sábado, 19 de mayo de 2018

Pedidos de informes PEN sobre las obras para volver operativo al Ramal C15

Actualidad

Redacción Crónica Ferroviaria

Se encuentra en la Comisión de Transporte de la Honorable Cámara de Diputados un Proyecto de Resolución en la que se solicita un pedido de informes al Poder Ejecutivo Naciónal sobre diversas cuestiones relacionadas con las obras de renovación de vías para volver operativo al Ramal C15 de la Línea Belgrano que conecta Coronel Cornejo con la estación Pocitos - Salvador Mazza (Provincia de Salta).


Dicho trámite recayó en el Expte. 2900-D-2018 del 14 de Mayo del corriente año, siendo los firmantes de dicho Proyecto de Resolución los Diputados Nacionales: Serrgio Napoleón Leavy (Frente para la Victoria - PJ Salta), José Alberto Ciampini (Frente para la Victoria - PJ Neuquén), Guillermo Ramón Carmona (Frente para la Victoria - PJ Mendoza), María Cristina Álvarez Rodríguez (Frente para la Victoria - PJ Buenos Aires), Jorge Antonio Romero (Frente para la Victoria - PJ Corrientes) y Leopoldo Raúl Guido Moreau (Frente para la Victoria - PJ Buenos Aires).

Fundamentos

El Ramal C15 integra la red de vía angosta del Ferrocarril General Belgrano, cuya extensión es de 334 km, entre las cabeceras Perico en la Provincia de Jujuy, y Salvador Mazza (conocido como Pocitos) en la Provincia de Salta. Desde Salvador Mazza tiene acceso hacia Bolivia a través del Ferrocarril Oriental Boliviano.
Se encuentra en uso de cargas sólo el tramo entre Perico y Pichanal, por donde mayormente se transporta azúcar procedente de varios ingenios azucareros de la zona. También funciona la estación Pocitos para carga procedente de Bolivia. El tramo entre Pichanal y Pocitos se encuentra muy deteriorado a causa del desmoronamiento y el mal estado de los puentes que cruzan diversos cursos de agua en la región.

En mayo de 2013, se anunció la reapertura de la totalidad de este ramal hasta Bolivia, así como también los ramales A a La Rioja y el C14 de Salta a Chile. El 19 de marzo de 2015, el entonces ministro de Transporte, Florencio Randazzo, destacó que se había obtenido un préstamo por 55 millones de dólares, y que iban a ser destinados para el Ramal C15 que une Salta con Bolivia, manifestando en ese momento: "Estamos trabajando en una economía que sea competitiva y el costo de la logística cumple un rol fundamental".

Dicha reactivación se encontraba dentro del Proyecto de Integración Ferroviaria Argentino Boliviana para el Desarrollo Económico y Regional Ramal C15 Ferrocarril General Belgrano, con el 59% del monto total del proyecto a ser financiado por el Fondo Financiero para el Desarrollo de los Países de la Cuenca del Plata (FONPLATA), que agrupa a Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay y es el único organismo financiero internacional que tiene sede en territorio boliviano en Santa Cruz de la Sierra, y el 41% restante será asumido con recursos locales del Tesoro Nacional.

La obra fue incorporada al Plan Belgrano, pero ya había sido aprobada en 2015 y parte de ella se adjudicó, en junio de ese año, a la Unión Transitoria de Empresas (UTE) Lemiro Pablo Pietrobini - Savabisa por la suma de $238.640.128, que provendrían de un acuerdo entre Nación y el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (FONPLATA). La ejecución de las obras a realizar en las provincias de Jujuy y Salta estaba a cargo de la Unidad Ejecutora Central del Ministerio del Interior y Transporte de Argentina.

Sin embargo, a comienzos de 2016, esta obra fue suspendida debido a que la empresa Dycasa S.A, también oferente en la licitación, realizó una serie de presentaciones impugnando la contratación “por encontrarse en juego la interpretación de los principios de división de poderes, derecho de propiedad, la garantía de igualdad, el principio de legalidad y el principio de razonabilidad de los actos estatales”.

Si bien, en ese momento el Gobierno nacional confirmó la reactivación total del ramal C15 del Ferrocarril Belgrano, el ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich, resolvió suspender la rehabilitación del ramal C15 del Ferrocarril Belgrano, entre las estaciones Embarcación y Pocitos (Salvador Mazza), cerca de la frontera con Bolivia.

Efectivamente, y de forma preventiva y por el plazo de 30 días, el ministerio ordenó suspender las tareas para que la Unidad Ejecutora Central (UEC) analice la documentación presentada por la contratista y revise las objeciones de Dycasa. Por ello, mediante resolución 14/2016 del Ministerio de Transportes publicada en el Boletín Oficial el 3 de febrero de 2016, se decidió interrumpir las obras “y los pagos asociados a las mismas” en este ramal de vital importancia, que constituye el único empalme en condiciones de operar entre las redes ferroviarias boliviana y argentina y que habían comenzado en diciembre de 2015.

