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5 de octubre de 2026

Chile: Más trenes, más carga: ¿cómo coordinar la operación logística?

Exterior

A medida que aumente el flujo de contenedores entre puertos y centros logísticos, la integración de datos, la interoperabilidad y la capacidad de anticipar movimientos serán claves para coordinar una red cada vez más compleja.

Muchas voces señalan que el crecimiento del ferrocarril de carga no se resolverá únicamente con más vías, trenes o terminales. A medida que aumente el volumen de contenedores que entra y sale de los puertos por esta vía, la capacidad para anticipar movimientos, coordinar recursos e intercambiar información entre los distintos actores va a pesar tanto como la infraestructura física que disponen.

Según los datos del Programa de Desarrollo Logístico del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT), cerca del 90% de la carga ferroviaria movilizada en Chile tiene origen o destino portuario, por lo tanto, el organismo plantea como meta que el 30% de la carga transferida en los puertos utilice el ferrocarril como principal medio de acceso.

Uno de los proyectos que permitirá ampliar esa participación es el Terminal Intermodal Barrancas (TIB) en San Antonio. EFE y la Empresa Portuaria San Antonio firmaron recientemente el contrato que permitirá operativizar la infraestructura, diseñada para elevar la transferencia ferroviaria de carga contenedorizada desde los actuales 50 mil TEUs hasta 250 mil TEUs anuales.

El terminal se convierte en la primera obra concreta de la Plataforma Logística Ferroportuaria, que también considera el corredor Santiago-San Antonio y un futuro Centro de Intercambio Modal en la Región Metropolitana.

De esta manera, el salto de capacidad cambia la naturaleza del problema dentro de los patios. Con más contenedores y trenes circulando, aumenta la cantidad de decisiones que deben resolverse en ventanas de tiempo cada vez más estrechas. Ahí nacen las preguntas sobre dónde ubicar una unidad, qué equipo utilizar, qué movimientos ejecutar y cómo configurar un tren de acuerdo con la carga disponible y las restricciones de la operación.

Un caso que permite observar esta transición es el proyecto que la empresa Ferrovalle desarrolla en Ciudad de México. La iniciativa Smart Yard busca incorporar herramientas de optimización a la gestión de dos áreas de su terminal intermodal, utilizando la información que ya generan sus sistemas sobre contenedores, equipos, trenes, restricciones operacionales y procesos aduaneros.

El objetivo es apoyar la planificación de los movimientos dentro del patio y la conformación de los trenes, con una puesta en marcha prevista para junio de 2027. Este caso resulta interesante para la realidad de Chile porque la inteligencia artificial no aparece como sustituto de la infraestructura digital existente, sino que agrega una capa de optimización sobre sistemas que capturan información operacional.

Integrar la información: clave para avanza en digitalización

El académico de la Universidad de Santiago y miembro del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), Juan Pedro Sepúlveda, releva una condición previa a ese salto tecnológico que es la capacidad de hacer que los distintos sistemas trabajen sobre una base común de información.

“El principal desafío para que Chile avance desde la digitalización y la trazabilidad hacia una operación intermodal predictiva y en tiempo real no es solamente incorporar más tecnología. El punto crítico es lograr que la información de los distintos actores de la cadena pueda integrarse, intercambiarse oportunamente y utilizarse para tomar decisiones coordinadas”, sostuvo.

Chile ya dispone de varias piezas para avanzar en esa dirección ya que plataformas como SICEX, SILOGPORT y los Port Community Systems han ampliado el intercambio digital de información, mientras San Antonio desarrolla su propio PCS. El Barómetro de la Logística de Comercio Exterior 2025 registró que 65% de las empresas participantes cuenta con sistemas de información integrados con otros actores de la cadena y que 63% dispone de acceso a sistemas de trazabilidad de carga.

La operación predictiva necesita algo más que información disponible, requiere que los datos lleguen a tiempo, tengan formatos compatibles y puedan ser utilizados por quienes toman decisiones. Ahí aparecen asuntos menos visibles que una nueva grúa o una vía adicional: estándares, gobernanza, calidad de los datos, responsabilidades y reglas para compartir información.

Karol Suchan, director del Centro de Innovación en Transporte y Logística UDP, plantea que la discusión debe comenzar incluso antes de la tecnología. A su juicio, la inteligencia artificial puede optimizar una operación existente pero no puede resolver por sí sola las limitaciones de frecuencia o capacidad de un servicio ferroviario.

“¿Qué falta para hacer algo semejante en Chile? La respuesta habitual se centra en datos integrados, interoperabilidad, infraestructura tecnológica y capacidades profesionales. Todos son factores relevantes, pero el problema es más amplio. Antes de optimizar una cadena intermodal en tiempo real, esa cadena debe existir como un servicio suficientemente frecuente, confiable y coordinable”, señaló.

