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19 de marzo de 2016

Soldadura aluminotérmica de carriles ferroviaros

Tecnología Ferroviaria

Sin esta tecnología sería imposible un transporte ferroviario de alta velocidad o de alta capacidad de carga

La unión de perfiles pesados de acero mediante soldadura aluminotérmica, particularmente carriles ferroviarios, es una tecnología con una larga tradición pero sometida a innovaciones periódicas significativas. En los ferrocarriles modernos las necesidades de transporte de cargas cada vez más pesadas o las velocidades de circulación exigen la máxima calidad en las uniones soldadas.

Uno de los sonidos que podemos asociar claramente con los viajes en tren es el traqueteo, ese golpeteo rítmico que producen las ruedas cuando pasan por las uniones entre carriles. Sin embargo en la actualidad este particular sonido ha desaparecido casi completamente y ahora, sólo en el paso por los desvíos o cruces de vía, oímos el impacto de las ruedas sobre las discontinuidades de la vía. ¿Qué es lo que ha eliminado el entrañable, pero incómodo, traqueteo?.

Durante años la unión entre carriles se realizó mediante uniones atornilladas, usando bridas metálicas taladradas que unían los carriles yuxtapuestos por sus extremos. La introducción de la soldadura permitió conseguir un camino de rodadura con el menor número de discontinuidades posibles.

La respuesta es sencilla: en la vía moderna se han eliminado casi completamente las discontinuidades del camino de rodadura, en especial las debidas a las uniones entre carriles.

En efecto, hay que considerar que los carriles ferroviarios se obtienen mediante laminación de acero, en principio sin limitación en su longitud. En la práctica la necesidad de transportar estos carriles hasta el lugar donde deben ser instalados y las propias limitaciones dimensionales de las instalaciones de laminación imponen un límite a su longitud.

Momento de colocación del molde.

Hoy en día las laminadoras son capaces de producir carriles hasta 90 m de longitud pero es todavía habitual, por razones de transporte o por las características del lugar de instalación de los carriles (vías subterráneas, por ejemplo) trabajar con longitudes de 18 m. Así pues, para el tendido de una vía férrea, es preciso unir los extremos de los carriles —con longitudes de decenas de metros— hasta formar trayectos de centenares o miles de km.

El primer componente para la realización de la soldadura es una reacción química que nos va a proporcionar acero en estado líquido. En la imagen, interior del molde tras el precalentamiento.

Durante años la unión entre carriles se realizó mediante uniones atornilladas, usando bridas metálicas taladradas que unían los carriles yuxtapuestos por sus extremos. Era necesario además dejar un espacio hueco en la unión para absorber las variaciones longitudinales de los raíles debidos a la dilatación por causas térmicas de los mismos. Al golpear las ruedas en esas discontinuidades se producía el típico traqueteo. Evidentemente este continuo golpeo, además de provocar incomodidades a los viajeros, tenía importantes consecuencias con respecto al desgaste de la infraestructura y del material rodante con el consiguiente aumento de costes de mantenimiento y de reposición de daños. Limitaba asimismo la velocidad comercial de las circulaciones y la cantidad de carga transportada por eje.

A la izq., llenado del crisol. En el centro, precalentamiento. A la dcha., reacción y colada.

La solución a esta problemática era conseguir un camino de rodadura con el menor número de discontinuidades posibles, consiguiendo que las uniones entre carriles fueran geométricamente indistinguibles del propio carril mediante algún tipo de soldadura.

Sin embargo, en la época (finales del XIX), la soldadura para carriles planteaba unos importantes retos tecnológicos:

* Debía garantizar una unión mecánica de resistencia similar al propio carril.
* El proceso de soldadura habría de ser rápido y económico.
* La soldadura debía ser susceptible de realizarse en la propia obra.

Así, durante un breve periodo de tiempo coexistieron diferentes métodos de soldadura hasta que las evidentes ventajas del soldeo aluminotérmico se impusieron. Veamos en que consiste este proceso.

Sellado del molde.

El procedimiento de soldadura por aluminotermia se basa en una reacción redox cuyos reactivos son el aluminio (Al) y el óxido de hierro (genéricamente FeO). Una vez iniciada, la reacción es fuertemente exotérmica (+2.000 °C) hasta el punto de provocar la fusión de los reactivos y productos de la reacción en unos pocos segundos.