En junio de 2017, se presenta el pliego y bases de condiciones del Proyecto Recuperación y Mejoramiento del Ferrocarril General Belgrano – Etapa III, que comprende la Renovación de Infraestructura de Vías en los Ramales C15, C, C8, C28, CC y C12. Provincias de Jujuy, Salta, Santiago del Estero y Tucumán.
Dicha Etapa III había quedado relegada por obras ferroviarias redireccionadas para la zona portuaria del centro del país, ya que dos de las tres licitaciones que lanzó en lo que va del año 2017 la ADIF, para la terminal ferro portuaria de Saldías y en Santa Fe, confirman el cambio de prioridades en la ejecución de los trabajos. Los últimos proyectos no estaban incluidos en el plan original de Nación para los ramales que deberán transportar la producción del norte del país, pero que ahora se convirtieron en imprescindibles.

Finalmente, y después de dos años de espera, en noviembre fue adjudicada la licitación pública internacional Nº 01/2017 para la rehabilitación del ramal C-15 como parte del proyecto de integración argentino-boliviana para el desarrollo económico y de la región, con un monto de la inversión que asciende a US$60.000.000 y, según comentó Roberto Ulloa (h), el titular del Plan Belgrano en Salta, será finalmente ejecutada por la empresa Pietroboni SA.

El proyecto contempla la rehabilitación de aproximadamente 82 km del Ramal C15 del ferrocarril argentino General Belgrano y la recuperación de siete puentes, como parte de una iniciativa mayor para revitalizar la red, donde el transporte de carga es el principal objetivo de dicho tramo, aunque la línea también se podrá utilizar para el desplazamiento de pasajeros. Las obras específicas para rehabilitar la línea ferroviaria contemplan la limpieza de la zona de vías e infraestructura vial; reparación de terraplenes; cambio de durmientes, fijaciones, entarugado y escuadrado de durmientes; cambio de bulones de eclisas; cambio de rieles defectuosos; reparación de sistema de cambios y señales; nivelación y alineamiento; reparación y construcción de infraestructura de drenaje y puentes metálicos y de hormigón; y mejoramiento de las estaciones de Tartagal y Aguaray.

El proyecto también considera la reparación de la línea férrea en el sector del arroyo Galarza. Para el área afectada se contempla la construcción de un puente. Cabe destacar que se contemplaba la rehabilitación integral del ramal, severamente afectado en los últimos años por la falta de mantenimiento y la caída de numerosos puentes, mediante la reparación de alcantarillas, el mejoramiento y reparación de puentes existentes metálicos y la construcción de nuevos puentes en hormigón armado, además del mejoramiento de estaciones y bases de cuadrillas.

En la actualidad solo el tramo desde Perico a Pichanal se encuentra habilitado para el servicio de cargas. Esto debido al mal estado de la infraestructura que recorre la traza, como así también, de los desmoronamientos en algunos sectores.

Sin embargo, en lo que va del año 2018 los trabajos no avanzaron a pesar de confirmar, casi tres años después, el presupuesto original y bajo el mismo esquema de financiación que había sido valuado en la moneda estadounidense. Sólo se recuperaron 390 kilómetros de vías del Belgrano Cargas, de la meta de 1.600 kilómetros que se fijó hace dos años.

La etapa II del proyecto de recuperación del ferrocarril Belgrano también viene con demoras. Comprende el reemplazo de 416 kilómetros de vías que atraviesan parte de los departamentos de Orán, San Martín y Anta, además de un sector del este de Jujuy, por donde pasan los ramales C15, C18 y C12. La instalación de los obradores para la tarea se inició en setiembre de 2017, pero desde esa fecha fueron muy pocos los avances.

Desde hace años, el Gobierno provincial y, sobre todo, los productores salteños vienen reclamando que se reactive el ramal C15, principalmente el tramo que une Embarcación con la Estación Pocitos (Salvador Mazza). Los productores agroindustriales quieren que la integración regional no se demore, ya que sería un nuevo mercado oferente para poder comercializar sus productos.

Paradójicamente, desde el Gobierno nacional se destacó el impacto previsto en el incremento del tráfico entre Bolivia y Argentina, proyectando un volumen de carga ascendente y descendente de 120.000 toneladas, con el aumento de la carga de harina, maíz y trigo exportada por la conexión con Bolivia, y donde también se abreviarán los tiempos del traslado de azúcar que viene de Jujuy hacia Buenos Aires. A estos conceptos verdaderamente ciertos, se sumó la valoración que hizo el titular del Plan Belgrano sobre la reactivación de ese tramo del ramal C-15, cuando explicó que el Ferrocarril General Belgrano tendrá un impacto “altamente positivo” para el desarrollo del norte argentino, ya que va a poner en valor su “potencial productivo” al acortar las distancias con el puerto de Rosario y los grandes centros de consumo.

