sábado, 10 de octubre de 2020

El Gobierno busca reanudar la obra del soterramiento de la Línea Sarmiento

Actualidad

Renegocia el contrato con Mindlin para acotarlo y llamar a una nueva licitación. Otras obras ferroviarias con financiamiento chino. Licitarán la Hidrovía.

El soterramiento del ferrocarril metropolitano Sarmiento se encamina a convertirse en una de esas obras públicas eternas. En una licitación investigada por la Justicia, el gobierno de Cristina Kirchner se la entregó a la constructora brasileña Odebrecht, la italiana Ghella e IECSA, la empresa que era del primo de Mauricio Macri, Angelo Calcaterra. Se inició la megaobra, pero después se paralizó por falta de fondos. Apenas comenzó su gestión presidencial, Macri le dio presupuesto para reanudarla. Entonces, Calcaterra le vendió la firma a Marcelo Mindlin, que la rebautizó SACDE, mientras Odebrecht abandonaba la obra entre los múltiples escándalos de corrupción por toda América. Después vino la crisis de Macri, se volvió a frenar el soterramiento y ahora Alberto Fernández quiere reactivar el tramo Ramos Mejía-Caballito.

La obra implica US$ 1.500 millones. El país carece de ellos. Por eso negocia con Ghella y SACDE acotar el contrato a 400 millones para construir solo el túnel. Para el resto de las obras ferroviarias y las estaciones -ya no serían como las de subte sino simples andenes- se buscará financiamiento internacional y se hará una nueva licitación. Por ahora la reorganización del proyecto está bajo estudio de la Auditoría General de la Nación. En 60 días se espera firmar un nuevo convenio con Ghella y SACDE para que en los 12 meses posteriores terminen el túnel. 

Otra gran obra ferroviaria que prevé el Gobierno y que no figura en el presupuesto porque se hará con financiamiento chino se refiere al ferrocarril de pasajeros y de cargas San Martín. Implica US$ 1.400 millones y contempla dos etapas: una de electrificación y compra de 70 coches eléctricos para la línea metropolitana; y otra de reconstrucción del servicio carguero de Mendoza a Rufino (Santa Fe) y desde allí dos ramales a Rosario y Buenos Aires. 

Para la electrificación se recibieron ofertas de China Railway Signal & Communication (CRSC) con la mendocina Supercemento, que cotizaron 14.000 millones de pesos con descuento aplicado de 2,75%; la alemana Siemens con las locales Roggio y Emepa, con 15.500 millones con rebaja de 3,5%, y la francesa Alstom con SACDE y la firma Luis Carlos Zonis, con 16.800 millones y descuento de 2%. El costo estimado es de 450 millones de dólares y la ejecución de la obra demandará año y medio. Los 70 vagones por 760 millones de dólares fueron ofrecidos por Alstom y la rusa TMH.

El Ministerio de Transporte, que dirige Mario Meoni, está metido en licitaciones periódicas de obras ferroviarias de pasajeros y cargas, incluido material, renovación de estaciones y túneles. El presupuesto anticipa que con recursos propios se comprarán 200 vagones para el Roca. Además se prevén reformas aeroportuarias, como la del Jorge Newbery y otras estaciones del interior. Con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por 55 millones de dólares, continúa la radarización nacional. Se trabaja en obras de puertos y dragados en Mar del Plata, Rawson, Bahía Blanca, Ushuaia, Posadas y Puerto Barranqueras (Chaco).RevistaNoticias.com