La reacción da como producto Fe y óxido de aluminio (conocido como alúmina o corindón).

Sin embargo los carriles ferroviarios no son de hierro sino de acero y, por ende, de un acero con una importante presencia de manganeso. Es pues necesario incorporar a la reacción ferroaleaciones que aporten los elementos necesarios para que el producto final del proceso sea un acero de características químicas y mecánicas similares al acero constituyente del carril.

Este conjunto de reactivos y elementos de aleación presentados en forma de mezcla granulada es lo que se denomina ‘carga aluminotérmica’. Es fácil comprender que a cada ‘modelo’ de carril le corresponderá una carga particular que se avenga con sus características de masa, composición, estructura metalográfica y propiedades mecánicas.

Vista del crisol sobre el molde, listo para la ignición

Tenemos pues, el primer componente para la realización de la soldadura: una reacción química que nos va a proporcionar acero en estado líquido.

En segundo lugar hemos de determinar dónde haremos está reacción que ya hemos indicado es enormemente energética. Para ello usaremos un recipiente, el crisol, capaz de soportar la violencia de la reacción. Estos crisoles, modernamente para un solo uso, construidos de materiales refractarios, disponen de una cubierta superior para evitar las proyecciones de materiales incandescentes durante la reacción y de un dispositivo de destape automático (boquilla o piquera) que, después de unos segundos de acabada la reacción, deje salir los productos de la misma.

Este tiempo de contención es necesario para, de un lado, asegurar la finalización completa de la reacción evitando contaminar la soldadura con los reactivos y, de otro, permitir la decantación de los productos finales: óxido de aluminio y acero. A causa de la gran diferencia de densidades entre los productos obtenidos de la reacción, el acero queda en la parte inferior del crisol y el óxido de aluminio flota sobre él. Todo este proceso se realiza en menos de 35” desde el momento de inicio de la reacción.

Esta colada obtenida químicamente se verterá en un espacio hueco entre los extremos de los carriles dejado exprofeso y contenido por un molde refractario que reproduce el perfil del carril y dotado de los conductos necesarios para garantizar la hidráulica precisa para el correcto relleno del perfil, la fusión de los extremos de los carriles y la ausencia de defectos en la soldadura. De hecho podemos asimilar el proceso con una fundición “in situ”. Para evitar pérdidas de metal líquido se burletea, antes de la ejecución de la soldadura, todo el contorno del carril en contacto con el molde con una pasta especial de sellado.

Previamente a la soldadura es necesario precalentar los extremos de los carriles para evitar el choque térmico y eliminar toda traza de humedad. El propio molde donde realizaremos la colada, ya situado y fijado en su posición, sirve de cámara de precalentamiento donde se introduce un soplete o quemador para este fin. Acabado el precalentamiento el quemador se retira y se apoya sobre el molde el crisol conteniendo la carga aluminotérmica.

Sólo queda ya iniciar la reacción por aplicación sobre la carga de un elemento pirotécnico especial. La reacción se inicia de inmediato y, en menos de un minuto, el crisol habrá dejado caer el acero en fusión en el molde. La cantidad de acero está calculada para rellenar completamente el hueco entre los carriles (normalmente unos 25 mm) y proporcionar además una reserva de material fundido, llamada mazarota, que compensará la contracción del metal durante el enfriamiento. La capacidad del molde está calculada para que el segundo producto de la reacción (óxido de aluminio: recordar que flota sobre la masa de acero en el crisol) se evacue por un canal preparado en el molde hacia una cubeta exterior a la soldadura.

Transcurridos unos minutos desde la colada se procede al corte de las mazarotas, la retirada del molde, que queda destruido, y la limpieza de la soldadura. Finalmente se hace un amolado primario de la soldadura dejando un sobrespesor sobre las medidas geométricas finales que habrá de tener (las del carril). Igualmente se restituyen todos los elementos de la vía desmontados o desplazados para permitir la operación de la soldadura. El tiempo necesario para la realización de una soldadura desde las operaciones preliminares (alineación de carriles, obtención del hueco entre ellos, etc.) hasta la finalización del amolado primario es de unos 45 minutos.

