Trenes Regionales
Redacción Crónica Ferroviaria
Por un lado, postales inolvidables de las sierras cordobesas y coches repletos de pasajeros. Por el otro, el abandono institucional, la falta de repuestos y vías que piden auxilio a gritos. La realidad de un servicio que está más vigente que nunca, a pesar de todo.
Como se puede observar en las fotografías los trenes no viajan vacíos, sino todo lo contrario
En la playa de estación Cordoba (Mitre) se observa otra dupla de coche motor Alerce (no sabemos si funciona) y los viejos CC.MM Materfer que cumplían anteriormente los servicios del Tren de las Sierras
Crónica Ferroviaria el día sábado pasado estuvo presente a bordo del tren de pasajeros Nro. 2108 que partiera a horario (13:15 horas) de estación Córdoba de la Línea Mitre con destino Cosquín (Ramal A1 de la Línea Belgrano), para observar de primera mano cómo se viaja en el Tren de las Sierras que tanto hoy se habla de que circula vacío, etc. etc.
Los pasajeros suben y bajan en las estaciones intermedias
Basta con pararse en el andén un fin de semana o un feriado largo para que el mito se derrumbe por su propio peso. "Los trenes viajan vacíos", repiten algunos desde el desconocimiento o el prejuicio (ver: Nota de Cadena3.com "Córdoba: ¿Tiene futuro el Tren de las Sierras? Paisaje único, puntualidad y vagones casi vacíos" https://wwwcronicaferroviaria.blogspot.com/2026/08/cordoba-tiene-futuro-el-tren-de-las.html). Sin embargo, la realidad del Tren de las Sierras en la Provincia de Córdoba cuenta una historia completamente diferente. Hoy, este ramal es un verdadero fenómeno de pasajeros que desmiente a sus detractores de la forma más contundente: cortando boletos.
El recorrido es, sin dudas, uno de los más pintorescos del país. Los paisajes serranos están a la orden del día y se cuelan por las ventanillas, regalando postales únicas a quienes eligen este medio de transporte. Pero el Tren de las Sierras no es solo un paseo turístico; es una arteria vital para los vecinos. En las estaciones intermedias, el recambio de gente es constante. Suben y bajan pasajeros a tal punto que, en los días de mayor demanda, es moneda corriente viajar parados porque, literalmente, no hay lugar para un alfiler. Quienes afirman que "no viaja nadie" evidentemente hace mucho tiempo que no se suben a uno de estos coches motores Alerce. El servicio está más vigente que nunca.
No obstante, este fervor popular contrasta dramáticamente con la desidia de las autoridades. La contracara del éxito de convocatoria es el estado en el que operan los equipos.
Actualmente, los servicios se prestan con los coches motores Alerce. Si bien es justo destacar que las formaciones se encuentran limpias gracias al esfuerzo del personal, el descuido en su exterior e interior es innegable. La falta de mantenimiento por parte de las autoridades de Trenes Argentinos Operaciones salta a la vista. El panorama en los talleres es preocupante: hay varias duplas que se encuentran completamente paradas, canibalizadas o a la espera de repuestos que no llegan. Hoy por hoy, solamente funcionan aquellas unidades que cumplen con los dos tramos operativos habilitados: el trayecto entre la estación Córdoba (Mitre) y Cosquín, y la extensión desde Cosquín hasta Capilla del Monte.
En estación Casa Bamba el tren para por unos 10 minutos para que los pasajeros puedan comprar bebidas, pastelitos, torta frita, etc.
A la falta de material rodante se le suma un problema estructural igual de grave: la infraestructura de vía se encuentra en muy mal estado. El abandono en el mantenimiento de los rieles hace que el viaje, aunque hermoso visualmente, sea un constante traqueteo. El pasajero viaja tambaleándose, sufriendo los "golpes de vía" que evidencian la urgencia de una renovación integral del tendido.
Continúan los pasajeros subiendo y bajando de la formación en las estaciones intermedias. ¿Dónde circulan vacíos?
La vivencia en primera persona: El tren vs. el colectivo
Para aquellos detractores de los trenes de pasajeros, el equipo de Crónica Ferroviaria viajó para realizar esta nota y comprobar de primera mano el estado del servicio. Nuestra experiencia no pudo ser más reveladora.
Decidimos bajarnos en la estación Cosquín y realizar el trayecto de vuelta hacia la capital cordobesa en ómnibus, utilizando una de las dos empresas que hacen ese recorrido. La comparación fue lapidaria: en el colectivo viajamos literalmente como ganado y el pasaje nos costó $9.000,00 por persona.
En Bialet Massé se observa cómo el guarda espera a una señora y su hija que estando lejos de la estación hacía seña para que no arrancara la formación. Se la esperó y subió sin inconvenientes.
En contraste, nuestro viaje en el Tren de las Sierras costó apenas $3.000,00. Pero la diferencia no fue solo económica. Tuvimos un viaje placentero donde la atención del personal ferroviario demostró ser de primer nivel, marcando una diferencia humana fundamental. Fuimos testigos de gestos que hoy parecen de otra época: en la estación La Calera, el tren esperó pacientemente a que los pasajeros pudieran bajar a utilizar el baño. Más adelante, en la estación Bialet Massé, el guarda advirtió que una señora con su pequeño hijo quería tomar el tren y venía apurada a unos 100 metros de distancia; la formación la esperó sin ningún problema ni mala cara.
Llegamos a destino, estación Cosquín. El tren no viajó vacío
El coche motor de la izquierda es el que cumple el servicio Cosquín - Capilla del Monte haciendo trasbordo
Eso no es simplemente transportar gente de un punto a otro. Eso se llama estar al servicio del pasajero.
Se observa la falta de mantenimiento de dos duplas de coches motores. Consultados los trabajadores, nos dijeron que están así por la falta de repuestos.
En estación La Calera se encuentra la dupla de coches motores Alerce (2613) que sufriera el incendio total el día 02 de Febrero de 2026
El Tren de las Sierras es una contradicción sobre rieles. Es el éxito rotundo de un medio de transporte económico, ecológico y necesario, sostenido por un personal excepcional y por miles de usuarios que lo llenan hasta el tope. Pero al mismo tiempo, es el reflejo del abandono estatal. La gente y los trabajadores ya dieron su veredicto; ahora falta que las autoridades estén a la altura, mantengan los trenes y arreglen las vías. Porque si algo queda claro entre las sierras, es que el tren no viaja vacío y, sobre todo, que es indispensable.
ResponderEliminarEl tren de las sierras fue es y será una mina de oro y si lleva siempre gente ...Esto es para cadena 3 el lagarto y canal 12.
Jose Luis Corzo