-pass de Torrejón de Velasco.

26 de junio de 2020

Inglaterra renacionalizará el ferrocarril tras los problemas de la privatización

Exterior

La liberalización del ferrocarril en Reino Unido se ha cobrado varias víctimas como National Express -propietaria de Alsa-, el grupo Virgin o Arriva -filial de la alemana Deutsche Bahn-.

Mientras la Unión Europea abre sus vías ferroviarias a los operadores privados, Reino Unido, pionero en la privatización las renacionalizará. Así lo confirma la prensa británica este viernes que destapa una de las propuestas de Grant Shapps, secretario de Transporte del Gobierno de Boris Johnson, para acabar con el fiasco que ha supuesto en los últimos años la privatización del transporte de pasajeros por ferrocarril en el país.

Primer ministro de Gran Bretaña, Boris Johnson

La liberalización del ferrocarril en Reino Unido, ideada por John Major en los años 90, permitió la entrada de operadores privados en las rutas de Reino Unido que ahora dirán adiós al sistema de concesiones. Lo que en un inicio parecía 'El Dorado' se convirtió después en un negocio ruinoso para empresas y viajeros que se ha cobrado varias víctimas a lo largo de estos años en los que ha estado en marcha. Además, lejos de conseguir un abaratamiento del coste de los billetes, la privatización llevó a un aumento de estos que llegaría a las dos cifras porcentuales.

El nuevo sistema que ahora propone Shapps, según detalla la prensa británica, otorgaría el control de las tarifas y los horarios a los ministros que a su vez llevarán a cabo una labor de supervisión. De acuerdo con sus palabras ante el comité de transporte de los Comunes, su propuesta "volvería a unir el ferrocarril". Network Rail -el Adif británico- tendrá el poder de decidir cuántos servicios ejecutar e incluso establecer objetivos para los operadores.

National Express -propietaria de Alsa-, el grupo Virgin o Arriva -filial de la alemana Deutsche Bahn- que habría colgado el cartel de 'se vende' en su compañía británica, son algunas de las empresas damnificadas de este sistema. Su experiencia les hizo mirar con recelo a la liberalización del ferrocarril en España -que se llevará a cabo este mes de diciembre- y  pese a participar en los inicios del proceso mediante las propuestas, finalmente decantaron formar parte del proceso.

La primera de ellas en salir de Reino Unido fue c2c, la filial ferroviaria de National Express, propietaria de Alsa. Corría 2017 cuando la compañía decidió colgar el cartel de 'se vende' y dejar atrás la aventura sobre raíles que había emprendido tras consolidarse como una gran firma de autobuses. La compañía inglesa llegó a ser uno de los principales operadores de trenes en Reino Unido, pero la crisis impactó en una de sus principales líneas. La unión de Londres con Edimburgo fue nacionalizada por el Gobierno en 2009 y así seguirá, al menos, hasta 2025, lo que supuso un 'mazazo' para la NX.

El caso de Virgin es diferente. A Virgin Trains -nombre bajo el que operaaba en Reino Unido- se le prohibió entrar en la puja por la línea HS2 que conecta Londres con Birmingham el pasado año, mientras que a su socio Stagecoach se le prohibió concurrir a los concursos de las líneas East Midlands Trains y Southeastern. Todo ello respondía, según se señalaba entonces, a ciertos problemas financieros que impedían cuantificar algunos riesgos a futuro.

"El Reino Unido se está volviendo rápidamente ininvertible desde una perspectiva de franquicia ferroviaria debido a la decisión del gobierno de cargar un riesgo inaceptable para los licitadores", advertía ya hace un año Patrick McCall, director gerente senior de Virgin Group. La alemana Deutsche Bahn, presente en el mercado inglés a través de su marca Arriva, también mostró su interés en dejar atrás la aventura ferroviaria en las islas. Así, tal y como señalaba 'The Guardian', la firma habría pedido la exploración de las opciones de venta de la compañía hace apenas unos meses.

