jueves, 29 de diciembre de 2011

NAVIDAD

NOTA DE OPINIÓN

Por: Norberto Rosendo (Para Crónica Ferroviaria)


Es difícil para un ateo confeso hablar de la Navidad, pero si consideramos que personas de otras religiones que simplemente no creen que el Salvador haya nacido en Belén, son las que más impulsan estas fiestas, debido a que lo que debió ser una fiesta de la fe en nosotros mismos y en la posibilidad de ser mejores a través de perdonar y ayudar a nuestros semejantes, han transformado la misma en una vorágine de compras, gastos y ganancias.

Fíjense que este año tenemos dos Papá Noel, uno vestido de rojo (creado por una multinacional de refrescos) y otro vestido de azul creado (por una de las pocas empresas nacionales sobrevivientes a "Caballo" o Cavallo).

Personaje este, azul o rojo, que dicho sea de paso no tiene nada que ver con la navidad Cristiana, y el cual, por otra parte, nació en el hemisferio norte. Realmente la navidad vino a reemplazar la fiesta del solsticio, en el hemisferio norte y de allí también se trajo a PapáE Noel y la comida abundante propia de una época de crudo invierno.

Por aquí el solsticio es en Julio, que no tiene nada que ver con la celebración original, que tampoco tiene nada que ver con el nacimiento del salvador, pero igual sirve para vender y para tener una escusa para encontrarnos saludarnos y sobre todo perdonarnos, especialmente con nuestros familiares, así que si toda esta gente que no tiene nada que ver con el niño de Nazared aprovecha la ocasión, no veo porqué, a pesar de ser ateo, no pueda escribir sobre el tema.

Y ya que estamos en una época de milagros, podemos pedir algunos para nuestros sufridos trenes, por ejemplo:

Que hayamos estado equivocados con el nuevo Gran Capitán y que TBA le dé un excelente servicio a la gente del litoral.

Que la promesa se vuelva realidad y que podamos viajar a Uruguay en tren.

Que las nuevas autoridades de todos los ferrocarriles que cambiaron de mando en los últimos días tengan la suficiente inteligencia como para poder diferenciar entre eficientes colaboradores y adversarios políticos y que lo segundo no invalide lo primero.

Que nuestros funcionarios aspiren al bronce y no a la ganancia, ( Ojo me no me refiero a chorear todo lo de bronce que puedan, sino mas bien a aspirar a la gloria personal por el trabajo bien hecho)

Que Dios inspire al Juez Oyarbide y que recuerde para que todos nosotros le pagamos el sueldo.

Que a la señora Presidenta de la Nación le vaya bien, y con ella a todos nosotros, y que siga poniendo trenes donde más le guste.

Qué es mucho?

Puede ser, pero si a la navidad los no creyentes la han transformado en una época de excesos, porque no desear que esos excesos sean para los mas y no siempre para los menos como nos tiene acostumbrados.