Nota de Opinión
Por: Carmelo Nocera (*) (para Crónica Ferroviaria)
El transporte ferroviario en Argentina llegó a su límite físico. Si imaginamos la red de cargas como un frasco y a las toneladas transportadas como caramelos, la realidad es innegable: en el frasco ya no entran más caramelos.
Desde hace décadas, el volumen transportado por tren en el país está estancado entre los 18 y 24 millones de toneladas anuales. Pretender sumar millones de toneladas de insumos y minerales impulsados por el RIGI (y el "super RIGI") sin encarar inversiones estructurales no solo es utópico, sino peligroso: corremos el riesgo de desplazar caramelos (granos) para poner otros (minerales), saturando aún más las carreteras nacionales.
La radiografía técnica: El legado de 30 años de concesiones
La capacidad operacional de nuestras redes de larga distancia (sean de carga o de pasajeros) está severamente condicionada por parámetros de infraestructura propios del siglo pasado:
* Infraestructura básica: Predominio de vía simple con capacidad portante limitada a 18-20 tn/eje (salvo excepciones puntuales).
* Operatividad restringida: Desvíos de cruce con longitud para trenes de solo 40 a 60 vagones y cantones críticos de gran extensión.
* Tecnología obsoleta: Manejo de cambios manual por personal de a bordo y un sistema de circulación marcadamente radial.
* Velocidades mínimas: Promedios máximos de 30 km/h tanto para cargas como para velocidades comerciales de pasajeros.
Este estado de situación es el resultado de más de tres décadas de concesiones privadas, donde en muchos casos el Estado tuvo que reasumir la operación ante gestiones calamitosas (como ocurrió en cargas con las líneas Belgrano, Urquiza y San Martín —hoy BCyL— o en las líneas urbanas de pasajeros). En tanto, de las concesiones privadas remanentes, algunas operan de manera sumamente precaria y otras (como NCA) priorizaron la logística propia, derivando en la eliminación de facto de los trenes de pasajeros de larga distancia a Córdoba y Tucumán.
El cuello de botella del RIGI y la factura que pagará el soberano
Ante el incremento esperado en la producción minera y de insumos, surge la pregunta crítica: ¿Quién financiará la infraestructura que los mueva?
Las propuestas del RIGI destina 0 dólares a la infraestructura de transporte. Si la carga que no entra en el tren pasa a los camiones, impactará directo en rutas que ya se encuentran destruidas. Hay un dato clave en el deterioro vial:
Un camión genera entre 8.000 y 10.000 veces más desgaste vial que un automóvil, pero su peaje apenas cuesta unas 5 veces más.
Sin un plan de inversión en transporte dentro de los proyectos de inversión privada, los costos de reparación y ampliación recaerán inevitablemente en el Estado, es decir, en los contribuyentes “el soberano” a través de impuestos generales, peajes distorsionados y sobre los combustibles.
Un baño de realidad financiera
Solo reconstruir la red actual para llevarla a estándares aceptables de peso por eje y capacidad de cruce requerirá miles de millones de dólares y un tiempo considerable (hoy la red activa es solo de 18.000 kms). Si además queremos adaptarla a las características técnicas que exige el mercado minero global, esa inversión se triplica (no solo se consigue cambiando peso por eje de los rieles, se debe tratar el suelo y todas las obras de arte, mayores y menores). Si hablamos de las rutas la inversión no sería menor y necesitamos todos los modos inclusive el fluvial.
Como decía el Dante, el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones. El desarrollo económico y de infraestructura (transporte/energía) no se logra con optimismo "flojo de papeles", sino con números, planificación y capital intensivo.
¿De dónde debería salir el financiamiento para evitar el colapso vial y logístico?
(*) Consultor Estratégico en Transporte
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Siempre terminamos en el mismo punto..nadie quiere INVERTIR un sope en ferrocarriles , ni privados , ni estado (y éste estado menos aún ...)
ResponderEliminarClarísimo, pone el dedo en la llaga. Los ferrocarriles de carga que pueden circular por nuestra escuálida y obsoleta red no van a poder transportar la carga que necesita el país si no se la moderniza y amplía, y ningún RIGI lo logrará. Al contrario, el dinero que se "ahorre" no invirtiendo en esa imprescindible tarea, se tendrá que invertir multiplicado por una cifra disparatada para mantener y ampliar las rutas e incrementar el transporte automotor.
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ResponderEliminarDisculpen, no es qué quiera discrepar, pero el Grupo Mexico-USA-Wabtec -Ferromex en las vías-, propone desembolsar 3.000 Millones de Dólares sólo para infraestructura y en un principio. Por otro lado, Wabtec -Westinghouse Air Break Technologies Corporation-, socio activo y partícipe del grupo, es fabricante de tecnología digital de señalización, cambios, creadores del revolucionario sistema RailConnect y fabricantes de locomotoras General Electric Evolution Series. No sabremos sí se dará su ingreso, porqué los prebendarios de siempre -los dueños del agro- tratan de hacer fuerza para qué no. Pero sin embargo, quién confeccionó el editorial, evidentemente no tiene en cuenta a este potente oferente.
El Desvío
EliminarEl Desvío trabajé 10 an̈os en metrovias(electronica subtes)10 en Trenes Argentinos(control de calidad) y ahora trabajo en Wabtec (electronica locomotoras) y es una excelente empresa que fabrica y repara material ferroviario. actualiza locomotoras tambien.seria una gran oportunidad para Argentina
Julio Yabrun Craverou
EliminarLes dejo un editorial de nuestro sitio sobre la licitación a abrirse y la posibilidad de qué ingrese este gigante de la logística ferroviaria.
https://www.facebook.com/share/p/19EydgnLxc/?mibextid=wwXIfr
El Desvío
El Desvío esta todo pensado y se está esperando a ver quien deposite mas$$$$$$$$..entonces ahí se verán los resultados...como siempre hacen todos los gobiernos desde el año 1948 hasta la actualidad, sin saltarse ninguno...
EliminarPablo Clarra
Con tanta mano de obra al pedo que hay en argentina, tan fácil como sacar una ley de vagos y mandar a toda la monada a poner durmiente y riel
ResponderEliminarLucas Cetera