Ese punto introduce una diferencia relevante entre visibilidad y capacidad efectiva de respuesta. Saber dónde está una carga, conocer la posición de un tren o disponer de una estimación de arribo no significa necesariamente que existan alternativas para actuar cuando aparece una interrupción. La información permite anticipar el problema, mientras la infraestructura y la oferta de servicios determinan qué opciones quedan disponibles.

Expansión ferroviaria de carga a largo plazo

Suchan también identifica una brecha en el tipo de información que actualmente circula por la cadena: pasar de registrar hechos a compartir anticipadamente aquello que puede ocurrir. “El desafío siguiente es distinto: no basta con intercambiar información sobre lo que ya ocurrió”, sostuvo.

Agregó que “una operación predictiva necesita compartir información sobre lo que probablemente ocurrirá. Datos actualizados, reservas de capacidad, volúmenes esperados, disponibilidad futura de equipos, trenes programados, cambios de itinerario y probabilidades de cierre son datos que permiten modificar decisiones antes de que el evento ocurra”.

Para Chile, la discusión adquiere especial importancia mientras el país proyecta una expansión ferroviaria de largo plazo. El Plan Maestro Ferroviario 2025-2050 contempla iniciativas para las macrozonas norte, centro y sur, mientras la planificación logística nacional vincula expresamente el desarrollo ferroviario con la infraestructura portuaria y los centros de intercambio modal.

En San Antonio, esa combinación tendrá una primera prueba de escala con el TIB. Su capacidad proyectada de 250 mil TEUs anuales multiplicará por cinco la transferencia ferroviaria actual hacia y desde los terminales portuarios. Por otra parte, la Plataforma Logística Ferroportuaria contemplará nuevas inversiones en conectividad ferroviaria y un Centro de Intercambio Modal en la Región Metropolitana.

La pregunta deja de ser solamente cuánto puede crecer el tren sino cómo se administrará ese crecimiento cuando coincidan trenes, camiones, contenedores, patios, terminales y restricciones operacionales. La experiencia internacional muestra una posible dirección: utilizar los sistemas existentes como fuente de información y sumar herramientas capaces de transformar esos datos en recomendaciones.

Según los expertos, el siguiente paso para Chile será conseguir que esa capacidad tecnológica encuentre una red con suficiente infraestructura, frecuencia, interoperabilidad y coordinación para que las decisiones anticipadas puedan traducirse en una operación intermodal realmente más fluida. AgendaLogística.com

1 de abril de 2021

Cómo serán los puertos secos del Corredor Ferroviario Bioceánico

Actualidad

Prevé la construcción de terminales para las operaciones de transporte. La meta es conectar con el Asia-Pacífico a través de los puertos de Chile.

El Corredor Ferroviario Bioceánico Noa-Centro es uno de los proyectos claves para la activación de la economía en la región, y países como Chile y sur de Brasil principalmente.

El proyecto prevé dos centros logísticos o puertos de transferencias de carga, uno ubicado en el departamento Chamical, en La Rioja, y el otro en la localidad de Recreo, en La Paz, Catamarca, que se convertirán en nodos de concentración, transferencia y distribución de cargas.

En este sentido, ya se firmó un convenio entre Catamarca y el Ministerio de Transporte de la Nación para el financiamiento por 300 millones del Puerto de Transferencia Multimodal de Recreo, en el departamento La Paz. Allí funcionará un puerto seco para el redireccionamiento rápido de las operaciones de carga.

Recreo se encuentra en un punto geográfico clave: cuatro capitales del noroeste se encuentran a menos de 300 kilómetros del lugar: San Fernando del Valle de Catamarca, 206 kilómetros; Santiago del Estero, 215 kilómetros; La Rioja, 220 kilómetros; y Tucumán, a 290 kilómetros. Esto la convierte en un lugar propicio para concentrar todos los productos exportados por estas provincias.

Este será un punto clave para el Corredor Bioceánico, convirtiendo a la red ferroviaria del Belgrano Cargas en un canal de exportación a través de los puertos de la Tercera Región de Atacama. Esta conectividad también atrae el interés de los países limítrofes del norte argentino.

Catamarca/12 tuvo acceso a los proyectos planteados dentro del Plan de Desarrollo Federal que viene activando el gobierno nacional junto a las 10 provincias del Norte Grande.

Puerto de Transferencia Recreo

Un puerto de transferencia multimodal es una terminal de mercancía situada en el interior de un país o región económica que conecta, a través de la red ferroviaria, con el puerto marítimo de origen o destino de los tráficos tratados. De ahí la denominación de “Puerto Seco”, al manipular tráficos portuarios en una zona interior.