La soldadura se acaba, normalmente, pasadas unas 24 h con un segundo amolado que obtiene las características geométricas finales exigidas para el conjunto de la vía.

Todas las fases explicadas están cuidadosamente parametrizadas, de tal manera que se garantice al máximo la calidad y la reproductibilidad de los resultados. Un completo sistema de gestión garantiza la trazabilidad de los constituyentes del sistema asegurando, mediante ensayos de laboratorio, las prestaciones finales del producto.

La soldadura aluminotérmica es una tecnología veterana pues data, como ya he indicado, de finales del siglo XIX, pero su vigencia es plena toda vez que nuevas herramientas de investigación y las crecientes prestaciones demandadas a la infraestructura ferroviaria nos empujan a la obtención de mejores productos y al diseño de elementos innovadores. Hoy en día se puede afirmar que no existe carril, cualquiera que sea su composición o características, que no sea soldable por aluminotermia. Sin esta tecnología de soldadura la existencia de un transporte ferroviario de alta velocidad o de alta capacidad de carga sería imposible. Es una suerte poder participar de todo ello.Interempresas.es

17 de febrero de 2013

TREN PATAGÓNICO MEJORA LA INFRAESTRUCTURA DE VÍA EN EL TRAMO MAQUINCHAO - INGENIERO JACOBACCI


ACTUALIDAD

Redacción CRÓNICA FERROVIARIA

La empresa Tren Patagónico S.A. comenzó a realizar trabajos con soldadura aluminotermica en las vías ubicadas en el tramo comprendido entre las localidades de Maquinchao e Ingeniero Jacobacci a partir del Km 577.

Esta tecnología, ya empleada en otros ferrocarriles del país, comprende la unión “in situ” de rieles eliminando por completo las juntas que producen el golpeteo al paso del tren. La metodología utilizada lleva los rieles soldados a 36 metros. La secuencia de trabajo es frentear las puntas de los rieles, colocar un molde con arcilla refractaria, y colar en la unión una mezcla de material fundente. La soldadura se termina con el pulido de la cabeza y lateral del riel para recuperar su nivel de acabado superficial.


Esta tarea se lleva a cabo con personal de TPSA, capacitado por técnicos de la empresa Elektrothermit Argentina SRL, proveedora de los insumos y herramental utilizados.

Según la información, "El plan de trabajos incluye un avance progresivo de estas soldaduras, que tiene como beneficio un menor costo en trabajos de mantenimiento y mayor confort al andar, con la consiguiente baja en desgaste de suspensiones y fisuras".

Si bien lo aconsejable es el cambio total de la infraestructura de vía en la Línea Sur (cosa imposible en nuestro país), ya que ésta data de hace varias décadas, el realizarle estos trabajos redundará en beneficio de la seguridad de circulación de las formaciones ferroviarias, lo que es positivo, ya que también eso hará que los trenes desarrollen un poco más de velocidad. Una buena medida.

2 de enero de 2013

ES ILÓGICO EL CIERRE MOMENTÁNEO DE LA LÍNEA "A" DE SUBTES


NOTA DE OPINIÓN

Por: Alejandro D. Moscaro (para CRÓNICA FERROVIARIA)


Para mí es algo realmente ilógico lo que se pretende hacer paralizando la línea A ya que la misma fue totalmente renovada en estos últimos años. Infraestructura de vías nueva (rieles UIC 54, tramos largos soldados con aluminotérmica, durmientes de hormigón biblock y fijaciones elásticas Pandrol tipo "G"), con balasto de piedra partida. Fueron elevados los andenes, remozadas las estaciones, y reemplazado el señalamiento Siemens por otro nuevo Alstom. Esto último ocurrió coincidentemente con la fecha de inauguración de la extensión a Carabobo, o sea, hace unos cuatro años.

Con respecto a la alimentación eléctrica, no hace muchos años atrás, fue renovada la catenaria y los hilos de contacto, y se construyeron nuevas subestaciones de energía previéndose el cambio de los 1.100 voltios actuales a los 1.500 VCC.  

Vale decir, lo único realmente antiguo son los coches belgas La Brugeoise, los que, curiosamente, no registran accidentes en su operatoria cotidiana.

