jueves, 20 de octubre de 2011

FERROCENTRAL: GRAN DEMANDA DE PASAJES


Redacción y fotos: CRÓNICA FERROVIARIA

Como es habitual todos los años, por estos meses se observa en el Hall Central de la Estación Retiro del Ferrocarril General Bartolomé Mitre, largas colas de personas que pasan la noche hasta el otro día, para poder conseguir pasajes para viajar desde Buenos Aires hasta la ciudad de San Miguel de Tucumán como para Córdoba Capital.



Esto se debe a que las dos frecuencias semanales que la empresa Ferrocentral ofrece en ambos sentidos (Retiro - Tucumán y Retiro - Córdoba), son insuficientes para satisfacer la alta demanda durante todos los meses del año, ya que constantemente leemos el cartel pegado en la puerta de la boletería que dice que no hay pasajes hasta el mes siguiente.


Aunque el viajar en tren demande muchas horas por el mal estado de las vías, en comparación con las del ómnibus, por la gran diferencia que hay en el valor de los pasajes entre ambos medios de transporte, la gente humilde no le queda otra que elegir al ferrocarril.

Muchas veces desde Crónica Ferroviaria solicitamos la puesta en servicio de más frecuencias y/o el agregado de más coches a las dos formaciones semanales para satisfacer a la demanda. Creemos que aquí la empresa no tiene nada que ver, porque la orden tiene que venir de la Secretaría de Transporte de la Nación que es la que paga el subsidio correspondiente. Por lo visto, le interesa muy poco que la gente pueda contar con este medio de transporte.

Para colmo, a la empresa Ferrocentral que tenía en custodia una cantidad de coches Sorefame (ex Ferrocarriles Portugueses) tuvo que ceder tres para el tren de pasajeros Lincoln - Realicó (2 Turista y 1 Primera) y cinco para el futuro que unirá Bahía Blanca con Neuquén (4 Primera y 1 Restaurant).

Por eso cuando escuchamos en los actos oficiales pregonar desde el púlpito la rehabilitación del ferrocarril en nuestro país. Si bien observamos que en estos 8 últimos años algo se ha realizado al respecto en comparación con la década del 90, mucho falta todavía para igualar, tan siquiera, a la peor época de Ferrocarriles Argentinos.