jueves, 22 de diciembre de 2016

Tucumán: Donde campea la inseguridad ferroviaria

Actualidad

Redacción Crónica Ferroviaria

Desde Crónica Ferroviaria en distintas notas que publicamos en nuestro medio, ya informábamos sobre la inseguridad que se vive en la traza ferroviaria donde barrios que se encuentran pegados a la misma se viven hechos de inseguridad, tanto por el robo de durmientes y otros elementos, como el apedreo constante de las formaciones que circulan por dichos ramales.

Hoy tenemos que informar que el tren de carga Nro. 5005 (con 25 vagones vacíos) que tiene como destino Salta, se encuentra desde hace tres días estacionado en Tafí Viejo porque rompieron el parabrisas de la locomotora GM modelo GT22CU Nro. 9739 de un piedrazo.


Según nos informa gente que trabaja en el ferrocarril en la zona, la cosa se va agravando día a día, a tal punto que la locomotora GM modelo G22CU Nro. 7778 que venía en auxilio de la 9739, no lo pudo hacer por el robo de durmientes en una alcantarilla ubicada en el triángulo de San Felipe. Por lo tanto, dicho tren todavía se encuentra en estación Tafí Viejo a la espera del auxilio correspondiente para seguir viaje hacia el Norte.


Lo que nos dicen, es que los barrios que están ubicados al Norte de la ciudad de Tucumán, como Muñecas, El Chivero y La Bombilla, cuyas casas se encuentran a orillas de la infraestructura de vía, es constante la inseguridad que se vive, tanto por el robo de material ferroviario, como por el apedreo de todo tipo que sufren los trenes de carga que circulan por la zona.

También en cercanías de Pozo de Vargas (Km. 804,000) del Ramal C, es constante el robo de durmientes de quebracho, que hizo que en una oportunidad una formación descarrilara, por lo tanto la empresa tuvo que cambiar dichos durmientes de madera por los de cemento. 

Acá, creemos que lo que está fallando es la seguridad que tienen que brindar las autoridades nacionales y provinciales para que puedan circular sin dificultades las formaciones, y ver la posibilidad de poder sacar de la zona de los terrenos ferroviarios a las viviendas que se encuentran invadiéndolos, llevando a las familias hacia terrenos fiscales, no sólo para que puedan vivir en mejor forma, sino también por seguridad de ellos mismos, ya que hemos informado de descarrilamientos donde vagones de carga se han metido prácticamente dentro de las viviendas.

Creemos que hay que tomar pronta una resolución, y no buscar la fácil que es que el ferrocarril no funcione.