Yo no puedo entender cómo el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Ing. Mauricio Macri, va a paralizar una línea de subte durante un mes o más, por más que sea en Enero. Está todo dado como para que simplemente se haga el cambio de la tensión eléctrica de alimentación, lo que, obviamente, no puede demorar un mes, ya que las obras fueron hechas con anterioridad.

Además, ya están circulando en la línea A seis formaciones de coches Fiat, y tienen 9 formaciones de coches 0 km. fabricados en China, la mayoría de las cuales están guardadas en la nueva cochera de la línea A, después de Flores.

Lo que yo estimo, es que el hombre durante ese tiempo va a decorar las estaciones de color amarillo para darle así la imagen del Gobierno de la ciudad.

Si hace eso, será una pena, ya que cada una de las estaciones de la Línea A posee su propio color (columnas, azulejos, frisos, etc), que conserva de la época de su inauguración, lo cual se hizo para facilitarle a los analfabetos la identificación de cada estación mediante su propio color.


Además, la estación Perú conserva de alguna manera su estilo original. Recordemos que se trata de la línea centenaria de subtes argentina.

También me parece de una ignorancia total por parte del Jefe de Gabinete del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, señor Rodríguez Larreta, decir en los medios que con los viejos coches de la línea A haría un asado.

Pero hay algo que me temo mucho peor; ¿será esta la excusa para clausurar por tiempo indeterminado la línea A y reemplazarla por un Metrobus, sistema al cual es afecto el gobierno de la Ciudad?.

Realmente, el proyecto de las autoridades del gobierno de la Ciudad sobre querer poner "Metrobuses" por tadas partes (como todos saben ya hay uno en la Av. Juan Bautista Justo y comenzarán a construir otro que unirá Retiro con Constitución, como si no existiese la línea C del subte), no me deja más alternativa que pensar sobre la existencia de un importante negociado vinculado a este sistema que nos quieren imponer a toda costa a los ciudadanos de Buenos Aires. 

Tal como lo son las bicisentas por todos lados, con lo peligrosas que son así diseñadas, vale decir, de mano y contramano en calles de sentido único de circulación. En fin.

23 de abril de 2012

NOVEDADES EN LA CONSTRUCCIÓN DE LA NUEVA ESTACIÓN DE TRENES DE MAR DEL PLATA


ACTUALIDAD


Redacción CRÓNICA FERROVIARIA - Fotos: Juan Enrique Gilardi


Nuestro corresponsal en Mar del Plata, nos informa (como lo hace mensualmente) las últimas novedades que surgen de la construcción de la nueva terminal de trenes de la ciudad balnearia; si bien la obra avanza lentamente, los trabajos se realizan sin pausa y de a poco se van completando.



Vía definitiva ya tendida desde el depósito-taller de lococomotoras hacia la mesa giratoria.

En esta entrega, se observan las siguientes novedades.


* Construcción de la vía definitiva ya tendida desde el depósito-taller de locomotoras hacia la mesa giratoria.


* Construcción de calle interna que discurre, en buena parte, paralela a la vía. Acá podemos decir que la obra se encuentra algo demorada su conexión con calle Don Bosco por la vivienda que se observa al final de la foto que está usurpada. La media cuadra de la calle Don Bosco entre la de 9 de Julio y las vías del ferrocarril, ya está preparada para ser asfaltada.


* Trabajos en playa de maniobras


* Movimiento de suelo para la construcción del lavadero de los coches (se encuentra junto donde está la mesa giratoria de locomotoras)


* Soldadura de rieles de la vía principal y de la Nro. 2 para luego nivelarlas para ya ser utilizadas. Las vías quedarán expeditas, probablemente, a fines de la próxima semana. 


Calle interna que discurre en buena parte paralela a la vía.
Vista de la vía definitiva y la calle interna
Aspecto actual de la playa de maniobras
En este lugar y junto a la mesa giratoria se instalará el lavadero de los coches
Se están soldando los rieles de vía principal y de vía 2, para luego nivelarlas para ya ser utilizada  
 Soldadura de los rieles


Aquí se construirá un depósito-taller para el Departamento de Material Remolcado.

Asimismo, nos informan que se va a construir en terrenos aledaños a la estación un depósito-taller para el Departamento de Material Remolcado, siendo de mayores dimensiones que el de locomotoras. En el lugar, se estuvo removiendo escombros y tierra (ver fotos).