domingo, 27 de marzo de 2011

ESPAÑA: EL ÚLTIMO VIAJE DEL HUMEDAL

La estación cerró ayer sus puertas, después de 159 años de presencia en el centro de Gijón

Apenas un par de trabajadores, un puñado de viajeros y un grupo de nostálgicos ocupaban ayer los andenes y bancos de la estación del Humedal. 24 horas antes de su cierre definitivo, todo olía a pasado en la centenaria estación: las papeleras llenas, los graffiti de las paredes, y los cables al aire de la única máquina expendedora, resistente a la mudanza, indicaban lo que ya hoy es una realidad: el fin del Humedal. Unas horas antes, la estación de Jovellanos había corrido la misma suerte.

Uno de los últimos trenes de Cercanías de Renfe hizo ayer su entrada, por última vez, en el Humedal. ARMANDO ÁLVAREZ

Desde hoy, los trenes de Renfe han comenzado a operar en la nueva estación provisional de Sanz Crespo, dos meses después de que lo hiciera Feve, a finales del mes de enero. El traslado supone el primer paso para la demolición de las estaciones de Jovellanos y el Humedal, y la posterior desaparición de la barrera ferroviaria en la ciudad.

“Vengo a esta estación desde que era pequeña, luego cuando estudiaba cogía siempre el tren a Oviedo desde aquí, es un espacio mítico, y me provoca mucha pena ver que desaparece”, se lamentaba ayer Josefa Trabancal, viajera habitual de la línea de Cercanías de Renfe.

La historia ferroviaria del Humedal comenzó hace 159 años, con la llegada del ferrocarril de Langreo al centro de la ciudad. Desde hace once años, que Renfe y Feve operaban en la misma estación. Ahora, se mudan juntas de nuevo a Sanz Crespo, que se prevé punto neurálgico del ferrocarril en Gijón durante los próximos diez años, hasta la construcción de la estación intermodal en Moreda, que agrupará trenes y autobuses.

“Vivo en el Llano y viajo mucho en tren. La pérdida de centralidad no es que me vaya a afectar mucho, pero sí que me da nostalgia saber que ya no partirán más trenes desde el Humedal. Si en un futuro la recuperaran, yo volvería a ella”, advirtió Aurora Bardio, que ayer usaba uno de los últimos servicios de Renfe.

Las taquillas del Humedal se mantuvieron ayer abiertas desde las 17.00 hasta las 19.00 . Hasta última hora de la noche, sólo permanecieron los servicios de vigilancia, puesto que el resto de trabajadores ya se encontraban en el nuevo espacio ferroviario.

La mayor parte de la mudanza del mobiliario urbano (tornos y máquinas autoventa) se llevó a cabo el pasado sábado, mientras que el desmontaje y montaje de las vías ya se fue realizando durante las semanas previas.

De momento, en la estación del Humedal sólo permanecerán las oficinas de Feve, hasta su traslado al nuevo Palacio de Justicia. Aunque para evitar la entrada a indigentes, se cerrarán todas las puertas de la estación, y se instalará un dispositivo de seguridad, en una de ellas, sólo para trabajadores.

“Más que pena, lo que me provoca el cambio de estación es un verdadero fastidio”, aseveró Iván González, viajero asiduo de la línea de Cercanías. “Vivo en Contrueces y el autobús municipal me deja justo en frente del Humedal, ahora son diez minutos más que tengo que sumar a mi trayecto”, añadió.

El primer tren que llegue hoy a Sanz Crespo hará su entrada a las 5.56 horas, procedente de Oviedo. El siguiente partirá a las 06.00 con destino Puente de Los Fierros. Según fuentes ferroviarias, Renfe operará durante diez días con una sola vía, aunque ello no afectará a la regularidad de los trenes. Renfe pondrá los nuevos horarios a disposición de los viajeros en las oficinas de información.

Además, se prevé mantener durante un tiempo una vía de conexión entre Sanz Crespo y Jovellanos y el Humedal, para realizar maniobras internas. El último tren que realizó ayer su entrada en la emblemática estación del Humedal fue un Alvia, procedente de Madrid, a las 23.53 horas. Veinticinco minutos antes partía el último Cercanías, con destino a Oviedo. Fin del trayecto.(Fuente y foto: La Voz de Asturias)