Lo que está claro es que el choque entre la Unión Europea y el Reino Unido no es solo en cuanto al Brexit, los trenes también van en dirección contraria. España, al igual que otros países de la UE, se prepara para permitir la competencia en las vías el próximo mes de diciembre -pese a que la Covid-19 retrasará la entrada efectiva hasta principios de 2021-, mientras UK mira atrás y abre la puerta a una renacionalización del servicio.LaInformación.com

29 de octubre de 2014

La empresa Acciona obtiene la licencia de operador de transporte ferroviario de pasajeros

Empresas

Acciona ha obtenido la licencia de operador de transporte ferroviario de pasajeros, siendo la séptima empresa privada que cuenta con todas las habilitaciones necesarias para optar a competir con Renfe, en principio, en la línea del AVE a Levante; según el registro de operadores de Adif. A principios de diciembre pasado, hicieron el anuncio.

Todas estas empresas tienen la intención participar en el concurso por el que Ministerio de Fomento sacará a concurso el primer título habilitante (licencia) para entrar en la red ferroviaria y prestar servicios de transporte de Alta Velocidad y de Larga Distancia en la línea entre Madrid y Levante.

Acciona obtiene licencia de operador de transporte ferroviario de pasajeros

La licitación del proceso está prevista para antes de que concluya el año y será el primer paso para la efectiva liberalización del sector en España.
También ya han obtenido uan licencia las contructoras ACS y Comsa, los grupos de transporte en autobús Alsa y e Interbus; Veloi Rail, una sociedad del grupo Plantea, y la firma andaluza Eco Rail.

En el caso de Acciona, el grupo ya contaba con licencia para transporte de mercancía en tren desde que el sector se liberalizó en 2005 y opera transportando carbón entre Gijón y La Robla (León). Ahora ha logrado la correspondiente licencia para el transporte de pasajeros. También las constructoras ACS y Comsa sonn operadoras de transporte ferroviario de mercancías.

Ferrovial y OHL, que había expresado su interés, cuentan con licencia para el transporte de carga pero no tienen la de viajeros, mientras que las empresas de transporte en autobús La Sepulvedana y Avanza han conseguido ya la licencia de pasajeros, pero están a la espera de que les concedan el correspondiente certificado de seguridad.

Apertura a la competencia

Todas estas compañías están pendientes de que el Ministerio de Fomento ponga en marcha su plan de progresiva liberalización del mercado del transporte de viajeros en tren que supondrá romper el histórico monopolio de Renfe.

Fomento iniciará le proceso de apertura por el corredor a Levante, que incluye vías de Alta Velocidad y convencionales, y con un sólo operador, que podrá competir en este trazado con Renfe durante un periodo de siete años.

El operador privado podrá prestar servicio por el AVE Madrid-Cuenca-Valencia, por la conexión AVE entre Albacete y Alicante, y por los futuros enlaces AVE entre las estaciones de Atocha y Chamartín, y Monforte del Cid-Murcia y Murcia-Cartagena una vez se pongan en servicio. Respecto los trayectos de ferrocarril convencional, podrá explotar los trazados Aranjuez-Cuenca-Valencia, Madrid-Albacete-Alicante, Murcia-Lorca-Aguilas, Valencia Castellón o Xátiva-Alcoi, entre otros.HostelTur

14 de abril de 2014

España: Las empresas se posicionan en vista de la liberalización del AVE

Exterior

Una decena de grupos están interesados en un mercado que se prevé abrir a la competencia este semestre.

En la lista están Alsa, Hemisferio, Avanza, Ferrovial, Acciona, Comsa, OHL, SNCF, DB, ACS, Globalia...

La liberalización del ferrocarril de viajeros, que dará entrada a nuevos operadores que competirán con Renfe y que el Gobierno prevé iniciar en breve, está provocando un buen número de movimientos empresariales. Una decena de firmas interesadas en este mercado, que se prevé que crezca los próximos años, ya han tomado posiciones o planean hacerlo. Algunas se activaron hace más de un año. Otras lo han hecho los últimos meses. La larga distancia -con la alta velocidad como estandarte- es el primer servicio que se abrirá a la iniciativa privada, este semestre, según ha anunciado Fomento. Le seguirán, en un calendario aún por fijar, otros de medio y corto radio.

Foto gentileza: Treneando.com

Desde el departamento que dirige Ana Pastor se recuerda que esta liberalización, que la Unión Europea obliga a implantar como muy tarde en 2019, tiene como principal cometido atraer más pasajeros al ferrocarril, un sistema de transporte que ha recibido cantidades ingentes de recursos públicos en los últimos tiempos en todo el continente. Lograr que tenga cuantos más usuarios mejor, fomentando la competencia entre operadores, y precios más atractivos, debe ser, por tanto, un objetivo -argumenta Fomento-, ya que la actual red está muy por debajo de su capacidad y su uso fácilmente podría duplicarse. La operación también ayudaría a los fabricantes de material móvil, que en España no reciben pedidos de alta velocidad desde 2011.