Sin embargo, las comunidades salteñas aún esperan el inicio de las obras de mejoramiento y renovación de la traza C15, para que el Plan Belgrano Salta no se convierta en una promesa incumplida, ya que la puesta en marcha y concreción de estas obras, tanto para la Provincia como para toda la región norte, significarán la conexión al promisorio Corredor Ferroviario Bioceánico Central que quieren llevar adelante los países de Perú, Bolivia y Brasil.

Efectivamente, el mencionado Corredor impulsado por Bolivia tendrá unos 3.755 kilómetros y una primera inversión de aproximadamente 10.000 millones de dólares. El mismo unirá el Puerto Santos de Brasil, en el océano Atlántico, con el puerto de Ilo, en Perú, y así conectará el centro de Sudamérica con los puertos marítimos y facilitar las exportaciones a Asia.

Significativamente, en el informe que ante el H. Senado de la Nación brindara el pasado 25 de abril el Sr. Jefe de Gabinete de Ministros, Lic. Marcos Peña, expresó: “En materia ferroviaria con el fin de agilizar los tiempos, mejorar y extender el Belgrano Cargas, se realizaron modificaciones en su implementación. Se sumaron adicionalmente 159 kilómetros a lo ya previsto y se reformularon las etapas, alcanzando un total de rehabilitación de 1.815 kilómetros de vías en cuatro etapas, en lugar de las tres previstas originalmente…Además, se incorporan trabajos en el trayecto Embarcación – Coronel Cornejo en Salta, permitiendo la modernización de la conexión del Belgrano Cargas con Bolivia, mediante el Ramal C15. Con estos cambios, la Línea Belgrano Cargas podría sumar más de 3 millones de toneladas extra de las que transporta actualmente. Esta carga adicional se generaría en el norte del país, donde sus productores podrían tomar los beneficios asociados a los costos logísticos, mejorando la performance de sus negocios y dando oportunidades para nuevos desarrollos.”

En el mismo informe se precisa que el estado de situación del proyecto Recuperación Ramal C15 - Embarcación - Cnel. Cornejo – Salta, se encuentra Priorizado por la Autoridad Convocante, indicando que la Subsecretaría de Participación Público Privada (SSPPP) aún no incorporó estos proyectos a su porfolio, a la espera del avance de los proyectos ya priorizados por la misma. En buen romance, las comunidades que presenciaron el descalzamiento de los 2 puentes que sortean el río Caraparí (que une Salvador Mazza con Aguaray) y el Pakam en Tartagal centro; así como la inestabilidad de la Quebrada Galarza ubicada entre Coronel Cornejo y General Mosconi, aún esperan el inicio de las obras.

Por las razones expuestas, señor Presidente, y por considerar la importancia estratégica de la reactivación del ramal C-15 al posibilitar la reconexión de las comunidades que quedaron aisladas por los daños que el agua de las inundaciones produjo recientemente; y facilitar la integración del área de frontera argentino-boliviana con el resto de los países, lo que permitirá un mayor desarrollo productivo de transporte de cargas para exportaciones e importaciones, solicito el acompañamiento de mis pares para la aprobación del presente pedido e informes.

1 comentario:

  1. Si bien es difícil creerle a este gobierno que vaya a hacer algo por nuestros ferrocarriles (el soterramiento del Sarmiento es contra el ferrocarril), al caso del ramal C-15 podemos ponerle algunas fichas.
    Ahora lo están incluyendo en el Plan Belgrano, lo que me parece lógico y fundamental. Y si bien este plan viene del gobierno anterior, no lo llaman "la pesada herencia" ni les produce urticaria. Obsérvese que el Plan Belgrano ya venía formando parte del plan de negocios de las empresas de la actual familia presidencial, así como de aliados importantes como los productores de azúcar y sus socios políticos, todos asentados en el área del Ferrocarril Belgrano. Por esto y no por amor al ferrocarril, creo posible que este proyecto prospere. Y será para tener un servicio exclusivamente de cargas, y casi exclusivamente de algunos tráficos. Nada de pasajeros ni andar distrayéndose en chucherías de tipo social. Pero es algo, no?
    Esperemos tener futuros administradores que atiendan más a nuestros intereses generales y legítimos de ciudadanos, y que nos den ferrocarriles para todo tipo de servicios que necesite y requiera la comunidad. Ferrocarriles como los que yo conocí cuando era chico.

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