El de Recreo será una plataforma intermodal, pues combinará el transporte ferroviario, el terrestre y el marítimo, constituyendo una importante cadena de medios de transporte que facilitará la canalización de los flujos de mercancía.

Estará ubicado sobre la ruta nacional 157, que une con el Paso de San Francisco, en dirección este oeste, 25 kilómetros al norte de la ruta nacional 60.

El predio donde será construido cuenta con una superficie de 32 hectáreas (5456,25 metros cuadrados), de las cuales 16 hectáreas cubrirán las instalaciones básicas de funcionamiento y el resto se destinará como área de reserva para futuras ampliaciones.

Control fronterizo Las Grutas

Para la construcción del complejo binacional de Las Grutas, en Tinogasta, ya se firmó otro convenio por 700 millones.

El complejo binacional denominado de Cabecera Única, en el que Argentina y Chile compartirán los edificios y las tareas de fiscalización, se posicionará en una fracción de un terreno de 6 hectáreas, y se construirá a ambas márgenes de la ruta nacional 60, ocupando unas 2 hectáreas.

Esta parcela, perteneciente al estado provincial de Catamarca, está a 4.000 metros sobre el nivel del mar, a 180 kilómetros de la localidad de Fiambalá y a 20 kilómetros de la frontera.

El complejo se conformará a partir de dos edificios principales: el Edificio de Control de Vehículos y Ómnibus y el Edificio de Fiscalización de Cargas, que estarán ubicados en un eje transversal a la ruta. Habrá, además, un tercer Edificio de Alojamiento de Funcionarios, Módulos de Servicios y Apoyo a los Edificios Principales, que contará con una capacidad para 64 funcionarios, entre argentinos y chilenos, 30 plazas destinadas a fuerzas de seguridad y 12 plazas para el personal de limpieza y mantenimiento.

Las características principales de los edificios serán los grandes espacios con mostradores destinados a la atención al público donde los administrativos de los organismos argentinos y chilenos realizarán los controles. Contarán además con oficinas para cada organismo, servicios sanitarios, kitchenette, sala de reunión, salas de máquinas, depósitos para decomisar mercadería y dependencias complementarias para pasajeros (sectores para información turística, sanitarios, sectores de enfermería y primeros auxilios).

El sector de Control de Cargas, ubicado al costado de la ruta nacional 60, en la margen Sur, se realizará en dos etapas. En la segunda etapa se proyecta la báscula para pesaje de camiones (de 50 m2), un sector destinado a derrames y cargas peligrosas (100 m2), y scanner (890 m2). También se prevé un estacionamiento con capacidad para 60 vehículos de gran porte, y que podrá ser duplicada a futuro. Según el proyecto, en la primera etapa se ejecutará el Edificio de Fiscalización de cargas cuya superficie es de 862 m2, con tres plataformas o dársenas elevadas para el control de los vehículos y de las cargas. Esta expansión o superficie semi-cubierta tendrá 1075 metros cuadrados.

La puesta en marcha del Corredor incluye la inversión en varios tramos de las vías ferroviarias hasta Recreo-Chumbicha, así como de los trazados Andalgalá-Mazán, Serrezuela-Mazán, Mazán-Tinogasta, Tinogasta-Paso San Francisco, entre otros.

Diferentes sectores, tanto públicos como privados, concuerdan en que el Corredor Bioceánico presenta grandes ventajas competitivas que incluyen la reducción de costos de fletes en un 30%; mayor capacidad de transporte, llegando al doble; disminución en tiempos de navegación de entre 12 y 15 días; puertos de mayor calado (tres veces más que los puertos de Buenos Aires y Rosario), lo que permite una mayor carga para los barcos (una diferencia de 400.000 toneladas con respecto a las 50.000 de puertos locales).

Del lado de Chile, también se prevé la construcción de un puerto de transferencia en Atacama. Las instalaciones permitirán la operación de embarcaciones de transporte a granel a través de la terminal de granos clase mundial con 30 metros de calado y porta contenedores a través de la terminal multiproposito con 19 metros de calado. 

Será un complejo portuario de alta eficiencia operacional, ubicado en la Tercera Región de Chile, ubicado estratégicamente en relación con el paso fronterizo de San Francisco. El proyecto destaca las características naturales que permitirán mayor capacidad operacional en comparación con otros puertos de Argentina y de Chile, asegurando capacidad de carga para buques de hasta 400.000 toneladas.  

Para el Comité de Integración ATACALAR, que lleva adelante las proyecciones, el Corredor Ferroviario Bioceánico "constituirá un sistema territorial estratégico, que permitirá la integración regional en distintos aspectos: económicos, políticos, sociales, culturales". Página12.com