Además de Renfe Viajeros -una de las cuatro empresas en que el pasado 1 de enero se dividió la operadora pública- hay otras seis compañías con licencia para transportar viajeros a través de la red ferroviaria estatal, la de Adif: Continental Rail, Veloi Rail, Eco Rail, Interbus, Avanza Tren y Alsa Rail. La lista puede variar mucho porque estar en ella no quiere decir que finalmente se vaya a optar a la explotación. Y otras firmas han mostrado interés, entre ellas, Ferrovial Railway, Acciona Rail Services, Comsa Rail Transport, OHL, Transfesa o Globalia. Ninguna explica abiertamente sus planes. Prefieren esperar a que el Gobierno explique cómo será el proceso para dar el siguiente paso. O no darlo. Según las condiciones que finalmente apruebe el Gobierno, Fomento dará las habilitaciones que permitirán optar a los servicios que se liciten.

Para explotar estos servicios, algunas operadoras planean aprovechar relaciones que ya tienen con operadores extranjeros (DB, SNCF, Treintalia. National Express...) o buscar nuevas alianzas. También hay contactos con fabricantes de material rodante -Bombardier está en varias quinielas- porque tener trenes será clave. Renfe ofrecerá una treintena de trenes a través de su nueva filial de alquiler. En cualquier caso, el papel que tenga esta empresa pública será determinante para el despegue de la liberalización. En las mercancías, que dieron entrada a empresas privadas en el 2005, la competencia es muy limitada: Renfe concentra el 85% del mercado.

La primera empresa creada ex profeso para este negocio es Veloi Rail, una apuesta de la familia Lara, a través de su sociedad patrimonial de inversiones Hemisferio, para la que fichó a directivos procedentes de Renfe y Accenture. La compañía tiene en su punto de mira el goloso corredor Barcelona-Madrid, para el que podría fletar trenes low cost, una modalidad de servicio que ya tiene la pública SNFC en Francia a través de la marca Ouigo.

Operadoras de mercancías por ferrocarril podrían dar el paso al mercado de viajeros. Continental Rail, del grupo Vías (ACS), ya tiene licencia para pasajeros. Comsa Rail Transport no la tiene. La francesa SNCF posee el 25% de su capital -el resto es de Comsa Emte- y también aparece en algunas listas. La operadora gala ya está en España, aliada con Renfe, en la explotación de las nuevas líneas de alta velocidad hispanofrancesas (véase la información de esta página). Ferrovial Railway y Acciona Rail Services son otras compañías de grandes grupos industriales con licencia para mercancías dispuestas a entrar en el mercado de viajeros, a las que podría sumarse OHL (Villar Mir).

Deutsche Bahn (DB), que ya está en las mercancías en España a través de Transfesa, también podría querer operar trenes de pasajeros. Aquí hay otra relación cruzada: el operador público alemán firmó el 2013 un acuerdo con Renfe para el transporte de mercancías y en algunos medios se da por seguro que entrará en el accionariado de la filial recién creada para esta actividad.

Otro ámbito es el de las operadoras de autobús. Alsa Tren, del grupo Alsa, fundado en Asturias por la familia Cosmen y hoy controlado por el gigante británico National Express, es el primer operador de líneas regulares de autocar de España. Fuentes del sector indican que estaría interesada en explotar servicios regionales y de cercanías. Avanza Tren, del grupo Avanza, comprado el año pasado por los mexicanos Ado, también opera rutas en España de distinto radio de autobús y autocar y ya ha mostrado su disposición a entrar en el ferrocarril de viajeros. Otra firma de este segmento es Interbus, del grupo andaluz Damas, que explota líneas en Madrid y entre esta ciudad y Andalucía. También de esta última comunidad es Eco Rail, del grupo Magtel, dedicada principalmente a instalaciones.


Y aunque no tiene licencia, en el sector se da por seguro que Globalia, el grupo presidido por Juan José Hidalgo del que forma parte la aerolínea Air Europa, también querrá pujar por una parte del pastel del ferrocarril de viajeros.LaVanguadia.com