Nota de Opinión
Por: Jorge de Mendonça (Bahía Blanca), Federico Ignacio Weinhold (Punta Alta), Daniel Marcelo Campana (CABA) (para Crónica Ferroviaria)
La venta de viejos vagones ferroviarios en solo 2 lotes podría generar grandes litigios al Estado
Del remate al conflicto
Para la marina mercante, el público en general comprende para qué se necesita profundizar ríos y canales y, así, aumentar la cantidad transportada y reducir los costos.
En Argentina, 12.000 vagones tienen entre 45 y 100 años y alrededor de 4.000 entre 7 y 10 años, pero todos están muy por debajo de la capacidad de carga que podría empujar rentabilidad en el ferrocarril.
Si una ferroviaria (realmente seria) tomara la concesión de las vías, optaría por ir al máximo estándar de capacidad (lo que es como profundizar el río), pero se encontraría que los dos principales usuarios de vagones no servirían para ganar en rentabilidad.
¿Debería pagar el Estado el plus al dueño de los vagones para que el concesionario de la vía no pierda? ¿Los 2 dueños de vagones harían juicio porque les cambian las reglas de juego?
Casi lo que un camión y menos que un bitrén
En Argentina, en materia ferroviaria ni siquiera en los estudios de consultoría internacional se evalúa el aumento de capacidad de los vagones del ferrocarril: Los últimos 3 estudios oficiales sobre el corredor minero intensivo Salta - Socompa ni citan ningún análisis respecto a la capacidad de las vías, pese a que se pasaría de perder 50.000 dólares por kilómetro por año a que sobre la misma cantidad luego de reinversión y costos.
Un camión escalado carga 37 toneladas y un bitrén 53, mientras que los vagones de trochas angosta y media movilizan de 45 a 51 toneladas y los de trocha ancha apenas llegan a 55 (Los más nuevos a 65).
Sí, el estándar de las vías y los vagones de la trocha métrica es el mismo impuesto en 1876, mientras que en la trocha ancha es el de 1899, por lo que los vagones de carga movilizan a alto costo a muy pocas toneladas o metros cúbicos de mercadería.
Una cuestión contable
Una reparación mínima de todo el ferrocarril para “estirar” 3 años más la actual angustia, requiere U$S 1.500 millones de dólares, y otros 1.500 para sostener el megadéficit de los trenes de pasajeros del AMBA.
Como simple chatarra de hierro, todos los vagones de Argentina no superarían los 200 millones de dólares (U$S 0,60 por kilo a mercado local), pero en términos contables, ¿Tienen un valor superior a $1 cada vagón de los 14.000 muy antiguos?
¿Podría el Estado vender patrimonio a mayor valor que el residual? ¿Podría venderlo como chatarra para que el nuevo dueño, luego, lo ponga a circular?
Son simples preguntas sin dictamen, excepto en lo atinente a la evolución de la oferta logística para la economía del territorio: Cualquier acción que condene a proyectar por décadas el estándar ferroviario que ya superó los cien años, implicará la extensión del bloqueo económico que ha impuesto la conectividad ferroviaria en Argentina desde 1961.
La sugerencia a las autoridades es que le pidan a los técnicos que les han propuesto este remate de vagones, que desarrollen una estrategia para renovar toda la flota con máxima capacidad, sin que el Estado tenga que poner un solo centavo.
Un aporte de impacto inmediato: Previo a la privatización ferroviaria, podría realizarse un concurso (a asignar en Mayo 2026) de corto plazo (3 años) que asigne 1.200 vagones a cada una de 12 empresas, para que gestionen su uso, vigilen el mantenimiento que les hacen los concesionarios y sumen comercialización en toda la red comenzando a captar clientes efectivos y potenciales desde pymes hasta megacargadores. Estas firmas deberían contar con experiencia logística local y asesoramiento ferroviario internacional, sin acumular más de una flota, ni un asesor más de un gerenciador.

Por más nuevos o bien, que estén, los van a vender a todos como chatarra
ResponderEliminarJulio Panei
Es chiste esto?? Jajajaja kien los comprará?
ResponderEliminarGustavo Meza